Capítulo 2

Kazuhito bebió su jugo, todavía sin creer lo que había oído.

No somos de este mundo

Eso era lo que las chicas frente a él habían dicho.

-Si -fue su respuesta- claro.

-Yo soy Naomi Takashi -dijo la chica del cabello negro y coletas- y mi amiga es Jun Hanao. Nosotras somos Viajeras de Otros Mundos.

Las chicas lo habían llevado a una pequeña tienda de dulces cercana, donde el recupero las fuerzas y se calmó lo suficiente como para hablar con ellas, pero ahora Kazuhito estaba tan confundido como antes.

-Como conseguiste esa pistola? -preguntó Naomi con una voz severa- Y más importante ¿Cómo lograste invocar un demonio con ella?

-Aquella pistola...simplemente...apareció en mi bolsillo.

-No mientas por favor -respondió Naomi, esta vez en un tono de voz más calmado.

Kazuhito decía la verdad, sin embargo, el mismo sabía que la verdad era demasiado ridícula como para que la creyeran ¿Que mentira se creerían ellas?

-…Yo la creé. No tiene nombre debido a que es una invención reciente.

Kazuhito vio como Naomi se contenía las risas antes de estallar en carcajadas.

-He visto esta pistola antes! -decía entre risas- Tu simplemente no puedes ser el creador.

Naomi se río por unos segundos más antes de calmarse y simplemente sonreír tranquilamente.

-Te creo -dijo Jun- me refiero a tu primera versión, he visto cosas más raras que armas apareciendo de la nada.

Dime, ¿acaso conoces a Stephen? Un señor de pelo gris o blanco, traje rojo y en silla de ruedas.

Kazuhito casi le dio un infarto, acaso ellas también sabían que era aquel "hombre"?

- ¿¡Tú sabes quién es el!?

-Más o menos -dijo Jun- Él nos ha ayudado un par de veces y se ha metido en nuestros sueños. No creo que nadie sepa su verdadera naturaleza, pero parece ser un buen tipo.

-En serio? ¿Eso es todo?

-Si. A pesar de mis mejores esfuerzos, no he podido aprender nada mas de el por más que lo he intentado en mis dos años de viaje.

-Dos años de viaje? ¡Cuántos años tienes!?

-19 años, o eso creo, Naomi tiene 17 y ella lleva un año de viaje. ¿Y tú?

-Yo tengo 16 años. Y no, lo más lejos a lo que he viajado es a Hokkaido.

-Ya veo. Entonces Steven de verdad te dio el Devilizer…de seguro pensó que tu serias útil de alguna forma.

-Entonces…de verdad ustedes viajan entre mundos? ¿C-como lo hacen?

Jun pensó en cómo explicarlo brevemente antes de responder.

-Digamos que nosotras tenemos uno de estos- dijo mientras sacaba una pequeña estructura en forma de pilar de su bolso- Esto es el Pilar Marte. Hay siete pilares como este a lo largo de la existencia, Tener uno solo te permite abrir una puerta a otro mundo, pero no te permite controlar a cuál.

-Entonces tu puedes viajar a otros mundos ilimitadamente solo con eso?

-No ilimitadamente. Este pilar necesita un tiempo para cargar, usualmente se demora un día. Nosotras tenemos solo dos de los siete, nuestra única meta por el momento es evitar que Wild Card reúna los siete y hagan lo que quieran hacer con ellos.

-Que es Wild Card? - pregunto Kazuhito

-Wild Card es un grupo de viajeros interdimensionales como nosotras, sin embargo, sus acciones en los mundos que han visitado no pintan nada bueno sobre ellos- dijo Jun.

-Ellos mataron a mis amigos y me hubieran matado a mi si es que no hubiera sido salvada por un completo desconocido -les interrumpió Naomi con una mirada agresiva- no daré los detalles en concreto, pero te diré una cosa: Nunca pienses que tu vida es segura, nunca. Eso es solo una mentira piadosa.

-Nosotras nos encargamos de alejar los Pilares de manos de Wild Card, sin embargo, también pensamos en como detenerlos por completo.

