Albert y Candy salieron del hospital antes de subirse al auto de Fabricio, Albert vio tirada una moneda la levantó y se la guardó en el bolsillo, Candy blanqueó los ojos y reprobó con la cabeza el acto de su novio.

-Ya debes empezar alistar tus cosas para irnos a Chicago a pasar la Navidad- le comentó Albert a Candy.

- Pero no quiero dejar solas a mis hermanas

-Ellas vendrán con nosotros.

- Está bien, entonces no veo ningún problema.

- Andrew te olvidas de mí, no quiero pasarme sólo la Navidad- intervino Fabricio.

-Podemos hacernos compañía Fabricio, yo tampoco tengo con quien pasarme la navidad– dijo Sofía.

Albert contestó: Está bien, parece que Candy te adoptó así que yo adoptaré a Sofía, los invito a los dos a pasar la Navidad en Chicago, partiremos el miércoles. Nos iremos todos juntos en el Camper, ahora yo manejaré.

-Entonces debemos irnos desde el lunes ya que al conducir respetas todos los límites de velocidad, si dice a 40 km× hora a esa velocidad irás.-comentó Fabricio

-Para eso están los señalamientos Luciano, para respetarlos.

-¿Luciano?

- Así me dice Andrew por ser Italiano y por apellidarme Bocelli.

-Ah que chistoso Andrew, sólo porque me invitó a Chicago a pasar la Navidad no lo mato por decirte así- comentó Sofía

Albert abrió los ojos al doble y pensó: Son tal para cual, Pavarotti y la psicótica de bazofia están locos, siempre hay un roto para un descocido.

-Entonces respetaras a Candy antes que te cases con ella, haz de cuenta que es un sobre que te dan y que te dicen que debes abrirlo en determinada fecha- comentó Fabricio.

-Por favor Fabricio estamos en una época donde los novios tienen relaciones antes de casarse-Intervino Sofía, pues ella le tenía ganas a Fabricio.

-Candy llega a la Iglesia local y ahí le enseñan que debe guardar la castidad ¿verdad Candy?

Candy pensó: Pero es que la carne es débil, una puede resistir la tentación cuando el hombre es feo pero Albert está buenote y después de probar sus besos y caricias quiero más con él, es como una papa frita a que no puedes comer sólo una, tengo que saborearlo todito.

-Si, guardar la castidad en un cajón y que me muestre su amor antes de casarnos-replicó Albert.

- Es verdad, debo llegar virgen al matrimonio-afirmó Candy

Albert y Fabricio se miraron por el retrovisor el italiano sonriente y el rubio enojado.

Llegaron a la casa de Candy, al bajar del auto Albert vio otra moneda la recogió y le comentó a Candy: Que curioso el día de hoy me he encontrado dos monedas ¿Qué querrá decir eso?

Candy comentó: Qué eres tan avaro que hasta las moneditas de centavo recoges.

Fabricio lo escuchó y se dobló de la risa y dijo: Es cierto, eres tacaño Andrew.

Albert en su defensa dijo: Los centavos sirven para los parquímetros y para completar otras cosas.

Decidieron partir el lunes para tener tiempo de hacer compras navideñas en las tiendas de Chicago, llegó el día y todos abordaron el camper, Albert era el que manejaba y Candy iba de copiloto, no se dieron cuenta que un auto los seguía, Flavio iba aburrido pues Albert conducía a 80, todos los demás vehículos los rebasaban, Candy iba dormida se detuvieron en un restaurante del camino, Annie se sentía mal del estómago se puso a vomitar antes de entrar al establecimiento, Candy le ofreció algo para controlar el vómito pero ella lo rechazó cosa que le pareció extraño a Fabricio.

En el restaurante también se bajó Flavio con sus secuaces iba disfrazado a modo que no lo reconociera Fabricio, en cuanto vio que Candy fue al sanitario la fue siguiendo.

-Hola hermosa- la saludó Flavio.

Candy como era despistada no se acordaba de él, su cara se le hacía conocida.

-Hola, perdón pero me ganan las prisas.

Candy se metió rápido al sanitario y Flavio esperó a que saliera, al verla en la puerta la iba abordar pero Albert se fue sobre ella para besarla.

-Dime que no le harás caso a Pavarotti y será antes que nos casemos.

-¿De qué hablas?

-De tener relaciones.

-Albert ¿Quién piensa en eso?

