Capítulo 14: sangre
En su barbería, Sweeney Todd continuaba con sus crímenes junto al demonio Nero, cada hombre que entraba pasaba el juicio de Sweeney Todd: si el barbero demoniaco pensaba que era de utilidad lo dejaba vivir, pero si no, le cortaba la garganta y Nero devoraba su alma, luego Sweeney Todd lo mandaba a la bodega ya que su silla de barbero tenía un mecanismo manejado por un pedal, que arroja a sus víctimas por una trampilla a la panadería de la señora Lovett. En un momento llego un hombre con sus hijos, al ver a los niños, Sweeney Todd no se atrevió a matar a ese padre de familia (tal vez le recordaba a él mismo cuando era Benjamin Baker) por lo que solo lo afeito y lo dejo irse con los niños.
—¿Porque no lo mataste? – pregunto Nero
—Tenía hijos
—Los hubieras matado también
—¡No mato niños!
—No me engañas, sé que matarías a los niños que traje sin dudarlo
—¡Cállate! Eso no es cierto!
—No puedes mentirme a mí, barbero demoniaco
Sweeney Todd tomo violentamente de la camisa a Nero, estaba furioso y no iba a permitir que ese demonio lo molestara.
—No vuelvas a decir algo como eso, demonio infame – dijo Sweeney Todd
—Sabes que es verdad
Sweeney Todd deseaba cortarle la garganta a ese demonio, como lo molestaba. Pero en ese momento entro un cliente, lo que significaba una nueva víctima y carne para pasteles.
Mientras en la pastelería de la señora Lovett, esta estaba preparando los pasteles de carne para esta noche mientras los niños jugaban cerca de la cocina. Si Jung-Suh de Tanaka supiera que la carne que estaba cortando con el cuchillo era carne humana, hasta la luna se la hubiera escuchado gritar del terror y el asco, pero ella no sabía nada. De repente la señora Lovett, una ex ladrona y prostituta, tenía una buena vista y pudo ver a 3 policías: El inspector Randall, Patrick Abberline y Fred Abberline; los cuales de seguro estaban buscando a los gemelos Broderick por lo que rápidamente la señora Lovett le ordeno a Jared y June que se escondieran, y ellos lo hicieron ya que no querían problemas con la bruja. Cuando entraron los policías, Fred Abberline comento que quería comer un pastel de carne y fue regañado por Randall.
—¿Qué puede hacer una humilde pastelera por 3 guapos caballeros? – pregunto la señora Lovett coquetamente
—Somos policías, señora – dijo Randall seriamente
—En ese caso les daré pasteles de carne gratis – dijo la señora Lovett – Jung-Suh, sírveles
—Suena bien – comento Patrick Abberline
Jung-Suh puso los 3 pasteles de carne humana en una bandeja para los 3 policías, pero antes que la sirvienta pueda acercarse a la mesa donde estaban sentados. Randall hablo.
—Estamos buscando a unos gemelos; niño y niña con el pelo rubio rojizo y ojos grises – informo Randall
—Suena que son lindos, no se ven muchos niños lindos en este barrio – contesto la señora Lovett
—¿Sabe algo?
—Amo los niños, pero tengo el útero volteado y los óvulos torcidos y no puedo tener bebés por lo que cuido de los hijos de mi sirvienta Jung-Suh – la señora Lovett miro a la sirvienta – ¿verdad? Jung-Suh
—Si…
—No contesto mi pregunta, señora – dijo Randall muy serio
La señora Lovett pensaba que Randall y esos 2 policías, tal vez hermanos, eran molestos y que podrían descubrirla, y con ello mandarla a la cárcel hasta que apareció Sweeney Todd con cara de loco y una sonrisa en su rostro que intimido mucho a los policías ya que en los ojos de Sweeney Todd había algo maligno, casi diabólico, que intimido mucho a Randall.
