Sweeney Todd
CALLE FLEET
Sweeney Todd, antes Benjamin Barker, era un barbero y asesino de la calle Fleet que junto a su cómplice la señora Lovett asesinaban a la gente para convertirlos en pasteles de carne que convirtieron a la pastelería de la señora Lovett de la peor pastelería de Londres a la mejor. Solo usando carne humana.
Esa noche Sweeney Todd quería estar solo por lo que subió al segundo piso donde se encontraba su barbería y lo esperaban 2 botellas de whisky, pero Jung-Suh apareció en su camino con un pastel de carne y una sonrisa. Desde que Sweeney Todd había recogido a esa familia de la calle, esa mujer siempre le sonreía a pesar de la eterna cara de palo del barbero demoniaco.
—Jung-Suh ¿Qué quieres? – pregunto Sweeney Todd
—Quería darle el ultimo pastel de carne, sobro uno – dijo Jung-Suh
—No me gusta la comida de Lovett aunque te lo agradezco – dijo Todd recibiendo el pastel de carne
—Debe ser una buena cocinera, sus pasteles de carne son un éxito
—Te doy un consejo, no dejes que tus hijos coman esos pasteles de carne, pueden enfermarse
—Lo tendré en mente
Jung-Suh se fue con sus hijos mientras Sweeney Todd embozaba una pequeña sonrisa, esa Jung-Suh le recordaba tanto a su amada Lucy, el gran amor de su vida y que ahora estaba muerta por culpa de ese cerdo del juez Turpin pero al menos tenía a esa familia. Sweeney Todd se encerró en su barbería y comenzó a beber el whisky mientras recordaba que su Lucy, su amada Lucy había sido violada, golpeada y humillada por Turpin solo por haberlo rechazado porque ella amaba al tonto de Benjamin Barker, en un instante Sweeney Todd lanzo la botella de Whisky al piso con rabia y miro por la ventana con más odio que nunca.
—Hay un hoyo en el mundo, una fosa negra y está repleto de gente llena de mierda ¡y las sabandijas del mundo la habitan!... pero no por mucho tiempo
—Esas son duras palabras
Sweeney Todd volteo y vio un hombre joven con el cabello negro con corte irregular con un flequillo enmarcando la parte derecha del rostro, ojos color vino y piel blanca; vestía un smoking arrugado y tenía un sombrero de copa. Y se estaba comiendo el pastel que Jung-Suh le dio a Sweeney Todd. Cuando el barbero demoniaco vio a aquel hombre se enojó y arqueo una ceja.
—Hola, barbero demoniaco ¿sabes? Si la gente supiera de que están hechos estos pasteles no te los comprarían
—Prefiero que ellos sigan viniendo al matadero ¡¿y qué rayos quieres?! ¡pensé que no te volvería a ver!...demonio
—Recuerdas cuando escupiste sobre el nombre de Dios y luego rechazaste hacer un contrato conmigo...pues, decidí de que me agradabas, Benjamin Barker
—¡Ya te dije que ese ya no es mi nombre! ¡Soy Sweeney Todd ahora! – exclamo el barbero demoniaco
—Tranquilo, no es para que te alteres
—¡Ahora Lárgate! No quiero volver a ver tu cara
—No me iré, te debo 12 favores por las almas que me diste, además
—Además, ¡¿qué?!
—He notado algo de ti – dijo el demonio acercándose a él – odias a la humanidad y sientes desprecio por la vida ¿o me equivoco?
Sweeney Todd se río como nunca antes se había reído en su vida, era verdad, todo era verdad. El odiaba a los humanos más de lo que odiaba a ese maldito demonio. Fue la maldad humana quien le arrebato a su amada Lucy y a su hija, ambas muertas por culpa de Turpin. Londres era como Turpin y los destruiría a ambos. Esos 15 años de trabajos forzados no serían perdonados por el barbero psicópata, pero ese maldito demonio no entendía nada por lo que Sweeney Todd tomo de la camisa al demonio y lo sentó violentamente en la silla de barbero.
—¡Tal vez tu no lo entiendas, pero todos ellos merecen morir! Te diré el porqué, demonio, te lo diré - dijo Sweeney Todd sacando una de sus navajas
—¿Y qué me dirás, barbero?
