Mini advertencia: Pequeño lime al principio del capítulo, todo lo demás es historia.

Sintió como él recorrió con sus manos de la cadera hasta sus pechos, en el momento en que los tomó apretandolos al mismo tiempo Tenten gimió al sentir como la penetraban por detrás, sentía dolor al principio pero cuando Hidan se quedó por un momento dentro de ella, la castaña se acostumbro a él, cuando volvió a salir y entrar en ella de nuevo el dolor regreso está vez combinado con placer, volvió a gemir y soltó un quejido, escuchó la risa divertida de Hidan justo al lado de su oreja derecha.

—No querida, está vez no debe de haber dolor, sólo placer— gimió de nuevo cuando sintió que él jugaba con sus pezones apretandolos— pero no te preocupes habrá más tiempo para el dolor después, te lo has ganado...ahora sólo disfrutalo.

Sus piernas temblaron cuando sintió otra embestida de Hidan, el agua en sus pies del lago en donde estaban se agitaba al mismo tiempo que ellos que movían, después de unas cuantas embestidas con fuerza en la última escuchó como Hidan gimió llegando al orgasmo con ella, que quedó unos segundos dentro de ella y luego que se separó Tenten fue la primera en voltearse y abrazarlo sin importar que su cuerpo temblaba aún recuperándose.

—Tanto placer qué encuentro en ti...somos bendecidos por Jashin al estar juntos— se separó del abrazo y mientras Tenten sonreía él la besó en la boca.

Después camino hasta hundirse en el agua Tenten lo siguió, sólo que no se hundió espero a que el saliera del agua para acercarse.

—Jashin— pronunció con curiosidad mientras Hidan tomaba su cabello desordenado por el agua y lo volvía a peinar hacía atrás, sonrió al escuchar a Tenten decirlo— dime más de... Jashin.

—Claro— sonrió con una emoción fuera de lo normal que Tenten solo había visto cuando provocaba una masacre, le tomó el rostro entre sus manos cuando volvió a hablar— él es el único y verdadero Dios al que debes rezarle, él es el que nos unió, estoy a su servicio desde que me dio la inmortalidad envidiada por todas las demás basuras humanas que existen en este mundo, su mandato es a lo único que todos deberían obedecer sin protestar así él mandaría bendiciones como la que te mando a tí, tu inmortalidad y el placer que ahora sientes al estar conmigo.

—¿Cómo lo sabes?— le miró con extrañeza— ¿cómo sabes siempre lo que es el mandato de Jashin?

Tenten se sorprendió cuando el rostro de Hidan se volvió serio y dejó de tomar su rostro entre sus manos para simplemente acariciar una de sus mejillas con los nudillos de su mano.

—No vuelvas a cuestionarlo de esa manera— le ordenó mientras los ojos violetas de Hidan subieron y bajaron observando con atención el rostro de Tenten— él habla a través de mi, tener fe en su más fiel servidor es tener fe en él.

Tenten bajó la vista hacia el pecho de Hidan donde lo único que ahora llevaba era el collar que siempre cargaba consigo, debajo de el una cicatriz justo en medio del pecho.

—¿Por qué si tus heridas sanan tienes todavía estas cicatrices?— rozó sus dedos contra su pecho.

—Porque fueron hechas antes de que Jashin me bendiciera con la inmortalidad— le sonrió con orgullo.

—Si tú murieras yo... ¿yo moriría?

—Agonizarías como el día que te encontré y eventualmente sin ayuda, si lo harías— tomó un barbilla y le siguió sonriendo está vez con superioridad— pero eso no va a pasar, nadie puede matarme por más que lo intenten.

—Yo no lo permitiré— sonrió decidida hacía él— lo juro en el nombre de Jashin

Hidan abrió mostró total sorpresa y tomó su rostro de nuevo entre sus manos.

—Realmente...crees en él...— sonrió incrédulo— repite su nombre de nuevo.

—Jashin— Tenten se sonrojó un poco al ver la reacción de emoción de Hidan.

—Maldita sea...odio tanto que me hagas sentir de esta manera— arrugó su rostro por la frustración— que quiero destrozarte en partes y ver tu sangre correr mezclándose con el agua de este lago...debe ser una puta broma de mal gusto que provoques en mi esto... eres una maldita droga.

La atrajo hacia él profundizando el beso que le dio.