—¡¿Q-quien es usted?! – a Randall le temblaban las piernas
—Soy Sweeney Todd y arriba esta mi barbería ¿Qué tal una afeitada? Para los 3 – dijo Sweeney Todd
—¿U-u-una afeitada? …pero no necesito una – dijo Fred Abberline asustado
—A-a-a- mí no me crece la barba – agrego Patrick Abberline aún más asustado
—¡Oh! ¡Vamos! Su buen amigo Sweeney es un buen barbero, mi silla está vacía y mis navajas estan listas, no sean tímidos caballeros, será gratis – dijo Sweeney Todd con un aura demoniaca
Este ofrecimiento de una afeitada gratis de un tipo tan espeluznante como Sweeney Todd fue suficiente para que los 3 policías salieran corriendo de la pastelería. Sweeney Todd los aterrorizaba. Después de que Randall y los hermanos Randall se fueron corriendo de la pastelería, la señora Lovett saco a los gemelos de donde los había escondido y los abrazo.
—Mis preciosos hijos, ahora ya nadie los va a buscar aquí. El señor T, ahuyento a los policías – dijo la señora Lovett
—No te hagas ilusiones Lovett, de seguro vendrán más – dijo Sweeney Todd guardando sus navajas
—Pero usted los ahuyentara – dijo la Señora Lovett acercándose a él
—No soy un demonio para asustar a la gente – dijo el señor Todd alejandose de ella - a propósito ¿Dónde está Nero?
—El … dijo que iba a salir – dijo Jung-Suh guardando los pasteles de carne
Sweeney Todd hizo un gesto de desagrado y volvió a su barbería, si ese demonio no estaba cerca significaba que podía descansar de Nero. Por lo que tomo una botella de ginebra y se fue a su barbería para estar en paz, sin importarle las objeciones de la señora Lovett, Sweeney Todd solo volteo para mirar a Jung-Suh, la única mujer que veía algo bueno en él.
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Mientras tanto Ciel y Demian vestidos como chicos pobres, recorrían las calles buscando información de quien pudo raptar a June y Jared, pero solo se encontraron con mafias clandestinas, pero nada de los gemelos Broderick. En el camino se encontraron con una mujer mendiga que parecía la viva imagen de la miseria humana: su cabello entre rubio y gris estaba muy enredado, tenía la cara sucia entre con cicatrices y golpes, usaba un sombrero deshilachado como intentando ocultar su descuidado cabello, traía un vestido pasado de moda de color rosa ya sucio y viejo con el encaje roto y un chal descocido en la espalda. Sin embargo, algo que sorprendia de ella era que tenía los ojos del mismo color ámbar que Sísifo y Pandora.
—¡Limosna! ¡Limosna! Para esta desgraciada mujer. Monedas, monedas, por favor – decía como una canción
Al verla los 2 condes sintieron lastima por aquella mujer tan desgraciada pero cuando la mujer se percató de la presencia de Ciel y Demian se les acercó emocionada.
—¡Qué niños tan hermosos! Son como mi Johanna…mi Johanna
—Señora debemos irnos – dijo Ciel
—Cuidado con la calle Fleet, ahí una bruja – dijo la mujer
—Tendremos cuidado, señora – dijo Demian
La mujer mendiga siguió a los condes hasta la calle Fleet. Cuando llegaron a la dicha calle, la mujer mendiga comenzó a gritar "ciudad en llamas, ciudad en llamas" y todo por ver una chimenea saliéndole mucho humo. La mujer salió despavorida y choco con una pareja de esposos que pasaba por ahí, pero lo que más le sorprendió al par de Condes era que Elyanna había aparecido vestida con un sencillo vestido color Lila.
—Hola - dijo ella
—¿Qué haces aquí? ¿Y Alicia? – pregunto Demian
—Está cuidando la mansión y los sirvientes cuidan de ella, además ella me convenció de venir – respondió Elyanna
—Creo que debiste quedarte en la mansión – opino Ciel
—No me puedo quedar entre cojines mientras mis niños están secuestrados – dijo Elyanna muy seria
Ciel no dijo nada más. Los 3 condes recorrieron la calle Fleet hasta llegar a una pastelería llamada "la pastelería de la señora Lovett" un nombre muy original, en la entrada un chico asiático vestido con ropas occidentales de unos 16 años, jugaba con una niña de 8 años vestida con ropas orientales (un Hanbok). Eran Ryuho y Seol-Rin. Los hijos de Tanaka. Jared y June estaban a dentro de la pastelería ya que la señora Lovett, que no era tonta, le prohibía salir para que ningún policía los viera, además en esos momentos le propuso a Sweeney Todd irse a Francia, pero el hombre la ignoro.
