—Ese loco no es mi amigo, se aprovechó de la chica que me gustaba y después de que la embarazó la botó como si fuese cualquier cosa.

—¿A Sofía tu prometida?

—No papá, a Candy la hermana de Annie la muchacha que se casó con Flavio.

—Entonces ¿No estás enamorado de Sofía?

—Sí, ya me enamoré de ella además me idolatra.

—De todas maneras estoy agradecido con W. Albert Andrew de que me haya dicho todo respecto a los malos manejos que Flavio está haciendo a la compañía, es hora que tomes tu responsabilidad y veles por los intereses de nuestra familia, abriré una investigación y si Flavio resulta el autor intelectual detrás de todos los atentados que hemos sufrido y que para protegerte te envié lejos de nosotros, no me pondré la mano en el corazón y lo meteré a la cárcel ¡Es un malagradecido! Después de todo lo que hicimos por él quiere acabar con nosotros.

—Mantenme informado papá y creo que si logras recuperar el control de la empresa tomaré mi lugar pues pronto seré padre y tengo que ver por el futuro de mi hijo.

—¿Está embarazada tu prometida?

—Precisamente hoy me dio la noticia.

—¡Seré abuelo! ¡Eso tengo que decírselo a tu mamá pero te advierto ¡No quiero qué sólo me des un nieto! Sino mínimo unos tres

—Todo a su tiempo papá

Mientras en la carretera…

—¿Por qué estás entrando a este hotel?—preguntó Candy

—Debemos descansar, mañana continuaremos con el viaje

Candy llegó primero a la recepción mientras Albert le entregaba las llaves al valet parking y le daba instrucciones al botones para que llevara la maleta de Candy, al llegar a su lado el recepcionista le estaba pasando dos llaves a Candy.

—¿Por qué te está dando dos llaves?—cuestionó Albert.

—Pedí habitaciones separadas—respondió Candy sin mirarlo.

—Candy, pensé que todo estaba resuelto entre nosotros.

—Sólo porque me raptaste y te entercaste en venirme a dejar no quiere decir que estaré en la misma habitación contigo, es más como sé que eres tacaño yo misma pagaré mi estadía en el hotel.

El recepcionista escuchó que Candy dijo que Albert la raptó.

—Señora, ¿Necesita que llame a la policía? ¿Este hombre la está acosando?

—¡Señorita! Pues todavía no me he casado—corrigió Candy.

—No es necesario que llame a la policía, ella es mi prometida sólo que está disgustada conmigo—explicó Albert.

—Disculpen no debí entrometerme

Candy se dio la vuelta y fue siguiendo al botones, para Albert pidió una habitación lejos de ella.

—Por favor deme la habitación contigua a la de mi prometida.

—La habitación que le sigue es la más cara del piso y como ella mencionó que usted es tacaño creo…

—¿Siempre es así de metiche? Le dije que me dé la habitación a lado de ella.

—Perdone es una debilidad que tengo.

Albert fue directamente a tocar la puerta de Candy, ella se estaba desnudando para ducharse.

—Señor, por acá es su habitación—indicó el botones

—Lo sé

—Por favor, ¿Puede dejar en paz a los demás huéspedes?

—¡La que está en esta habitación es mi prometida!

—Señor, por favor sea consciente, si no le abre la puerta no puedo permitir que siga haciendo ruido, los demás huéspedes podrían quejarse…

—¡Candy abre la puerta por favor!—gritó Albert golpeando la puerta

—¡No lo conozco! Llamaré a la administración para que deje de molestarme

Albert respiró profundo y siguió al botones quien le extendió la mano para recibir su propina.

Albert le dio un chicle—¡Te hubiera dado una buena propina si no te hubieses metido en lo que no te incumbía!

El botones se dio la vuelta y se fue molesto.

Albert tomó el teléfono —Por favor comuníqueme con la habitación 209

—Permítame por favor, veré si pueden atender su llamada.

—Señorita Candice, el caballero de la habitación 210 pide hablar con usted.

—Dígale que ya estoy dormida, pensé que era algo importante salí del baño enjabonada para atender la llamada.

—¿Segura que no quiere contestarle?

—¡Sí! y por favor por esta noche no me siga molestando necesito descansar y estar tranquila.

—Está bien eso le diré—El recepcionista respiró profundo y marcó a la habitación de Albert—Señor Andrew, la señorita Candice contestó el teléfono y me pidió que la despierte en la mañana, me indicó que la deje descansar y me dijo que por ahora no quiere recibir llamadas.

Se escuchó al otro lado de la línea varias maldiciones y que colgaron el teléfono con furia. Albert le llamó al celular.

Ella bajó el volumen y se metió a la ducha para enjaguarse al salir encontró 30 llamadas perdidas y que por tal motivo se le estaba descargando el celular.

—No puedo creer que el juez no haya querido casarnos, creo que es señal de que estamos haciendo lo incorrecto—expresó Paty

—No preciosa, cuando venga Candy podrá ir ante el juez e intercederá por nosotros—comentó Stear

—El juez está molesto porque tu tío se burló de Candy, nos conoce de siempre y se enteró en la Iglesia de nuestra situación.

—Pues si él no nos quiere casar entonces iremos a Chicago a casarnos, mi tío me acaba de mandar un mensaje que se quedaron en un hotel y que mañana seguirán el viaje para acá.

—Es hora de que te vayas a la casa donde vivían—Lo estaba corriendo Paty de su casa no se quería quedar con él pues no quería mostrar debilidad.

—Paty, no quiero dejarte sola dormiré en el sofá, por favor no desconfíes de mí.

Stear se acercó a ella para abrazarla y ella se aferró a él.

Albert daba vueltas en su habitación como un león enjaulado, abrió la ventana y vio una posibilidad de ir a la habitación de Candy por una estrecha marquesina, tenía una toalla que le cubría de la cintura hasta las rodillas pues no llevó pijama.

Él se sintió el hombre araña y fue lentamente hacia la ventana de su amada quien ya estaba en los brazos de Morfeo y no se dio cuenta que el trataba de abrir, de tanto esfuerzo que hizo la toalla que tenía alrededor de la cintura se le cayó, entonces quiso regresar a su habitación pero la ventana se le cerró, ahí yacía Albert sin nada encima en una marquesina de menos de treinta centímetros de ancho.

Hola chicas este fic ganó para actualización en una actividad que hicimos en el grupo del príncipe de la colina, de antemano agradezco sus comentarios. Y si me animo actualizo otro fic. Bendiciones.