—Para que lo entiendas, hay 2 clases de hombre en la raza humana, solo 2, demonio ¡aquel hombre que se queda en su lugar y aquel hombre que pone su pie en la cara del otro! – dijo Sweeney Todd acercando su navaja al cuello del demonio
—No veo la diferencia
—¡Claro que hay una diferencia! Mírame, demonio, mírate ¡ahora merecemos morir! Incluso tu mi amigo, incluso yo – dijo Todd con su navaja más cerca de la garganta del demonio
—¡Wow! Fuiste directo al grano
—¡Porque la vida para los malditos debería durar un momento para el resto de nosotros la muerte sería una bendición! ...como dije todos merecemos morir
—¿Eso piensas? Barbero demoniaco, eres muy cruel
Pero Sweeney Todd no dijo nada solo pensó en Jung-Suh y sus sonrisas llenas de ternura y optimismo, no le contesto al demonio, pero él se dio cuenta de lo que sentía ese humano tan interesante.
—Y nunca volveré a ver a Jung-Suh ...jamás volveré a verla otra vez
—Oye no sabía que tuviste otra hija ¿lo supo tu esposa? Sabes yo también tengo una hija, se llama Arya
—¡BASTA! – grito Sweeney Todd
El barbero salió corriendo de su barbería a la calle, sentía ganas de acabar con todos los hombres y mujeres que no valían la pena con sus navajas, pero luego llego a su mente la belleza y juventud de su amada Lucy: recordó su cabello rubio como la miel, sus ojos del color del ámbar, su piel blanca como la porcelana y sus labios rozagantes como una rosa. Toda esa belleza estaba muerta.
—¡Y mi Lucy yace en cenizas! ¡Nunca volveré a verla! Nunca volveré a ver a mi amada
—Decídete, amas a Lucy o a Jung-Suh
—Ca-llá-te
En eso salió la señora Lovett y al ver a Sweeney Todd casi borracho se enojó y comenzó a reclamarle, pero a Sweeney Todd no le importaban sus reclamos y tenía solo una palabra para ella.
—¡Cállate mujer! – exclamo Sweeney Todd
—¡No me hable así señor Todd!
—Di ya que quieres
—Necesito que vaya al orfanato y me traiga 2 niños, de preferencia niño y niña
—¡¿No te basta con Ryuho y Seol-Ri?!
—No me gustan sus apariencias, son asiáticos, quiero niños ingleses
—En ese caso yo los puedo traer 2 gemelos: niño y niña – dijo el demonio
El demonio había aparecido entre la señora Lovett y Sweeney Todd, el cual estaba molesto y quería que ese maldito demonio se fuera.
—¿Quién es este hombre, Señor Todd? – pregunto la señora Lovett
—Por favor llámeme Nero, soy conocido y viejo amigo del señor Todd pero dígame ¿aun quiere a los niños?
—Claro que si
—Muy bien
Nero el demonio se fue y cuando volvió trajo a 2 gemelos, niño y niña, pero no eran cualquier niños sino Jared y June Broderick. Los niños lloraban mientras la señora Lovett estaba feliz, ahora era madre de 2 gemelos adorables y como ahora ella era su madre por lo que les cambio los nombres a Antony y Anne, por su parte los gemelos no paraban de llorar ya que estaban asustados, habían sido secuestrados de sus habitaciones y llevados a la pastelería de la señora Lovett.
—¿De dónde los sacaste? – pregunto la Señora Lovett
—Por ahí – contesto Nero
—¡Los robaste! – aclaro Sweeney Todd
—No los extrañaran – dijo Nero sinicamente
Robados o no, la Señora Lovett estaba encantada con los niños y les dijo que desde ahora debían llamarla "Mamá Lovett" pero obviamente los niños no la iban a llamar así. En eso apareció Jung-Suh y la señora Lovett le ordeno llevarse a los niños, bañarlos y cambiarles la ropa, ya que estaban en camisón. Camisones muy caros, según Sweeney Todd pero la señora Lovett estaba feliz de ser madre por fin. Por otra parte, Jung-Suh baño y vistió a los niños con ropas más sencillas, para no levantar sospechas de donde salieron los niños.
—Ahora deben hacer todo lo que la señora Lovett diga – dijo Jung-Suh
—¿Porque? – pregunto Jared
—Porque la señora Lovett es una bruja – dijo Ryuho
—¿Una bruja? – pregunto June
—¡No los asustes! – le regaño su madre
—No se asusten, mi mamá y yo los cuidaremos – dijo Seol-Ri
—¿Eso es verdad? – pregunto Jared
—Sí, yo los cuidare como a mis hijos – contesto Jung-Suh
Los hermanos Broderick se pusieron felices, aunque estaban a merced de una mujer como la señora Lovett, tenían a Jung-Suh para cuidarlos
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La desaparición de Jared y June Broderick había sido un gran escándalo, que 2 niños de la nobleza desaparecieran de sus habitaciones fue un gran escándalo, la gente temía que ese roba chicos se llevara a sus hijos, pero para Demian Broderick era un asunto personal, se habían llevado a sus hermanos, su familia, y quien lo había hecho no lo iba a perdonar. El conde Broderick tenía un mapa de los barrios bajos de Londres; si eran roba chicos estarían ahí. Elyanna vio a su prometido como nunca antes lo había visto, por lo que puso su mano en el hombro de su prometido.
