La corte de los fantasmas. PARTE 1
Shropshire, Inglaterra
Los rumores de fantasmas no eran novedad en la zona y más en el castillo Ludlow, que la reina tenía planeado convertirlo en un museo ya que albergaba mucha historia de su país y esperaba que la buena gente de Inglaterra desfrutara esa historia pero había un problema y ese era que cada vez que los arquitectos y constructores trabajaban en reconstruir el castillo, pasaban cosas sobrenaturales y al parecer eran fantasmas por lo que los trabajadores huyeron despavoridos. Razón por la que las reconstrucciones estaban detenidas. Esto tenía muy preocupada a la reina por lo que envió a Ciel, Demian y Elyanna a la región de Ludlow, Shropshire, para ver qué pasaba; con ellos iba Sebastian, Sísifo y Pandora, también con ellos iban Bard, Finny y Mey-Rin ya que Ciel los trajo para que no destruyan la mansión en su ausencia.
Bard estaba fascinado de volver a ver a Pandora, Finny miraba el paisaje y Mey-Rin pensaba que Sísifo era tan guapo como Sebastian. Mientras los 3 condes hablaban sobre el nuevo caso.
—Esto es una tontería, ir a buscar fantasmas, los fantasmas no existen – dijo Ciel algo irritado
—Me parece interesante – comento Demian
—Demian ¿no sabía que creías en fantasmas? - pregunto Elyanna
—No lo afirmo ni lo niego pero si existen demonios y arcángeles ¿Por qué no fantasmas? – dijo Demian
—¿Sabes? Conde Broderick, creo que no encontraremos nada en el castillo Ludlow – dijo Ciel
—Tal vez nos encontremos con inquilinos en el castillo – dijo Elyanna con una sonrisa
La sonrisa de Elyanna hizo que Ciel se ruborizara y bajara la vista, no entendía como ella tenía el poder para hacerle inclinar la cabeza, sin embargo, le gustaba.
—¿Tu que sabes de los fantasmas? – pregunto Ciel a Sebastian
—Son almas no cosechadas por shinigamis o que no estaban listas para morir – contesto Sebastian
—Qué triste – dijo Pandora
—Aun así no creo en fantasmas – recalco Ciel
El tema siguió entre los 3 condes y sus sirvientes. Mientras tanto los tres sirvientes de la mansión Phantomhive hablaban sobre un montón de cosas pero Bard comenzó a hablar sobre Pandora.
—¿Vieron como ella me miro? – pregunto Bard rodeado de estrellitas
—¿De quien hablas? – pregunto Mey-Rin
—De Pandora, la sirvienta de Lady Popplewell. Creo que le gusto
—Pero apenas se conocen – le recordó Mey-Rin
—Me gusta y creo que yo le gusto
—¿Como sabes eso?
—Solo lo sé, es intuición masculina
—Como digas
Mey-Rin no estaba muy segura de las palabras de Bard y pensaba que lo iba a estropear todo con el ama de llaves de la mansión Broderick, de repente la sirvienta de la mansión Phantomhive noto que Finny parecía asustado.
—¿Que pasa Finny? – pregunto Mey-Rin
—Me dijeron que en el castillo de Ludlow hay fantasmas y muchos – dijo Finny muy asustado
—¿Fan-fantasmas? – dijo Mey-Rin asustada
—Si, dicen que ese castillo esta embrujado y que está lleno de fantasmas….tengo miedo – dijo Finny temblando
—Tranquilícense, los fantasmas no existen….ahora que lo pienso ¿y si Pandora le dan miedo los fantasmas? Podría defenderla – dijo Bard solo imaginando la escena
—Deja de pensar en eso – le aconsejo Mey-Rin
Mientras Bard soñaba con ser el "héroe" de Pandora. Llegaron al castillo Ludlow y este estaba con claros indicios de que las obras de remodelación estaban detenidas y en la puerta del castillo estaba el señor Gorey quien sonreía como una hiena. Demian ya lo conocía pero Ciel y Elyanna no.
