Capítulo 10: Madres
Noruega, 889En una cueva en un frío bosque, una ángel embarazada estaba a punto de dar a luz, la ángel estaba entrando en labor de parto por lo que se metió a una cueva a dar a luz a su hijo, un hijo que había concedido con un demonio. Que ella fuera un ángel no significaba que no tuviera dolores del parto como todas las mujeres. Nadie la escucho gritar y menos escucharon el llanto del bebé recién nacido, un niño con el cabello de su madre y los ojos de su padre. Lo que había nacido era un hibrido entre ángel y demonio, un nefelim, alguien que jamás encajaría en el cielo o en el infierno, era algo muy triste.
—Hola bebé – dijo Pandora
El bebé abrió sus ojos carmesí y comenzó a reír, la nueva madre abrazo al bebé y lloró por él. No sabía qué hacer con él y eso que estuvo a punto de contárselo al padre ¿pero en que podría ayudarla un demonio? Después de amamantar a su bebé, salió de la cueva y camino sin rumbo fijo con su bebé que a diferencia de los bebés humanos podía ver y recordaría el rostro de su madre. Mientras caminaba por la fría Noruega, se encontró con Kore otra arcángel de alto rango que traía en sus brazos a una bebé con ojos violeta.
—¿Kore? ¿Eres tú? – pregunto Pandora
—Por favor! No me mires! – suplico Kore
—Tranquila, no te voy a juzgar – dijo Pandora tomándola del brazo – tambien soy madre de un nefelim
Kore lloro y le conto sobre cómo había concedido a esta bebé. Resulta que Kore había hecho una apuesta con un demonio que no paraba de molestarla, sin embargo, la que perdio la apuesta fue Kore y tuvo que darle un hijo al demonio pero el bebé resulto ser niña y el demonio enfureció ya que Kore se negó a darle a la bebé.
—Jamás le entregaré a esta bebé, pero no puedo tenerla conmigo ¿ y cual es tu historia?
—Fui amante de un demonio
—¿Como? ¡Pero tú eres una arcángel!
—Es una larga historia pero ¿Cómo llamaste a tu hija?
—Se llama Arya ¿y cómo se llama el tuyo?
—Se llama Regulus
Ambas arcángeles caminaron por los caminos de Noruega, Pandora iba muy callada y Kore lo noto, ella sabía que le habían cortado las alas y tuvo que esperar 100 años a que volvieran a crecer, ella debía estar vulnerable razón por la que fue amante de ese demonio y había tenido a su hijo, sin embargo, tenía que decirle quien le había hecho ese daño tan grande.
—Sé quién te corto las alas
—¿Que?
—Fue Ángela, ella está loca de celos de ti, por eso lo hizo
—Ángela, ya me encargare de ella cuando vuelva
—¿Quienes son ustedes 2? – dijo una tercera voz femenina
Ante las arcángeles estaba una mujer hermosa a caballo: era rubia, tenía ojos azules, su rubia cabellera estaba trenzada y estaba adornada con acero; vestía como un hombre o en su caso una condesa. Las arcángeles no se dejaron intimidar por su mirada dura algo que la misteriosa mujer rubia admiro pero ellas eran intrusas en sus tierras y quería saber quiénes eran ellas.
—¡Respondan! ¿Quiénes son? – dijo la mujer
—Solo unas madres, Soy Pandora y ella es Kore
—Soy Lagertha, señora de estas tierras
—No lo sabíamos – dijo Kore
—Ahora lo saben
Lagertha llevo a las arcángeles a su granja y las tomo como esclavas ya que no tenían a donde ir. Las ángeles se quedaron por 5 meses y después desaparecieron dejando a sus bebés. Lagertha, la condesa de la zona había entendido la indirecta, aquellas bellas mujeres querían que Lagertha se hiciera cargo de los bebés por lo que ella y su esposo Ragnar cuidarían de esos bebés.
FIN DE FLASH BACK.
Pandora miraba por la ventana mientras le contaba todo esto a su hermano Sísifo, el cual no podía creer lo que escuchaba, su hermana menor había tenido un hijo con ese despreciable demonio y también tenía un sobrino nefelims, la idea no le gustaba pero menos le gustaba la idea de que Kore fuera madre de una nefelims.
—¿Porque…me cuentas esto? - pregunto Sísifo
—Debes saber sobre tu sobrino
—Y de la hija de Kore, verdad?