—¿Quieres que haga algo? – pregunto Elyanna
—No.…Gracias Elyanna
—Puedo ayudarte, conozco los barrios bajos como la palma de mi mano
—Eres una condesa ahora, deberías mantenerte alejada de esos barrios
—Y tú el león de la reina, déjame ayudar a mi león
Demian no dijo nada, pero tomo la mano de su prometida para después besarla, ella era tan buena y se notaba que ella quería mucho a sus pequeños hermanitos; ella ya era parte de la familia Broderick, Elyanna jamás fue parte de la familia Phantomhive aunque haya nacido en esa familia ahora era una Broderick. En eso apareció Sattojeon y al estar frente a sus amos, hizo una reverencia y les comunico lo que venía a decirles.
—Mi Lord, Mi Lady. El Conde Phantomhive ha venido a verlos – dijo el homúnculo
—Que se vaya – dijo Elyanna
—No, que pase
—Pero Demian...
—Quiero oír lo que él tiene que decir
—Demian...
Sattojeon volvió hacer una reverencia y fue a recibir al conde Phantomhive, el cual vio a Demian y Elyanna juntos, algo que no le gusto, a Ciel le gustaba Elyanna (aunque no sabía que era su hermana gemela) pero no iba a demostrarlo.
—Buenos días, Conde Phantomhive ¿a qué debo su visita? – pregunto Demian Broderick
—Iré directamente al grano, quiero ayudar en la búsqueda de Jared y June
—¿Porque? – pregunto Elyanna
—Quiero ayudarte, se lo que es perder a alguien que amas, quiero ayudar
—¿Y esa ayuda tiene precio? – pregunto Demian
—No.…y sé que cuando nos conocimos fui algo...
—Acepto tu ayuda
Ciel no se esperaba que Demian lo interrumpiera, pero a este no le gustaba hablar del tema y menos quería recordarlo. Pero Ciel no lo olvidaba y pensaba que no fue educado tratarlo así, ya era tarde para ser amigos, pero debían ser aliados. El joven Conde Phantomhive iba darle a Sebastian una orden, pero cuando Ciel volteo este no estaba, Ciel estaba molesto.
En ese momento, mientras Ciel y Demian estaban hablando, Meliodas, el gato caracal de Lady Elyanna, paso por ahí y Sebastian fue tras el gato salvaje, aquel gato africano reusaba comer la comida que Sebastian le daba, y casi siempre le gruñía y lo ignoraba, pero cuando Sebastian intento tocar sus patitas el gato salvaje le rasguño la cara al demonio.
—Deberías dejar de insistir, él te odia – dijo una voz femenina
—¿Qué dices, Pandora? – dijo Sebastian volteando a ver a la ángel
—Según las leyendas africanas los gatos caracal huelen la maldad y al parecer no les gusta
—Ya veré como hacer que me quiera – contesto Sebastian – como tu
—Deja de soñar ¿de verdad te hubiera gustado que siguiéramos juntos? Eres de verdad infantil
—¿Y porque no? Hubiera sido divertido
—¿Que están hablando? – interrumpió Ciel
—Nada, amo Ciel – contesto Pandora retirándose
Ciel miro a Sebastian con severidad el cual sonreía como si no hubiera hecho nada, el conde Phantomhive suspiro pesadamente ante esto.
—Debemos ir a Londres, ahí comenzaremos la búsqueda de los gemelos Broderick – dijo Ciel
—Yes, my Lord
Pero antes de que los 3 Condes pudieran salir había llegado la policía y con ellos el Inspector Randall y los hermanos Abberline. La razón por la que ellos estaban aquí era por la desaparición de los gemelos
—Buenas tardes, Conde Broderick – saludo Randall
—Buenas tardes ¿a qué debo su nueva visita? – pregunto Demian
—La otra vez que estuvimos aquí no pudimos tomar la declaración de los sirvientes, vinimos a hacerlo ahora – dijo Patrick Aberline
—¿Ahora? – pregunto Ciel algo irritado
Randall escucho a Ciel y lo miro con unos ojos severos, él no se esperaba que Ciel estuviera aquí, por lo que tenía entendido el Conde Phantomhive y el Conde Broderick no se llevaban bien, pero al parecer ese rumor era falso.