—El señor Gorey les da la bienvenida – dijo el señor Gorey
—¿Quién eres? – pregunto Ciel
—Soy el señor Gorey, ya lo dije
—¿Y que quieres señor Gorey? No tenemos tiempo para lo que sea que haces – dijo Elyanna
—El señor Gorey es el mayordomo de este castillo
—¿Que? No digas tonterías y vete – dijo Demian
—El rey ya sabe que están aquí – dijo el Señor Gorey
—¿Cual rey? – pregunto Sísifo
—El rey Edward V, y es él, el señor Gorey no miente
—¡Eso es ridículo! ¡Lleva 400 años muerto! – dijo Bard
—Cállate y sigue al señor Gorey
Bard se enojó por lo que dijo el señor Gorey pero a este no le importo por como sonreía. El extravagante señor Gorey los guío hacia un gran salón mientras Bard intentaba fulminarlo con la mirada. El salón era enorme y al fondo del salón había 2 tronos de roble tallados; de repente aparecieron de la nada 2 muchachitos sentados en los tronos, los chicos debían tener 13 y 9 años: el de 13 años tenía el cabello largo y rubio, y sus ojos eran azul brillante; vestía un traje verde oscuro con un cuello de encaje y un cinturón verde claro. Mientras el de 9 años tenía cabello corto y rubio, y ojos azules; vestía un traje rayas amarillas y anaranjadas adornada con encaje blanco alrededor del cuello y mangas y pantalones naranjas adornados con lazos amarillos. También llevaba una gorra naranja, calcetines blancos y zapatos marrones con cordones, y llevaba un cráneo entre las manos.
Al aparecer estos 2 niños de la nada también aparecieron un gran número de hombres y mujeres con vestimentas de distintas épocas. Todos ellos, incluyendo a los niños en los tronos eran fantasmas. Al parecer todos estos fantasmas asustaron a Bard, Finny y Mey-rin por lo que salieron corriendo y gritando de terror fuera del castillo; los únicos que se quedaron fueron Ciel, Demian y Elyanna; y sus respectivos sirvientes.
—El señor Gorey tiene el agrado de presentarles a su alteza real, el rey Edward V de Inglaterra y al joven Richard, primer duque de York – los presento el Señor Gorey
—Hola – saludo el pequeño Richard
—Gracias Gorey, te puedes retirar – dijo Edward V
—El señor Gorey se va
El extravagante personaje abandono la sala del trono como si bailara. Los 3 condes estaban ante el rey Edward V, uno de los príncipes de la torre de Londres, aunque reino un breve periodo de tiempo seguía siendo un rey.
—Soy Edward V, rey de Inglaterra y esta es mi corte ¿Qué es lo que desean? – pregunto el niño rey
Los 3 condes y sus sirvientes se inclinaron ante los príncipes de la torre de Londres ya que Edward V había sido un rey.
—Su majestad, soy el conde Phantomhive, él es el conde Broderick, y ella su prometida Lady Popplewell. Y los de atrás son nuestros sirvientes Sebastian, Sísifo y Pandora – se presentó Ciel
—¿Phantomhive? ¿Broderick? ¿Popplewell? ¿Donde he escuchado esos apellidos?
—Permítame explicárselo, su majestad – dijo una fantasma de la época Tudor – las familias Phantomhive y Broderick comenzaron a trabajar para el reino, como el perro guardián y el león, todo durante el reinado de Enrique VIII, el gordo. Los Popplewell descienden de Albert el grande
—¿Eso paso después de mi reinado, Lady Bess? – pregunto el rey Edward V
—Lo recuerdo como si hubiera pasado ayer
El rey Edward V examino a los 3 condes como si intentara imaginar esa época que no vivió, entonces el Duque Richard de York se levantó de su trono y camino hacia los sirvientes en especial a Pandora ya que le parecía bonita y como en vida se había imaginado a las hadas.
—¿Eres un hada? – pregunto el Duque Richard
—No ¿Por qué?
—Porque es guapa como un hada – contesto el pequeño Richard sonriendo
—Gracias, su majestad – contesto Pandora
—Parece que mi hermano menor simpatiza con ustedes, he decicdido hacer un banquete en honor a mis invitados, he dicho – dijo Edward V
Mientras los fantasmas preparaban el banquete para los invitados. Bard, Finny y Mey-Rin; estaban en los jardines del castillo muy asustados ya que habían visto una corte compuesta de solamente fantasmas y un niño rey muerto.