—Si, tú la querías mucho creí que debías saberlo
—Entiendo …será mejor que vayas con tu señorita, tiene lecciones de piano ahora
—No me has dicho nada sobre Regulus
—¡ve ahora!
A Pandora no le importo que Sísifo le gritara sino que la juzgara, ella era la madre de Regulus y eso ni él ni nadie lo iba a cambiar.
Pandora miraba por la ventana mientras le contaba todo esto a su hermano Sísifo, el cual no podía creer lo que escuchaba, su hermana menor había tenido un hijo con ese despreciable demonio y también tenía un sobrino nefelims, la idea no le gustaba pero menos le gustaba la idea de que Kore fuera madre de una nefelims.
—¿Porque…me cuentas esto? - pregunto Sísifo
—Debes saber sobre tu sobrino
—Y de la hija de Kore, verdad?
—Si, tú la querías mucho creí que debías saberlo
—Entiendo …será mejor que vayas con tu señorita, tiene lecciones de piano ahora
—No me has dicho nada sobre Regulus
—¡ve ahora!
A Pandora no le importo que Sísifo le gritara sino que la juzgara, ella era la madre de Regulus y eso ni él ni nadie lo iba a cambiar.
HOTEL DOGMA
Los libros sagrados no querían quedarse atrás en los asesinatos de los 10 mandamientos, ellas querían ayudar a su amado con los pecadores que violaban los sagrados 10 mandamientos por lo que secuestraron del mismo hotel a una sirvienta de una baronesa muy rica, la sirvienta odiaba a su señora y ambicionaba las joyas y vestidos de la baronesa por lo que aquella sirvienta había violado el mandamiento de "No codiciaras bienes ajenos", el hotel Dogma estaba lleno de pasadizos y puertas secretas por lo que le fue muy fácil a Nibelungos y Odisea secuestrarla mientras la sirvienta se probaba el vestido favorito de su señora. Las libros sagrados habían llevado a la sirvienta al cuarto oscuro. Donde James P. March juzgaba a los pecadores.
—¡P-por favor! ¡Déjenme ir! ¡No he hecho nada malo! ¡Soy inocente!
—¿Inocente? No lo creo – dijo Waldere
—¿Admites haber violado el sagrado mandamiento de no desearas bienes ajenos? – dijo Ilíada
—¡¿Qué tontería es esta?! ¡¿Son acaso fanáticas religiosas?! – dijo la sirvienta
—¡SOLO RESPONDE! – grito Mío Cid
—Solo diré….que soy cuidadosa con lo que hago
—¿Entonces lo admites? – pregunto Eneida
—¡No admito nada!
—He escuchado y visto lo suficiente, por eso condeno a esta mujer envidiosa a perder los dedos y la vida – dijo Ilíada
—¡¿Que?!
Amduat y Thoth ahorcaron a la sirvienta mientras Púnica le arrancaba los dedos, la joven sirvienta que no pasaba de los 22 años murió cuando ellas le destrozaron el cuello. Pero antes que Ilíada pusiera los dedos de la pecadora en una cajita de cristal, apareció James P. March el cual estaba furioso y comenzó a golpearlas con su bastón.
—¡¿COMO SEAN ATREVIDO A HACERLO?! – grito James P. March golpeándolas
—Por favor perdónanos – suplico Edda
—¡PERRAS! ¡INSENSATAS! YO LAS RECOGÍ! LAS CUIDE CUANDO NADIE LAS QUIZO! ¡Y SE METEN CON MI ARTE! MALDITAS HOMUNCULOS!
—¡No somos del todo homúnculos! …somos mitad humanas – dijo Ilíada con la cara roja por los golpes
Las palabras de la pelirroja parecieron calmar a James P. March, se acercó a Ilíada y la tomo del cuello casi estrangulándola.
—Es verdad, ustedes son la cruza entre humanos y homúnculos, lo recuerdo bien
—Qué bueno que no lo hayas olvidado
—Lo único atractivo de ustedes es que son hermosas y no envejecen pero si vuelven a meterse con mis objetivos, las mato
—Yes, my beloved
James P. March soltó a Ilíada, la beso en la boca y la dejo poner los dedos de la sirvienta en la cajita de cristal que decía "No codiciaras bienes ajenos", James P. March llamo a gritos a Regulus y a Arya, y les ordeno llevar el cuerpo a la cocina para darles la carne a los huéspedes molestos. Regulus y Arya llevaron el cuerpo de la sirvienta lo más discretamente hacia la cocina donde esperaba un shinigami con pelo corto y desordenado de color negro algo azulado, Wade Lynch quien usando su guadaña cosecho el alma de la sirvienta para después mirar a los nefelims.