Los 3 condes intentaron ir con ellos para interrogarlos, pero en su camino se atravesó un carruaje lujoso, de donde salió un hombrecillo rechoncho con cara de rata, pero bien vestido. El desagradable hombre no iba solo ya que un hombre casi gordo y de mediana edad estaba dentro del carruaje.
—Vaya, vaya. Parece que la moda de ahora entre los Condes es vestirse como pobretones – dijo el hombre rechoncho
—No sabemos de qué está hablando – dijo Ciel
—Por favor Conde Phantomhive, no me mienta – dijo el hombre del carruaje
—¿Quiénes son? – pregunto Demian
—Oh, ¿dónde están mis modales? – dijo el hombre rechoncho sacando un pañuelo – soy Beadle Bamford, asistente del juez de Londres y él es el Juez Turpin, juez principal de Londres
—¿Y qué quieren de nosotros? – pregunto Elyanna
—Por favor, condesa, usted y sus amigos entren al carruaje. No quiero escándalos – dijo el juez Turpin desde su carruaje
Los niños dudaron un momento, pero al final, aceptaron. Ellos habían escuchado que el juez Turpin era un hombre malo que abusaba de la gente pobre pero solo eran rumores, pero esos rumores eran verdad; y, Beadle Bamford amenazaba e intimidaba a las víctimas en otras palabras Bamford era experto en intimidar y acosar inocentes para el corrupto juez Turpin. El ambiente era denso y desagradable gracias a la horrible loción de lavanda de Beadle Bamford.
—¿Qué es lo que quiere de nosotros? – pregunto Elyanna
—Tener su ayuda para limpiar Londres – dijo Turpin
—¿Que? – pregunto Demian extrañado
—Son Condes: el conde Phantomhive y el conde Broderick – luego Turpin miro a Elyanna – y debo suponer que usted es Lady Popplewell
—Si, somos nosotros pero ¿a qué se refiere con limpiar a Londres? – pregunto Ciel
—Creo saber quién se llevó a esos pobres niños – dijo el juez Turpin
—¡Explíquese! – exigió saber Demian
—De Australia llego un roba chicos que atemorizo Sydney llamado Benjamin Baker, temo que él tenga a los gemelos u otros niños más – mintió Turpin
—Es un hombre peligroso – agrego Beadle Bamford
Los 3 condes se miraron extrañados ¿Cómo no habían sabido sobre Benjamin Barker antes? ¿Qué era lo que realmente quería este hombre con tan mala fama? ¿Por qué les decía esto?
—Gracias por la información, ahora nos bajamos – dijo Ciel
—Está bien conde Phantomhive, pero cualquier cosa en que yo o mi asistente podemos ayudar, solo díganmelo – dijo Turpin sínicamente
Ninguno de los 3 condes dijo nada y se bajaron del carruaje. Obviamente no se habían creído nada de la falsa preocupación de Turpin, era muy mal actor, pero aun así tenían una pista y esperaban que no fuera falsa y un nombre. Benjamin Barker.
Mientras el desagradable Beadle Bamford y Turpin se iban. El asistente del juez Turpin no entendía lo que su señor planeaba.
—¿Porque quería hablar con esos niños? – pregunto Bamford
—Ese barbero Barker regreso
—¿Como? ¿No murió en Australia?
—Al parecer no y por mi querida Johanna, me desharé por fin de ese pobre diablo de una vez por todas y que mejor que esos niños.
—Oh! Ahora entiendo – dijo el rechoncho hombrecito
Ambos hombres volvieron a la casa de Turpin. Todo esto fue visto por una Shinigami morena con lentes celestes. Esta Shinigami se llamaba Dorothea Perry la cual tenía en la lista de la muerte 3 nombres, mientras Dorothea se fue caminando por las calles de Londres cuando se encontró con la mujer mendiga de ojos color ámbar que Ciel y Demian habían visto antes.