—E-eran Fantasmas, yo tenía razón – dijo Finny con escalofríos
—¡¿Donde está el joven amo y sus invitados?! – pregunto Mey-Rin
—¡Oh, no! Pandora también se quedó ahí! Debo salvarla! – dijo Bard haciéndose el héroe
—Olvídate de ella y concéntrate en el joven amo! – le regaño Mey-Rin
—Yo no quiero volver, hay fantasmas! – dijo Finny casi llorando
—¿Que pasara con el joven amo y Sebastian ? – se preguntó Mey-Rin
—¡Oigan! Ustedes, los 3 chiflados ¿Dónde están los fantasmas? – pregunto una voz desconocida
Los 3 sirvientes de la mansión Phantomhive voltearon y vieron a 2 hombres vestidos con trajes: el primero tenía una apariencia ruda, era de complexión delgada pero atlética, de piel blanca, parecía que estaba en sus 20, su cabello era color castaño oro, usaba lentes y sus ojos eran de un color muy extraño, de color verdes/amarillentos; mientras el otro parecía ser más calmado, era físicamente muy hermoso, tanto como una mujer, tenía el pelo corto hasta un poco más de la nuca el cual era de color rubio oscuro, piel pálida, de complexión delgada pero atlética, usaba anteojos y tenía los ojos del mismo color que su amigo; ambos eran shinigamis. Wade Lynch y Jordan Dormer.
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El banquete que Edward V había organizado era una mezcolanza entre épocas y solo había 6 platos de comida ya que los fantasmas no comían, estaban muertos, aunque el pequeño Richard estaba sentado en las piernas de Pandora. Entre las danzas y la música, apareció el señor Gorey detrás de Edward V y le susurro cosas en el oído, de repente el niño rey hizo un gesto con la mano y la música y el baile termino.
—El señor Gorey me informo que el conde Broderick es bastardo, lady Poplewell es la ultima de su familia y el conde Phantomhive tiene un crimen en su familia – dijo el niño rey
—No hay ningún crimen en mi familia – contesto Ciel algo irritado
—Maleante! Deberías estar en una prisión de menores! – exclamo el Señor Gorey señalando a Ciel
—Que dijiste?! – exclamo Ciel molesto
—Ya basta! – exclamo Edward V – ahora díganme porque están aquí porque no creo que vinieran a visitarnos
—La verdad, es que la actual reina quiere convertir este castillo en un museo temático y para eso… – intento explicar Elyanna
—Debo irme, verdad? Pues no me iré, en este castillo crecimos yo y mi hermano, por lo que es nuestro
—No quiero ofenderlo, pero ya no tiene esa autoridad– dijo Demian
—Ya lo sé pero aun así no me iré
—Y si vuelven más personas, los asustaremos – dijo un vikingo sin piernas
—¿en serio?
De repente aparecieron los 2 shinigamis (Wade Lynch y Jordan Dormer) los cuales entraron al banquete como si nada, cuando ambos shinigamis vieron a Sebastian rápidamente lo reconocieron como un demonio.
—Lo que faltaba – dijo Jordan irritado al ver a Sebastian
—Parece que a ustedes no les agrado – dijo Sebastian
—¿Se nota mucho, cerdo? – pregunto Wade
—¡¿Quiénes son?! ¡¿Respondan?! – exigió saber Edward V
—Somos shinigamis, mi nombre es Jordan Dormer y este bocazas de aquí es Wade Lynch – se presentó Jordan Dormer haciendo una reverencia
—¿Y que quieren? – pregunto el niño rey
—¿No es obvio? Venimos por ustedes, a llevarlos al otro lado – dijo Wade
—¿Al cielo? ¿Nos llevaran al cielo? – pregunto Richard de York
—Algo así – respondió Wade
—¡Pues no!¡Lárguense! – exclamo Edward V
—¡Su majestad! - dijo Ciel con sorpresa
La negativa de Edward V molesto increíblemente a Wade Lynch y con gran hostilidad se acerco al niño rey alejando con su Death Scythe a los guardias fantasmas, para quedar frente a frente con el niño rey.
