Disclaimer: Los personajes no me perteneces sino a sus autores, yo solo hago esto sin fines de lucro y a intento de regalo.

Advertencias: Esta es una historia yaoi (relación chico–chico) si les agrada el género adelante. Lenguaje ofensivo.

Resumen: Judai jamás se imagino que sus mejores amigos lo metieran en semejante lio, pero ahí estaba, a punto de cerrar el negocio de su vida, o mejor dicho, someterse a las estúpidas clausulas de Yusei Fudo. OOC.

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4. Beber

Ninguno de los dos hablo el resto del camino, solo se dedicaron a escuchar música.

De vez en cuando Yusei miraba de reojo a Judai, a veces parecía que el castaño sonreía, otras se ponía molesto y movía un poco la cabeza, claro sin apartar las manos del volante. Era la lucha interna que tenía Judai, le había encantado pajearse con Yusei, ¡ah, pero eso sí!, no lo aceptaría…no aún.

Por milésima vez…no soy ma-ri-cón, pensó el castaño.

Después de una hora.

-Siento que me llevas a beber a China, llevamos un buen rato en el camino ¿estamos perdidos?- pregunto Yusei.

-Claro que no estamos perdidos– siseo Judai- no seas impaciente, no falta mucho.

Aunque comenzaba a dudarlo el castaño, su mente era una bola de mierda, podría haberse equivocado de camino, pues apenas lograba concentrarse al manejar, y para cagarla más, de vez en cuando su entrepierna tenía un cosquilleo, como un llamado salvaje hacia Yusei, diciéndole: tómame, frótame, mastúrbame, hasta vaciarme en tus dedos benditos. Entonces Judai gruñía, intentando espantar esas sensaciones pecaminosas, hijas del infierno…Pero el infierno era un buen sitio, con tal de ser tocado por el bicolor, le encantaría retorcerse de placer bajo esas manos hábiles, ¡oh si!, aun tenía presentes esos dedos, suaves como la seda.

¡Que manos! Este puto de seguro no ha lavado una taza o un calcetín en años.

De repente freno en seco, Yusei tuvo que sujetarse del asiento para no golpearse.

-¡¿Qué te pasa?!- pregunto el bicolor molesto.

-¡Llegamos!- exclamo victorioso Judai, mientras iba en reversa unos metros, para poder estacionarse, quedo un poco alejado del bar, pues había muchas motos estacionadas, por supuesto llamaron la atención de Yusei.

En letras resplandecientes neón estaba el letrero "Dungeon", iluminaba prácticamente toda la fachada, porque la noche recién estaba llegando.

Ambos se bajaron del auto.

-¿Para qué le pones llave? – pregunto Yusei maliciosamente, Judai volteo a verlo- ¿crees que alguien se quiera robar este vejestorio?- pregunto golpeando el cofre, un poco oxidado por cierto.

-Perdone su majestad – dijo Judai haciendo una reverencia- por haberlo traído en este auto de tan baja categoría- decía Judai mientras caminaba hacia Yusei- ¡Pero vuelves a insultar mi bebé, juro que te parto el culo!

-Cuando quieras hacerlo- contesto Yusei acercándose hasta su oído- soy materia dispuesta para ti- terminó diciendo en tono seductor.

Judai salto dos pasos lejos de él.

-¡Cálmate cabrón! ¡Allá adentro nada de mariconadas! Es un ambiente familiar, no vayas a espantar a los niños.

Yusei sonrió y se encogió de hombros.

Y ambos entraron al lugar. Pero Judai hecho salió del lugar tan rápido como entro, miro el letrero de nuevo: "Dungeon", y volvió a ingresar al bar, ante la mirada extrañada de Yusei. No, Judai no estaba equivocado, era el lugar correcto, además era la única construcción en kilómetros a la redonda, no podría haberse equivocado con algún otro bar.

Se pego un poco a Yusei, solo por precaución, adentro del bar había en su mayoría hombres, mal encarados: cabezas rapadas, piercings, chalecos y chamarras de cuero. Las mujeres no se quedaban atrás, y a pesar de haber varias guapas, no se veían muy amigables, salvo dos o tres chicas que les sonrieron coquetamente.

Judai sintió que no encajaba en la postal, porque Yusei con esa vestimenta de cuero, ¡claro que se podría filtrar en ese tugurio!

Uno de los tipos, no tan musculoso como los demás, de bigote fino y barba apenas perceptible los miro con interés, pero a pesar de no verse peligroso, el tatuaje que tenía en uno de los brazos decía muy claramente y con letras rojas: "I kill you". Esto no dejaba lugar a dudas de la reputación de Saga.

En definitiva no era un ambiente que le agradaba al castaño. Y mucho menos el que esperaba.

