La corte de los fantasmas parte 2
Ciel, Demian y Elyanna estaban en la biblioteca leyendo libros sobre los príncipes de la torre de Londres, era una historia que jamás los padres de Ciel y Demian les contaron, y menos los padres adoptivos de Elyanna, ya que pensaban que era una historia muy escabrosa para niños por lo que los 3 condes debían investigar la historia, de cómo habían muerto los principes nada se sabía solo se decía que desaparecieron de la torre una noche y ya tenían 4 sospechosos: el primero Richard de Gloucester, tío de los príncipes y futuro Richard III de Inglaterra; el segundo era James Tyrrell, fue un caballero inglés que peleó por la casa de York en múltiples ocasiones; el tercero Henry Stafford, Segundo duque de Buckingham y mano derecha de Richard III; y la cuarta era Margaret Beaufort, la madre de Enrique VII de Inglaterra, la cual deseaba ver a su hijo convertido en rey. Eran los 4 sospechosos y llevaban 400 años muertos.
—Esto es inútil, como vamos a resolver un caso que paso hace 400 años – dijo Ciel cerrando un libro
—Es obvio que esto no será fácil – dijo Demian
—Lamento tantas molestias – dijo Edward V
En uno de los asientos apareció el fantasma de Edward V, parecía serio y parecía algo arrepentido de lo que había pedido pero él fue un rey y los reyes no se arrepienten de nada. Cuando apareció los 3 condes volvieron a hacer una reverencia ante el niño rey.
—Su majestad – dijo Elyanna a modo de saludo
—Creo que fui injusto con ustedes al pedirle algo como averiguar quién me mato – dijo Edward V
—Cumpliremos nuestra palabra, estamos trabajando en eso – dijo Ciel
—No quiero ser una molestia pero no podre descansar en paz al menos que recuerde a esa persona – dijo el niño rey
—¿Lo ha olvidado por completo? – pregunto Demian
—No por completo…solo recuerdo que se presentó esa noche pero nada más – respondió Edward V
—Entiendo, pero tal vez el Duque de York sepa algo – comento Elyanna
—¡No! ¡Dejen a Richard fuera de esto! – exclamo Edward V
—Lo lamento, no medí mis palabras – se disculpó Elyanna
—Tranquila Lady Popplewell, no estoy enojado con usted pero no vuelva a insinuar algo así, Lady Popplewell
—Estoy seguro que ella no quiso ofenderlo – agrego Demian
—Esta perdonada y ahora los dejo trabajar
El fantasma de Edward V se fue de la misma manera que apareció, ante esto los tres condes dieron un suspiro pesado y continuaron con su caso, en un momento dado Ciel se acercó a la ventana y vio que Jordan y Wade estaban aún en el castillo ¿Qué querían en verdad esos 2? Demian se acercó a la ventana para ver como las fantasmas se acercaban a Jordan para admirar su belleza algo que le molestaba desde que era humano, Jordan siempre se esforzó por que lo reconocieran por sus logros y no por su aspecto físico, mientras Wade estaba irritado, estaban perdiendo el tiempo.
—¿Que son ellos? – pregunto Demian
—Ellos mismos lo dijeron, son shinigamis
—¿Shinigamis? Pensé que eran una leyenda como las que me contaba mi padre pero veo que son reales
—Y molestos
—A propósito ¿Dónde están nuestros mayordomos? No he visto a Sísifo
—Yo tampoco he visto a Sebastian ¿Dónde podrán estar?
Efectivamente ambos mayordomos, demonio y arcángel, estaban en las cocinas del castillo, al principio la intención era hacer la merienda para sus respectivos amos pero la hostilidad que había entre ambos era muy grande y fue suficiente una pequeña discusión para comenzar una pelea entre demonio y arcángel. La pelea era muy pareja y ambos estaban a la misma altura aun así ambos mayordomos no destrozaron nada pero fueron detenidos.
