Capítulo 11: James P. March
En su hotel, James era el rey y la muerte, entre toda la gente que visitaba su magnífico hotel, el desidia si vivían o morían, era como ser dios, un dios de la vida y la muerte; tenia 10 bellas amantes que obedecían ciegamente todas sus órdenes y uno de sus regalos de amor hacia él era una nueva mascota y material de tortura. Un shinigami que habían capturado los libros sagrados pero no era cualquier shinigami, era nada más y nada menos que William T. Spears el cual estaba encadenado como si de un esclavo romano se tratase. William había sido capturado por los libros sagrados cuando William estaba cosechando un alma en el hotel Dogma.
—¡Oh vamos! Mi amigo, sonríe un poco – dijo James P. March
—¡No soy tu amigo! – exclamo William
—No tienes por qué gritar, no te haré daño
—¡¿Que rayos quieres de mí?!
—Eres solo decoración como una mascota
—¡¿mascota?!
—Si ahora cállate
—No me quedare aquí mucho tiempo – dijo William
—Eso está por verse ahora debo trabajar en mi obra magna
James P. March le ofreció un cigarrillo a William pero este lo rechazó tajantemente volviéndole a decir que no se quedaría por mucho tiempo. James solo sonrió y fue a seguir su obra maestra; el siguiente mandamiento era no darás falso testimonio y para eso habían escogido 5 periodistas de un diario sensacionalista y James junto a sus libros sagrados le arrancaron las lenguas y las lenguas fueron guardadas en la cajita de cristal correspondiente pero James P. March no se detuvo hay, no pasó mucho tiempo antes en que James P. March volviera a matar esta vez a un sacerdote muy famoso y corrupto que hablaba y hablaba sobre Dios cuando en verdad era corrupto que no cumplía sus obligaciones como sacerdote y pronunciaba el nombre de Dios en vano, por lo que James le arranco el estómago y dejo su cuerpo tirado a la puertas de la iglesia el magnate hotelero no dudo en contarle todo esto a William.
—¡Estas enfermo! – exclamo William
—¿Eso crees? Ja,ja! Sabes me recuerdas a mi padre, él siempre me juzgaba por cosas como matar gatos e intimidar a otros niños
—¿Que pretender hacer conmigo?
—¿Como se mata a un shinigami?
—¿Crees que te lo voy a decir?
—No importa, me divertiré averiguando
James P. March se rio de William y se fue a hacer su trabajo dejando al shinigami solo en esa gran habitación llena de lujos como si se olvidara de él, como si ahora fuera una cosa insignificante que había perdido el interés en él.
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Iglesia saint. George
El cuerpo del sacerdote corrupto estaba sobre las escaleras y con claros signos de que arrancaron el estómago estando vivo, eso explicaba su expresión de terror y dolor al punto que los policías tuvieron que cubrirlo con una manta para que no perturbara a los 3 niños y mientras Fred Abberline vomitaba y su hermano Patrick estaba con él. Los 2 condes y la condesa el ordenaron a sus sirvientes buscar evidencia que los policías hubieran pasado por alto
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—Ya solo quedan 2 mandamientos, está muy por delante de nosotros – dijo Demian
—A este paso se saldrá con la suya – dijo Elyanna
—No digan eso! No se den por vencido tan rápido – dijo Ciel
—Conde Phantomhive, no sabemos a quién atacara puede ser cualquiera – dijo Elyanna
—Esa es una gran desventaja – agrego Demian
—No pienso fallarle a la reina – dijo Ciel
—Ni yo tampoco
En ese momento Sebastian apareció con un pañuelo con las iniciales J.P.M, Sísifo había encontrado cabello humano en el anillo de oro del sacerdote y Pandora un pedazo de seda de un traje.
—J.P.M. puede ser James P. March – dijo Demian
—No lo dudo – dijo Ciel
—Pero necesitamos más pruebas que estas – dijo Elyanna
—Tal vez yo pueda ayudar – dijo una voz familiar para Ciel
Delante de ellos apareció Undertaker asustando a Demian y a Elyanna pero no a Ciel, quien ya estaba acostumbrado a él. Resulta que Undertaker estaba muy interesado en los asesinatos de los 10 mandamientos y quiso ayudar.
