Después que Albert y Candy terminaron de almorzar él le propuso que intimaran.

-Albert, la verdad es que no quiero darles mal ejemplo a mis hermanas.

- ¡Que mal ejemplo le vas a dar si ya Annie está embarazada! Ellas ya saben hasta donde penan las almas.

-De todas maneras, no quiero que me recriminen por nada, además pareciera que sólo quieres acostarte conmigo.

-No te niego que me muero de ganas de poseerte, entrar en ti y llenarte de mis semillitas para tener un rubiecito a los nueve meses, además tú sabes que he querido proponerte matrimonio pero ¡parece que todo el mundo conspira en mi contra!

-Vamos a esperar un poco más Albert

Candy lo miró angelicalicalmente y él tuvo que aceptar.

-Y yo que andaba planeando las posiciones que usaría para desvirgarla sin que le doliera, tendré que ser paciente-pensó Albert suspirando.

Por fin llegó nochebuena toda la servidumbre iba de un lado a otro para afinar los últimos detalles de la reunión.

Flavio llegó temprano para ver si lograba platicar con Candy, pero en su lugar encontró a Annie en el salón de juegos.

-¿Así que eres la hermana menor de Candice? ¿Por qué no la convences para que viajemos a Italia? Te aseguro que las trataré como reinas.

-¡Todos se interesan por Candy! ¡Todos la llenan de atenciones! ¡Con su carita de que no mata ni una mosca! Pero bien que le da vuelo a la hilacha con el Señor William.

-¿Tú piensas que tu hermana tiene relaciones con él?

-Claro que sí, él es muy atractivo además ya lo encontramos una vez atado a su cama, les gusta practicar juegos sexuales.

Flavio pensó: Bueno que fuera virgen era un plus, aunque sea experimentada todavía me interesa.

-Pues piénsalo nena, te puedes ir mañana mismo conmigo, total no necesitarás pasaporte porque nos iríamos en mi avión privado, en esta fechas es nula la vigilancia en los aeropuertos.

-Ansío conocer otras partes del mundo, acepto su oferta.

-Llevándome a esta chiquilla tonta de seguro su hermana vendrá tras de mí- pensó Flavio.

Archie encontró a Annie platicando con Flavio y le dio mala impresión.

-Ella rápidamente se entregó a mí, acepto que si era virgen, pero… No, no debo dudar, quizás son celos—Annie ven por favor.

-¿Qué pasa?

-Mi tía me ha dicho que hoy no anunciaremos nuestro compromiso, nuestra boda será modesta.

-Pero ¿Por qué te dejas manipular por tu tía?

-Ella me dio varias razones.

-¿Cuáles son las razones?

-Mi tío le pedirá matrimonio a Candy delante de toda la familia, por lo que mi tía no quiere que haya otro acontecimiento qué opaque al patriarca, ellos serán los protagonistas de la reunión, otro motivo es que nosotros nos casaremos solo por lo civil, no haremos fiesta sólo lo festejaremos con un banquete con los más allegados.

-¡Yo no quiero una boda sencilla! ¡Merezco lo mejor! ¡Salir en los diarios de mayor circulación! ¡Deseo que sea un gran evento!

-Es mejor que nos enfoquemos a comprar una casa, criar a un bebé es mucha responsabilidad y las bodas son muy costosas.

-Tu familia es millonaria, entre todos nos pueden ayudar.

-Yo no molestaré a nadie, te tienes que conformar con lo que yo te ofrezca, mi familia es millonaria pero yo todavía haré mi fortuna, no deseo vivir de lo que ellos me den, quiero ser independiente, de eso se trata la vida de madurar y no dejar de ser egoísta, ya no somos nosotros nada más Annie, viene un bebé en camino, es lo que debes entender.

Annie pensó: ¡Me entregué a un Andrew que no tiene ni un quinto!

Empezaron a llegar los Andrew y a llenar el salón, Candy salió de la habitación ya lista, la señora Elroy hizo que la arreglaran como una actriz de cine ya que Albert la presentaría con toda su familia, en cuanto la vio bajando por las escaleras se sorprendió e imaginó que de ella emanaban luces brillantes, le pareció ver burbujas de colores a su alrededor, hasta escuchó música.

-¡Candy estás bellísima!-dijo Albert alcanzándola y le cedió su brazo.