—¿Que miran? – dijo Wade
—Nada - respondió Arya
—¡Pues no me miren tanto no tengo monos en la cara!
—Estamos sorprendidos por volver a ver un shinigami – dijo Regulus
—Pues no se sorprendan mucho, en este hotel de la muerte verán muchos – dijo Wade
—Ok
—Ya me voy y no se les ocurra comerse ninguna alma o se las haré vomitar
—Descuida no lo aremos – dijo Arya
A Wade no le interesaba lo que harían con el cuerpo pero le parecía macabro darle de comer carne humana a la gente, aunque en su época de soldado hizo cosas peores para sobrevivir. Wade Lynch salió del hotel como si nada y en el camino encendió cigarrillo y casi se atraganta con el cuándo apareció Grell.
—¿A que debo el deshonor de tu visita, Grell? – exclamo Wade
—Vine a vigilarte, Wade Lynch
—¡Déjame en paz!
—Oye no seas así conmigo, vine a ver que no te metas en problemas
—William te envió, verdad?
—Si, está preocupado de que estés holgazaneando
—O tal vez quería deshacerse de ti – dijo Wade con una sonrisa
—Cállate! Will –chan no es así!
—Como sea, mira, hay un gorila gigante en el Big Ben
—¿Un gorila gigante? ¿Donde?
Grell tardo un momento en darse cuenta que Wade le había tomado el pelo y se enojó por lo que fue tras él y comenzó a reclamarle pero Wade no le hacía caso hasta que se encontraron con un grupo de 6 individuos, hombres y mujeres, con el pelo teñido de colores y vestimenta extraña pero extravagante aparecieron, eran: Sinone, Setta, Arba, Robin, Fira e Ivar. La familia Gorey.
—Mira Grell, no sé porque me recuerdan a ti
—¡Pero que grosero!
—Bienvenidos a ver nuestro arte – dijo Setta
—¿Son artistas? – pregunto Grell
—Eso explica muchas cosas – agrego Wade
—¿Los shinigamis se perdieron~? – pregunto Sinone
—¿Como sabes eso?
—Si ojos verde amarillento posees, Shinigamis tienes que ser –dijo Arba
—Son 2 hombres shinigamis – dijo Fira
—¡Nada de hombre!¡ Yo soy una dama! – exclamo Grell
—¡Mentira! ¡Eres un tipo raro! – dijo Ivar
—Estoy de acuerdo con el – río Wade
—¡LOS VOOY A MATAAAAR~~~! – exclamo Grell levantando su motosierra
—No! Idiota! No están en la lista de la muerte! – dijo Wade deteniendo a Grell
—No me importa! Y suéltame!
Grell intento que Wade lo soltara pero solo fueron la diversión de la familia Gorey, quienes se reían de ellos.
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Mientras la familia Gorey molestaba a Wade y Grell. Jung-Suh, la revivida esposa de Tanaka, junto a su hijo Ryuho iban a entregar el último pastel de carne de la señora Lovett a la funeraria de Undertaker cuando la mujer toco la puerta apareció Undertaker que arrastro a Jung-Suh adentro de la funeraria, fue tan fuerte a la mujer se le cayó el pastel, Ryuho intento proteger a su madre pero Undertaker lo encerró en un ataúd.
—¡OYE! ¡Déjame salir! ¡No toques a mi madre! – exclamo Ryuho desde el ataúd
—Qu-que quiere? – pregunto Jung-Suh
—Saber cómo reviviste – dijo Undertaker, ofreciéndole una galleta en forma de hueso
—No sé de qué me habla
—Claro que sí, estuviste muerta
—No es verdad
—Claro que sí, yo lo sé, coseche tu alma y las de tus hijos – dijo Undertaker dejando ver uno de sus ojos de shinigamis
—N-no diga tonterías
—Así que no lo sabes~, verdad~?
—No – dijo Jung-Suh con firmeza
—Entonces tendré que examinarte
Undertaker tumbo a Jung-Suh en la mesa de embalsamamiento y le abrió la parte superior de su hanbok, a pesar que la mujer haya puesto resistencia. Undertaker noto que la mujer tenía cicatrices que indicaban que habían remplazado sus órganos. Cuando Undertaker iba a examinar más apareció el señor Gorey: un hombre de complexión atlética, su largo cabello estaba teñido de naranjo, vestía de manera extravagante, tenía una pica rojo, un diamante azul, un trébol verde y un corazón amarillo tatuado debajo del ojo derecho; y usaba un sombrero de copa digno de ser el del sombrerero loco. El señor Gorey señalo a Jung-Suh y sonrió como un zorro.