Después de un tiempo siguieron su camino, ahora Tenten sonreía cada vez que lo veía pensando que lo seguiría en cada paso que diera, si ella era una droga para él, Hidan podría ser fácilmente algo parecido para ella ahora que no tenía nada, lo tenía a él y se aferraria a eso hasta el final.

Tenten se dio cuenta de que nunca iban a países grandes, Hidan los evitaba y buscaba aldeas más pequeñas, aldeas que estuvieran prácticamente olvidadas, donde no pudieran arrestarlo.

Cuando empezó a llover, Tenten se dió cuenta de que estaban más cercanos a Konoha de lo que ella creía, el país de las lluvia se encontraba cerca colindando con la aldea en la que había nacido.

Entraron a uno de los edificios abandonados, Tenten había escuchado que parte de la población de esa aldea se había dispersado al no tener un gobernante ella sabía que era la razón por la que Hidan había decidido ir ahí, sin gobernante había pocas posibilidades de ser arrestado.

Hidan se sentó en la entrada recargandose en el marco de la puerta y cerró los ojos, la chica no lo molesto.

Al entrar al edificio Tenten se dió cuenta de que podía respirar con más facilidad dentro, no era mentira cuando había oído escuchar de que por esa razón nos ninjas de esa aldea llevaban respiradores especiales a todas partes, dentro no había prácticamente nada salvó unas cajas de metal que Tenten abrió por curiosidad y sonrió de emoción aunque eran armas incompletas para Tenten eran perfectas.

Tomó algunos Kunai sin mango y algunas puntas de shuriken sin unión, encontró hilo especial y supo que era suficiente para defenderse.

Cuando terminó observó a Hidan que seguía sentado en el borde de la entrada del edificio, ahora extendía su mano dejando que el agua cayera en ella y se derramará por los bordes al suelo, la castaña notó paz en su mirada y algo de seriedad.

Tenten se colocó tras de él y lo abrazó deslizando con delicadeza sus manos en su pecho.

—Necesito hacer ésta petición solo— declaró quitando la mano de la lluvia y sonriendo sin quitar la vista de esta— quédate aquí sin meterte en problemas conejo estúpido, regresaré pronto.

Tenten se colocó al lado de él de rodillas frunciendo el ceño.

—De ninguna manera Hidan voy a ir contigo.

Él le dedicó una mirada fría.

—Te he dado una orden— tomó entre sus manos un mechón del cabello castaño de la chica— y cuando las doy tú obedeces, ¿te queda claro?— suspiró frustrado y luego sonrió con maldad— no me obligues a dejarte aquí incapacitada con todos los huesos de tu cadera rotos.

—Pero... ¿por qué no quieres que te acompañe?— Tenten bajó la mirada.

—Habrá ninjas de Konoha ahí estoy seguro— se levantó observando la lluvia de nuevo con la misma mirada fría— si alguna de esas basuras te reconoce pondrán un precio sobre tu cabeza como el mio.

—No me interesa nada de eso— fruncíó el ceño apretando los puños mientras se levantaba— si te pasara algo...

—Tu preocupación es innecesaria y aburrida— le miró interés— además de que... siempre regresaré por lo que me pertenece, incluso si te arrepientes y decides irte con ellos de nuevo, en ese caso te buscaría y te mutilaría frente a ellos.

—Y si me llevarán yo siempre buscaría la manera de regresar a tí, me dieron por muerta no les importé en lo más mínimo— declaró con decisión— ya te lo había dicho... ¿entonces por qué tú...

Se detuvo en el instante en que se dió cuenta que podía ver por primera vez entre la mirada de desinterés de Hidan en ese momento.

—Estas...preocupado por mí ¿no es así?— Tenten sonrió incrédula al decir lo que pensaba.

—Que molestia— Hidan apartó la mirada con la misma expresión de desinterés en ella.

Y volteó cuando Tenten rio ligeramente tapándose la boca sonrojándose un poco.

—No puedo creerlo—dijo entre risas— tú si que sabes mentir bien, casi me la creo, tienes tan poca suerte de que yo me fije en esos detalles en cuanto más tiempo pase con alguien.

—Tan sólo quédate aquí, es una orden— le mencionó enojado mientras salía del edificio y caminaba bajó la lluvia que cesaba volviéndose una brisa.

Fue detrás de él e Hidan se detuvo dirigiéndole una mirada severa.