-Yo, Candy, no creo aguantar hasta la noche de bodas, además ni hemos fijado la fecha para casarnos, amor déjame enseñarte amar.

Flavio entró al sanitario de los hombres y pensó: ¡Así que es virgen la muchachita! Vaya esto se pone cada vez mejor.

Mientras almorzaban, los hombres de los Andrew que iban de incognitos se dieron cuenta que Flavio tenía alguna intención con Candy y se pusieron alertas.

Flavio le comentó a sus hombres: creo que ya es tiempo que planeemos bien lo que haremos con Fabricio, ya he pasado mucho tiempo en EUA y no he resuelto nada.

-Señor Flavio, la gente de Andrew nos vigila de cerca, creemos que ya se dieron cuenta que los estamos siguiendo.

-Entonces nos adelantaremos, de una vez iremos a Chicago, pónganle un rastreador al camper para que sepamos donde vive Andrew.

Uno de ellos se levantó y fue directamente a ponerle un gps al Vehículo en que se trasladaban los Andrew.

Candy miró a Flavio, Albert volteó hacia donde dirigía la mirada Candy.

-¿Qué pasa?-le preguntó un poco celoso

-Es que …

Flavio se puso de pie y con él sus hombres y salieron del restaurante.

Ahora era el turno de Stear de manejar y los rubios se fueron a un compartimento fuera de la vista de todos. Albert besaba a Candy con intensidad.

-Pequeña, ya quiero entrar en ti- le decía entre besos

-Yo también lo deseo- le contestaba Candy

-Fabricio, sé que te gusta Candy, pero debes aceptar que ella ama a Andrew-le comentó Sofía.

-Eso ya lo acepté, pero los vigilo porque Andrew está loco, recuerda que va a esas sesiones.

-Pero tú también vas a esas sesiones-replicó Sofía

-Yo voy para vigilarlos, tengo miedo que Andrew lastime a Candy.

-No creo, se ve que está muy enamorado de ella.

Después de 2 días de camino pudieron llegar a Chicago, la señora Elroy decidió separar a las parejas, en una habitación puso a Paty y a Annie, en otra a Candy y Sofía, y le dieron una habitación exclusiva a Fabricio.

-Me da gusto saber que William cuenta con su amistad, Señor Bocelli.-comentó la señora Elroy

-Cuando quiera puedo recibirlos en Italia, quería que pasáramos allá la navidad pero William comentó que quería presentar a Candy como su novia ante su familia.

-Sí, la verdad estoy algo preocupada porque se llevan varios años, espero que Candice no sea una niña inmadura.

-No creo, ella se ha ocupado de sus hermanas desde que murieron sus padres, al contrario, pienso que el inmaduro es William.

-Ya Pavarotti deja de hablar a mis espaldas, tía iremos al cine-interrumpió Albert.

Fueron todos al cine menos Archie y Annie que se quedaron en la residencia. Estaban en el salón principal viendo televisión cuando Annie comentó:

-Archie, cuando tu tío presente a Candy como su novia, quiero que tú me presentes como tu prometida, recuerda que vamos a tener un bebé.

-¿Qué van a tener que?- preguntó la Señora Elroy que estaba pasando en ese momento por ahí.

Mientras en el cine, a Albert se le había ocurrido de proponerle matrimonio a Candy sorprendiéndola con el anillo de compromiso entre los nachos que le compró.

-Los nachos serán para ti, Candy- le comentó Albert

-Pero yo quiero palomitas-replicó Candy

Albert ya había dejado el anillo dentro del queso fundido.

-Oh Candy, por favor comete los nachos.

Fabricio los escuchó y dijo: Yo me como los nachos Candy, quédate con mis palomitas.

-¡No!, Candy se tiene que comer esos nachos que le compré.

-Andrew, estás escuchando que no quiere nachos, no la obligues a comérselos, ya ves Candy a estas situaciones te enfrentaras todos los días cuando te cases con él.

-Tío ¿cuál es el alboroto de que Candy coma las palomitas que le ofrece Fabricio?-preguntó Stear.

-Es que se tiene que comer los nachos que yo le estoy dando.

Hola chicas aquí les dejo la actualización de estos loquitos. Espero que sea de su agrado.

Hasta la vista Babys.

Felicito a Gaby Granchester por cumplir años y a Eliza SQ no sé si siguen esta historia pero las quiero felicitar por este medio. Bendiciones chicas.

Les doy dos opciones para la próxima actualización Doble identidad o Eres perfecta para mí y yo para ti.