—¡Ya basta! – dijo una voz masculina
Ambos mayordomos voltearon y vieron frente a ellos a un vikingo, el no parecía feliz con la pelea.
—No deberían estar peleando sin ninguna razón, no es de guerreros
—Tengo razones suficientes para arrancarle la cabeza a este miserable – dijo Sísifo
—Ya veo
—¿Quién es usted? – pregunto Sebastian
—Soy Ragnar Lothbrok, rey de Noruega
—¿Otro rey? – pregunto Sísifo
Ragnar no dijo nada solo se quedó mirando a Sísifo a los ojos, esos ojos naranjos como ámbar, como los de esa esclava que huyo de su granja y jamás pudo encontrar dejando a un bebé solo, luego Ragnar Lothbrok vio a los ojos a Sebastian ya que sus ojos eran iguales a los de Regulus, su hijo adoptivo.
—Me voy y no se les ocurra pelear otra vez o tendrán que pelear conmigo – dijo Ragnar Lothbrok
Ni Sebastian ni Sísifo entendieron lo que paso. Mientras tanto Pandora y el joven Richard seguían confeccionando coronas de flores para la calavera de Richard, el niño le tenía mucho cariño a esa calavera y no la soltaba ni dejaba que nadie la tocara.
—¿De quien es esa calavera? – pregunto Pandora
—No lo sé, tal vez de otro niño que murió en la torre de Londres pero es mi mejor amigo – dijo Richard
—¿Y su amigo tiene nombre?
—Se llama Richard 2
—Como usted, su majestad
—Jejejeje – rio jocosamente el niño
En eso paso Bard corriendo y gritando de terror porque unos fantasmas jacobinos lo invitaron a jugar bolos pero cuando vio a Pandora, dejo de gritar y corrió hacia Pandora para estar con ella.
—¡Pandora! He venido a salvarte! – exclamo Bard
—¿Salvarme de qué?
—¡De los fantas-MAS!
Cuando Bard vio a Richard y a Richard 2 se asustó tanto que tropezó con una piedra y se cayó de cabeza, quedando inconsciente por 5 minutos cuando despertó se topó con los hermosos ojos naranjos de Pandora y eso lo puso feliz como lombriz.
—¿Estas bien? Te diste un golpe muy fuerte – dijo Pandora
—No tan fuerte como el destino que nos une – dijo Bard feliz
—¿Eh?
—¿Quien es el, Lady Pandora? – pregunto Richard
—Se llama Baldroy y es cocinero de los Phantomhive
—¿Te acuerdas de mí? – pregunto Bard rodeado de una aura rosada
—Si me acuerdo
Bard nunca estuvo más feliz en su vida, en eso apareció Sebastian y le hizo una seña a Pandora para que se acercará pero ella frunció el ceño, tomo a Richard y a Richard 2, y se fue del lugar.
—Fue un placer señor Baldroy, ahora debemos irnos – dijo Pandora
—¿A dónde vamos? – pregunto Richard
—A explorar el castillo – contesto Pandora
—¡Eso suena divertido!
Bard no entendió lo que pasaba entre Pandora y Sebastian por lo que le fue a preguntar al mayordomo demonio, el cual parecía satisfecho con la reacción de la arcángel.
—¿Que pasó? – pregunto Bard
—Ella debe estar resentida
—¿De qué?
—Fuimos pareja, amantes para ser preciso
Al oír esto Bard quedo abatido, Sebastian era el galán perfecto y todas las mujeres caían a sus pies y si quería podía reconquistar a Pandora ella caería en sus brazos. Sebastian era guapo y él era feo, hasta Bard elegiría a Sebastian. Un aura negra rodeaba al pobre cocinero de la mansión Phantomhive.
—¿Qué te pasa, Bard? – pregunto Sebastian
—No…nada
Sebastian se fue dejando a Bard con sus problemas.