—Oye, no me grites! Nosotros no venimos por gusto, son ordenes de arriba, nos dijeron que nos hiciéramos cargo de ustedes 2 y veo que eres un malcriado – dijo Wade mirando fijamente a la cara a Edward
—¡Wade! – le llamo la atención Jordan
—¡¿Como te atreves?! – exclamo Edward V
—¿Quiere que el señor Gorey lo mate, su majestad?
—No
Edward V y Wade se miraron con hostilidad para luego mirar a Gorey y con un gesto hacer que vuelva la música.
—Conde Broderick – lo llamo el niño rey
—Su majestad – respondió Demian
—Me permitiría bailar con su prometida, Lady Popplewell? – pregunto Edward V
—Pues…que ella decida
—Acepto – dijo Elyanna
Edward V tomo a Elyanna de la mano y la llevo a la pista de baile, la danza que bailaron era muy pasada de moda y a Elyanna le costaba seguirle el paso ya que casi no conocía la danza.
—Debería practicar más la danza, Lady Popplewell – le dijo Edward V
—Lo siento, su majestad, pero esta danza está un poco pasada de moda – respondió Elyanna
—Debe ser algo frustrante, lo siento mi lady
—No hay problema, su majestad
—¿Alguna vez le hicieron daño?
—Si
—¿Y se vengó?
—Espero hacerlo pronto – dijo Elyanna con el rostro ensombrecido
—Es afortunada yo no puedo hacerlo, esa persona murió hace 400 años
—¿Esa persona? ¿Usted sabe quién lo asesino?
—Si pero no lo recuerdo
Elyanna sintió lastima por él, era un alma en pena que seguía vagando en este mundo sin saber que le paso. Mientras ambos bailaban eran observados por Ciel, Demian y los sirvientes.
—¿Esto no le molesta, joven maestro? – pregunto Sísifo
—¿Porque debería molestarme? Es un fantasma, nadie de quien preocuparme
—No eres celoso – dijo Ciel
—Elyanna no me da razones para sentir celos – respondió Demian
Cuando la danza termino todos los fantasmas aplaudieron aunque Elyanna hubiera bailado tan mal. Para entonces Edward V ya tenía su decisión. Y le comunicó a los condes y los shinigamis su decisión.
—He tomado una decisión – dijo Edward V
—¿Cual es, su majestad? – pregunto Sísifo
—Yo y mi corte nos iremos del castillo solo con una condición – dijo el niño rey
—¿Cuál es? – pregunto Sebastian
—Descubran quien me asesino, a mí y a mi hermanito Richard – declaro el niño Rey
—¡Escucha mocoso! Si crees que voy a jugar al detective estás muy equivocado…. – intento decir Wade Lynch
—Aceptamos – dijo Demian
—¿Que? – exclamo Jordan
—Averiguaremos quien los mató, a usted y a su hermano, y nosotros tenemos su palabra que todos se irán del castillo Ludlow - dijo Ciel
—Tienen mi palabra – dijo el niño rey
El pequeño Richard se levantó de las piernas de Pandora y camino hacia su hermano con la calavera, su mejor amigo, aun en las manos, el niño de solo 9 años parecía asustado.
—Sé quién nos hizo daño….pero no lo recuerdo – dijo el pequeño Richard entre lagrimas
—Yo tampoco lo recuerdo pero no te preocupes, ellos lo averiguaran – contesto Edward V
—¿Y así podremos ir al cielo?
—Si, Richard, iremos al cielo
—¿Es verdad? – le pregunto Richard a los Shinigamis
—Si, su majestad – dijo Jordan
—Lo que dijo él – contesto Wade
—No te preocupes mientras se averigua todo esto, Lady Pandora se hará cargo de ti – dijo Edward V
—¿Hump? – tanto Pandora como Elyanna estaban sorprendidas
—Declaro a Lady Pandora como el Aya de mi hermanito Richard
—Pandora cuida al Duque de York, es una orden – dijo Elyanna
—Yes, my lady
Richard tomo a Pandora de la mano y se la llevo a los jardines del castillo para jugar mientras Ciel, Demian y Elyanna tenían una importante y difícil misión, descubrir quien mato a los príncipes de la torre de Londres. Cuando se disponían a investigar el caso más difícil de sus vidas. Al mismo tiempo todas las miradas de esos fantasmas de distintas épocas se posaron en ellos 3 poniéndolos nerviosos, de repente se escuchó una voz femenina que decía:" ¡déjennos pasar! ¡Déjennos pasar! ¡Queremos verlos!". De entre todos esos fantasmas salieron 2 damas de la época isabelina, una llevaba un vestido color cobre y la otra llevaba un vestido color verde. La dama del vestido color cobre abrazo a Demian mientras la dama del vestido verde abrazo a Ciel.
