Albert no lo dejó que terminara y exclamó

-¡Seré Padre! ¡No lo puedo creer! ¡Tengo que hablar con ella! ¡Para el auto!-le ordenó al Chofer

-Señor William ¿Y la cena?-preguntó George angustiado por el compromiso que tenían.

-¡Esto es más importante que la cena! Ve tú

Albert bajó del carro y se metió al centro comercial, no vio a Candy pero se le ocurrió que iría a checar los productos para bebé, por lo que estuvo buscando en esas áreas de las tiendas, ella se puso a revisar los precios vio que todo era excesivamente caro y le entró depresión, se sentó en un sillón cercano ya que le atormentaban sus cavilaciones.

-William Andrew arruinó mi vida, yo no estaría en este estado pues quise guardarme hasta el matrimonio, pero él insistió es más ni cuenta me di de cómo o cuándo sucedió ¡Es un abusivo! ¿Qué voy hacer con cuatro bebés? pronto me darán incapacidad por maternidad antes que a una mujer con embarazo normal, pero los tendré y ese será su castigo no enterarse que es padre de dos niñas y dos varoncitos, pero no podré encargarme de los 4 yo sola, ¡Ya sé contrataré un abogado para demandarle la pensión alimenticia! pero y que tal que quiera que aborte, ¡No! ¿Qué debo hacer? aunque ellos depositan una pensión mensual como limosna y tomamos algo de ahí cuando nos hace falta.

Albert por fin estaba a unos pasos de ella, notó que estaba llorando se compadeció y se acercó.

-¿Por qué lloras Candy?

Ella alzó la mirada y frunció el ceño

-¿Y todavía lo preguntas? ¡Tú eres el causante de que esté así! Ni cuenta me di de cómo pasó, en Italia simplemente te hiciste el desentendido ¡Eres el ser más vil y despreciable! ¡Te odio! –Candy contestó así pues sus hormonas estaban alborotadas.

-Candy, todos nos miran vamos a otro lugar a conversar

-¡Yo no tengo nada que conversar contigo! ¡Abusivo! Te hiciste el loco para no hacerte responsable de lo que me hiciste pero ¿Sabes qué? ya no es necesario que lo hagas, yo sabré como salir adelante sin tu ayuda.

Albert no quería que la gente viera la discusión.

-Ven conmigo debemos charlar-dijo tomándola de la muñeca

Ella se soltó violentamente diciendo: ¡No! ¡Tengo miedo que me dañes ahora que me viste así!

-¿Cómo crees que pueda hacerte daño? ¿Y más sabiendo que llevas a mi bebé en tu vientre?

-¿Cómo sabes que es tuyo? Cuando me abandonaste me acosté con Italiano, ellos si son románticos ¡No como tú!

El inexplicablemente ardió de ira y celos pero alzó la mirada y observó que la gente estaba atenta a la escena.

-No pudiste hacer eso, lo dices sólo para herirme

-¿Herirte? Si me botaste cómo una basura, ¡Crees que el mundo gira alrededor de ti!

Ella se paró y se alejó de ahí molesta, Albert se dio cuenta que la seguían dos hombres de su personal por lo que decidió dejarla tranquila por el momento, eso lo tenían que hablar cuando no hubiera nadie alrededor.

George llegó exhausto por todas las explicaciones que tuvo que dar a los clientes por la ausencia de Albert en la cena, se cambió a un departamento en la parte trasera de la mansión Andrew, para ver el monitor donde Stear vigilaba a las O´brien, Albert lo estaba esperando.

-¿Sucede algo?-le preguntó a Albert al bajar del auto

-Candy me dijo que el niño que espera es de un italiano ¿Se referirá a Fabricio?

-No lo creo, El señor Fabricio después del tratamiento se hizo novio de la doctora.

-Entonces, se acostó con otro italiano

-Recuerde que me quedé con la señorita Candy, lo único que hicimos fue dejar todo ordenado respecto al matrimonio de la señora Annie, nunca la perdí de vista por lo cual no estuvo con ningún hombre extraño fuera de mí y del abogado.

-Entonces ¿Por qué me dijo eso?

-Señor Andrew, es obvio que está dolida, usted la abandonó, además es fácil saber si usted es o no el padre de esas criaturas

-¿Por qué hablas en plural?

George respiró profundo

-Al parecer son cuatro

Albert puso una sonrisa de oreja a oreja: ¡Son míos, no cabe duda! ¡Soy todo un semental! ¡De un solo tiro salieron 4! ¡Mañana iré a la universidad para hablar con ella!

-Déjela presentar sus exámenes o no se podrá concentrar.

-Está bien, la esperaré a la salida.

La señora Elroy vio a través de la ventana que Albert y George conversaban afuera de la casa, le dio curiosidad y salió para enterarse de lo que hablaban.

-¿Qué sucede? Están muy misteriosos charlando acá afuera

-Vi a Candy

La señora Elroy tragó saliva de la impresión- ¿Y cómo está?

-Embarazada y George me dijo que son 4 bebés que espera

-¿Cuatro?

A la señora Elroy le dio el soponcio por escucharlo, Albert y George la auxiliaron, cuando despertó se hizo la sorprendida para no tener que darle explicaciones a Albert de que estaba enterada del embarazo de Candy.

Esa noche Albert tuvo insomnio quería que amaneciera lo más rápido posible, se le hizo eterna la noche, al día siguiente estaba en un auto esperando a que Candy llegara, vio cuando entró a la universidad, Candy se dio cuenta del coche con la insignia de los Andrew que estaba en el estacionamiento

-¡Desgraciado ahí está! Ya ni pude comprar nada ayer, pero mejor me pondré hacer yo misma la ropita, total los bebés la usan por poco tiempo porque crecen rápido.

Cuando terminó de presentar sus exámenes, salió por otro lado los guardaespaldas que la tenían vigilada le avisaron a Albert, ella se fue en metro para tomar el autobús de regreso pero Albert llegó antes que ella a la estación, algunos observaron a unos hombres sospechosos que metían por la fuerza a una rubia embarazada en un coche.

Luisa aquí está la primera de tres, te falta que me digas las demás, gracias por el apoyo

Comentario: Una personita me puso entre la espada y la pared sobre que serían trillizos y de una vez para ser exageradas le pondremos 4