-Dirás Destruirlos. No hay nada que se pueda hacer para salvarlos excepto la muerte.

En aquel momento, Naomi agallo la mirada hacia el suelo y bebió un montón de jugo en un instante.n

-Disculpa si me pongo así cuando hablo de ellos -dijo ella- es solo que…yo los odio. Sin embargo, no dejaré que eso me nuble el juicio.

Kazuhito pensó en lo horrible que debía ser perder a todos tus amigos y sintió pena por ambas chicas.

-Si Steven te ha dado un dispositivo para invocar demonios debe ser por algo -exclamó Jun mientras daba un gran suspiro de cansancio- Oh bueno, Recomiéndanos un buen hotel, danos tu número de celular si los hay en este mundo y nos iremos pronto. Wild Card está buscándonos y cuando nos hayan siempre acaba mal, ellos necesitan los siete pilares así que el Multiverso está a salvo siempre y cuando tengamos nuestro dos pilares.

-Si, además, estos necesitan un tiempo para recargar así que no podemos estar usándolos todo el tiempo- agregó Naomi.

Kazuhito acabo su pedido y aceptó llevar a las dos chicas a un lugar seguro, él pensó en donde hasta que se acordó de un hotel barato cerca a su casa. Las dos chicas accedieron y el las dejo en frente del hotel y les dio su número de teléfono.

Kazuhito pensó que había librado de ellas, para bien o para mal.

Al llegar a su casa, una casa de dos pisos de clase media, él reviso el revolver que tenía en su mano y se dio cuenta de que tenía un pentagrama dibujado en su coraza. El joven decidió probar cómo funcionaba en su habitación, donde el disparo hacia una esquina, la habitación se llenó de luz y él pudo observar al mismo Ángel de cabello flameante.

-Yo soy un Arcángel, estoy a su servicio. Soy tu Compañero.

Kazuhito empezó a admirar su armadura y mallas, sacadas de un libro de historia y a su casco de caballero medieval.

-A mi servicio? Pregunto el

-Si. Ahora usted y yo estamos unidos por un contrato. Mi deber es hacer lo que usted quiera.

Kazuhito pensó en algo que pedirle y decidió probarlo.

-Tu matarias a mis padres si te lo ordenara?

-…Probablemente no.

- Me alegra saber eso, eso significa que tienes conciencia.

-Usted me invocó por una razón, debemos ser compatibles en al menos algo. Esa es la regla.

-Un demonio invocado de acuerdo a tu personalidad. Me gusta cómo suena

-Es una forma fácil de asegurarte que tu compañero te obedezca.

-Cierto.

-Ahora, si me disculpa, Amo, déjame volver a descansar. Por cada segundo en el que estoy aquí, la barrera entre mundos se debilita cada vez más. No es que se vaya a romper por mi presencia, pero no me siento bien por eso.

- ¿Está bien, uh…Arcángel…Ark

-Ark es un buen nombre. Que la gracia del Señor este contigo, Amo.

Y al decir eso, Ark se desvaneció tras dejar un gran destello.

Esto sera interesante -pensó Kazuhito- mientras escondía la pistola en un cajón y se iba a dormir.

Al día siguiente, Kazuhito despertó y saludo a sus padres. Eran las vacaciones y él tenía todo el día libre, Kazuhito salio a pasear y pasó por el hotel donde él había dejado a aquel dúo de chicas y pensó en ellas, él fue y le pregunto al dueño en donde estaban aquellas chicas.

- ¿Están en el segundo piso, usted es un amigo por casualidad?

-Si. Espere que las llamó.

Kazuhito marco el numero de una de ellas y llamo.

Al rato, Kazuhito subía las escaleras y entro por la puerta abierta.

-Qué quieres? Pregunto Naomi

-Yo quiero saber más sobre los demonios, quiero saber qué cosas hay en otros mundos.

-Ese es el precio por darnos asilo en un hotel barato? No puedo decir que me queje, tú también invocas demonios.

