Disclaimer: Ajin no me pertenece.
Amistad.
Parte II. Definición.
Kei siempre encontró difícil definir el concepto de amistad.
Ciertamente, había alguien que conocía y que era la única persona que se le pasaba por la cabeza cuando alguien mencionaba la palabra amigo. Pero existió un largo periodo de tiempo en su vida en el que ni siquiera con él se sintió capaz de contar.
A Kei le costó mucho trabajo interpretar aquellas vagas muestras de una amistad a la que supuestamente él mismo tuvo que darle final. Nunca se percató de que esa amistad que había echado raíces cuando no eran más que sólo unos críos, lo había hecho en tierra tan fértil y llena de nutrientes que el tronco creció aún a pesar de que él dejó de ir a alimentarlo.
La lógica decía que aquel árbol debió marchitarse, pero no sólo él era quien debía cuidarlo.
Kaito siguió con lo suyo, aún después de escuchar de la hermana menor de su amigo que este no iba a volver.
Kei también, con su objetivo muy presente en su mente y sin tener que ocuparse de más debido al control que su madre ejercía sobre sus relaciones.
Lo mismo pasó con su amistad, que aunque reseca, no marchita, se había abierto paso ante la adversidad para crecer hasta dar un solo fruto aún en su raquítico esqueleto y sin siquiera haber hecho aparición previa ningún tipo de flores u hojas por sus dos únicas ramas.
Luego llegó el momento en que este se pudo cosechar y Kaito se lo mostró, con un orgullo implícito, en una sola sonrisa. Con la mano tendida, cuando llegó a ayudarlo en aquel bosque de los recuerdos de su infancia.