—Sí, es un verdadero Broderick. Ese cabello rubio y esos ojos son la prueba de eso – dijo la mujer de vestido color cobre
—Yo se reconocer a un Phantomhive cuando lo veo y él es uno – dijo la mujer de vestido verde
—¿Quienes son ustedes? – pregunto Ciel
—Que modales nuestros – dijo la mujer del vestido color cobre – Soy Matilde Broderick y ella es Sarah Phantomhive
—¿Como? Eso significa que ustedes son… - intento decir Demian
—¡Si! ¡Somos sus antepasadas! – dijo Matilde Broderick
—¡Y estamos felices de verlos! – agrego Sarah Phantomhive
Las mujeres siguieron abrazando a su descendencia, mientras todos en la corte fantasma se reían y otras decían que eran muy lindos o muy linda la escena, pero a quien no le gusto esta escena fue al niño rey, Edward V, quien se irrito mucho y con un golpe de su cetro puso orden.
—¡Señoras! ¡Ya basta! ¡Los Condes tienen trabajo que hacer!¡y es una orden directa del rey de Inglaterra!
—Si, su majestad – dijo Lady Matilde
—No volverá a pasar, su majestad – dijo Lady Sarah
—Pueden irse ahora – dijo Edward V
—Si, su majestad – dijeron las 2 mujeres
Las damas se retiraron y Ciel, Demian y Elyanna pudieron seguir con su investigación.
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Por otro lado Bard, Mey Rin y Finny, quienes estaban en los jardines del castillo Ludlow aun temblando, se armaron de valor para ir a salvar a su joven amo y entrar al castillo embrujado. Cuando vieron de repente a 5 mujeres fantasmas de distintas épocas jugando pelota pero en vez de pelota usaban un cráneo, al ver eso salieron corriendo asustados. Mientras Richard de York y Pandora jugaban en los jardines del Castillo, el pequeño Duque estaba encantado con su nueva aya por lo que le tejía coronas de tréboles y se las ponía en sus cabellos castaños caramelo.
—¿Tiene hijos, Lady Pandora? – pregunto Richard
—Si…tengo un hijo
—¿De verdad? Debió ser muy joven cuando usted se casó
—Si, era joven
—¿Cómo se llama su hijo, Lady Pandora?
—Se llama Regulus
—¡Qué lindo nombre! ¿Cómo es Regulus?
—Se parece a mí y a su padre…. Tiene mi mismo color de cabello y los ojos de su padre
—¿Cómo son sus ojos?
—No le hables sobre Regulus – dijo Sísifo
En eso apareció Sísifo y cuando le dijo que no hablara sobre Regulus, Richard pensó que Sísifo estaba enojado con Pandora.
—Por favor no se enoje con Lady Pandora, Lord Sísifo, yo le pedí que me contara sobre Regulus – dijo el pequeño Richard
—No debe preocuparse, su majestad, no estoy enojado con ella, solo le pido que no hable demasiado sobre Regulus – contesto Sísifo
—¿Por qué?
—Son cosas que los niños no deberían saber pero diré que es un secreto, hay una persona que no debe saber
—¿Cuál persona?
—Shhhhh, es un secreto ¿puede guardar el secreto?
—¡Si puedo!
—Muchas gracias – dijo Pandora
Mientras tanto el señor Gorey miraba todo desde una ventana mientras sonreía de satisfacción.
—Las cosas van mucho mejor de lo que el señor Gorey esperaba – dijo con una sonrisa – veamos cómo le va al tonto Undertaker con lo que el señor Gorey le pidió
Dichas esas palabras se alejó de la ventana.
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CONTINUARA
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