—Que linda eres, eres linda como Johanna – dijo la mujer
—Gracias ….¿quién es Johanna? – respondió Dorothea
—Ahí niños perdidos… se los llevo la bruja
—¿Una bruja?
—Si…ella es mala….
—Está bien, la bruja
—Yo me llevare a los niños a un lugar seguro y tu enfrentas a la bruja
La mujer mendiga se fue para enfrentar a la bruja mientras Dorothea pensaba que esa pobre mujer no sabía dónde estaba parada, pero ella no tenía tiempo para esto, debía hacer su trabajo.
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Mientras Ciel, Demian y Elyanna hablaban con el juez Turpin. Youma Tanaka, o mejor conocido por todos como Tanaka, observaba como sus hijos jugaban. Era como un sueño verlos vivos y jóvenes como antes de que murieran por la inhalación de humo ya hace tantos años. Tanaka quería acercarse a ellos y decirles que era su padre y todos los años que pasó pensando en ellos; pero ¿y si pensaban que estaba loco? Cuando lo vieron no lo reconocieron y puede que ahora menos. En un momento salió Jung-Suh y al verla, joven y hermosa como la recordaba su corazón comenzó a saltar. Pero también se dio cuenta que él no estaba solo: un hombre más o menos de la edad de Sebastian apareció detrás de él, pero lo más hipnotizante de él eran sus ojos color vino.
—Hola abuelo – dijo el hombre de ojos color vino
—¿Q-quien es usted?
—Nadie importante, pero soy Nero
—¿A que va todo esto?
—Ella es una mujer hermosa para ser asiática, aunque no aparenta su verdadera edad – dijo Nero mirando a Jung-Suh
—¡Oiga! ¿a qué se refiere? – exclamo Tanaka
—Que no puedo decir lo que se – dijo Nero sacándose el sombrero
—¿Qué es lo que sabe? – pregunto Tanaka algo molesto
—Ella sabe lo que paso, pero no dirá nada – de repente Nero tomó a Tanaka del brazo – ven a hablar con ella, aunque se ponga celoso el señor T
—¡Pero!
Nero arrastro a Tanaka a donde estaba Jung-Suh y sus hijos. Cuando Jung-Suh vio a Tanaka sintio una gran familiaridad al verlo. Como si lo conociera de antes, pero no se acordaba y lo mismo paso con los niños ¿Quién era este señor para ellos? Aunque a Nero no le importaba reunir a una familia solo quería molestar a Sweeney Todd y ver su cara de celos y podía verla desde la ventana. La cara de Todd era de ira y celos. Esto le encanto a Nero y sonrió de satisfacción, aún más cuando Sweeney Todd le ordeno a Jung-Suh que entrara y como la mujer coreana le debía a Sweeney Todd el techo donde ella y sus hijos tenían; se despidió de Tanaka y entro a la pastelería seguida por sus hijos.
—Jung-Suh, soy yo, Youma
El demonio Nero aguanto las risas y tenía la intención irse a la barbería de Todd pero en el camino se encontró con la Señora Lovett, quien traía un cuchillo en la mano izquierda.
—Déjame adivinar, eres la señora Lovett – dijo sarcásticamente Nero
—¡Cállate y vete de mí pastelería! – exclamo la señora Lovett
—No estoy interesado en tu mediocre pastelería además el señor Todd y yo tenemos negocios
—¡No arruinaras mis planes del futuro! El señor T, yo y los gemelos iremos a Francia y nos instalaremos ahí….
—Estoy seguro que el señor Todd preferiría irse a Francia con otra persona o mejor dicho otra mujer – dijo Nero con malicia
—¡Maldito! – exclamo la señora Lovett
La señora Lovett intento matar a Nero con el cuchillo, pero Nero la esquivo, le quito el cuchillo y la acorralo contra una pared, los ojos de Nero se volvieron de color rosa intenso y tenía colmillos como los de una bestia.
—Le debo 8 favores a Todd pero le daré uno gratis, el deshacerse de ti – dijo Nero con malicia
—¡¿Que eres?! – la señora Lovett estaba aterrada
—Soy algo complicado
—¡no eres humano!
—Nero!