—¿Quien es él? – pregunto Elyanna
—Le decimos Undertaker - dijo Ciel
—¿Undertaker? – pregunto Demian arqueando una ceja
—Supe de los 10 mandamientos, todo el mundo habla de ellos – dijo Undertaker
—¿Tu sabes algo? – pregunto Ciel
—Algo, algo. Tal vez
—¡Pues dilo!
—La persona que hace esto tiene ayuda femenina – dijo Undertaker
—¿Ayuda Femenina?
—Y una fuerte
Nadie entendió nada ni mucho menos los 3 niños pero aun asi tenían un sospechoso y ese era James P. March y sus libros sagrados que como habían comprobado Sebastian y Sísifo eran muy fuertes para ser simples mujeres.
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DEPARTAMENTO DE ASUNTOS GENERALES
La desaparición de William T. Spears no pasó desapercibida por lo que un grupo de shinigamis conformado por: Eric Slingby, Alan Humphries, Grell Sutcliff, Ronald Knox, Rick Yandell, Wade Lynch, Jordan Dormer y el trio femenino conformado por Allison, Sasha y April. Para hablar sobre William T. Spears que llevaba 5 días desaparecido.
—Mi Will-CHAN está desaparecido! Hay que encontrarlo! – chillo Grell
—¡No grites! Casi me destrozas los oídos! – se quejó Rick
—Esto es extraño, el jefe siempre es responsable – dijo Jordan
—¡CLARO que lo es! Mi Will-chan es muy responsable! – exclamo Grell
—Te dije que no me grites en los oídos! – exclamo Rick golpeando en la cabeza a Grell
—Pienso que a William –sempai le paso algo, el jamás dejaría tanto trabajo incompleto – dijo Ronald
—Estoy de acuerdo con Ronald, estoy casi segura que algo le paso a William –sempai – dijo Allison
—¿En-en serio? – Ronald estaba rojo como manzana
—Claro que le paso algo, eso es obvio – dijo Sasha
—¿Y que haremos? – pregunto April
—Ir por el trasero de William – respondió Wade
— Más respeto con mi Will-Chan! – exclamo Grell
El grupo de Shinigamis fueron al mundo humano para buscar a William, pidieron un tiempo libre así que pudieron ir a la búsqueda del serio Shinigami.
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Por otro lado, James P. March se había convertido en un ermitaño en su propio hotel: no salía de su habitación y bebía como cosaco; y algunas veces hablaba con William o con sus libros sagrados pero la razón de su comportamiento era que sentía todo llegaba a su fin.
—¿Que pasa, mi amado? – pregunto Ilíada dándole un masaje
—Estoy cansado, mi fuego se apaga – contesto James
— Puedo hacer algo – pregunto la pelirroja
—Los 10 mandamientos llegan a su fin, debo estar algo deprimido
—Puede ser
—Eres un psicópata – dijo William
—Y tu mi mascota
Poco tiempo después fue al hotel Dogma uno de los pocos amigos que James P. March tenía y que no era un psicópata, su nombre era Jonathan Kirk y era el abogado de James P. March. Él había ido al hotel Dogma para hablar con James. Cuando James P. March vio a su amigo este se levantó a saludarlo.
—¡Mi amigo Jonathan! Como estas?
—Estoy bien pero no vine por eso
—¿Y a que viniste?
—Me preocupas por tu comportamiento, no sales, bebes demasiado y ¿Cuándo fue la última vez que te bañaste?
—Soy una estrella que se extingue encontré algo que me lleno y ahora eso se está terminando
—¿No te basta 10 mujeres?
—No hablo de mujeres
James P. March se levantó de su asiento y camino por su penthouse mientras Jonathan Kirk iba tras él y cuál fue la sorpresa del abogado cuando vio a ese hombre de extraños ojos verdes/amarillos que estaba encadenado (William) pero el abogado Kirk no se imaginaba que aquel hombre era un shinigami, el no creía en ellos, pero era un hombre encadenado y eso era secuestro.
—¡James! ¡¿estás loco?! ¡puedes ir a la cárcel por esto! – exclamo Jonathan Kirk
—Sácame de aquí – dijo William
—Apropósito, Jonathan, ¿aun sigues escribiéndole cartas de amor a Lady Wilson a pesar de ser una mujer casada?
