Capítulo 7: Los 10 mandamientos
Kenia, 1885
El pequeño Demian Broderick había despertado producto de una pesadilla, el niño estaba medio dormido cuando de repente escucho a un hombre y a una mujer discutir, tardo un rato en darse cuenta que se trataba de su madre y su padre, ellos nunca peleaban pero aun así se acercó para poder escucharlos mejor y saber porque sus padres peleaban hasta pudo verlos discutir y a su madre llorar de rabia.
—¡¿Porque no me dijiste?! ... ¡ella también era mi hermana! – exclamo su madre
—No grites o despertaras a los niños
—¡No me importa! ...¿cómo pudiste ocultarme lo que paso con Audrey?
—¡Entiende Emma! Para ellos estas desaparecida y de repente apareces en Inglaterra te preguntaran donde estuviste y no creo que les digas que estabas viviendo conmigo
—...
—¡Entiende! Mi amor, si hubieras ido a Inglaterra ya no podrías volver y ya no volverías a ver a Demian, Jared y June...nuestros hijos perderían a su madre.
—¡Cállate! ¡Cállate Sean!
Demian escucho todo y no entendía ¿Emma? ¿Por qué su papá llamaba a su mamá Emma si ella se llamaba Lya?
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Demian despertó de su sueño y se sentía incómodo. No le gustaba recordar que era un bastardo nacido del incesto de sus padres, el muchacho rubio se acomodó en su cama y se dio cuenta que Meliodas, el gato caracal de Elyanna, había dormido con él en su cama. En ese momento entro Sísifo para despertarlo y servirle el té matutino.
—Vaya, parece que está despierto, Joven Maestro
—Casi no pude dormir, recordé a mis padres – contesto Demian estirándose en la cama
—Debería pensar menos en eso – dijo Sísifo
—Es difícil pero lo intentare...¿sabes? la reina quiere que yo y el conde Phantomhive trabajemos juntos
—¿Enserio?
—Si, aunque creo que eso no le gustara a Elyanna, ella no aprecia a su hermano
—Bueno, para ser sincero la entiendo un poco
—¿Que quieres decir?
—Nada, no me haga caso
Sísifo no quería molestar a su joven maestro con ese maldito demonio, Dios, como lo odiaba después de que se enteró de la relación que tuvo con su hermana, era algo imperdonable, una de las ángeles más destacadas de los cielos cayo tan bajo volviéndose amante de ese demonio, pero no iba a permitir que Pandora vuelva a ser la concubina de Sebastian. Demian por su parte sintió que su mayordomo estaba algo extraño como si algo le molestara y quiso saber cuál era el problema.
—¿Tienes algún problema con el conde Phantomhive? – pregunto Demian
—No
—¿Y con su mayordomo?
—... – Sísifo no dijo nada pero Demian lo noto
—De ordeno que me lo cuentes
—Soy un arcángel y él es un demonio, somos enemigos
—¿Algo más?
—Ese bastardo se atrevió a ser el amante de Pandora y desde entonces no lo soporto
—Creo que entiendo, ya no te haré más preguntas
Sísifo sonrió y vistió a su joven maestro para recibir a las visitas. El conde Phantomhive y su mayordomo.
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Hace un tiempo atrás
James P. March se sentía orgulloso de su hotel y más de sus colecciones: las lenguas de los 7 pecados pertenecientes a gente que practico la ira, la Envidia, la codicia, la pereza, la gula, la lujuria y la vanidad; y su colección de los corazones de las 7 virtudes: Humildad, Castidad, Paciencia, Templanza, caridad y Diligencia. Pero le faltaba algo y ese algo era más importante que los 7 pecados o las 7 virtudes. Lo que James P. March buscaba era algo más, su obra magna.