Por otra parte Wade y Jordan estaban caminando por los jardines ya que estaban a punto de hacer horas extra y eso les molestaba sobre todo a Wade, mientras Mey-Rin se acercó corriendo y asustada por ver a una pareja de amantes fantasmas, como la sirvienta de los Phantomhive no veía bien no se dio cuenta por donde corría despavorida por el miedo a los fantasmas cuando de repente Mey-Rin tropezó con Jordan quedando los 2 cara a cara, como estaban muy cerca Mey-Rin pudo ver perfectamente el rostro de Jordan y se desmayó por tanta hermosura.
—¿Que le pasa? – pregunto un confundido Jordan
—No le hagas caso, está loca – respondió Wade
En eso apareció el Señor Gorey con su acordeón cantando una macabra canción infantil, a los shinigamis no les gusto para nada.
La A es de Amy, que se cayó por las escaleras.
La B es de Basil, atacado por osos.
La C es de Clara, que se consumió.
La D es de Desmond, que fue arrojado por un trineo.
La E de Ernest, que se atragantó con un melocotón.
La F es de Fanny, completamente succionada por una sanguijuela.
—Hola, Shinigamis ¿se sienten bien? – pregunto el Señor Gorey
—¿Que quieres? Saltimbanqui – pregunto Wade
—El señor Gorey se hace una pregunta
—¿Cual pregunta? – pregunto Jordan
—El señor Gorey se pregunta porque los shinigamis no toman las almas de los príncipes
—Esos niños son de la realeza – dijo Jordan
—Aunque no nos guste – dijo Wade
—El señor Gorey piensa que eso ya no importa, ese niño ya no es un rey pueden hacerlo si quieren
Ambos shinigamis se quedaron callados, ya que lo que decía el Señor Gorey tenía mucho sentido ¿qué rayos estaban haciendo? ¿Por qué no hacían su trabajo? Las palabras del señor Gorey rezumbaron muy fuerte en las cabezas del par de Shinigamis. Wade le hizo una seña a Jordan para hablar a solas sin que el señor Gorey escuchara pero eso no le importaba ya estaban haciendo lo que él quería y eso le gustaba.
—Tu qué crees Jordan ¿el saltimbanqui tiene razón?
—Parece razonable aunque no confió en él
—Ese saltimbanqui, tiene razón no tenemos por qué esperar
—Claro que el señor Gorey tiene razón - dijo el Señor Gorey abrazándolos por la espalda
—¡aléjate saltimbanqui! – exclamo Wade
—¿Que rayos quieres ahora? – agrego Jordan
—Que lo piensen, es lo que quiere el señor Gorey
Luego el Señor Gorey se fue cantando el resto de su macabra canción hasta que los cantos del señor Gorey y su acordeón hasta que ya no se escuchó su voz.
La G es de Goerge, asfixiado bajo una alfombra.
La H de Héctor, liquidado por un asesino thung.
La I de Ida, que se ahogó en el lago.
La J es de James, que tomó lejía por error.
La O es de Olivia, atravesada por una lanza.
La P es de Prue, pisoteada en una reyerta.
Las palabras del Señor Gorey habian llegado a donde querían.
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En la biblioteca del castillo Elyanna se había quedado dormida mientras estudiaba los libros que contaban la época en la que vivieron Edward V y Richard de York. En eso entro Ciel y la vio durmiendo, la verdad se veía hermosa y se acercó a ella sin despertarla
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—Cuando está dormida….ella tiene un ligero encanto – dijo Ciel algo sonrojado
—Mamá Flynn…
—Eh?
—Estoy de acuerdo que ella es encantadora – dijo una voz familiar
Ciel volteo y vio al fantasma de Lady Sarah Phantomhive, su antepasada, quien estaba mirando a Elyanna (Diana) dormir
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—¡¿L-lady Sarah?! – exclamo Ciel sorprendido
—Ella es muy linda
—Bueno si…- Ciel tenía roja hasta las orejas
—¿Porque no es tu prometida?