—Entre más sepamos, mejor - dijo Randall
—Está bien, pero que sea rápido – dijo Demian
Randall y los hermanos Abberline ya habían venido apenas June y Jared fueron secuestrados, pero no pudieron hablar con Gumiho y Minho; los que estaban encargados de cuidar a los gemelos. Cuando el trío de policías vio por primera vez a los sirvientes homúnculos (ellos no saben que son homúnculos) estos estaban muy lastimados, pero ahora se veían bien a pesar de los vendajes, que ya no necesitaban, y aún seguían trabajando.
—Qué bueno que se encuentren bien – dijo Patrick Abberline
—Gracias, señor Tumberline – dijo Gumiho
—¡No es Tumberline! – exclamo Fred Abberline molesto
—¿Hump?
—Es Abberline pero es un error muy común. Y ahora díganme sus nombres por favor – dijo Patrick Abberline
—Gumiho
—Minho
—¿Y sus apellidos? – pregunto Padrick Abberline
—No tenemos, nunca nos dieron uno – contesto Minho
—¡¿De qué clase de orfanato los sacaron?! – pregunto Randall
—Ponles Smith – agrego Fred Abberline
Esto duraría un poco de tiempo. En eso apareció la mejor amiga y confidente de Elyanna Popplewell (Diana Phantomhive), la joven Alicia Williams, la hija del Marqués Williams, una encantadora damita de 13 años con cabello castaño claro casi rubio, ojos zafiros, tez blanca y con un lunar a un lado de su ojo izquierdo; vestía de verde pálido y venia acompañada por 2 sirvientas.
—¡Oh! Elyanna! Vine tan pronto como lo supe – dijo la señorita Williams
—Gracias por estar aquí, Alice – contesto Elyanna
—Somos amigas, no te dejare en esto y a ti tampoco Demian – dijo Alicia Williams
—Eres muy amable, Alice – dijo Demian
La joven lady Williams se dio cuenta de la presencia de Ciel, ella era una joven alegre y amistosa pero cuando estaba ante alguien desconocido era muy reservada y en esos momentos estaba siendo reservada y un poco fría. En ese momento Demian se había dado cuenta de esto y decidió presentarlos.
—Alice, déjame presentarte al conde Ciel Phantomhive. Conde Phantomhive, ella es Alicia Williams, la hija del Marqués Williams
—Es un placer, señorita
—Igualmente, Conde
Alice apenas conocía a Ciel por lo que siguió siendo reservada. Como Alicia estaba aquí, Elyanna no podía ir con Ciel y Demian ese día, ya que Alicia Williams se quedaría esa noche y Elyanna debía estar con su mejor amiga; sin embargo, ella iría en la noche cuando su amiga se quedará dormida. Mientras las Damas hablaban y se encargaban de todo en la mansión y de los policías. Demian y Ciel fueron a Londres.
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Por otra parte, los gemelos Jared y June se sentían seguros cerca de Jung-Suh y de sus hijos, los niños sabían que ellos los protegerían de una mujer como la Señora Lovett. Esta había notado la cercanía que los gemelos comenzaban a tener con la mujer coreana y no con ella; se suponía que ella y el señor Todd debían ser los padres de esos niños tan hermosos y Jung-Suh solo era una sirvienta, se suponía que ella era la mamá y no Jung-Suh, además había otro problema y ese era que el señor Todd no parecía interesado en ganarse el afecto de los gemelos y estos parecían tenerle miedo.
—Señor T – lo llamo la Señora Lovett
—¿Qué pasa? – respondió Sweeney Todd mientras daba mantención a sus navajas
—Porque no le cuenta un cuento a Anne y a Antony
—No cuento cuentos – respondió el barbero
—¡No sea así Señor T! de seguro conoce algún cuento interesante
—Ya te dije que no cuento cuentos
—¿Y qué le contaba a su hija?
Al mencionar a su hija, Johanna, Sweeney Todd enfureció tanto que se cortó con una de las navajas la palma de su mano la cual cerro en un puño. Su hija Johanna había muerto a los 17 años por los maltratos en un manicomio donde la encerró el juez Turpin por negarse a casarse con él, y su cuerpo se perdió en las fosas comunes. Tuvo el deseo de golpear a la Señora Lovett con su ensangrentado puño, pero Jung-Suh se ofreció para curar su mano calmando la ira de Todd pero esta ira volvió cuando apareció Nero.