—Gorey – susurro Jung-Suh
—Tú, lárgate de aquí - dijo el señor Gorey a Jung-Suh
—S-si
Jung-Suh obedeció lo que el señor Gorey había ordenado: se puso la chaquetilla de su hanbok y saco a su hijo del ataúd, el cual se sorprendió al ver al Señor Gorey pero aun así madre e hijo salieron de la funeraria de Undertaker. Dejando a Undertaker solo con el Señor Gorey.
—El señor Gorey está molesto ¿Por qué te metes en las cosas del Señor Gorey?
—¿Tú los reviviste?
—Si, fue el señor Gorey
—Dime como lo hiciste
—Nop
—¡¿Como que no?!
—El señor Gorey solo le cuenta sus secretos a sus socios
—Entonces seamos socios
—Muy bien, serás el socio del señor Gorey, Shinigami
El señor Gorey y Undertaker estrecharon las manos y así comenzaron una alianza entre el señor Gorey y Undertaker.
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Mansión Broderick
Elyanna leía un libro mientras Demian miraba por la ventana como sus hermanitos Jared y June jugaban en los enormes jardines de la mansión, como los envidiaba, desde que se enteró sobre lo de sus padres que comenzó a sentirse diferente a otros niños, se había dado cuenta que era un bastardo pero no permitiría que Jared y June supieran su origen. Elyanna noto que su prometido estaba pensativo y se preocupó por él.
—¿Pasa algo Demian?
—Nada
—¿Como que nada? Pareces muy pensativo
—Solo pienso en Jared y June, que jamás se enteren de nuestro origen
—Deberán saberlo algún día
—No…. Si va haber un bastardo en la familia Broderick, seré yo
Elyanna dejo el libro que estaba leyendo y se acercó a Demian para abrazarlo y besarlo, a ella no le interesaba el pasado o las circunstancias en las que nació Demian, a ella solo le importaban la felicidad de ambos.
—Sabes que no me importa eso, solo me importas tu
—Eres muy buena conmigo, eso prueba que no me equivoque al escogerte como mi prometida
—Ni yo al aceptar
En eso apareció Sísifo para decirles que habían llamado de Scotland Yard de que el asesino de los 10 mandamientos se había cobrado una nueva víctima, por lo que fueron al lugar de los hechos donde se encontraron con Ciel y su mayordomo. Cuando Sísifo vio a Sebastian lo miro como si fuera basura. En cuanto al cuerpo era la de una mujer de 22 años, le habían cortado un brazo y una pierna, los dedos de su mano y traía puesto un elegante vestido debajo de un traje de sirvienta.
—Esto es macabro – comento Elyanna apartando la vista
—Tendrá relación con los asesinatos de los 10 mandamientos? – pregunto Demian
—Debe tenerlo, estoy casi seguro – dijo Ciel
—Pandora, según tú, ¿cuál mandamiento es este? – pregunto Elyanna
—Debe ser no codiciaras bienes ajenos – dijo Pandora
—Hay muchas mansiones y hoteles de donde esta sirvienta pudo haber trabajado - dijo Sísifo
—¿Como sabes eso? – pregunto Sebastian
—El vestido es muy fino, la dueña debe tener dinero – dijo Demian
—Casas finas y hoteles la lista es larga –dijo Elyanna
Ciel ordenó a Sebastian investigar sobre alguna sirvienta perdida, el resultado los llevo al hotel Dogma, donde había una baronesa furiosa de haber perdido a su vestido favorito y a su sirvienta personal. Cuál fue su sorpresa cuando supo que su sirvienta estaba muerta y que le habían puesto su vestido al cadáver de la sirvienta, fue tanta su impresión que se desmayó. Por su parte Patrick Abberline , el hermano menor de Fred Abberline, le fue suficiente el hecho de que James P. March fuera el dueño del hotel para arrestarlo pero no había pruebas suficientes para arrestarlo, aparte que James tenía un buen abogado, tuvieron que soltarlo a las pocas horas. Patrick Abberline quedo en ridículo y su hermano Mayor y de Randall lo regañaron como a un niño. James se había salido con la suya.
