En el diario Chicago Tribune había salido una nota en la sección de sociales que decía.

El famoso empresario William Albert Andrew ya tiene su pequeño pañuelo para secarse las lágrimas que le ocasionó su reciente divorcio, es una misteriosa Jovencita que omitimos su nombre por obvias razones, se suscitó un pequeño altercado entre dicha señorita y el pintor Rufino Vite por una de las obras que se subastaron, terminando este en la compra del cuadro por parte de William A. Andrew, le hicieron un descuento porque el pañuelito no estaba de acuerdo con el precio.

Cuando se subieron al auto Albert le pasó el diario a Candy y le dijo: Lee pañuelito.

-¡No puede ser! ¡Mis hermanas verán esta foto!

-Pero en la anterior a esa, saliste muy bella-dijo sonriente

La foto que había salido en el periódico, era donde Candy le señalaba el precio al pintor.

Annie vio en el diario las fotos de Candy.

-Paty, mira a la desvergonzada de Candy, sólo fue a divertirse a Chicago.

-¡Desvergonzada eres tú! ¡Por lo que hiciste con Archie! ¡Se lo diré a Candy!

-¡Tu no le vas a decir ni una palabra! O le diré a Stear que te gusta.

-¡Tú no te atreverías a decirle eso!

-¡Si se lo diré! ¡Se burlará de ti! Archie me dijo que tiene una novia en Chicago.

-¿Eso te dijo?

-Así es, así que no creas que está interesado en ti.

Paty se sintió triste porque le gustaba mucho Stear.

Albert y Candy se hospedaron en el mismo hotel, después de ducharse pidieron la cena.

-Candy, dime ¿En serio te gusta Fabricio?

-¿Quién?

-Fabricio Bocelli.

Candy ni se acordaba, que le había dicho que le gustaba.

-Uh si mucho

-¿Y qué has hecho para que se sienta atraído por ti?-lanzó la pregunta

Candy vio que Albert estaba atento a su respuesta, se preguntaba: ¿por qué estaba tan interesado en saber de Fabricio?

-La verdad es que no soy buena en esas cosas, todas mis compañeras compiten para conquistarlo, yo no hago nada, tampoco quiero que me vean como su rival, sino van a estarme molestando y me harán la vida un infierno en el hospital.

-Yo como hombre te puedo dar algunos consejos, si le gustas con lo que te diga de seguro se te declarará.

-¿Así? dame tus consejos.

-Debes darle celos, los hombres reaccionamos cuando nuestra chica está en compañía de otro hombre.

-Pero yo no tengo con quien darle celos.

-¡Para que soy tu amigo! ¡Yo puedo ayudarte para darle celos a Fabricio!

-¿Seguro?

-Claro, te iré a buscar a la salida del hospital para que él nos vea juntos, verás lo molesto que se pone.

Albert pensó: Así podré acercarme a Candy sin que ella sospeche, que lo hago para alejar al come pasta de Fabricio.

Candy pensó: Si lo que me dice Albert funciona para darle celos a Fabricio, entonces usaré su consejo para darle celos a él mismo, quizás hasta se me declare, ¡Sí! eso es lo que haré para conquistar a Albert.

Candy se empezó a reír en voz alta: Ja,ja,ja,ja.

Albert pensó: Realmente Candy necesita ayuda profesional, se reí solita.

Albert trataba de conciliar el sueño, recordaba los besos apasionados de Candy: ¡Tengo que alejar a Fabricio de ella!-pensaba.

Al día siguiente llegaron a la pequeña ciudad, Albert llevó a Candy a su casa, para que descansara.

Candy se durmió toda la tarde, estaba cansada por el viaje, ni cuenta se dio cuando llegaron sus hermanas.

Albert llegó a buscarla al día siguiente para llevarla al hospital.

-Buenos días chicas

-Señor Andrew ¡Que agradable visita! –dijo Annie.

-Vine por tu hermana la llevaré a su trabajo.

-¿Así que mi hermana es su pañuelito?

-Annie, ¡esos son chismes del periódico!, ni le tomes importancia.

Candy bajó y se sorprendió al verlo

-¿Por qué viniste tan temprano?

-Recuerda que vamos a llevar a cabo nuestro plan Candy.

-Así, tienes razón.

-Señor William, ¿también puede llevarnos a la escuela?-preguntó Annie.

-Si Chicas, súbanse.

Albert dejó a Annie y a Paty en la escuela, después llevó a Candy al hospital, Candy se iba a bajar del auto y Albert le dijo: Todavía te faltan varios minutos para empezar tú jornada, acompáñame un rato en el auto.

-Está bien.

Llegó Fabricio en un auto Jaguar de último modelo y se estacionó a lado de Albert.

Fabricio se dio cuenta que Candy estaba acompañada.