—Necesito algo en mi vida, otra obra de arte – dijo James P. March recibiendo una copa de vino de Púnica
—¿A que te refieres? – pregunto Ilíada
—Necesito algo que llene mi vida
—¿Como qué? – dijo Mío Cid
—Algo grande que sea mi obra magna
—Pensé que las 7 virtudes te harían feliz – dijo Odisea
—Yo también, amorcito, yo también
—Entonces rearmamos a los del culto – pregunto Púnica
—Esa no es mala idea mi amor, llama a los sirvientes
Púnica llamo a los sirvientes personales del señor March, Arya y Regulus, los cuales estaban lavando las ropas ensangrentadas de las victimas del hotel Dogma cuando fueron llamados por los libros sagrados, las cuales querían hablar con ellos.
—¿Nos necesitan para algo, señoras? – pregunto Regulus
—¿Conocen los 10 mandamientos? – pregunto Amduat
—Si los conocemos – respondió Arya
—¿Estaban ahí cuando fueron escritos? – pregunto Ilíada
—No habíamos nacido – dijo Regulus
—Recítenlos, es una orden – dijo Edda
—1° mandamiento no robaras, 2° mandamiento no trabajaras en día de reposo, 3° mandamiento no cometerás adulterio, 4° mandamiento honrarás a tu madre y a tu padre, 5° mandamiento no adorarás ídolos falsos, 6° mandamiento No darás falso testimonio, 7° mandamiento, no tomarás el nombre de Dios en vano, 8° mandamiento, no desearas a la mujer de tu prójimo, 9° mandamiento No tendrás otros dioses antes que yo y 10° no mataras – recitaron Arya y Regulus
—¡Eso es maravilloso! – exclamo James March
—¿Querido, te ha gustado? – pregunto Thoth
—¡Es maravilloso! ¡Es arte!
—Sabíamos que te gustaría – dijo Nibelungos
—¡Ustedes dos! Busquen 10 pecadores que violen los 10 mandamientos, es una orden – dijo Waldere
—Yes, madame – dijeron Arya y Regulus
Regulus y Arya pasearon por toda Londres buscando a esas personas y cuando las encontraron fueron a avisarle al señor March y este los beso en la boca a ambos, esto a Regulus le disgusto ya que se secó los labios, la emoción de March fue tanta que organizo a sus seguidores para su nueva obra maestra, los 10 mandamientos. Así fue como un ladrón apareció muerto y sin manos, un comerciante extranjero apareció despellejado y una pareja de adúlteros a quienes les habían arrancado la lengua y los ojos.
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En el presente
Ciel y Sebastian iban de camino a la mansión Broderick, Ciel sentía mariposas en el estómago en solo pensar en la bella prometida del conde Demian Broderick. Ambos vivían juntos antes del matrimonio pero si iba a la mansión Broderick la vería y de verdad quería volver a verla, ella lo confundía y no sabía qué hacer, él estaba comprometido con Lizzy no podía pensar en otras chicas pero no lo podía evitar mientras Sebastian pensaba en Pandora y su molesto hermano ¿Cómo lidiar con un hermano tan molesto como Sísifo? Con ese arcángel cerca él no podría cortejar a Pandora, además ambos se odiaban por eso. Cuando llegaron a la mansión Broderick los esperaban Arang y Sattojeon pero Sebastian se distrajo con Meliodas, el gato Caracal, es que el demonio no se podía resistir a los gatos.
—Ese idiota – dijo Ciel llevándose la mano a la cara
—Parece que le gustan los gatos, señor Sebastian – dijo Sattojeon
—Con esta belleza salvaje es imposible resistirme – contesto Sebastian
—Creo que Meliodas quiere que lo suelte – dijo Arang
—No seas tonta...
Antes de que Sebastian terminara de decir lo que iba a decir Meliodas le mordió la garganta para que lo soltara y eso hizo pero Sebastian no tenía ni una marca de las mordidas. Arang y Sattojeon llevaron a Sebastian y a Ciel con Demian y Elyanna, la cual se veía hermosa con ese vestido verde agua. Sísifo y Pandora estaban a lado de sus respectivos amos, y Sísifo parecía enojado de ver a Sebastian mientras Pandora parecía cansada del solo pensar en su hermano y su ex amante pelear.
