Adelaide Phantomhive
Antes de que comenzara nuestra historiaAdelaide Phantomhive era la hermana menor de Vincent y Frances, desde muy joven se había aficionado a las novelas románticas y soñaba con el hombre de su vida. Ese día Frances recién casada la había invitado al Royal Opera House a ver la nueva ópera cómica "Romeo & cinderella" pero todo era una excusa para hablar sobre matrimonio ya que según ella ya estaba casi en edad para casarse.
—Ahora que nuestro padre a muerto, nuestro hermano Vincent se hará cargo de ti – le dijo Frances
—Ya lo sé, hermana
—Y se encargara de tu matrimonio
—¿Matrimonio?
—Así mismo, ya casi estas en edad de casarte y se te buscara un hombre para que sea tu marido
—Conociéndolo querrá que me case con su amigo alemán
—No es mal partido
Adelaide se enojó y después del acto uno salió se levanto de su asiento enfadada, ella no quería casarse con Diederich aunque no tenía nada en contra de él pero no le gustaba como hombre y si se llagaba a casar con él tendría que irse a Alemania y no quería eso. En el lobby del Royal Opera House Adelaide se encontró con un hombre más o menos de la edad de su hermano, ese hombre: era muy apuesto, tenía ojos azul verdoso, piel blanca, cabello castaño dorado y tenía un pequeño bigote del mismo color que su cabello. Cuando Adelaide lo vio sintio que el corazón le saltaba en el pecho y se ruborizaba violentamente; ante ella tenía al hombre más guapo que jamás antes haya visto. El extraño hombre encendió un cigarrillo y se percató de la presencia de Adelaide.
—Lo-lo siento
—¿Porque? Usted no hizo nada
—Debió pensar que soy una mal educada
—En lo más mínimo, me agrada su compañía
El rostro de Adelaide se ruborizo y más cuando se dio cuenta aquel hombre tan apuesto le pudio ir a pasear por la casa de la opera mientras él entre tiempo de la ópera.
—Me llamo Albert Gilbert*
—Yo soy Adelaide Phantomhive
—¿Phantomhive? Conozco bien esa familia, los perros guardianes de la reina
—¿Nos conoce?
—Quien en Reino Unido no los conoce
En ese momento Frances apareció para regañar a Adelaide por estar hablando con un hombre desconocido pero cuando Gilbert volteó para ver a la mujer enojada, Frances se sorprendió al ver a Gilbert ya que lo conocía y sabía quién era.
—Lo-lo siento, Su majestad. Mi hermana puede ser imprudente a veces – dijo Frances algo nerviosa
—No es ningún problema, su hermana es encantadora
—Onee –chan ¿acaso lo conoces? – susurro Adelaide
—Claro y tú no
—Pues no
—Es el hijo de la reina, el príncipe Albert Gilbert de Gales
Adelaide se sorprendió pero lo que más le sorprendió fue que se había enamorado de un príncipe, era como en sus novelas favoritas. Ella deseaba casarse con el príncipe Gilbert y no con Diederich.
Adelaide comenzó a coleccionar todos reportes y fotos del príncipe Gilbert e iba al parque Hyde Park, el parque favorito del príncipe Gilbert, para verlo pasar. La joven estaba convencida de que el príncipe era el amor de su vida y que su destino era estar juntos; sin embargo, su hermano Vincent y la reina tenían otros planes para ellos.
Resulta que Vincent si quería casar a su hermana Adelaide con Diederich, ambos eran testarudos y harían una linda pareja. Vincent plantearle la idea de que este se casara con su hermana menor en la fiesta de compromiso entre el joven Barón Ezequiel Harvey Crimsonrose y Lady Florence Blanchett, hija del vizconde Blanchett. Diederich se sentía incómodo ya que no conocía a nadie ni mucho menos al Barón Crimsonrose o a su prometida lady Blanchett.
—Porque me trajiste aquí no conozco a nadie – dijo Diederich
—No hace daño divertirse un poco
—¡¿Y me hiciste venir desde Alemania para esto?!
—¿No te gusta la fiesta?
—Iré a la mesa de bocadillos
—Después quiero hablar contigo
El alemán fue a la mesa de bocadillos donde se encontró con una dama de cabello rubio rojizo y ojos azules con vestido color rosa pálido. A Diederich le gusto inmediatamente la dama pero esta parecía más pendiente de sus cosas y de la fiesta de compromiso de su primo.
—Ho-hola – dijo Diederich ruborizado
—Hola – respondió la mujer
—Soy Diederich, del ejército alemán
—Ejército alemán? No sabía que Ezequiel tenía amigos en Alemania
—Bueno…no soy amigo de él…
—Ah! – dijo ella sin mucho interés
—Pero Señorita no se su nombre
—Me llamo Emma Broderick
—Qué lindo nombre
—Debo irme
—¡Espere!...no le gustaría bailar
—Tal vez más tarde
Emma Broderick solo quería ser amable pero para Diederich su "tal vez" se escuchó como un sí. Mientras por otra parte Vincent se encontró con Chlaus el cual parecía pensativo y suspiraba por lo que se acercó a él.
