El guardaespaldas que vigilaba a Albert vio sospechoso a Flavio por lo que se acercó a Candy diciendo:
-Señorita su novio la llama.
-Gracias, disculpe pero mi novio es celoso hasta con Fabricio, si me ve conversando con usted se molestará, con permiso.
Flavio se quedó mirando al guardaespaldas con disgusto y se fue de ahí.
-¡Vaya Fabricio tiene buenos gustos! Está bonita la muchacha-pensó Flavio.
Candy se acercó a Albert, quien todavía seguía discutiendo con el vendedor.
-Entonces ¿compraras el árbol?
-Claro que no, estos son unos abusivos, conseguiré uno en otro lado.
-Llegaron a la casa de Candy, todavía no habían llegado sus hermanas con sus novios.
-Vaya no han llegado, ¿Qué tal si hacemos algo productivo?-dijo Albert
-¿Cómo que estará bueno? –preguntó Candy
-No sé, ¿qué tal un muñequito de carne hueso, rubio y de ojos azules?
-¡Albert tú no tienes remedio!
-Vale la pena intentar ¿No crees? vamos se cariñosa con tu novio, yo sé que te va a gustar.
Albert se le acercó y la besó: ¡No sabes lo mucho que me aguanté cuando te me encimaste en la Limusina! Sentí que perdería el control-le comentó Albert.
Se miraron a los ojos, él la cargó y subió rápidamente las escaleras con ella. La metió a la habitación.
-¿Trajiste condón?
-No, esas cosas aprietan mucho, luego me jalo algún pelito y hasta lloro del dolor.
-Ah, entonces no habrá postre.
-¡No me interesa el postre, quiero el plato fuerte!
-Albert ¿Tú no te atreverías a dañarme verdad?
-¡Claro que no preciosa! Candy te amo, ¡si quieres vamos a casarnos mañana mismo! Yo voy en serio, en poco tiempo me he enamorado de ti como un desquiciado.
Se acostaron en la cama.
-Sólo caricias Albert.
-Si amor,
Albert la besó, le quitó la playera, y el sostén.
-¡Son perfectos! Los he imaginado muchas veces.
Besó los pechos de Candy, con su lengua acarició los pezones, después de un rato de caricias atrevidas Candy dijo:
Albert quiero amarrarte al cabezal de la cama.
-¿Qué dices? –preguntó asombrado.
-Si déjame hacerlo.
-Oh Candy, me sentiría indefenso.
-¡Cállate y déjate!
Albert Pensó : Oh está Candy es Sado, ¡No me lo esperaba! ¡Me gusta!
-Hazlo pues, soy todo tuyo.
Candy buscó unos cinturones de sus hermanas en la otra habitación, cuando ella llegó ya Albert se había desnudado y la esperaba lleno de lujuria.
-¡Oh Albert ¡ ¡Que guapo te ves!
-Apúrate Candy que ando ansioso
-¡Cállate! ¡Tú no tienes el derecho de hablarle a tu dueña!
-¡Bueno pero no te molestes!
Ella lo ató a la cama con los cinturones.
-¿Sabes qué? iré por chocolate líquido o cajeta quiero untarte un poco.
-Oh Candy, la comida la dejaremos para después.
-¡Cállate! No tienes derecho a quejarte, ahora vengo
Candy fue a la cocina y encontró cajeta, ella se reía por la travesura.
-Wow, no me lo esperaba de Candy, ¿Qué me hará?
Llegó, se acercó a Albert y le hizo una carita feliz en el pecho.
Voy a tomarte una foto.
-Dale
Ella le tomó la foto
-¡Eres un adonis!
-Lo sé, ya vente Candy me estoy desesperando.
En ese momento escucharon unos ruidos, habían llegado sus hermanas.
-¡Candy! ven enseguida-gritó Annie.
-¡Albert mis hermanas!
-Dile que estás indispuesta
-No puedo, iré a ver que quieren.
-¡Candy! no me dejes aquí
Candy bajó.
-Trajimos pizza para cenar
-Oh que bien.
-¡Que ridícula te ves con esa playera!-dijo Annie.
-Está bonita, Albert me la diseñó
-¿A poco ya son novios?
-En eso estamos.
-¡No Candy, tú no puedes tener novios! Recuerda que eres responsable de nosotras-dijo Annie furiosa.
Candy puso la mesa para comer las pizzas, Platos, vasos.
-Me llevaré mi pedazo de Pizza a mi habitación-dijo Candy porque se acordó que Albert estaba atado.
-No Candy, queremos contarte lo bien que la pasamos en el día de campo.
Albert vio que una cucaracha voladora entró a la habitación de Candy por la ventana.
-¡Oh no! ¡vete asqueroso animal! - Dijo Albert, le causaba repulsión las cucarachas, también les tenia fobia.
La cucaracha volaba y volaba alrededor de Albert.
-¡No por favor! ¡Vete!-decía Albert tratándose de desamarrar.
La cucaracha se puso en el pecho de Albert
-¡Candy! ¡Candy! ¡Ven!- gritaba Albert desesperado.
-¿Aquí está mi tío? No vimos su auto-preguntó Archie.
-Es que lo metió al garaje de la casa.
-¡Candyyyy!
-¿Qué le pasa? Se escucha angustiado, ¡Vamos a ver qué le pasa!-dijeron todos
-¡No!-dijo Candy tapándoles el paso
-Es que estamos en la computadora jugando resident Evil, de seguro se lo están comiendo los zombis.
-¡Candy! ¡Me va a morder! ¡Ven Por favor!
-¡Que exagerado es el Señor Andrew! Tanto escándalo por un simple video juego-dijo Annie.
-Ahora vengo iré a verlo.
Candy subió las escaleras corriendo, cuando entró al cuarto vio la cucaracha en el pecho de Albert.
-¡Mátala! Por favor- escucharon los chicos que suplicaba Albert
-¡Vaya el Señor Andrew! Se emociona con el juego-dijo Paty.
Candy agarró una de sus sandalias y la aplastó en el pecho de Albert.
-¡Que asqueroso Candy!
No pudieron resistir la curiosidad y fueron a la habitación de Candy, encontraron a Candy desamarrándolo.
-¡Tío! ¡Ya estás con los fetiches!-dijeron los sobrinos.
Hola chicas espero estén bien. Azukrita, acabo de ver tu mensaje, trataré de actualizarlo el lunes.
Feliz cumpleaños, que Dios te bendiga y prospere en todo.