—Luce cansado, conde Phantomhive – dijo Demian
—No lo estoy, conde Broderick – contesto Ciel
—¿Sabes? No me gusta las formalidades mientras trabajamos, puedes llamarme Demian y yo llamarte Ciel
—Preferiría que no
—Como digas Ciel
Según Demian, Elyanna, su prometida, era su mano derecha y donde él estaba ella también. Esto hizo sonrojar a Elyanna y puso celoso a Ciel, a él también le gustaría hacerla sonrojar.
Mientras los condes y la joven condesa investigaban las pruebas y evidencias que tenían, Pandora fue atraer a Meliodas antes que se coma las gallinas otra vez, cuando de repente frente a ella apareció Sebastian con Meliodas en los brazos y este le mordía el brazo.
—¿Ahora que quieres? Sebastian
—Quiero hablar contigo
—Nosotros no tenemos nada de qué hablar, ya te lo dije todo
—¿Sabes? Cada vez que te veo entiendo porque los humanos admiran tanto a los ángeles...
—¡¿A que quieres llegar Sebastian?!
—Me gustaría ser amigos
—Jamás seria amiga de un demonio y menos tuya
—Ya fuiste mía
—Ya no más – dijo Pandora con frialdad
Dichas esas palabras Pandora iba a irse con el gato caracal, pero Sebastian la tomo de la muñeca y de un tirón la atrajo hacia su pecho. La expresión de la ángel era de molestia e ira pero todo esto al demonio le causaba diversión y aun como ella luchaba para soltarse pero Sebastian la más atrajo hacia él. Si Pandora fuera una mujer humana ella hubiera sucumbido al demonio pero como se trataba de un ángel eso era imposible aunque al demonio le deleitaba mucho fastidiarla, Sebastian le dijo a Pandora que podían ser amigos especiales, a lo que Pandora le dio a Sebastian un cabezazo tan fuerte que lo derriba, Sebastian se aferró al vientre de Pandora y comento que no había perdido su toque mientras deslizaba su mano por el vientre de Pandora le dio un puñetazo, Sebastian iba a subir sosteniéndose del brazo de Pandora y ella le dio una rodillazo en el estómago; Sebastian abrazo a Pandora del vientre mientras se reía, Pandora le iba dar un puñetazo pero Sebastian detuvo su puño pero no la patada que ella le dio en la cara, la patada fue tan fuerte que Sebastian fue lanzado contra la pared y Pandora se fue con Meliodas en los brazos. Cuando Sebastian recobro el conocimiento vio a Sísifo que sonreía de oreja a oreja.
—¿De que te ríes? Sísifo
—Lo que acabo de ver me a gustado, mi hermana ya no será tu concubina
—¿Quien dice eso?
—Lo acabo de ver
—Solo viste amor apache
—Soy capaz de matarte, demonio
—Quiero ver eso
Sebastian se levantó y camino hacia el vestíbulo, Sísifo solo soltó un gruñido y volvió con su joven maestro. El confiaba en su hermana y ella no volvería con ese demonio, él no lo permitiría.
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Hotel Dogma
James P. March y sus seguidores traían túnicas negras y tenían a un joven de unos 24 años que parecía asustado, Arya y Regulus lo habían traído para ser juzgado por haber quebrantado el 4° mandamiento, honraras a tu padre y tu madre. El joven se llamaba Emil Steilsson, hijo de unos inmigrantes a los que había matado para quedarse en el país y quedarse con su tienda.
—¡¿Q-que quieren de mí?! ¡Por favor! ¡Déjeme irme! – suplicaba el muchacho
—Admites haber violado el 4°mandamiento – dijo Ilíada
—¡¿Q-que tontería es esta?! Yo no hecho nada!