—No me interesa que pongan un precio sobre mi cabeza también— Tenten le sonrió cómplice— soy una maestra de armas y estoy al servicio de Jashin ahora, usame como a ti te plazca o no lo hagas pero iré contigo aunque me cueste moverme con mis huesos rotos, lo cual sé que no harás porque si estoy en lo correcto con tu preocupación no me dejarías aquí sola e indefensa de esa manera con ninjas que pudieran encontrarme y llevarme con ellos.

—Oh no te preocupes— sonrió mostrando su toque de locura en su expresión— cuando regresemos de esta petición voy a hacer más que romperte los huesos por haberme desobedecido.

Siguió su camino y Tenten sonrió satisfecha siguiéndolo.

—Asi que... ¿que tenemos que hacer?— caminaron entre los edificios abandonados de la aldea.

—La alianza de países quiere poner a un gobernante— Hidan sacó de su pantalón un papel y lo extendió hacía ella, Tenten lo tomó y lo leyó.

—Matar al próximo gobernante, Saru Asuka— dijo sorprendida— en serio lo harás solo por hacerlo.

—Mandato de Jashin, no lo cuestiono y tú tampoco deberías— alzó los hombros con desinterés.

—¿Y que ha hecho exactamente para merecer la muerte?

—Ah querida créeme este sistema de alianzas en el que tanto tienes fe está más corrompido de lo que crees— sonrió de lado hacía ella— el que hizo esta petición hacía Jashin no le conviene que haya alguien gobernando a conveniencia de la alianza de países, ni a mí tampoco.

—¿Y el que hizo ésta petición sabes quién es?

—No, ni me interesa en lo más mínimo— detuvo su paso mirando al rededor y luego dobló a su izquierda siguiendo hasta un callejón apunto su guadaña y en cuanto Tenten también lo notó se puso a la defensiva— ésta es más bien un petición personal— sonrió cuando vio a dos ANBU de Konoha frente a ellos— me gustaría tanto que ese país se conservará sin ningún gobernante para poder venir a disfrutar de la lluvia más seguido.

Avanzó rápidamente y acaparó a uno de los ninjas y le dio una estocada con la punta de su guadaña, lo arrinconó y finalmente lo atravesó con ella, mientras el segundo ninja se dirigió hacia la castaña que ya se había puesto a la defensiva con algunos Kunai incompletos, observó cómo las puntas de la guadaña de Hidan atravesaron al ninja por detrás dejándolo caer inerte en el suelo.

Caminó de nuevo para salir del callejón, antes de seguirlo Tenten tomó una Katana que el ANBU llevaba consigo.

—Asi que te gusta la lluvia— dijo Tenten con algo de diversión— dime otra cosa de ti.

—Creeme no quieres saber— después de mirarla aburrido observó uno de los edificios grandes frente a ellos rodeado de ANBU de Konoha.

—¿Entrarás así nada más?— Tenten miró sin entender— puedo crear una distracción si quieres— señaló la entrada y a los ANBU en ella— puedo hacer que me sigan y perderlos entre las calles.

—¿Y tener que salvarte después?— le miró con ironía— no te atrevas a estorbarme.

—Mira si hay ANBU significa que saben que está amenazado de muerte, hay un equipo especial con él— pensó en posibilidad de encontrarse con alguien de su generación pero no le importó— entraré contigo, déjame ayudarte.

—No te pierdas de mi vista— le ordenó segundos después de avanzar con rapidez y enfrentarse a los guardias de entrada.

Burlaron la seguridad con facilidad, Hidan no permitía que se acercarán tanto a ella si no que acaparaba toda la atención, después de todo, pensó Tenten el representaba más amenaza que la simple chica que lo acompañaba.

Ella sólo sabía que a diferencia de Hidan ella no los hubiera matado.

Al llegar a la sala principal Tenten se dio cuenta de dos cosas, en el centro de la mesa se encontraban papeles y supo de inmediato a base de experiencia que se firmaban algunos tratados, también se dio cuenta de qué alguien ahí la había reconocido de inmediato aunque estuviera detrás de Hidan y la atención del que parecía el próximo gobernante con sus ayudantes se desviaba en él.

—No...no puede ser...— Ino Yamanaka veía atónita hacía ella— ¿Tenten eres tú?

Después la rubia supo que había cometido el error de desviar tanto tiempo la mirada cuando uno de los protectores del gobernante había sido atravesando por la guadaña de Hidan.

