Candy vio colgado en la pared el cuadro que había salpicado con Champán , tenía puesta su pijama de franela.
-¿Qué pasó ? ¿Por qué me duele la cabeza? esta no es la habitación que me dieron ayer.-pensó Candy.
Albert salió del baño con una toalla que le tapaba de la cintura para abajo. Candy lo miró sorprendida, se veía muy guapo, la luz del sol iluminaba la habitación era como una alucinación para ella, nunca había visto un cuerpo tan perfecto como el de él, sus pacientes siempre eran mujeres y niños, sólo había visto hombres semidesnudos en las películas.
-Hola muñeca ¡por fin despiertas!
-¿Por qué me llamas con demasiada familiaridad? - preguntó Candy asustada.
-¿No te acuerdas lo que pasó anoche?
- Me acuerdo que salimos de la galería y que subimos a la Limusina
-Así es y luego te pusiste a tomar toda la champaña que había en la Limusina, ¿Sabías que tienes un verdadero problema de alcoholismo?-dijo Albert en son de broma.
-¡Nunca antes había tomado! recuerdo que tú me serviste una copa dentro de la limusina.
-Así es, más las copas que te habías tomado en la galería y luego las que te serviste tu misma en la Limusina. Lo que sucedió está grabado, los millonarios tenemos que protegernos con cámaras de vigilancia en nuestros autos, ya que alguien nos podría demandar por acoso o por si alguien nos secuestra o se roba el vehículo, no te preocupes ya le pedí a los de la galería de arte que me dieran el video de lo que hiciste también ahí.
-¿Qué hice?-preguntó Candy incrédula.
-Toma una ducha Candy, para que bajemos a desayunar luego te pondré los vídeos.
Albert se quitó la toalla sin ningún pudor quedándose en bóxer y fue a su armario a buscar la ropa que usaría. Candy buscó en su maleta un pantalón, una blusa, ropa interior y se metió al baño un poco asustada por lo confianzudo que Albert se estaba comportando con ella.
-¿Será que pasó algo entre nosotros?- pensó Candy.
Albert bajó y se encontró a George.
-Investigaste ¿quién es Fabricio Bocelli?
-Si aquí tengo el informe, es el médico más joven que trabaja en el mismo hospital que la señorita Candy.
-¿ Es guapo?-preguntó Albert con cierto recelo.
- Hay fotos en el reporte-contestó George.
Albert leyó el reporte: Fabricio Bocelli, 27 años, heredero de varias propiedades con viñedos en Sicilia, Italia. Su familia exporta Vinos de la más alta calidad a toda la Unión Europea.
-¿y que rayos hace en un pueblo como ese?-preguntó exasperado Albert
-Es por protección, sus padres lo enviaron a Estados Unidos porqué han sufrido atentados del gremio vinícola, aunque no se sabe quiénes son los responsables de tales atentados.
-Parece que es soltero y sin compromisos, según en el informe todas las enfermeras del hospital están enamoradas de él.-Leyó Albert
-William, la señora Elroy teme que te hayas involucrado íntimamente con la señorita Candy.
-George, los caballeros no tenemos memoria, lo único que puedo decirte es que a Candy nadie me la va a quitar incluyendo a este Italiano come pasta y aunque ella lo ignora está muy comprometida conmigo.
-William, ¿Acaso entre ella y tu…?
-No te contestaré George.
George comentó: En esta época de libertinaje sexual, aunque hayas sido el primero, si la chica no quiere comprometerse, no puedes obligarla a casarse contigo.
-No la voy a obligar, pienso hacer que se enamoré de mí.
-William, no queremos que te metas en problemas, desde que te casaste perdiste la cabalidad, el amor te hace cometer locuras, todo este tiempo te hemos protegido de ti mismo, ahora tendremos que proteger a la señorita Candy de ti. Tememos que tu relación con ella termine mal.
-No terminará al contrario, pensé que nunca más desearía casarme nuevamente pero ya cambié de opinión. ¡Vamos al comedor George! Le comentaré algo a mi tía Elroy.
La Señora Elroy estaba tomándose una taza de té para calmar los nervios
-Buenos días tía
-William ¿Usaste condón? ¿O ella toma la píldora?
-¡Tía no quiero hablar sobre eso! Lo que quiero decirte, es que descubrí que Archie nos ha estado engañando todo este tiempo.
-¿A qué te refieres William?
-A que reprobó el primer semestre en la Universidad y se salió de estudiar.
-¿Qué dices? ¡No puede ser! ¡Ustedes piensan matarme de un disgusto!
-¿Y yo por qué?
-Tú, ¡Por salir con una muchachita once años menor que tú! ¿En qué estás pensando William? Y Archie porque le estamos dando mensualmente para sus gastos y él no lo está aprovechando. ¿Investigaste sobre Alistair?