—¿Mentiras en mi hotel? Debería darte vergüenza – dijo James P. March usando solo un antifaz
—¡Llamare a la policía!
—Llámala, y explícale que paso con tus padres – dijo Waldere
—¡Eso no te importa! Puta! – exclamo Emil Steilsson
—¿Así que admites haber matado a tus padres? – dijo Edda
—¡Ellos querían mandarme a Islandia y quitármelo todo!
—¡Como han escuchado todos! ¡Aquí tenemos a un hijo ingrato y mal agradecido! ¡Y su condena es perder el corazón!
—¿Que?
Sin que Emil Steilsson pudiera hacer o decir algo Ilíada de arranco el corazón y el joven murió en pocos segundos, James P. March puso el corazón en una caja de cristal que decía "honraras a tu padre y a tu madre"
—Regulus, Arya – los llamo James P. March
—Sí, señor – dijo Regulus
—Desháganse del cuerpo de ese niño mimado ahora
—Sí, señor – dijo Arya
—Y ya saben cómo me gustaría que dejaran su cuerpo
—Sí, señor – dijo ambos Nefelims
Arya y Regulus pusieron el cadáver del hijo ingrato en la tienda, fue cuando apareció el shinigami rojo, mejor conocido como Grell Sutcliff. Cuando los nefelims lo vieron al principio se asustaron pero luego se dieron cuenta que era un Shinigami y uno bastante raro y rojo.
—Moo~ pero que ven mis ojos, pensaba que a los híbridos les gustaban los humanos – dijo Grell
—¿Quien eres tú? – exclamo Regulus
—Soy Grell Sutcliff y estoy trabajando, niño bonito, dios sí que eres lindo – dijo Grell acercándose a Regulus
Al mestizo varón no le gusto que Grell se le acercara tanto y se escondió detrás de Arya, la cual parecía no muy sorprendida con Grell pero le molestaba y aun debían poner pruebas de que la víctima fue un mal hijo.
—Has lo que viniste a hacer – dijo Arya
—No necesitan decírmelo, niña mestiza
Grell tomo su guadaña y corto el cadáver del chico para cosechar su alma.
—Emil Steilsson, 24 años, hijo de inmigrantes islandeses a los cuales mato, muerto al arrancarle el corazón. Oh~ que trágico!
—Era un hijo ingrato...se lo merecía – dijo Arya
—Pero ustedes no lo mataron ¿Por qué dices eso?
—Te habrás dado cuenta, pues tenemos un contrato con un psicópata que nos ordenó buscar a un mal hijo y ... – intento explicar Regulus
—¡Oh~! ¡Que emoción! Me recuerda a mis días como Jack el destripador! ¡Déjenme ayudar!
—¿Eh?
—¿Que debemos hacer? – pregunto Grell
—De-demostrar que fue un mal hijo – dijo Arya confundida
—Eso es fácil
Con los materiales de la tienda Grell hizo un letrero que decía "mal hijo "y se lo puso al cadáver, Regulus y Arya estaban fuera de onda por lo que veían hacer al Shinigami rojo pero era una ayuda.
—¿y ahora me gustaría preguntar ¿porque un par de nefelims hacen esto? – dijo Grell
—Es parte de un contrato – contesto Regulus
—No sabía que los de su especie hacían contratos
—ni nosotros tampoco – susurro Arya
—bueno debo irme, adiós jovencita y niño bonito – se despidió Grell
Mientras Arya y Regulus se preguntaban que acababa de pasar mientras Grell le iba a contar todo a William.
En el presente
Ciel, Demian y Elyanna habían ido al barrio industrial donde se encontraba el cadáver de Emil Steilsson, colgando del techo, con el pecho abierto y un letrero que decía "mal hijo" según el hermano de Abberline, Patrick Abberline: El joven era sospechoso del asesinato de sus padres.
