Era la hora de salida del hospital, Albert llegó a buscar a Candy aunque ella le había dicho con anterioridad que almorzaría con Fabricio.
Candy vio que Albert estaba estacionado cerca del carro de Fabricio.
-Ahí está Albert.
-¿No le dijiste que almorzarías conmigo?
-De hecho me habló hoy a las 9 de la mañana, me dijo que sus sobrinos se fueron a Chicago y que no le gustaba comer solo, por eso lo invité a que viniera con nosotros ¡Pobrecito!
Fabricio hizo una mueca, Albert les habló en voz fuerte: Súbanse al auto.
Fabricio contestó: Síguenos, Candy se irá en mi vehículo-
Albert objetó: ¡Para que vamos a gastar el doble de gasolina! ¡Hay que llevar un auto solamente!
-No soy codo, tengo suficiente dinero para pagar mi propia gasolina-dijo Fabricio.
-No es por el dinero, sino porque no quiero que contaminemos el ambiente.
Fabricio contestó: Mi auto es híbrido así que no contamina, sólo lo necesario.
-Pero el mío es eléctrico, no contamina en absoluto- mintió Albert
Candy se molestó: ¡Ay por favor! aquí vamos a estar toda la tarde averiguando, que sí es híbrido, que si es eléctrico, Doctor Fabricio me subiré en el auto de Albert, no sé si usted nos seguirá.
-¡Está bien yo también me iré con ustedes!- dijo rendido Fabricio.
Albert sonrió victorioso.
Fabricio le ganó a Candy y se sentó de copiloto para que no se sentara ella a lado de Albert.
Albert respiró hondo tratando de controlarse, Fabricio miró el tablero del auto y vio que no era eléctrico.
Fabricio pensó: ¡Rubio Mentiroso! ¡Así que su auto es eléctrico!
Albert los llevó a un restaurante de comida brasileña, tenían cortes de carne ilimitados. Fabricio casi no comía carne, él llevaba su dieta mediterránea, sólo comía algunas veces mariscos.
Empezaron a llevar los meseros los cortes de carne, Albert sabía que cortes tenían ajo y cuáles no.
Llevaron chorizo argentino, Fabricio estaba sentado al principio de la mesa, así que le ofrecieron y él dijo que sí , Albert dijo que no, Candy se guió por Albert.
Llevaron pan de ajo, Fabricio dijo que si, Albert que no, luego llevaron ubre de vaca. Fabricio no sabía que era la Ubre.
-¿Qué es ubre de vaca?-preguntó Fabricio
El mesero hablaba portugués y no le entendió a la pregunta.
Albert contestó: ¿Por qué pregunta doctor? ¡Cómasela! No sea delicado.
Fabricio dijo que si a la ubre de vaca, le ofrecieron a Albert y él dijo que no, Candy miró a Albert, empezó a sacar conclusiones que todo lo estaba haciendo a propósito.
Fabricio se llevó a la boca la ubre, la empezó a masticar, Albert le dijo: Ubre de vaca es bubis de vaca, se lo dijo en Italiano, Fabricio escupió el pedazo y le cayó en el plato a Candy.
Candy se asqueó, Albert trató de controlar su risa, después que terminaron de almorzar Fabricio transpiraba el olor a ajo.
Candy comentó: ¿Pero quién huele tanto a ajo?
Fabricio se dio cuenta que era él, Albert comentó: Doctor Fabricio se tendrá que ir atrás del auto, ya escuchó que a Candy le molesta el apeste a ajo.
Fabricio apretó los labios del coraje y no tuvo más remedio que irse en la parte trasera del auto, Albert subió un vidrio que dividía el auto.
-Lo hiciste a propósito, ¿Verdad?-preguntó Candy
Albert puso cara de inocente: ¿Yo? ¡Cómo vas a pensar eso de mí!
Albert se olvidó que Fabricio estaba en la parte trasera del auto y dijo: Quiero que me acompañes a comprar un colchón.
-Pero se nos hará tarde para la terapia.
-No lo creo, será rápido, podemos ir directo a la terapia saliendo de la tienda.
Fueron a la tienda de colchones, se bajaron del auto, Albert hacía ruido al olfatear y decía: fuchi, algo huele mal, Fabricio se sentía apenado.
Recorrieron la tienda Fabricio en venganza preguntó: ¿Por qué cambiarás de colchón?
-El que tengo actualmente, me provoca dolor de espalda.
-¿Tan joven y con dolor de espalda? Mm ya me imagino
-¿Qué te imaginas?-preguntó Albert molesto
-Nada, olvídalo, ven este es el indicado, es el que recomiendan los ortopedistas, está suavecito ¡pruébalo! ¡Siente la textura! ¡Déjate caer de espaldas!
Albert se dejó caer y parecía que se había caído en una roca, puso cara de dolor.
-¡Yo también lo probaré! –dijo sonriente Candy
Fabricio la agarró y dijo: ¡No!, acá hoy otro para que pruebes tú.
Candy se dejó caer en el que le indicó Fabricio y estaba cómodo
-¡que rico colchón!-exclamó Candy
Albert los alcanzó y encontró a Fabricio mirando a Candy lascivamente mientras ella se daba vueltas en el colchón, Albert se le puso enfrente para obstaculizarle la visión.
-¡Vámonos! Ya es tarde, Doctor Candy y yo tenemos que ir a terapia, lo dejaremos en el hospital.
-¡Yo también asistiré a esas terapias! Hoy me inscribí, tengo un pequeño problema, me gusta vengarme cuando me hacen algún agravio y no suelo ser misericordioso-dijo Fabricio en tono amenazante.
Albert comentó: Creo que debes tomar una ducha antes, todavía sigues transpirando el ajo.
-¡Está bien! Déjenme en el hospital, luego los alcanzo en el grupo.
Regresaron al hospital, dejaron a Fabricio.
-Vamos a regresar a la tienda de colchones, te compraré ese colchón que te gustó y me compraré uno igual.
-¿Cómo crees Albert? no te dejaré que hagas eso.
-Vamos Candy, es un regalo que quiero hacerte, no me rechaces, además es lo menos que puedo hacer después de…
Candy se puso roja, recordando lo del vídeo.
-¡Está bien! Pero prométeme que olvidarás lo que pasó esa vez.
-Está difícil que lo olvide, yo estaba en mis cinco sentidos.
Fueron a la tienda de colchones y los compraron.
-¡Mañana iré a tu casa para probar tu colchón!-amenazó Albert
Llegaron a la sesión, Fabricio había llegado primero, estaba molesto pues pensaba que Albert se había llevado a otro lado a Candy.
Estaban en la sesión y le tocó hablar a Albert.
-Yo siento que he mejorado, ya no me molesto tan rápidamente, creo tengo más paciencia.
El psicólogo estaba distraído contestando un mensaje en su celular y preguntó: ¿Qué dijo que siente?
-¡Que ya no me molesto tan rápidamente! ¡Si no estuviera de baboso atendiendo su celular me hubiera escuchado la primera vez!-contestó Albert exasperado.
Había unos hombres fuera del centro psiquiátrico.
-Si Señor Bocelli, hemos seguido al Señor Fabricio, pronto le daremos la buena noticia de que ya no está en este mundo.
Chicas la próxima semana sólo actualizaré Lunes, Martes y viernes porque el miércoles y jueves tengo que arreglar mi casita para mi cumpleaños primero Dios, entonces acepto sugerencias de cual urge actualizar, sólo acepto una sugerencia por lectora en base a eso veré que historias tienen más votos saludos y bendiciones.