-Stear si va bien con las dos carreras que está llevando, hasta ha ganado concursos de robótica en la Universidad.
-Cuando regreses a esa pequeña ciudad me mandas a Archivald. ¡George! ¿Tu sabías algo sobre esto?
George guardo silencio.
-¡Si lo sabías! ¿Por qué no me lo habías dicho?
-El señor Archie me pidió que no lo delatara. La verdad es que está estudiando otra cosa.
-¿Qué cosa?
-Está estudiando para diseñador de modas, todos los meses me llegan sus calificaciones por parte del instituto y es uno de los mejores.
-¿Qué? ¡Me va a dar un infarto! George ¿Acaso mi sobrino es gay?
-No tía, Archie no es gay, yo lo vi hace poco con una señorita.
-¿Qué señorita?
Albert no quería decir, que con la hermana menor de edad de Candy.
-William, si no me lo dices, a ti te caerá la responsabilidad de las consecuencias que hayan por la relación clandestina que lleva Archie.
-Buenos días- saludó Candy con una pequeña reverencia.
-Buenos días Candice-contestó la señora Elroy.
-Siéntate a mi lado pequeña.-dijo Albert sonriente.
Candy se sentó a su lado
-Tía terminando de desayunar nos regresaremos, Candy tiene que presentarse en su trabajo y el viernes los dos tenemos que presentarnos en el grupo.
-Está bien, espero que pronto te den de alta para que puedas regresar a tu trabajo.
-Tía por favor acaban de empezar las sesiones, me dijo el psiquiatra que mínimo será un año de tratamiento.
Desayunaron, Albert llevó a Candy a su recamara y le puso el vídeo.
-Candy vio en el vídeo que Albert primero le dio una copa de Champaña, luego ella agarró la botella y se sirvió otra copa, posteriormente se la tomó a pico de botella, luego le pasó a Albert otra botella para que la destapara y el obediente lo hizo, él le regresó la botella destapada, Candy se la empinó tomándosela toda. Albert se veía sorprendido.
-Tengo calor- expresó la Rubia, se levantó el vestido y se empezó a soplar las piernas con el mismo.
Luego se vio donde ella se le aventó a Albert para besarlo, el delicadamente la apartó y se cambió de lugar luego ella se paró y se le encimó para montarlo.
-¡No quiero ver más!- gritó Candy -sólo quiero que me digas si pasó algo más entre nosotros.
-Tendrías que ver todo el vídeo, si te lo digo no me creerás.
-Tú dices que los de la galería te dieron otro video ¿Por qué si ya habíamos salido de ahí?
-Me pediste que regresáramos y yo te hice caso.
-Ponme el vídeo de la galería.
Se vio donde Candy y Albert entraron a la galería, ella tomó una botella y empezó a salpicar todo el cuadro, luego un guardia se acercó y se vio donde forcejeó con Candy, Albert se metió y golpeó al guardia, se acercó el pintor y se vio donde ella agarró el cuadro y le señalaba al pintor el precio.
-¿Qué le decía al hombre que se me acercó?
-Le decías que era un aprovechado, ¡Qué cómo iba a ponerle ese precio al cuadro sólo por pintar remolinos!, que un niño de tres años podía hacerlo mejor.
-¡No! ¿Por qué me dejaste hacer ese ridículo?-reclamó Candy
-Es que yo también pensé lo mismo sobre el cuadro, pero no lo externé- dijo Albert riéndose.
-¿Y por qué está el cuadro colgado aquí en tu habitación?
-Tuve que comprarlo, por los buches de champaña que le habías echado, yo podré ser un neurótico, un maniático, un iracundo y todo lo que tú quieras ¡pero tú tienes problemas con el alcohol!
-Albert, ¡ni trabajando varios años podré pagarte lo que gastaste en el cuadro!
-No te preocupes por eso, me queda como recuerdo por la noche loca que pasamos juntos.
Candy lo miró y preguntó: ¿Qué más pasó?
-Regresamos con el cuadro a la limusina ahí está la grabación de todo lo que pasó entre nosotros. Candy sal de dudas y ve todo el vídeo, prepararé las cosas para regresarnos hoy mismo.
Candy vio todo el vídeo.
Salió avergonzada , se despidieron de la señora Elroy, Candy se sentía de lo peor.
-Señora Elroy, siento mucho haberme comportado de esa manera en la galería, yo nunca había tomado Champaña.
-Tú no tienes la culpa, todavía eres una muchachita, William es el culpable por permitir que tomaras tanto.
Albert se despidió de su tía con un beso en la mejilla y se fueron.
Mientras tanto en el hospital el doctor Fabricio Bocelli decía molesto: ¡Mamma mia! ¡hoy tampoco vino Candice!
Nota: Champaña o Champán es en español , Champagne en francés.
Esta fue la segunda complacencia para Paula Gimenez por su cumpleaños.