-¡El que se estacionó es Fabricio!- dijo Candy

Albert lo observó bien

Fabricio se bajó de su auto y tocó la ventanilla, Candy la bajó, Albert vio que se estaba asomando Fabricio y la subió con el otro control de su lado, casi le aplasta la nariz pero Fabricio reaccionó a tiempo.

Candy se bajó del auto asustada y dijo: ¿Está bien doctor Fabricio? Disculpe usted.

-No te preocupes, no me pasó nada-contestó Fabricio.

Albert se bajó del auto con cara de pocos amigos.

-Candy hay una reunión extraordinaria para el equipo de pediatría, entremos rápidamente para que nos apuntemos en la lista.

-Está bien. ¡Vamos!- Candy miró a Albert y dijo: -¡Nos vemos Albert! tengo que irme.

Fabricio y Albert cruzaron miradas, Fabricio agarró el brazo de Candy intencionalmente para que lo viera Albert.

Albert se subió a su auto y empezó a golpear el volante.

-Candy, la persona que estaba contigo en el auto ¿Es tu novio?-pregunto Fabricio.

-No es mi novio, él llega conmigo al grupo de ayuda.

Fabricio pensó: ¡En mala hora le aconsejé que fuera a ese grupo! ¡Ahora conoció a ese tipo! ¡Lo mandaré a investigar!

-¿Cómo se llama?

-William Albert Andrew.

Albert llegó furioso a su casa.

-¿Qué pasa tío? Te veo molesto-Le pregunto Archie

-¿Sabes que Dolce &Gabbana? La tía Elroy quiere que te vayas a Chicago, ya nos enteramos que estás estudiando para ser sastre.

-¡Es diseñador de modas! –corrigió

-Costurero, Sastre, ¡Lo que sea!, pero tienes que irte hoy mismo.

-No iré tío.

-¿Me estás desafiando Archie?

-¡Esta bien! ¡rayos!-dijo enfurecido Archie.

Archie subió a su habitación, Stear estaba estudiando cuando escuchó el portazo. Fue a la habitación de su hermano

-¿Qué pasa?

-Mi tía Elroy ya se enteró de que me salí de la universidad.

-Está bien que te alejes un poco, Annie y tú cruzaron la raya de la decencia.

-¡Me gusta! ¡Es apasionada! ¡tú deberías hacer lo mismo con Paty!

-Yo a Paty la quiero conocer bien, es verdad que me gusta pero la voy a respetar.

-Ay hermanito vendrá otro más listo que tú y ese no la va a respetar, mejor deberías arrancar esa flor.

-¡No me des malas ideas! Esas cosas están reservadas para el matrimonio.

Fabricio ordenó a sus hombres que investigaran a Albert.

A la hora de la salida invitó a Candy para que almorzaran juntos.

-¡Lo siento doctor! Pero mi amigo quedó en que me vendría a buscar.

-Candy, si dices que aparte del grupo de ayuda lleva tratamiento psiquiátrico, entonces es un problema serio el que tiene, no es lo mismo tratamiento psicológico que uno psiquiátrico.

-Él es muy tranquilo, no te preocupes por eso.

Escucharon que Albert se estaba peleando con un hombre que le había ganado el estacionamiento.

-¡Te puse las estacionarias!-gritó Albert

-¡Ni modo! ¡Debe aprender a ser un buen perdedor!

-¡Y tú debes aprender a no ser oportunista!

Fabricio miró a Candy como diciendo: ¿Ves?

Albert vio que Candy estaba con Fabricio y le tocó el claxon.

-¡Pero qué tipo tan maleducado! A una dama tan hermosa como tú no se le toca el claxon.

Candy sonrió y pensó: ¿Será que Albert se siente celoso?

-Nos vemos hasta mañana

-Hasta mañana Candy-dijo Fabricio haciendo una mueca.

Candy se subió al auto de Albert.

-¿Y bien? ¿Crees que se sintió celoso el individuo?

Candy miró a Albert que estaba serio

-Yo creo que si está celoso, ¿Qué otro consejo me darás para hoy?

-Déjame pensar ¡Ya sé! Le escribirás a una de tus hermanas que te mande textos al celular, y delante de Fabricio dirás que yo te los mando, verás que se molestará.

-¡Buena idea!-dijo Candy divertida.

Candy revisó su celular e hizo como si leyera un texto y empezó a sonreír y suspiró.

-¿Quién es?

-Es Fabricio

Albert apretó el volante

-¿Qué te dice?

-Que te diga que mañana no me vengas a buscar porque almorzaré con él.

-Mañana tenemos la sesión con el grupo

-Sí pero eso es en la noche y él me está invitando para almorzar. Realmente eres astuto Albert ¡Te las sabes todas!

Hola chicas misión cumplida está fue el fic que tuvo más votos

Si llegamos a los 800 review en localizando a Candy subo el final de una vez