Naomi pensó un momento antes de responder y finalmente se decidió.

-Vamos al parque más cercano. Allí te enseñaré todo lo que necesitas saber.

Media hora más tarde. Kazuhito uso un hechizo de fuego en un arbusto marchito.

-Felicidades Kazu! Dijo Jun- Tú tienes potencial.

-Gracias -respondió el- mientras Jun usaba su celular.

-No te preocupes, hoy día probaste no ser un loco sediento de poder, estas a salvo de nosotras.

-Y cuando se irán? Les pregunto a las dos chicas.

-Quizas este fin de semana- respondió Naomi- Queremos disfrutar estar en un mundo Pacífico por un tiempo.

Durante aquella semana, Kazuhito siguió una rutina sencilla. Se levantaba, tomaba su desayuno y su iba a entrenar con ellas.

Jun era alegre y optimista mientras Naomi era fría, pesimista e irónicamente, la más emocional de las dos.

Naomi convocaba sus demonios de su celular mientras Jun usaba una COMP antigua de los años 80 oculta en su suéter. Kazuhito no podía creer que un dispositivo tan arcaico pudiera almacenar un programa de tanta importancia como el DSP, un programa que el Devilizer -su propia pistola- también poseía.

Al finalizar el tercer día con ellas, Kazuhito ya conocía lo básico para sobrevivir. Aprovechar las debilidades y no dejar que aprovechen las tuyas.

Y entonces fue cuando ellos aparecieron.

El día era tranquilo y Kazuhito regresaba de hacer las compras, el dejo las cosas en el suelo y empezó a ver la televisión. Había noticias de rumores sobre sucesos misterios en el Tokyo Lockdown que recién salían a la luz.

¿Demonios? Pensó Kazuhito brevemente antes de recordar que la gente siempre decía cosas como ellas en caso de una catástrofe de cualquier tipo.

¿O quizás de verdad los hay? Pensó de nuevo. Kazuhito no estaba seguro, pero tampoco quería descargar esa sospecha. Pero entonces recordó lo que Ark le había dicho.

Kazuhito apunto su Devilizer hacia el techo y apretó el gatillo, una luz apareció y se desvaneció y un ángel estaba a su lado.

-Ark -pregunto el- No decías que la barrera dimensional de este mundo era débil?

-No exactamente débil, es fuerte y estable, pero parece que fue rota y reparada recientemente. No me siento muy cómodo con la idea de invocar demonios en este mundo. Incluso si es solo por un par de horas al día.

Kazuhito recordó como él lo había invocado en el pasado y se sintió culpable de ellos.

¿Entonces eso significaba que el Tokyo Lockdown era una consecuencia de los demonios? ¿Si un evento así había sido su culpa, que con el resto de las catástrofes en el mundo?

Kazuhito pensó en aquello hasta que su celular sonó y el respondió, el esperaba que fueran Jun o Naomi, pero la voz resulto ser una totalmente distante.

-Buenas tardes Señor Kazuhito- saludo una voz tranquila y calmada que él no conocía.

-Quien es usted? ¿Cómo tiene mi numero?

- Solo soy un Loco. ¿Y la respuesta a esa pregunta es fácil? ¿Solo revisa de donde viene la llamada?

Kazuhito observo su celular y se dio cuenta de que la llamada era de su propia madre.

-Le robe el celular y la golpee lo suficientemente como para que cayera inconsciente. No es nada que ponga su vida en peligro, pero si es que no vienes aquí y traes tu pistola de juguete, entonces si lo estará.

¿Cómo sabia del Devilizer? ¿¡Y porque había ido a por su madre!?

-Oh, tu padre ya llego. ¿Quieres que te salude? Vamos señor, ¿dígale a su hijo que venga y traiga lo que pido?

-Ka-Kazuhito! Por favor, ¡haz lo que te pide! Grito la voz de su padre antes de que dijera en un susurro muy bajo que llamara a la policía.

Kazuhito fue llevando el Devilizer, él tenía que hacerlo si quería salvar a su familia.

Pero él no iría sólo.