—¿Eh? Lady Sarah….¿no le entiendo?
—Ella es la última de los Popplewell, debería ser tu prometida, no tengo nada en contra de Lady Broderick pero su descendente es bastardo
—Yo ya tengo una prometida
—¿Y quién es? Si es parte de la familia me enojare
—Pues…
Antes de que Ciel le revelara que era prometido de Elizabeth, su prima, Elyanna despertó y se sobresaltó al tener a Ciel y la fantasma Lady Sarah tan cerca de ella.
—¡¿Que?! ¡¿Que quieren?!
—Tranquila, Lady Popplewell, no queríamos incomodarla – dijo Lady Sarah
—¡Me miraban mientras dormía! ¡¿Como llama eso?! - dijo Elyanna aun ofendida por eso
—Tranquila mi Lady – dijo Ciel
—Ya no importa ¿Dónde está Demian?
—Esta con su majestad – respondió Lady Sarah
—Iré con el
Nadie la detuvo pero cuando se fue, Lady Sarah comenzó a regañar a Ciel por no tener a una prometida de mayor rango. Por otro lado el conde Broderick estaba con Edward V y lady Matilde Broderick hablando.
—Dígame, Conde Broderick ¿Qué han averiguado? – pregunto Edward V
—Tenemos 4 sospechosos
—Entiendo, hablaremos de ellos en el próximo banquete que organizare
—No debe preocuparse, la familia Broderick sirve al reino como los leones que son, no debe preocuparse – dijo Lady Broderick
—¿Tiene hermanos, conde Broderick? – pregunto Edward V
—Si, una hermana y un hermano menor – respondió Demian
—¡Qué maravilla! ¡La familia Broderick es grande! – exclamo Lady Matilde
—Y ellos son …. – intento decir Edward V
—No, no son bastardos – contesto Demian muy serio
—Si este fuera mi reinado te volvería legitimo
—Ahora lo soy, la reina se encargó de eso, pero un bastardo siempre será un bastardo
—Demian – susurro Lady Matilde
Demian se retiró y en el camino se encontró con Elyanna, y ambos se fueron juntos.
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En el nuevo banquete que prepararon los fantasmas. Los 3 condes les presentaron a sus 4 sospechosos a ver si Edward V y Richard de York recordaban a alguien, a esa persona que los mató.
—El primero es Richard de Gloucester, el futuro Richard III de Inglaterra – dijo Ciel
—No, él no fue – dijo Richard
—Según la leyenda negra, fue él quien los asesino – dijo Demian
—¡Eso es una mentira! Nuestro tío Richard nos quería mucho, quien dijo eso es un mentiroso y yo odio la mentira – dijo Edward V
—Está bien, como usted diga - dijo Elyanna
—¡Ya estoy harto de esto! – exclamo Wade
De la nada el par de Shinigamis conformados por Wade Lynch y Jordan Dormer aparecieron, ya hartos de esperar para hacer su trabajo y tambien por la manipulación del Señor Gorey, quien miraba todo con mucha satisfacción y agrado de lo que había provocado, eso le gustaba. Wade tomo a Richard como si se tratara de un saco.
—¡Suéltame! ¡Ayúdame hermano! – rogo Richard
—¡¿Que hacen?! ¡Suelten a mi hermano! – exclamo Edward V
—Hacemos nuestro trabajo, por favor no oponga resistencia – dijo Jordan
—Lo que mi hermoso amigo quiso decir es que ya se acabó el juego y nosotros aremos nuestro trabajo – dijo Wade
—¡Suelten a mi hermano! ¡Gorey haz algo! – exclamo Edward V
—Ehmm…en esta época las flores huelen tan bien – dijo el señor Gorey ignorando a Edward V
Edward V intento salvar a su hermano, pero solo consiguió ser pateado por uno de los shinigamis, fue suficiente para hacer recordar a Edward V, esa noche, la noche en la que su hermanito y él fueron asesinados.