Judai camino hasta la mesa más arrinconada junto con Yusei, quien por cierto, estaba jodidamente tranquilo.

Cuando Judai conoció este lugar por primera vez, más que bar hasta le había parecido un comedor familiar, obvio niños incluidos. Con Bastion y Syrus habían entrado un domingo en la mañana. Así que Judai solo concluyo una cosa: Ese viernes por la noche era el día de los ex presidiarios.

-¿Sucede algo malo?- le pregunto Yusei.

-No, todo está de maravilla- contesto Judai con una risita nerviosa.

-¿Qué van a tomar?- una adolescente con babero verde, se les acerco.

Ambos se sorprendieron que alguien tan joven fuera camarera, pero lo dejaron pasar por alto.

-Dos cervezas por favor- contesto Yusei, la chica se sonrojo y se fue corriendo por las bebidas- por tu cara, parecería que es la primera vez que vienes- le comento a Judai.

-No, solo que no lucia así de peligroso cuando vine, bueno es que solo vine una vez, no es un bar que frecuente mucho, no deseaba que me vieran contigo mis amigos.

Yusei agacho un poco la cabeza decepcionado antes las palabras, Judai se maldijo asimismo por haber dicho semejante cosa.

Los minutos pasaron silenciosamente.

-¿En verdad te da pena que te vean conmigo?- cuestiono Yusei triste.

Judai se removió en su asiento, como buscando las palabras para disculparse. Y por supuesto, sin delatarse que le gustaba mucho la compañía del bicolor.

-No es eso, lo que pasa es que nuestra relación es un poco extraña, ¿no crees?- pregunto Judai levemente sonrosado.

-Supongo que los dices por el contrato, si ese es el problema yo podrí…

-¡HEY RALLY! ¡Donde esta mi cerveza especial!

El grito que interrumpió a Yusei, fue él un hombre regordete llamado Tank. Ambos desde su mesa vieron llegar a la chica con un enorme tarro, le temblaban las piernas de tan enorme carga. De hecho parecía un duende, con ese gorrito chistoso en la cabeza. Una vez puesta la cerveza en la mesa, el hombre del tatuaje con mensaje amenazante le dio una nalgada a la chica.

-¡Yo tambien quiero una especial!- exclamo Saga ante las carcajadas de los demás hombres de la mesa.

-Que tipos más escandalosos y molestos- siseo Judai crispando los puños.

-A lo mejor se conocen todos.

-¿Eso piensas cara de Estrella? No veo la forma de que una jovencita tan inocente esté involucrada con esos matones.

-No pienso que sean matones, supongo que eso deduces por cómo se visten. Que corta tienes la visión de las cosas.

-¡Momento! Yo no juzgo a las personas por cómo se ven…solo que, bueno, estoy un poco fuera de mi ambiente.

Después de un rato Rally les llevo las cervezas y botanas. Pronto Judai se logro relajar.

-¡No lo puedo creer!- exclamo Yusei golpeando la mesa de madera mientras se carcajeaba- ¿enserio les paso eso a ti y tus amigos? Son un trió de inocentes.

-¡No somos inocentes! Solo que ese letrero estaba muy oculto.

-Me encantaría conocer a tus amigos, saber todo de ti.

Ambiente romántico activándose.

-Ya…ya te he dicho todo de mí- dijo Judai nervioso, y como le cabreaba que Yusei lo pusiera nervioso- en cambio tú no has hablado mucho, no sé nada de tus amigos.

-La verdad no puedo decir que tenga amigos, lo más cercano es una chica italiana, la conozco desde que éramos niños, pero tiene más de dos años que no la veo.

-¡Ah, que mal!

-Regreso en un momento.

Yusei se levanto en dirección al baño.

-Claro- murmuro Judai tomando un puñado de palomitas.

Una chica de pelo negro con un corpiño de cuero muy vistoso, paso casi de inmediato al lado de su mesa, por alguna razón no le dio buena espina a Judai, pasaron muchos minutos y Yusei no regresaba.

-No creo que haya fila en el baño de hombres- siseo para sí mismo el castaño- ¿Por qué se está tardando tanto ese cabrón?

Tamborileo con sus dedos en la mesa. Le dio un buen trago a la cerveza.

-Bueno hagamos como las niñas, lo alcanzare en el baño- pensó y se levanto.

Apenas se adentro en el pasillo del baño y lo que vio le hirvió la sangre en dos segundos. La chica de escote mírame-a-fuerzas-mis-senos, tenía a Yusei acorralado en la pared, restregándose sabrosamente en su cuerpo, Yusei le murmuraba algo, lo más alejado que podía, tratando de ser cortes pero tajante en su negativa, de cualquier cosa que le estuviera proponiendo la chica.

Judai pasó cerca de ellos, y le lanzo una mirada golpeadora a Yusei.