—La amo y tú lo sabes
—Pero ella es casada y parece no corresponder a tus sentimientos
—¡Cállate! ¡No quiero oírte!...además, nada de lo que digas te liberara de esto, te denunciare
—9° mandamiento, no desearas a la mujer de tu prójimo
—¿Que?
Jonathan Kirk volteo y vio a su amigo, James P. March, con un hacha y antes que el joven abogado pudiera reaccionar, James le dio 33 hachazos matándolo al instante luego castro el cadáver y puso los genitales de su mejor y único amigo en una cajita de cristal que decía "no desearas a la mujer de tu prójimo" una vez más se sentía vivo.
—Necesitaba esto – dijo James P. March
—Mataste a tu amigo – dijo William
—Cierra la boca
Los libros sagrados se rieron de William hasta se burlaron de él desatando la molestia de William pero él no podía hacer nada, estaba bien encadenado y le habían quitado su Death Scythe.
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10 minutos después
Ciel, Demian y Elyanna fueron al hotel Dogma para interrogar a James P. March y si era necesario llevarlo ante la reina, sin embargo, paso algo inusual. A las puertas del hotel 2 de los libros sagrados, Thoth y Edda, los esperaban con sonrisas iguales a las de su amo.
—Buenas tardes, jóvenes condes – dijo Thoth
—Los estábamos esperando – dijo Edda
—¡Sin trucos mujeres! ¿Donde esta March? – dijo Ciel
—Que niño tan grosero, deberías ser más amable – dijo Edda
—¿James March se entregara? Me cuesta creer eso – dijo Demian
—Pues créelo niño, nuestro amado quiere verlos – dijo Thoth
—Pues nosotros también queremos verlo – dijo Elyanna
Pero cuando los 3 niños se disponían a entrar al hotel, las mujeres homúnculos los detuvieron obstaculizándoles el paso.
—¡¿Ahora qué?! – se quejó Elyanna
—Sin sus sirvientes – dijo Edda
—¿Que? ¡Eso jamás! – exclamo Ciel
—No es una petición – dijo Thoth
—Está bien – Demian mira a su mayordomo – Sísifo quédate aquí
—Tú también Pandora
—Sebastian, quédate
Las mujeres homúnculos llevaron a los 3 condes al último piso donde James los esperaba. Cuando llegaron James P. March estaba de espaldas. Mientras se acercaban a él vieron las cajitas de cristal donde estaban los órganos que fueron extraídos por el asesino de los 10 mandamientos. James P. March seguía de espaldas.
—Pensaran que me vencieron pero en realidad yo gane – dijo James March
—No lo creo, te has entregado – dijo Elyanna
—¿Entregarme? No, en realidad ustedes son espectadores
—¿Espectadores? ¿De qué? - pregunto Demian
—De mi obra magna ¡los 10 mandamientos!
—¡Ya basta! ¡Esto termino James March! ¡Te llevaremos ante la reina! – exclamo Ciel
—¿Se acabó? Estas equivocado, es solo el comienzo de algo maravilloso
James P. March se volteó y los niños pudieron ver con horror que el hombre se había desollado el mismo la cara y puesto su cara en la cajita de cristal que decía: "no mataras". Los 3 niños estaban aterrados ya que James P. March se había vuelto loco y había decidido ser parte de los 10 mandamientos siendo su propio víctima.
—¿Que les pasa? ¿Porque no dicen nada? Hablen mocosos!
—Estas enfermo – dijo Demian
—No niño estúpido ¡soy parte del arte!
—Eres un loco – dijo Elyanna
—No, soy un artista, díganme ¿aun quieren que su reina me vea?
—Si, y vea lo loco que estas – dijo Ciel
James P. March se rio a carcajadas pero no por mucho tiempo ya que Ilíada lo apuñalo en el corazón matándolo al instante. El acto de la pelirroja sorprendió a los 3 niños y a los demás libros sagrados.