FLASH BACK
Hace 400 años atrás
Esa noche en la Torre de Londres, la lujosa habitación que su tío Richard había preparado para ellos, el amable carcelero les dio las buenas noches como siempre, él fue quien la dejo entrar. A Margaret Beaufort junto con sus asesinos.
—Lady Beaufort ¿Qué hace aquí? ¡¿Quiénes son estos hombres?! – pregunto un exaltado Edward V
—¿No es obvio? Van a morir
—¿Que? – Richard no entendía nada
—Quiero que mi hijo sea rey y para eso ustedes, deben desaparecer
Con un movimiento de su mano Margaret Beaufort hizo que asesinaran a los príncipes y tiraran los restos al río Támesis para que se los comieran los peces. Richard fue el primero en morir y Edward V vio como lo mataban antes de ser asesinado. El carcelero prometió a su tío que los protegería mientras Margaret Beaufort dijo ser amiga de la familia real, los 2 eran unos mentirosos.
FIN DE FLASH BACK
Ambos hermanos recordaron todo, el misterio de los príncipes se había resuelto y tanto Edward V como Richard de York, comenzaron a llorar al solo recordarlo.
—Richard, perdóname, no fui lo suficientemente fuerte para protegerte – dijo Edward V entre lagrimas
—Por favor… hermano no llores
—Phantomhive y Broderick, Lady Popplewell, gracias por todo
—Pero no hicimos nada – dijo Ciel
—Hicieron más de lo que creen – respondió Edward V
Los 3 condes no entendieron nada pero aun así se sintieron satisfechos, por otra parte Edward V tenía una noticia que darle a su corte.
—Ya no tenemos nada que hacer aquí, podemos ir al Cielo
Todos los fantasmas aclamaron el decreto, por otra parte Edward V miro al par de shinigamis.
—Ustedes 2, llévenme al Cielo, es lo menos que pueden hacer después de lo que hicieron – dijo Edward V
—¡No me des ordenes mocoso! – respondió Wade
—Tranquilízate Wade – le dijo Jordan
Edward V les dio una vez más las gracias a Ciel, Demian y Elyanna; Richard se despidió de su aya Pandora con un gran abrazo; y Lady Sarah y Lady Matilde se despidieron de su descendencia: Lady Phantomhive le dijo a Ciel que se buscara otra prometida mejor y Lady Broderick le dijo a Demian que no le importaba que fuera bastardo. Fue en ese momento, en que los shinigamis se llevaron las almas de la corte fantasma. El castillo Ludlow quedaba libre de fantasmas.
Cuando los condes se disponían a volver a Londres, Bard le pidió hablar a solas con Sebastian.
—¿De qué quieres hablar conmigo, Bard? – pregunto Sebastian
—Sebastian, quiero tu bendición
—¿Mi bendición?
—Sí, me gusta Pandora y como ella fue tu novia pensé que….
—¡¿Que dijiste?!
Bard no pudo seguir con lo que quería decir ya que se asustó con la mirada asesina de Sebastian y no pregunto más.
Mientras en el interior del castillo Ludlow, el señor Gorey estaba decepcionado.
—No salió como el señor Gorey quería, ese niño arruino los planes del señor Gorey pero bueno así es la vida
El Señor Gorey tomo su acordeón y comenzó a cantar.
La Q es de Quentin, que se hundió en un lodazal.
La R es de Rhoda, consumida por las llamas.
La S es de Susan, que falleció a causa de unos ataques.
La T es de Titus, que voló en mil pedazos.
La U es de Una, que se escurrió por un sumidero.
La V es de Víctor, espachurrado por un tren.
La W es de Winnie, incrustada en el hielo.
La X es de Xerxes, devorado por los ratones.
La Y es de Yorick, que se abrió la cabeza.
La Z es de Zillah, que bebió demasiada ginebra.
Ese fue el fin de la corte fantasma.