Desde su barbería Sweeney Todd llamaba al demonio Nero, un demonio muy antiguo de la época babilonica, Nero soltó a la señora Lovett y esta intento correr hacia él, pero a Sweeney Todd no le importaba lo que Lovett dijera.
—¡Señor T! este hombre…!
—Sube Nero – dijo Sweeney Todd
—Pero… - la señora Lovett intento decir
—Dije Nero
El demonio sonrió y subió a la barbería. Sin embargo, Nellie Lovett no iba a dar su brazo a torcer. Ella amaba a Sweeney Todd desde que era Benjamin Barker y estaba casado con esa cosita insignificante, y ella era una prostituta de las calles de Londres que se había casado con el señor Lovett, un viejo gordo con la Gota. Ella sería feliz con Sweeney Todd y "sus" gemelos.
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Soma y Agni habían descubierto donde vivía y se encontraba Rhani, la hermana menor de Agni. El lugar era una casona en los barrios altos que servía como burdel para las clases altas. Pero lo que no sabían ellos 2 era que Rhani era la dueña del burdel y que ahora se hacía llamar Madame Lissette.
—Rhani! ¡Sal de ahí! ¡Debemos hablar! – decía Agni desde afuera
—Rhani no te escondas en un lugar como ese! – dijo Soma
Las prostitutas de lujo estaban enojadas ya que Agni y Soma espantaban a sus clientes y fueron a darles las quejas a Madame Lissette la cual se encontraba en su habitación en posición fetal. Estaba muy sorprendida y asustada, cuando vivían en la India su hermano solo le hizo daño y ahora que regentaba un Burdel puede que hasta la mate como hizo con Bahuan, su amado.
—Es…es Arshad…el me encontró – dijo Lissette (Rhani)
—¿Madame Lissette? ¿Qué le pasa? ¿Acaso conoce a esos tipos? – pregunto una chica pecosa
—¡Ese bastardo es mi hermano! ...pero ¿qué hace aquí? ¡Se supone que fue ejecutado por blasfemo!
—¿Su hermano? Pero… usted dijo que no tenía familia – dijo una chica de ojos, cabello y labios castaños
—¡Se suponía que Arshad estaba muerto! …
—¿Y qué hará, madame Lissette? – pregunto una gordita
Lissette, antes Rhani, no dijo nada y les dijo a sus chicas que llamaran a la policía, sus mejores clientes, para que se llevaran a su hermano y su extraño amigo, y eso hicieron ya que Madame Lissette, los tenía comprados. Ella no estaba lista para enfrentarse a su hermano.
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En la funeraria de Undertaker el señor Gorey estaba recostado en uno de los ataúdes de Undertaker sin hacer nada mientras el ex – Shinigami parecía molesto por algo y eso era que el Señor Gorey le había prometido a Undertaker que le enseñaría los secretos de la muerte que había descubierto en su larga existencia y pudo revivir a la familia de Tanaka por mero capricho, pero no podría devolverle a la vida a quien quería.
—Gorey ¿te vas a quedar ahí todo el día o me vas a enseñar? – pregunto Undertaker algo irritado
—El señor Gorey quiere saber algo
—¿Qué es?
—¿Porque quieres que el señor Gorey te enseñe su arte?
—Quiero revivir a un Phantomhive
—¿Un Phantomhive?
—Si
El señor Gorey solo apretó los labios y que la idea no le gustaba, pero se limitó a sonreír mientras Undertaker le enseñaba el cuerpo del Phantomhive que quería revivir.
—Tenemos un trato y el señor Gorey cumple sus promesas, pero si tu traicionas al señor Gorey las cosas saldrán mal
—No te traicionaré Gorey
—Está bien, el señor Gorey te cree, pero debes hacer algo primero para el señor Gorey
—¿Qué cosa?
—Trae para mí a Audrey Broderick
No era novedad de que el señor Gorey siempre estuvo obsesionado con Audrey Broderick, pero su obsesión llego a asustar a Undertaker pero si él le daba lo que él quería Undertaker tendría los secretos de la vida y la muerte que solo conocía el señor Gorey, sin embargo, había algo que Undertaker no sabía y eso era que el Señor Gorey odiaba a los Phantomhive.