—¿Porque no quiere contarles cuentos a los niños, señor T? – pregunto Nero con una sonrisa hipócrita
—No me gustan los cuentos de hadas y no me llames señor T ¡¿además como entraste?! – contesto Sweeney Todd irritado
—Pues si tú no les contaras una historia, yo si – contesto el demonio
—¿Conoce cuentos infantiles, Señor Nero? – pregunto la señora Lovett
—Historias se muchas, pero hay una que me gusta en particular: la de un barbero y su esposa – dijo Nero sentándose en una silla
—¡¿Que?! – exclamo Todd entre molesto y sorprendido
Nero no presto atención a Sweeney Todd y comenzó su relato que más bien parecía una canción.
En algún momento del pasado, en esta ciudad vivía un barbero y su esposa, ella era hermosa. Un barbero ingenuo y su bella esposa, la cual era su vida y su razón de ser; ella era muy hermosa, era virtuosa, era alegre y él era un tonto que pensaba que Londres era maravillosa y que había gente buena en el mundo.
De entre todas las bestias, había un hombre que vio que ella era hermosa. Un piadoso buitre de la ley, que, con un movimiento de sus garras, saco al barbero de su camino de cruel forma.
Y entonces ese buitre de la ley solo tendría que esperar una vez se fuera el barbero, solo esperar que ella, tan bella, cayera en la desesperación. Tan suave, tan joven, tan confundida, tan asustada, tan perdida, oh, tan hermosa...
Nero corto su relato ya que como demonio que era pudo sentir la ira de Sweeney Todd y eso le gustaba. El relato de Nero (la historia de Benjamin Barker) llamo la atención de los niños que querían saber que pasaba en el relato del demonio.
—¿Y la señora? ¿Qué le paso? – pregunto Ryuho
—Oh, eso fue hace mucho tiempo...me pregunto si alguien lo recordara – dijo Sweeney Todd con el rostro ensombrecido
—Señor Todd – susurro Jung-Suh
La señora Lovett, en un arranque de celos, le ordeno a Jung-Suh llevarse a los niños a sus habitaciones y que luego lavara todos los manteles; la señora Lovett odiaba que Sweeney Todd sintiera simpatía por esa mujer asiática mientras Sweeney Todd tomo violentamente al demonio de la camisa y lo arrastro a su barbería.
—¡Vuelve a contar esa historia y te rebano la garganta! – dijo Todd muy enojado
—Es imposible que un humano mate a un demonio, aunque rara vez causarles daño
—Agh! ¡Ya no importa! ...ahora obedecerás mis ordenes
—No entiendo
—Dijiste que me debes 12 favores ¿verdad? Trajiste a esos gemelos, así que me debes 11 favores pues los usare
—¿En serio? Me parece divertido
—Tú, maldito demonio, me ayudaras con mi venganza y a destruir a esta horrible ciudad
—De verdad suena divertido, te prometo ayudarte
Los ojos color vino de Nero se volvieron de un color rosa oscuro, cosa que no intimido a Sweeney Todd. Con o sin el demonio Nero, él tendría su venganza mientras la señora Lovett miraba por la puerta la escena.
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En otra parte de la ciudad, Soma y Agni estaban de compras. Cuando de repente Agni vio a alguien que nunca espero ver otra vez y que pensaba que estaba muerta; su hermana menor Rhani. Rhani se parecía a su hermano como una versión femenina de Agni pero más menuda; ella vestía como una mujer inglesa pero se notaba que era una mujer hindú.
—¡Rhani! – la llamo Agni
La aludida mujer volteo y cuando vio a Agni se sorprendió tanto como si hubiera visto un fantasma y quedo paralizada mientras Agni estaba feliz de que su pequeña hermanita estuviera viva y a salvo cuando pensó que todo este tiempo que estaba muerta. Cuando Agni se acercó, Rhani pareció entrar en pánico y reaccionar a su estado de sorpresa, y rápidamente se metió en un carruaje y se fue a toda prisa.
—¡Rhani! ¡Espera! ¡Regresa! – exclamo Agni
—¿Agni que pasa? – pregunto un confundido Soma
—Mi hermana...Rhani
—¿Eh? Pero tu dijiste que estaba muerta
—Esta viva...y esta en Londres
—Entonces busquémosla
—Príncipe Soma ¿usted estaría dispuesto a ayudarme?
—¡Claro que sí! Además, me gustaría conocerla
—Gracias, príncipe Soma
Soma y Agni fueron a buscar a Rhani, la hermana menor de Agni pero ¿Cómo se busca a una persona que no quiere ser encontrada?
*El personaje de Alicia Williams pertenece a Tsuki Otsutsuki.