—¿Que pasa Chlaus? – pregunto Vincent
—Es algo difícil de explicar
—Somos amigos, puedes decírmelo
—Estoy enamorado
—¿Enserio? Te felicito ¿cómo se llama la afortunada dama?
—Ella no sabe de mis sentimientos hacia ella
—¿Porque?
—¡Soy demasiado mayor que ella!... ella apenas tiene 20 años y yo soy un hombre de mediana edad
—Y eso que importa
—Puede que no quiera el amor de un viejo
—No lo sabrás al menos que la conquistes
Chlaus suspiro y señalo discretamente a una hermosa joven de vestido verde azulado, con el pelo rubio y los ojos grises que hablaba con Lady Florence, esa chica era Audrey Broderick, la hija de los condes Broderick y la amada de Chlaus, de repente Audrey se dio cuenta de la presencia de Chlaus y se acercó a él.
—Señor Chlaus, no sabía que conocía a mi primo Ezequiel
—Es un conocido pero quiero presentarle a mi amigo Vincent Phantomhive
—Es un placer – dijo Audrey
—El placer es mío – dijo Vincent besando la mano de la dama
Vincent se retiró para dejarlos, fue cuando Chluas tuvo el suficiente valor para invitarla a bailar y ella acepto mientras Diederich buscaba a Emma para que bailaran pero ella estaba con su amante/hermano en los frondosos jardines de rosas de la mansión Crimsonrose. Vincent noto que su amigo parecía buscar algo y se le acercó para hablar.
—¿Que pasa Diederich?
—Acabo de conocer a una mujer angelical pero no puedo encontrarla
—Hablando de mujeres angelicales, quisiera hablarte sobre Adelaide
—¿Que pasa con ella?
—Diederich, serias parte de mi familia ¿te casarías con Adelaide?
—¡Apenas la conozco y creo que no le agrado!
—Pero hacen linda pareja, Dee
—Olvidalo Mole, estoy interesado en otra persona
—Entiendo, pero si ella te rechaza, Adelaide siempre estará para ti
Diederich se enojó y siguió cortejando a Emma Broderick pero ella lo seguía rechazando pero él no se daba por vencido.
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Mansión Phantomhive.
Esa mañana Vincent y Adelaide estaban desayunando cuando el conde Phantomhive le dijo a su hermana que Diederich estaba cortejando a otra dama, esto a Adelaide no le importaba, ella amaba al príncipe Gilbert y algo le decía que él también la amaba, lo vio en sus ojos.
Los intentos por conquistar a Emma Broderick eran desastrosos para Diederich por lo que Vincent no descartaba un futuro matrimonio entre su hermana y su mejor amigo. Por su parte, Adelaide tomo uno de los periódicos y leyo una noticia que le rompió el corazón; su príncipe, su amado príncipe Gilbert iba a casarse con una tal Alejandra de Dinamarca. Al leer esa noticia Adelaide salió corriendo y llorando a su habitación aun con la noticia en las manos. No quiso hablar con nadie y menos con su hermano. Después dejo entrar a Tanaka la cual la vio con los ojos opacos y apretando los dientes.
—Señorita Adelaide ¿Qué le pasa? No ha comido nada en todo el día
—La reina y el rey son muy crueles
—¿Que?
—Gilbert no ama a esa tonta princesa nórdica….. ¿Por qué tiene que casarse?
—No le entiendo, señorita Adelaide
—¡Él es mío! ¡Su corazón es mío!
—¡Tranquilícese Señorita Adelaide!
Adelaide comenzó a llorar y Tanaka noto el periódico arrugado donde mostraba la noticia del compromiso del príncipe de Gales con la bella princesa danesa. Tanaka no quería preocupar al conde por lo que se lo dijo a Lady Frances, ella haría entrar en razón a su hermana menor. Frances se enteró de los sentimientos hacia el príncipe de Gales y el odio que sentía por la nueva princesa de Gales que sentia Adelaide, por lo que le dio una fuerte bofetada para hacerla entrar en razón.
—¡¿Porque me golpeaste?!
—Para que entraras en razón!
—Entrar en razón! Yo lo amo!
—Pero él va a casarse con alguien de su alcurnia
—Somos Phantomhive
—Pero no eres la hija de un rey, ella si
—Que puedes saber del amor?!...estoy casi segura de que no amas a tu esposo!
Francés le iba a dar otra bofetada pero Adelaide fue más rápida y le lastimo la mano a su propia hermana para después echarla de su habitación.
Cuando la princesa llego a Inglaterra, Adelaide estuvo ahí. Ella quería ver a la mujer que le estaba robando a su príncipe y la vio: era realmente bonita, con las mejillas sonrosadas, labios finos, ojos violetas y cabello rubio oscuro; vestida como toda una princesa. La gente parecía embelesada con ella, pero Adelaide la vio como una enemiga que le estaba robando a su hombre. El príncipe Gilbert y la princesa Alejandra se agradaron a primera vista y parecía que serían una pareja ideal. Mientras Adeliade juraba por el amor que le tenía al príncipe de Gales que enviaría a esa princesa nórdica devuelta a Dinamarca y ella se casaría con el príncipe. Cuál fue su sorpresa cuando el príncipe Gilbert le propuso oficialmente matrimonio a Alejandra y ambos se casaron en la capilla de St. George en el Castillo de Windsor. Adelaide estaba destrozada pero no era culpa de su príncipe, claro que no, era culpa de esa rata danesa de Alejandra de Dinamarca, ella lo había seducido para que se casen. Aun así Adelaide siguió coleccionando fotos y reportes sobre el príncipe de Gales y escribiéndole cartas al príncipe Gilbert, las cuales nunca residiría.
