Advertencia : Este capítulo contiene una que otra palabra altisonante.
Albert luchó en vano y no pudo abrir su ventana por lo que se fue caminando lentamente por la marquesina a la contigua, se asomó y había una pareja de recién casados besándose, la mujer abrió los ojos mientras recibía las muestras de afecto de su esposo cuando vio al intruso tocando la ventana se asustó apartándose de su marido y señalando horrorizada hacia el entrometido.
Albert pensó en pedirles apoyo de seguro comprenderían su situación ¡A cualquier persona le podría pasar una cosa como esa!, además hay mucha gente de buen corazón que ayuda a alguien en apuros, aquel hombre fue molesto hacia él quien creyó que por fin había llegado su salvación sintiéndose por un breve momento aliviado, el ofendido abrió la ventana enardecido y le dijo:
— ¡Voyerista pervertido! ¡Anda a ver como coge tu hermana!
Acto seguido le dio un puñetazo, Albert perdió el equilibro y casi se cae pero se agarró de su agresor.
— ¡Suéltame cochino! ¡Vete a excitar a otro lado!
—Espere, no estaba espiando déjeme pasar es que…
— ¿Acaso está loco? ¡No me gustan los tríos! ¡Llamaré a la policía!
—No los llame por favor, la ventana se me cerró accidentalmente yo trataba…
— ¡De violar a alguien de seguro!—Completó la frase el ofendido.
Seguían forcejeando hasta que Albert decidió soltarse e irse, el otro se quedó diciendo leperadas en su contra, él trató de apresurar su paso de pronto alcanzó a ver las escaleras de emergencia y fue hacia ellas.
Albert ya tenía frío bajó rápidamente queriendo pasar desapercibido pero su adversario ya había hablado a la gerencia del hotel quienes mandaron a los de seguridad para atrapar al morboso quien espiaba a los huéspedes, Albert vio que los guardias sacaron unas armas y tuvo temor.
—Baje ahora mismo de ahí.
— ¡No disparen por favor!
— ¡No le vamos a disparar!
—Pero tienen empuñadas las pistolas
—Son eléctricas.
Albert no siguió bajando sino optó por aventarse a unos enormes contenedores de basura, se amortiguo su caída con la basura contenida y quedando un poco desorientado vio que sus perseguidores se asomaron, se levantó para salirse de ahí y correr hacia el lado contrario que no dirigía a la parte trasera sino al frente del hotel, pudo esquivar a uno que estaba en la puerta principal llegando así a la recepción.
Las mujeres se escandalizaron al verlo y se taparon los ojos pero con los dedos de las manos separados para ver aquel bien formado cuerpo lleno de deseables atributos.
— ¡Señor Andrew! ¿Quién se cree que es? ¡Ni al presidente de los Estados Unidos lo dejaríamos estar en nuestro hotel en paños menores!—Dijo el que lo registró.
—Ya llamamos a la policía para que vengan por él—informó una de las recepcionistas.
Se escucharon las sirenas de la patrulla, Albert no quería líos con la autoridad no deseaba acumular agravios porque a la tercera que hiciera le darían una condena.
—Deme algo para cubrirme, ¡Fue un accidente! ¡Yo iba hacia la recámara de mi prometida!
—Desde que lo vi entrando por esa puerta supe que nos traería problemas.
— ¡Soy un huésped del hotel! ¡Merezco ser tratado con un poco de amabilidad! les pagaré los daños causados.
— ¡Está incomodando a todos los presentes! ¡Esto jamás había sucedido en nuestras instalaciones!
Albert frunció el ceño replicando— ¡Siempre hay una primera vez! ¡Deme la llave para ir a mi habitación!
Los policías entraron para llevarse al infractor de la ley y Albert gritó:
— ¡Alto! ¡Deténganse!—Él estaba firme y con la mano extendida
Los policías al escuchar su potente voz titubearon un poco y se detuvieron para oír lo que tenía que decir.
— ¡Esto es una manifestación en contra del aborto!—Dijo Albert logrando captar la atención—Tengo derecho a manifestarme ¡Las feministas se desnudan para hacer sus exigencias a favor del aborto! Ahora me he convertido en un activista y me estoy manifestando a favor de la vida y digo que ¡Las mujeres no tienen derecho de matar a sus hijos! ¡Los que los engendramos también tenemos derecho a decidir sobre el destino de nuestros pequeños!
Algunos de los hombres que estaban ahí se sintieron identificados con esos ideales y lo apoyaron.
— ¡Tiene razón! ¡Déjenlos vivir! ¡El patriarcado debe volver!
Candy se levantó por el ruido de las sirenas y le dio curiosidad se puso algo encima y fue al ascensor al abrirse las puertas la policía se llevaba a los hombres que se unieron a la causa de Albert.
Hola chicas aquí les traigo una pequeña actualización Dominguera, me siento de mejor ánimo pues mi esposo cada día está mejor gracias a la bondad de Dios.
Les agradezco como siempre sus comentarios a este fic en particular, siempre doy los agradecimiento en base a los review de los dos capítulos pasados de cada historia así que le mando saludos a Amluz, mi querida amiga maravilla 121 que la admiro mucho pues es una persona noble y pacífica y siempre le deseo éxitos en sus fics que Dios la bendiga, YalmiFanAlbert, Gina Riquelme O (Que siempre tiene una palabra de apoyo en algún momento que me encuentro desanimada y sabios consejos), Lucy, Adoradandrew ( Albert fan de hueso colorado, que estoy en espera de su nuevo fic que ya anunció) Elo Andrew (Que siempre tiene porras para cada una de las escritoras) Yuleni Paredes (respiro hondo éxitos en el programa radial dedicado a la pareja Albert y Candy deseo que Dios te prospere en todo), Sayuri 1707 ( Bendiciones amiguita Candy si perdonará a Albert te lo aseguro), El broche ( Tu sabes que te estoy muy agradecida porque siempre nos apoyas incondicionalmente), Aracelis Peña Zerpa (Me caes bien, ya luego te mando mensaje privado aquí en fanfiction) Chickiss SanCruz (créeme a veces siento no poder ser constante pero tuve a mi amado enfermo y eso me tenía preocupada), YAGUI FUN (Me encantan tus comentarios), Keila M ( Me alegra que te diviertas con los personajes y las situaciones en que los pongo) Lovely (Un gran saludo) y a las demás lectoras que siguen en silencio el fic. Dios siga cuidando de ustedes.
Este capítulo se lo dedico a Gaby y Alexandra López.
Apoyemos a las nuevas escritoras de Albert fics les deseo todo el éxito y les digo si pueden leerme: Que los ataques nos hacen fuertes, cada quien usa la piedra que le tiran en forma distinta yo la uso para reflexionar, cada crítica aunque sea mala nos ayuda y si es con mala intención y crees en Dios te digo que a los que amamos a Dios todas las cosas nos ayudan a bien. Ánimo a Ana iris y a otros nuevos talentos en el Candymundo. Algunas poco a poco se irán o nos iremos alejando de este maravilloso Candy mundo pero a las que se quedan sigan apoyándolas, un reino dividido contra sí mismo no prospera.
Soy el ser más imperfecto que puede haber pero miro al misericordioso Dios que es el que nos ama y nos va moldeando como Él desea, espero que Él cumpla su propósito en mí. Y me gustaría escribir mejor lástima que no estudié algo referente a la literatura pero con mi carrera y sobre todo con Dios que es mi proveedor ahí la voy pasando.
