Albert estaba manejando a 60 Km/h la mayoría de los autos lo rebasaban y Candy veía que algunos hacían ademanes de insultos.

-Albert, estás yendo a baja velocidad por el carril donde se rebasa.

Albert iba serio pensando en que Candy almorzaría con Fabricio al día siguiente, un automóvil le tocó el claxon para rebasarlo, entonces el no lo dejó pasar.

-¡Albert! ¡Déjalo pasar!- le dijo Candy desesperada

-¡No Candy! ¡Mira los letreros! ¡Dicen que esta avenida no es de alta velocidad! ¡Y que uno vaya a 60 Km/h!

El auto logró rebasarlo y Albert fue tras del auto.

-¿Ahora que harás? –preguntó Candy alterada

- Albert bajó su ventanilla agarró un Altavoz que tenía a la mano y le dijo al conductor del otro auto: ¡Lo máximo son 60 Km/h! ¡Animal!

- Candy se tapó la cara y se deslizó por el asiento para que no la vieran con Albert los demás conductores.

-Acompáñame hacer unas compras-pidió Albert

-Está bien

Ellos fueron al centro comercial y Candy se subió dentro del carrito de compras como una niña: ¡Estoy cansada! Estuve todo el día caminando por los pasillos del hospital.

-Está bien yo te llevaré-dijo Albert sonriente.

La gente los miraba con curiosidad, en los pasillos que había más espacio Albert corría y Candy gritaba emocionada.

Albert eligió unas granadas (fruta) para hacer jugo, de las más económicas, Candy se bajó del carrito y pasaron a pagar a la caja.

Albert hacia un cálculo mental de lo que pagaría, cuando le dijeron él monto se extrañó de haber calculado mal, cuando le pasaron su ticket se dio cuenta del error

-¿Qué ocurre?-preguntó Candy

-Me cobraron granada roja y yo agarré granada nacional.

-Albert ¡vámonos ya!-le suplicó Candy

-¡No! ¡Oiga señorita! usted me cobró granada roja y la que llevo es granada nacional-reclamó

-Si es cierto, ya ni modo- dijo despreocupada la cajera.

-¿Cómo que ya ni modo?

-Señor ¡la diferencia es sólo medio dólar!

-¡No me importa!, cancele esto y cóbreme lo correcto.

-Tendré que mandar a alguien que vaya a checar el precio, se llevará varios minutos-dijo la cajera para desanimarlo.

-Yo esperaré- contestó Albert con toda la paciencia del mundo.

Había una fila de 10 personas y se pusieron a murmurar.

Candy dijo: Iré a sentarme

Después de 20 minutos corrigieron el error.

-¡Vamos Candy! – dijo Albert triunfante.

Acompañó a Candy a comprar el almuerzo, luego la llevó a su casa ya que ella se pondría a estudiar. Como a las 7 de la noche llegó Fabricio, Candy abrió la puerta y lo vio con una bolsa de compras.

-Doctor Fabricio ¿qué hace aquí?

-Vine a cocinar para ti, ¿Qué estabas haciendo?

-Estoy estudiando mis materias de la Licenciatura.

-Candy, si te casas conmigo no será necesario que trabajes.

-Doctor, deje de bromear.

-No es broma, déjame pasar a la cocina.

-Pase usted.

En ese momento le habló Albert.

-Candy, alístate en unos minutos paso por ti, quiero invitarte a cenar.

-Oh Albert, el doctor Fabricio vino a cocinar para mí.

-¿Qué?

-Lo que te dije

-Voy para allá, ya estoy cerca.

En dos minutos llegó Albert y tocó la puerta.

-¿Esperas a alguien Candy?

-No esperaba a nadie

Candy abrió la puerta y Albert estaba con cara de pocos amigos.

-¡Albert!

-Hola Candy

Albert pasó y dijo: Buenas noches

Ambos hombres se miraron, Candy se imaginó a los caballeros del zodiaco, que los cosmos salían primero de Fabricio como Camus él caballero de acuario y luego de Albert como Aioria el caballero de Leo.

-Buenas noches-contestó Fabricio.

-Le decía a Candy, que debemos ir a cenar a un restaurante- propuso Albert

-Yo vine primero y le dije que cocinaría para ella.

-¿Y qué vas a cocinar? Me imagino que Pasta, si vamos a un restaurante habrá más variedad.

-Fabricio pensó: ¿Cómo lo supo? Y contestó: Efectivamente Pasta pero le pondré mariscos el platillo se llama pasta bucatini a la napolitana-lo dijo con acento Italiano.

-Bueno está bien, cocínanos tu pasta.

-Pero sólo traje los ingredientes para cuatro porciones, para Candy, sus hermanas y para mí.

-No importa, donde comen cuatro pueden comer cinco, pero para no incomodar pediré comida china.

-Candy ¿Dónde están Annie y Paty?

-Están en sus habitaciones

-Ve a tu habitación, me quedaré ayudando al doctor Fabricio

Albert fue a la cocina y Fabricio agarró un cuchillo enorme y fue hacia Albert, este abrió los ojos al doble al ver que el doctor se acercaba a él con cuchillo en mano.

-Te encargaras de la salsa de tomate, yo mientras prepararé los mariscos- dijo Fabricio dándole el cuchillo y los tomates a Albert.

Después de unos minutos Albert estaba moviendo la salsa de tomate, entonces Fabricio sin avisar le echó el vino blanco a los mariscos y se alzó una llama que por poco quema a Albert en el brazo.

-Ay perdón- dijo Fabricio

Albert arqueó la ceja.

-¿Así que eres el dueño del Corporativo Andrew de Chicago?

-No me acuerdo habértelo platicado.

-Te mandé a investigar, te seré sincero, no confío en ti y menos sabiendo que llevas a tratamiento psiquiátrico, Candy es mi amiga y la protegeré de cualquier loco psicótico que la esté rondando.

-Lo que son las cosas, yo también te investigué y sé que estás huyendo, eres un mafioso.

-No soy un mafioso, pero por proteger a Candy me convertiré en uno.

Las chicas bajaron a cenar, encontrando a Fabricio y Albert enfrentados y desafiándose.

-Candy, se te juntaron dos gallos- le dijo Annie.

Candy inocente preguntó: ¿Ya está la cena?

-Ya, pasemos a la mesa- contestó Fabricio.

-¡Así que eres Italiano! Me podrías decir una frase de amor en Italiano -dijo Annie.

Fabricio le agarró la mano a Candy y dijo: Amore mio, sei penetrata nel mio cuore e hai lasciato un segno indelebile che rimarrà con me per sempre ….. Ti amo da morire … Sei la mia vita.

-¿Qué dijiste?- dijo Candy emocionada.

Albert molesto contestó: Amor mío, has entrado en mi corazón y has dejado una marca indeleble que se quedará conmigo para siempre. Te amo tanto… Tú eres mi vida…

Annie suspiró fuerte y dijo:¡ Se escucha tan romántico!.

Albert dijo yo tengo una frase en Italiano: In bocca chiusa non entrano le mosche.

-¿Que dijiste ahí?- preguntó con entusiasmo Paty.

-En boca cerrada no entran moscas.

Candy dijo: Albert le quitas el romanticismo al momento.

-Bueno Fabricio es mejor que dejemos solas a las señoritas, Candy acaba de empezar su licenciatura y necesita estudiar.

Al día siguiente Fabricio se inscribió en el grupo de ayuda donde llegaban los rubios.

Hola chicas un capi corto. Saludos ¡Viva México!.