-Y tú muy guapo

-Ya ni quiero ir al salón, sino quiero llevarte directamente a mi habitación.

-¡Albert!

El no pudo controlarse y la besó apasionadamente.

Entraron juntos al salón, todos los Andrew se pusieron de pie cuando los vieron, en realidad Candy no sabía lo que significaba que Albert fuera el patriarca de su familia, Annie tuvo envidia al ver que los honraban.

-Buenas noches les agradezco que hayan venido a nuestra reunión de nochebuena, al parecer estamos todos, tenemos entre nosotros a los Bocelli, ellos son amigos de mi… creo que primero debí empezar por pedirle matrimonio a Candice White, quiero que conozcan a mi futura esposa, delante de ustedes me arrodillo y le pregunto a esta hermosa mujer: Candy, ¿Deseas casarte conmigo?- dijo Albert hincándose y abriendo la cajita que contenía el anillo, Candy se sintió un poco cohibida pero agarró el micrófono y contestó:

-Si William A. Andrew deseo casarme contigo.

Todos les aplaudieron y se salieron de sus mesas para felicitarlos, Fabricio se puso un poco triste, Flavio se molestó, pero miró que Annie también estaba disgustada.

-¡También debiste pedirme matrimonio delante de todos! ¡Esto no te lo perdonaré Archie!

Albert presentó a Candy con todos los miembros de su familia, ella notó que lo reverenciaban, parecía que era otra persona, muy serio y formal sin decir ni una locura. Cuando terminaron de desfilar todos para felicitarlos, dejaron regalos en una mesa.

-¿Por qué te traen regalos?

-Por las ganancias de sus inversiones, cada año me agradecen con un regalo, creo que es lo mínimo que pueden hacer.

-Pero yo veo que tú nada más eres puro relajo y ni trabajas.

-Amor, pronto sabrás todas las decisiones que tengo que tomar diariamente, montañas de información que próximamente revisaré y procesaré, tu pondrás en balance mi vida, trabajo cuando todos duermen.

Flavio se acercó a Annie, ella no fue a felicitar a los prometidos.

-Al parecer no te agradó lo que acaba de ocurrir

-Es usted muy observador

-Piensa en algo para arruinarles el momento a esos dos.

-Sólo que embriague a mi hermana, ella se enloquece con el Alcohol.

-Brinda con ella.

Albert dejó a Candy por unos momentos para atender a sus primos los cuales le preguntaban por sus inversiones

Annie llevó una copa y una botella.

-Brindemos por tu felicidad Candy

-Tú no puedes tomar por tu embarazo

-Así es, yo brindaré con agua, ¡mesero!

Candy se tomó una copa, estaba tan rica la champaña que quiso más y se empinó la botella.

Albert se descuidó por unos minutos seguía hablando sobre bonos y acciones.

Empezó la música y Flavio invitó a bailar a Candy, ella miró a Albert y lo vio muy ocupado, estaba tan alegre que accedió, era la vida loca con Ricky Martin

Albert miró que Candy se iba a subir en una de las mesas- Disculpen por favor ya luego me comunico con ustedes, ahora vamos a disfrutar de la fiesta- fue corriendo hacia ella.

-¡Candy! ¿Qué haces?

-¡Bailando la vida loca!

-¡Bájate! No des un espectáculo ¡Por favor!

-¡Atrápame!

Candy se le aventó a Albert y el la atrapó, como la tenía en brazos decidió llevarla a la habitación, algunos habían pasado a bailar, otros estaban distraídos conversando, algunos si se dieron cuenta que Albert salió del salón con Candy.

-¡Yo quiero bailar contigo la vida loca! Jajaja esa es nuestra canción

Albert la metió en la habitación de él.

-Te tendré que dejar aquí encerrada.

-¡No me dejes sola!

-Candy todavía son las 9:30 de la noche, tengo que estar un rato más con ellos.

Candy se empezó a quitar el vestido, Albert la miró atento, escaneó cada parte de su cuerpo que quedaba descubierta.

-Te daré una de mis playeras, está bien que te pongas cómoda para que puedas descansar.

Él se acercó a ella para darle la playera y ella lo tocó por encima del pantalón, le bajó la bragueta, metió la mano bajo su ropa interior.

-Candy ¡Por favor! Que estos días no me he auto complacido, estoy…