Mientras contaban las monedas, Albert le agarró la mano a Candy, ella se emocionó y lo miró a los ojos, él le sonrió y le dio un beso fugaz en los labios sin que Fabricio se diera cuenta.

Por fin terminaron de contar y el oficial liberó el auto de Albert, este le dio un cheque al oficial para que se comprara un escritorio nuevo.

Los tres fueron a la casa de Candy.

-Ya pronto se acerca el día de acción de gracias, Candy tenemos que organizar algo juntos-propuso Albert.

Fabricio comentó: Yo estoy solo en América sin nadie con quien pasar ese día.

-Eres Italiano y ustedes no celebran el día- comentó Albert

-Si pero imagínate, estaré viendo que todas las familias se reúnen felices y yo ahí en mi residencia aburrido acompañado de mis guardaespaldas.

Candy sintió pena por Fabricio y dijo: Entonces te incluiremos en nuestros Planes, para que te pases ese día rodeado de nosotros tus amigos.

Albert apretó los labios lleno de celos.

-He pensado que nos vayamos de campamento-sugirió Albert

-¡Por favor William! según lo que he visto ese día se cocina un pavo y se hace una cena familiar-replicó Fabricio.

-¡Por eso! Tengo una cabaña donde pensaba llevar solamente a Candy, todos entramos ahí, irán mis sobrinos, las hermanas de Candy y nosotros tres, llevaremos lo necesario para hacer una suculenta cena aunque los pavos los cazaremos los varones, mientras las chicas hacen las guarniciones.

-Yo sugiero que mejor la pasemos aquí-propuso Fabricio.

-Yo quiero conocer esa cabaña-dijo Candy avalando a Albert.

-Entonces no se diga más, nos iremos a la cabaña, mandaré a que la limpien y que nos dejen sabanas y cobijas nuevas, viajaremos el próximo fin de semana.

Se prepararon para la aventura, se fueron en un autobús camper.

Archie iba de chofer y Annie de copiloto.

Los demás iban en la parte trasera viendo películas.

-Archie, no me vino mi periodo.

-¿Qué me quieres decir con eso?

-Creo que estoy embarazada.

-¡Annie! Dijiste que tomarías la píldora

-Sí pero se me olvidó comprarla.

-¿Que vamos hacer? ¡Mi tío me matará cuando se entere!

-Le diremos a Candy, ella aplacará su ira, he notado que tu tío se calma cuando está con ella.

Después de 12 horas de viaje, los hombres bajaron todas las cosas y las acomodaron en el refrigerador y en la alacena, aunque era una cabaña estaba bien equipada y hasta lujosa, Albert les señaló a todos sus habitaciones, para que Candy pensara que Fabricio era un pervertido Albert mandó a poner revistas pornográficas en la mesita cercana a su cama.

Fabricio entró a la recamara y vio el montón de revistas pornográficas se acercó y tomó una, Albert le había dicho a Candy que le llevara a Fabricio una toalla, ella entró sin tocar la puerta y lo vio hojeando una revista.

¡Perdón por interrumpir tu momento de intimidad!-dijo Candy apenada.

Fabricio se extrañó que le dijera así, pero se dio cuenta que era por la revista.

Albert entró a la habitación y dijo:¡Las llevas a todas partes contigo, picaron!

-No son mías-dijo apenado Fabricio

-No tienes porque tener pena, me supongo que es normal en los hombres -comentó Candy.

Albert sonrió y dijo: Dicen que los violadores son adictos a la pornografía-Albert le susurró a Candy en el oído: Ten cuidado, no te quedes a solas con él, tiene la mente llena de esas perversiones.

Fabricio se dio cuenta que era obra de Albert para hacerlo quedar mal con Candy.

Albert y Fabricio se pusieron a preparar la cena.

-No es legal lo que haces Andrew, tratas de desacreditarme delante de Candy, debes jugar limpiamente-Le reclamó Fabricio.

-Lo siento Vito Corleone, en la guerra y en el amor todo se vale, y desde ahora declaro la guerra en contra de mi peor enemigo que es: Fabricio Bocelli.

Al día siguiente prepararon las escopetas para salir a cazar pavos.

-¿Estás seguro que hay pavos por esta región?-preguntó Fabricio.

-¡Por supuesto que si! Hagamos un trato, el que cace primero un pavo y se lo lleve a las chicas para que lo cocinen, tendrá el derecho de pasarse todo el fin de semana a solas con Candy sin que el otro intervenga.

-Trato hecho.

-Separémonos

Stear y Archie hicieron como que cazarían también pero en cuanto se alejaron Fabricio y Albert, regresaron a la cabaña para ayudar a las chicas a preparar las guarniciones.

Albert había mandado amarrar unos pavos en cierto lugar, así que se dirigió hacia allá, y les disparó cuando los encontró, se los llevó a las muchachas para que lo desplumaran.

-Albert, yo no sé desplumar un pavo, ni mis hermanas tampoco.

-Creí que lo sabían cocinar.

-Nosotros compramos el pavo congelado-dijo Annie

-Archie y Stear encárguense del pavo, mientras iré por Fabricio antes que se pierda en la maleza del bosque.

Mientras Fabricio exploraba, un francotirador lo tenía en la mira.

Hola chicas Lindo fin de semana les traigo este pequeño capitulo, espero sentirme mejor para poder ponerme al día con todos los fics.