—Es como los 10 mandamientos, honraras a tu padre y a tu madre – comento Patrick Abberline
—¿Los 10 mandamientos? ¡Si claro! ¡Son los 10 mandamientos! – exclamo Demian
—¿A qué te refieres, Demian? – pregunto Ciel
—El ladrón sin manos, no robaras; el comerciante despellejado que trabajaba todos los días; no trabajaras en día de reposo y la pareja de amantes, no cometerás adulterio – dijo Elyanna
—Ahora entiendo, este asesino sigue los 10 mandamientos y si mal no recuerdo el mandamiento que sigue es no adorarás ídolos falsos – dijo Patrick Abberline
—Tenemos trabajo, que hacer, vámonos – dijo Ciel
Los tres niños tenían trabajo que hacer y ordenaron a sus sirvientes buscar gente que sea posibles víctimas.
Mansión Crimsonrose
Los Crimsonrose eran los escorpiones de la reina gracias a su gran conocimiento sobre los venenos que eran usados como antidotos y medicina, aparte eran una de las familias más ricas de Europa. La familia estaba conformada por el barón Ezequiel Crimsonrose, su esposa Florence, una antropóloga de la universidad de Oxford, y sus 4 hijos: Evangeline la hija mayor de 16 años, Lenore de 13 años, Christopher de 9 años y Hope con 5 meses.
Esa mañana Evangeline le enseñaba a Christopher a tocar el piano mientras Lenore paseaba a Hope por los jardines de la mansión. Por otra parte la señora de la casa, Lady Florence, una hermosa mujer de cabello castaño rojo y ojos grises entro al despacho de su marido para hablar con su esposo sobre el nuevo compromiso de su hija Evangeline con el joven Midford.
—Cariño tienes un momento? – pregunto Lady Florence
—¿Qué pasa, querida?
—Estas seguro sobre este compromiso? Evangeline apenas conoce a ese chico y quiero que ella sea feliz
—Yo también deseo la felicidad de nuestra hija por eso le dije era libre de que aceptarlo o rechazarlo
—¿De verdad?
—Por Cristo y sus clavos
Florence beso a Ezequiel y fue a preparar todo para sus visitas, mientras Evangeline una hermosa jovencita de largo cabello marrón con las puntas rizadas y grandes ojos rojizos seguía enseñándole a su hermanito como tocar el piano.
—Do-RE-MI – repetía Christopher mientras tocaba el piano
—¡Muy bien! Ahora con FA-SOL-LA- SI
—¡Evangeline! – la llamo Lenore
—¿Que pasa Lenore?
—debes ponerte bonita para las visitas
—¿Cuáles visitas? - pregunto el niño
—Ya sé que clases de visitas son – dijo Evangeline algo seria
—Los Midford vienen a verte, pero no te preocupes, hija mía, si no quieres aceptar a Edward Midford depende de ti - dijo la baronesa Crimsonrose
Evangeline no quería decepcionar a nadie y menos a su padre y sabía que hacer por lo que fue a su habitación a ponerse su vestido nuevo. 2 horas después llego la familia Midford y el barón Crimsonrose fue quien los presento.
—Joven Midford déjeme presentarle a mi hija, Evangeline Crimsonrose
—Es un placer, joven Midford – dijo Evangeline
—El placer es mío, lady Evangeline
Cuando Edward vio a Evangeline quedo cautivado por su belleza y candidez mientras Evangeline quedo sorprendida ya que en el primer momento Edward no fue del agrado de la chica Crimsonrose pero todos esperaban su respuesta de si aceptada a Edward o no, la chica jamás estuvo tan presionada en su vida pero su respuesta fue denme tiempo para pensarlo. Para Edward fue un tal vez pero aun así estuvo feliz, Evangeline no tanto.
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Los personajes de Evangeline y su padre Ezequiel pertenecen a la usuaria Alexidelicius.
Otros a Yana Toboso.
Y el resto son míos