Edward, el hijo de Frances y su esposo, nació Adelaide se puso feliz aunque en el fondo estaba celosa de su hermana, ella también quería darle hijos a Gilbert.
Poco después del nacimiento de Edward nació el hijo del príncipe y la princesa de Gales, el pequeño Víctor Albert llamado así por sus abuelos. Adelaide estaba devastada. Un día su hermano Vincent fue llamado al palacio de Buckingham y Adelaide insistió en ir.
—Por favor! Onii-chan, llévame, quiero ver el palacio de Buckingham por dentro
—Estas segura? A la reina o a la princesa de Gales no pueden gustarle
—No seré una molestia, por favor, quiero ir
—Está bien pero donde mis ojos te vean
—Gracias, Onii –chan! – dijo Adelaide abrazando a su hermano
Una vez en el palacio de Buckingham, Adelaide tenía planeado matar a Alejandra y deshacerse de ella para siempre y poder ser feliz con Gilbert. Se separó de su hermano para buscarla, después daría la excusa de que se perdió admirando el hermoso palacio. La mujer busco a Alejandra pero por otro lado encontró la habitación del bebé de su rival, si ese niño desaparecía Gilbert se divorciaría de esa mujer nórdica y ella podría casarse con él, por lo que abrió una ventana para que el niño muriera de frío pero no contaba que había una mujer en la habitación, Alejandra de Dinamarca, quien la ataco con una lámpara. Adelaide cayó al piso con la cabeza sangrante cuando subió la mirada y vio a Alejandra con los ojos opacos.
—Eres ingenua, mi hijo tiene sangre danesa y el frio es parte también de él - dijo Alejandra
—Maldita! Ese debió ser mi hijo!
—Y Gilbert tu esposo, verdad? Pero hay un problema, nos amamos y tú solo eres una molestia
—La molestia eres tú!
—Y no solo eso, intentaste dañar el fruto de mis entrañas
—Ese bebé debió ser mío!
Adelaide intento levantarse y como pudo intento atacarla pero Alejandra era más rápida y más fuerte, y la estrangulo con el collar que Adelaide traía puesto.
—Esto es por internar dañar a mi bebé y esto es por tratar de robarte a mi esposo!
—L-lo…hice …por el…
—No eres la primera que desea a mi esposo y no serás la última de quien me deshaga!
—E-eres …una bruja!
—Lo amas?! Lo deseas para ti?! Pues te tengo, noticias, EL ES MÍO!
—Gil-Gilbert
El collar se rompió pero Alejandra mato a Adelaide luego tiro el cuerpo por la ventana y cerro la ventana. Haciendo parecer que se había suicidado. Quien encontró el cuerpo de Adelaide fue un shinigami llamado Jordan Dormer quien cosecho su alma.
—Adelaide Phantomhive, 19 años, asesinada por estrangulacion y luego tirada por la ventana – dijo el shinigami – pero que triste
Cuando encontraron el cadáver estaba completamente congelado por la época de invierno que pasaba Londres. Se llegó a la conclusión que fue un suicidio y que la chica estaba demente cuando encontraron todas las cartas que le escribió al príncipe Gilbert y las muchas fotos del príncipe de Gales. Vincent y Frances decidieron no hacer público esto.
Durante el funeral de Adelaide se presentó Alejandra de Dinamarca con su hijo en brazos
.
— Su majestad – la saludo Vincent con una reverencia
—Vine a darles mi pésame – dijo la princesa danesa
—Muchas gracias, princesa – dijo Frances
—Fue algo terrible, que se suicidara en la habitación de Victor Albert, gracias a dios que no se suicidó con él
—Me siento avergonzada por eso…su majestad – dijo Frances
—No hay problema, ahora debo irme – dijo Alejandra de Dinamarca
—Su majestad – dijeron ambos hermanos
Alejandra de Dinamarca salió de la iglesia con una sonrisa de satisfacción, había ganado yse habia salido con la suya, ahora nadie más interferirá en su matrimonio y ella y Gilbert serán felices.
Mientras 2 shinigamis miraban desde el techo de la iglesia: Jordan Dormer y Wade Lych.
—Wow! Es una mujer mala – dijo Wade
—Es una loca – dijo Jordan
—Pero es guapa
—Solo piensas en eso?
—Y en otras cosas más – dijo Wade con una sonrisa
—Mejor vámonos – dijo Jordan
La muerte de Adelaide fue rápidamente olvidada por la prensa pero no para los Phantomhive. Ellos siguen recordándola.