-¡Consíganse un cuarto!- bufo arrastrando cada palabra.

Judai se metió al baño. Golpeo una puerta semi abierta, provocando que esta rebotara violentamente.

-Estas enojado- dijo Yusei.

-¡Para nada!- exclamo Judai dirigiéndose al inodoro más cercano y se bajo el cierre del pantalón, ¡pero la puta pipi nomás no salía! Estaba muy enojado.

-Yo no estaba haciendo nada, ella me abordo, y no quise ser directo, para no armar un alboroto.

-¡Aja!- exclamo Judai haciendo como que hacía.

Yusei se puso a su lado y tambien comenzó a hacer sus necesidades. Estuvieron en silencio unos segundos, tan solo el ruido de la vejiga de Yusei al vaciarse hacia eco en el baño. Porque nomás la de Judai estaba en huelga.

-Te pediré- dijo Judai lo más calmado que pudo- que te abstengas de tocar a otras personas mientras tengamos tratos nosotros, ¿me di a entender?

-¡Estas celoso!- exclamo Yusei muy feliz.

-¡Celoso! ¿Yo? – Trato de sonar burlón- Por supuesto que no cabrón, solo que como tú me vas a tocar, no quiero que se me peguen los gérmenes de otros, solo es eso, no te cre…

Yusei jalo a Judai hasta uno de los privados, y cerró la puerta con seguro, Judai cayó sentado en la tasa de baño por el forcejeo.

-No estaba tocando a nadie, ella fue la que se me lanzo.

Entonces Yusei en un movimiento rápido intercambio lugares, se quedo sentado en la tasa, y obligo a sentarse a Judai encima de él, dejándolo con las piernas abiertas, y mirándole intensamente a los ojos.

-Esto- dijo Yusei acariciando los muslos de Judai- es a lo que llamo tocar.

Judai se removió nervioso, y le evito la mirada, seguía un poco enojado.

Si esta celoso.

Las manos de Yusei acariciaron las nalgas de Judai, y le dio un beso en el cuello, después en la barbilla, y sin dejar de acariciar esa parte de su cuerpo le volvió a hablar con la voz más dulce que encontró.

-No tengo intenciones de tocar a nadie, solo a ti, solo tú me pones duro.

Le dio un beso fugaz a Judai, quien estaba conmocionado por esas palabras tan melosas.

-¿A eso le llamas beso?- pregunto Judai más tranquilo- creo que no te he enseñado bien.

-Enséñame- ronroneo Yusei.

Y Judai lo beso, ¿Dónde quedo la idea de no hacerlo? ¡Al carajo y más allá!

Pero Yusei no solo se conformo con el beso, una de sus manos se introdujeron en el aun abierto pantalón de Judai y comenzó a frotárselo.

¡Justo lo que deseaba!

Y así siguieron, perdidos en su mundo de besos y pajeado, dando gracias que los demás no tuvieran necesidad de entrar al baño.

"Touch me" con "The Doors" comenzó a inundar el lugar.

Muy apropiado para el momento.

Yusei con la otra mano, acariciaba la espalda de Judai, tratando de atraerlo más hacia él, como queriéndose fusionar en un solo ser.

Judai agradecía estar muy ocupado explorando la boca de Yusei, porque cuando le vino el orgasmo pudo ahogarlo en su garganta.

-Ta anotare esto por el triple de lo que estipulamos- dijo Yusei con voz aterciopelada.

-Gracias- murmuro Judai sonrojado.

Ya más contentos, ambos regresaron a su mesa.

El ambiente estaba más animado, algunas parejas bailaban al ritmo de "Touch me". Pero hubo algo que molesto mucho a Judai, Rally forcejeaba con Tank, el quería bailar con ella, pero se veía claramente que no quería.

-¡No seas apretada!- exclamo Tank.

-¡Me estas lastimando!- refunfuño Rally.

Yusei estaba todavía en las nubes por el reciente encuentro, que ni se percato de cuando Judai estaba al lado de ese par.

-¡Ella no quiere bailar!

Judai empujo a Tank.

-¡No sabes con quien te has metido niño!

Tank pateo una silla.

-Si va haber pelea, será mejor afuera- declaro Saga.

Judai espero salir solo con el gordo, pero toda su pandilla incluyendo Saga, salieron a la carretera con ellos.

-Esto no se ve bien- siseo Yusei saliendo también.

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Comentario.

MusicianWish, que puedo decir, no tengo palabra u.u, quería terminarlo pero me ataco la maldición de la momia, o algo así, no quiero comentar mis dramas, como sea, esto lo escribiré hasta concluir, y tratare de ser rápida, tu comentario me motivo a seguir, he andado medio apachurrada, pero ya la voy librando. Gracias por alegrarme con tu comentario.