Al día siguiente decidieron que era mejor que se fueran de la cabaña, los guardaespaldas de Fabricio y la gente de seguridad de los Andrew llegaron para proteger la zona y cazar al hombre que se había escapado, iban en el camper de regreso a la ciudad donde habitaban, Albert quería besar a Candy pero Fabricio no dejaba de hablar de tecnicismos médicos con Candy.
Se detuvieron en la carretera para comprar refrescos y galletas, Albert se bajó para ir al súper Candy le encargó un refresco de lata porque no le gustaban de botella, Albert la agarró sin mirar el nombre de la lata y por pura casualidad para el agarró una lata que decía William.
-No le lleves refresco a Candy mejor llévale un jugo o un yogur –dijo Fabricio.
-Candy me pidió refresco-aclaró Albert.
-¡No sabes el mal que le haces llevándole eso! Andrew, ¡mira, están en promoción esas gorras!
-¿A poco le vas a los Cleveland Indians?-preguntó Albert
-A mí no me gusta el beisbol ni le entiendo, sólo me gusta el Futbol.
-Entonces ¿Para qué quieres una gorra de ese equipo?
-¡Porque están en oferta! ¡No hay que desaprovechar las promociones Andrew! Le llevaré una a Candy.
-Albert pensó: Este pobre está más loco que yo. ¡Esto me ha dado una gran idea!- Albert sonrió al planear lo que haría.
Al regresar al Camper, Albert le dio la lata de refresco a Candy que tenía el nombre de Lili.
-No la quiero-dijo Candy
-¿Por qué? Tú me pediste de ese refresco enlatado.
-Porque dice Lili y yo me llamo Candy ¿Quién es Lili? ¿Por qué andas pensando en ella?
-No mi amor, yo ni me fijé en los nombres, sólo agarré la primera que encontré.
-¿Y cómo si trajiste una con tu nombre? O sea ¿Albert y Lili? ¿No será que así se llama tu ex? Archie ¿Cómo se llama la ex esposa de tu tío William?
-Liliana- dijo Archie bromeando, ya que había escuchado que Candy le estaba armando un show a Albert por las latas de refresco.
Candy miró molesta a Albert, Archie dijo: Es broma, sólo lo dije porque escuché tus reclamos.
Albert se sentó a lado de Candy y la abrazó con una sonrisa y le dijo al oído: Me gusta que me celes, nada más que tú también te aguantarás cuando me ponga celoso.
Fabricio le dio una lata de refresco a Candy que decía White.
-No que dijiste que mejor le trajera un jugo o yogur ¿Ahora tú también le das un refresco?-le reclamó Albert a Fabricio.
-Candy pidió refresco, no jugo ni lo otro. ¡Candy te compré esta gorra y me compré una igual!
-¡Qué bonita Fabricio! ¡Gracias!
Albert frunció el ceño.
Se acomodaron todos, Archie seguían de piloto y Annie de copiloto.
Stear y Paty derramaban caramelo, él se acostaba en sus piernas y ella le acariciaba el cabello, Albert deseaba hacer lo mismo pero Candy y Fabricio se habían puesto a jugar damas chinas.
Candy se dio cuenta que Albert estaba de mal humor y venció rápido a Fabricio para dedicarle tiempo a Albert.
-¡Te gane Fabricio! Iré a descansar a la parte trasera.
Albert bostezó escandalosamente, y dijo: te acompaño, yo también estoy cansado.
Fabricio los vio irse, Albert cerró la puerta de ese compartimento.
-No sabes lo mucho que he deseado besarte, quiero que ya le digas a Fabricio que somos novios, él sigue ilusionado contigo. También a tus hermanas, no quiero estar escondiendo mis sentimientos hacia ti- dijo Albert
-Dame tiempo, a Fabricio se lo diré pronto. Pero a mis hermanas …
-Ellas ya saben que me interesas Candy, porque quieres tapar el sol con un dedo. Amor no sabes cuánto sufro cada vez que Fabricio es atento contigo.
-Ten calma amor.
Por fin llegaron del pequeño viaje.
El sábado siguiente los Cornwell saldrían con Annie y Paty de picnic, por lo que Albert llegó a visitar a Candy para llevarla de paseo.
-Te traigo un regalo-dijo Albert dándole a Candy una caja.
-Amor, no te hubieras molestado.
-Tú te mereces todo, Es una Pijama, una playera, una gorra y unas pantuflas.
Candy abrió la caja y vio que en la playera de la Pijama estaba la foto de Albert estampada. Candy sonrió en cuanto la vio.
-¿Cuándo mandaste hacer esto?
-Ayer que llegamos me puse a diseñarla y hoy mismo fui a que me imprimieran el diseño en la Pijama, las playeras y la gorra. La playera que está al fondo de la caja es la que te pondrás ahorita que salgamos al cine.
Candy la sacó de la caja y la playera decía: Yo amo a Albert Andrew y tenía la foto estampada de él.
-¡Albert ¡ ¿Cómo voy a salir con esto a la calle?
-¡Yo también me mandé hacer una! La traigo debajo de mi camisa- dijo Albert con una sonrisa.
Albert se quitó la camisa y la playera decía: Yo amo a Candy White tenía estampada la foto de Candy.
-¡Albert que lindo el detalle! Pero nos van a burlar si salimos así, la mayoría de los habitantes de la ciudad me conocen pues es pequeña.
-Que murmuren, quiero que todo el mundo sepa que te amo y que me amas.
-Albert por favor, creo que es mejor usarla sólo en casa.
-Creo que no me amas lo suficiente como para decírselo a todo el mundo.
-¡está bien! Me la pondré.
Albert sonrió triunfante.
Salieron al cine, todos se reían disimuladamente, Candy se tapó la cara con la gorra, Albert la llevaba abrazada.
-Nos queda claro que tienes novio White-decían algunos mofándose.
-White ya vimos que te apartaron.
Fabricio había ido solo al cine y estaba en la dulcería, de pronto alzó la mirada y vio a los rubios. Cuando estaban más cerca de él, tiró el refresco que tenía en la mano de la impresión al ver lo que decían las playeras.
Hola chicas espero que pasen un lindo fin de semana.