—Eso fue rápido – dijo Ilíada
—Ilíada ¿Qué has hecho? – dijo Púnica
—Terminar con los 10 mandamientos como quería James
— Pero lo mataste – dijo Odisea
—Corrección hermana mía, nos libere de su toxico amor y ahora somos libres, y lo tenemos todo
—¿A que te refieres? – pregunto Waldere
—Somos libres y con dinero, solo queda liberarnos de esos niños mimados
Los libros sagrados miraron con malicia a los 3 condes y se acercaron peligrosamente a ellos pero cuando estuvieron a punto de tocarlos aparecieron Sebastian, Sísifo y Pandora para enfrentarse a los libros sagrados y defender a sus amos. Los libros sagrados atacaron a los sirvientes y comenzó a una batalla que alguno de los 2 bandos: el demonio y los arcángeles o las homúnculos podrían perder.
Mientras tanto William escuchaba toda la pelea desde la habitación donde James lo encerró. De repente aparecieron Arya y Regulus quienes traían su Death Scythe y la llave de sus cadenas; William reconoció rápidamente a los jóvenes como nefelims, seres mitad demonio y mitad ángel, que siempre molestaban a los shinigamis buscando aprobación pero esto solo lo liberaron.
—¿Porque hacen esto? – pregunto William
—Porque no pienso trabajar para esas cosas – dijo Arya
—Además James P. March está muerto, no le debemos nada a esas brujas – dijo Regulus
—¿Solo por eso?
—Además nos agradan los shinigamis – dijo Arya
—Acaba con esas brujas – dijo Regulus
—Eso haré
Cuando William recupero su Death Scythe y lo primero que hizo fue recolectar el alma de Jonathan Kirk y luego fue a la habitación principal para enfrentarse a los libros sagrados pero cuando entro a la habitación vio que no era el único shinigami que estaba en la habitación estaba Grell, Ronald, Rick, Jordan, Wade, Sasha, Allison y April con sus respectivas Death scythes. Cuando Grell vio a William con la camisa abierta comenzó a babear.
—WILL-CHAN! Te vez tan sexy! – dijo Grell rodeado de corazones
—Francamente … - dijo William algo incomodo
—Will te venimos a salvar así que agrádeselo – dijo Wade
Allison miro a Ciel, a Elyanna y a Demian. Con su mirada les decía que ellos se encargarían de los libros sagrados.
—Váyanse! Nosotros nos aremos cargo de estas arpías – dijo Allison
—Si – dijo Elyanna
Los 2 condes y la condesa salieron del hotel junto a sus mayordomos y sirvienta, sin embargo, Edda y Eneida intentaron impedirles el paso pero Allison las saco de ahí con su Death Scythe.
La pelea entre los Shinigamis y los libros sagrados no duro mucho ya que cuando eran cortadas por una Death Scythe estas dejaban de moverse ya que al ser mitad humanas perdían su alma y se volvían muñecas. Todas las libros sagrados fueron eliminadas excepto Ilíada que había escapado.
El informe que Ciel, Demian y Elyanna habían dado a la reina era que James P. March era el asesino de los 10 mandamientos y que se había suicidado al igual que sus cómplices y amantes, la reina quedo satisfecha con el informe.
En cuanto al Hotel Dogma fue vendido a un magnate belga muy rico y siguió funcionando a pesar que los 3 condes intentaron cerrarlo pero sin éxito.
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Mientras tanto Regulus y Arya se habían quedado otra vez solos y sin trabajo. Pandora sabía esto y fue a buscarlos encontrándolos en Piccadilly Circus, sentados como si no supieran que hacer con sus vidas ahora que el psicópata de James P. March estaba muerto. Cuando Regulus vio a su madre sonrió fríamente.
—Regulus
—Hola Madre
—Los dejare hablar solos – dijo Arya
—No Arya, quiero que tu también escuches
—¿Qué pasa? Mamá
—Quiero que vengan a trabajar a la mansión Broderick
—¿Porque? – pregunto Arya
—No he sido la mejor madre de todas y quiero cuidarte Regulus y a ti también Arya por la amistad que tuve con tu madre
Regulus se acercó a su madre y la beso en la frente para después sonrírle.
—No te preocupes, se cómo cuidarme solo, tranquila mamá
—Pero….
—Si te necesito iré contigo ahora no
Regulus y Arya se fueron mientras Pandora estaba pensativa. Como iba a arreglar las cosas con su hijo.