—¡Ino Yamanaka reacciona!, ¡Eso no importa ahora! ¡llévate al Saru-sama de aquí!— se escuchó otra voz de inmediato que a Tenten le llamó la atención antes de que lo viera enfrentarse a Hidan.

Un ANBU más apuntó dos garras afiladas hacía su enemigo e Hidan lo miró con aburrimiento.

—Estorbas maldita basura— sonrió mientras le daba una patada en el estómago con fuerza dejándo inconsciente en una de las paredes cercanas, se acercó para clavar su guadaña matandolo.

Se dirigió hacía la puerta especial donde Ino se había llevado a su objetivo.

—Espera— Tenten lo detuvo antes de entrar— déjame entrar la puedo distraer mientras lo matas, no hay necesidad de que la mates a ella también.

—Pensé que ya no te importaban en lo más mínimo— alzó una ceja hacia ella con curiosidad.

—Por favor Hidan, fueron demasiadas muertes ya— tomó su mejilla y se acercó a él, no cambió su expresión seria hacía ella— recibiré todo el castigo que me quieras dar por interrumpir el mandato de Jashin... sólo encárgate de él, yo me ocuparé de ella.

—Si ella se me acerca la mato— sonrió con maldad hacía ella abriendo la puerta.

Como era de esperarse Kunai fueron lanzados hacía ellos, Tenten desvío con maestría varios de ellos con su Katana y se aproximó a Ino quién no dejaba de verla incrédula.

—Estás viva...— apenas parpadeo cuando vio a Hidan acercándose a quien debía proteger en su misión, antes de avanzar Tenten se interpuso apuntando la Katana hacia ella— ¿Qué estás haciendo Tenten?, ¡Apártate tengo que salvarlo!

—Él te matará — declaró Tenten con frialdad— lo siento pero no permitiré que te acerques.

Ino apretó los dientes e hizo el símbolo de su jutsu más usado y lo apuntó hacía Hidan, Tenten entrecerró los ojos giró la Katana y le dió en el estómago con el mango de esta tirandola al piso, para después golpear su cuello justo en el lugar que ella sabía la dejaría inconsciente.

Después miró hacia Hidan quién ahora realizaba su maldición para matar a su objetivo.

—¡Espera! tan solo... ¡espera!— le suplicó con el hombre qué estaba apunto de matar— te pagaré el doble de lo que te pagaron para matarme.

—Oh no te equivocas no me pagaron nada, esto es personal— Hidan sonrió con locura— es decepcionante que no me recuerdes, aunque en realidad nunca traté contigo de forma directa siempre estuviste en las sombras de un gobierno corrupto como el cobarde que eres— se inclinó hacia él y sonrió con maldad— Saiya manda saludos.

Tenten observó como el hombre mayor tembló y parecía totalmente sorprendido, negó con la cabeza.

—No...no te equivocas... no puedes probar nada...yo no la maté.. la mataron en una revuelta anti pacifista...esa niña... esa niña sólo quería provocar guerra.

Tenten abrió los ojos cuando vio a Hidan retirar su maldición sin cambiar la expresión seria de su mirada hacia el hombre frente a él, la castaña notó algo diferente, Hidan sacó una aguja de su chaqueta de cuero y tomó al hombre del cuello de su traje, de inmediato este la enterró en la garganta del hombre, Tenten seguía sorprendida sin entender la expresión del asesino salvo que parecía estar fuera de sí.

—La mataste para hacer una mártir de ella y toda la maldita aldea pretendió que así era sólo para que tú ganarás simpatía en tu campaña pacifista— enterró más la aguja y los quejidos del hombre se dejaron de oír parecía estar sufriendo pero al borde de la muerte por desangrarse, la expresión de Hidan se tensó y Tenten volvió a tenerle miedo— ahora que te encuentro al fin vine a darte la justicia que Saiya buscaba tanto.

Tomó la agujas y la dobló doblando el cuello del hombre y partiendo, sacó la aguja y tomó su guadaña de nuevo, su expresión no había cambiado cuando enterró la guadaña en el cuerpo una y otra vez, después sonrió con locura al quedarse viendo el cuerpo destrozado en su totalidad.

Le tomó unos minutos a Tenten reaccionar antes de avanzar hacia él.

—Hidan— le llamó y él pareció salir del trance en el que se encontraba al verla— hay que irnos.

No le respondió la pasó de largo y ella lo siguió, dio un último vistazo a Ino inconsciente en la habitación sabiendo exactamente que lo que había hecho traeria consecuencias.