Capítulo 3
—Estás segura de esto? - pregunto Naomi.
—Si —respondió Jun— Quien quiera que haya secuestrado a los padres de Kazuhito y sepa sobre el Devilizer es lo suficientemente peligroso como para ir a investigar.
-Eso es cierto dijo Naomi, además, no creo que un secuestrador nos cause muchos problemas.
-Hemos enfrentado cosas peores todo el tiempo.
-Eso es cierto.
Mientras las dos chicas hablaban entre ellas, Kazuhito estaba a tan sólo una cuadra de distancia. Él las había llamado pidiendo ayuda y ellas habían aceptado. Sin embargo, él no podía dejar que el Secuestrador –sin importar quién era- las viera.
Kazuhito estaba en donde debía estar, en un edificio abandonando siguiendo las instrucciones dejadas por el Secuestrador y con Naomi y Jun cerca para ayudarle. El camino por el edificio hasta que escucho una frase dirigida hacia él.
—Hola escucho —decir a la voz- Veo que si viniste.
Kazuhito voltio su mirada hacia la voz, su voz no era como la que había recibido hace minutos.
Era la voz de una chica.
En frente de él estaban sus padres amordazados y justo a su lado estaba una chica cubierta que cubría su rostro con una sudadera.
—Veo que estas aquí- declaro ella con una voz fría y monótona.
—Yo no secuestre a tus padres, mis amigos me dijeron que los cuidara y te esperada. Creo que cumplí mi parte del trato.
—Quien eres tú? Pregunto Kazuhito
—Mi nombre es Yuko. Gusto en conocerte. Ahora ven conmigo mientras hago explotar este edificio. No te preocupes, tus padres escaparan.
—¿¡Espera, que!?
—Hare estallar este edificio— dijo ella con una voz tan calmada y casual como si hablara de cerrar una puerta. Tienes cinco minutos para sacar a tus padres afuera.
Kazuhito oyó como los pitidos empezaban a sonar en el edificio y comprendió que Yuko no mentía trato de reanimar a sus padres, desesperado y pensando en una forma de sacarlos afuera, pero nada funcionaba.
—Ellos despertarán cansados tendrán tiempo para escapar –dijo Yuko mientras sacaba su celular y presionaba la pantalla.
Una mujer de ropas y cabello de color rosa en un moño apareció en frente de ambos, y antes de que Kazuhito pudiera decir algo, Yuko simplemente dijo "Recarm" y "Trafuri".
Sus padres habían desaparecido.
—¿¡Que hiciste!? -Grito Kazuhito- ¿Dónde están mis padres!?
—A salvo. Ellos despertaran en su casa junto a un mensaje diciéndoles que su hijo ha escapado de casa y de que los "secuestradores" solo eran una distracción. No te preocupes, no es como que la policía vaya a creer que tu hiciste estallar este edificio.
—¿¡V-vas a matarme!?
—No. Solo te enviare a un viaje, no te preocupes, no te dejaremos solo.
Kazuhito agarro su Devilizer y lo apunto hacia la chica encapuchada y disparo.
Fue inútil.
Ark ni siquiera tuvo oportunidad de atacar, la dama rosada simplemente detuvo su espada con su mano mientras la chica encapuchada simplemente pronuncio una palabra.
Kazuhito Ichijou sintió como la fuerza de los voltios recorria su cuerpo, el cual simplemente desfalleció.
Cuando despertó de nuevo, él estaba en medio de un gran campo, lleno de arena y …ruinas.
Kazuhito camino a lo largo del misterioso campo, viendo ruinas de edificios a su alrededor. El pensó que eran las ruinas del edificio abandonado, pero cambió de opinión al darse cuenta de que el edificio era diferente y sobre todo, de que no era el único en un estado ruinoso.
¿Dónde estoy?
Kazuhito pensó en aquello antes de meter su mano en su bolsillo y buscar desesperadamente su Devilizer
El solto un gran suspiro de alivio al sentirlo.
Kazuhito saco el arma, apuntó al cielo y disparo.
El ángel salio del arma y Kazuhito se llenó de tranquilidad antes de pedirle al ángel que mirará la ciudad desde arriba.
El Arcángel obedeció y le dijo lo que había visto.
La ciudad en donde estaban había sido destruida y llena de demonios. Y ellos estaban viniendo.
Mientras las hordas se acercaban, Kazuhito trato de recordar en todo lo que Jun y Naomi le habían dicho, en como usar hechizos y controlar a su compañero.
La pequeña pixie hambrienta fue la primera en aparecer y la primera en morir calcinada por las llamas de Ark. Ella fue seguida por un kobold que fue atravesado por la espada del ángel mientras que su compañero recibía un rayo lanzado por Kazuhito.
Mas kobolds vinieron en masa acompañados por pixies, Kazuhito tenía la confianza suficiente como para continuar luchando, muchos kobolds cayeron rápido, pero otros lograron golpearlo duramente antes de caer. Kazuhito sintió como su poder disminuía y eventualmente, tanto el cómo Ark no pudieron realizar ningún hechizo para defenderse, teniendo que confiar únicamente en la espada del arcángel.
Todos los demonios cayeron excepto uno, y obviamente, aquel demonio tenia que ser el mas peligroso.
Era una masa verde de músculo, avanzando lentamente y cargando un garrote de madera.
Era un Ogro.
Kazuhito, exhausto por su pelea, tomó la decisión mas razonable que se le ocurrió. El corrió lo más rápido posible, huyendo del demonio verde, el cuál empezó a correr.
Él pensó que el Ogro se cansaría, pero ese no era el caso. El Ogro era una masa de musculo pesados, tan pesados que lo harían lento…si no fuera porque aquellos músculos también estaban en sus piernas.
El chico del ángel corría lo mas rápido que podía, pero su compañero decidió detenerse y recibir el fiero golpe del garrote del Ogro, el cuál fue detenido por su escudo.
El ogro rugió y empezó a golpear el escudo como un animal salvaje por varios segundos hasta que Ark contraataco y lo golpeo con su espada llameante varias veces, hiriéndole fuertemente con cada golpe, uno por uno en sucesión y así hasta que el ogro finalmente cayó al suelo.
Ark se preparaba para dar el último golpe cuando el ogro grito por piedad y desesperadamente prometió unírseles y pelear con ellos.
-Por favor! ¡Yo me uniré a ustedes! Todos los humanos hacen eso, ¿cierto? ¡Me pondrán en una de sus maquinitas y saldré cuando necesiten mi ayuda y luego me fusionarán con otro demonio para crear un ser superior! ¿¡Verdad!? Estoy bien con ello!
Ark se detuvo y le pidió a Kazuhito que decidiera que hacer, este lo pensó por unos segundos antes de decidirse.
-Esta bien -le dijo al Ogro-tu puedes unirte a nosotros…
-Gracias! Grito el Ogro. ¡Yo soy el Bruto Ogro! ¡Estoy feliz de unirme a alguien tan fuerte como tú!
Entonces, el ogro se desvaneció en un Haz de luz que salió disparado hacia el Devilizer y se introdujo dentro de él.
Así que así era una Negociación- pensó Kazuhito mientras se echaba en el suelo para descansar por un rato.
Mientras tanto, a tan solo unos kilómetros había dos chicas que caminaban en medio de las ruinas, buscando por él.
