Era un día soleado a Bahía Aventura, en días como estos los perros descansaban y jugaban, y no pasaba nada malo, pero hoy seria algo distinto para estos perros que tanto habían pasado durante su carrera como rescatistas en esta pequeñita ciudad

Mientras tanto en el cuartel

-¿Dices que debamos salir? – Preguntó Skye mirando a Chase, que había pasado la noche con ella

-¿No quieres esperar un rato?- Preguntó Chase -¿Los demás ya saben?- Preguntó el pastor

-No… pero puedo salir, distraerlos y tu sales sin llamar la atención- Propuso Skye susurrando para que no los escucharan desde fuera

-Sabes que? Deberíamos decirles, esto del secretismo nos está haciendo mal, ¿Qué te parece?- Preguntó Chase

-No lo se, me da vergüenza, además, conoces las reglas- Dijo Skye

-Como sea, haremos lo tuyo entonces- Dijo Chase bostezando

-Gracias- Susurró Skye besando la mejilla de Chase

Skye abrió la puerta de su casta y la luz del sol ilumino la casita, se tapó la cara con su pata por la potencia de este sol que indicaba un nuevo amanecer, ella cerró la puerta para que los demás no vieran a Chase en su casita

Chase pensaba en lo que había pasado en los últimos años, el grupo había madurado mucho, a su vez los rescates se volvían mas complicados, incluso hubieron algunos que casi fallaban, además de todo esto Chase estaba por comprometerse con Skye en secreto, por miedo a que la regla que prohíbe las relaciones amorosas en el equipo afectara la carrera de ambos, hoy Chase le contaría a Skye sus planes para ella, él había conseguido una mesa doble en un restaurante italiano de lujo, pero memorízate esto de "Italiano" ¿Si?

-Hola Chicos- Dijo Skye acercándose al resto del grupo

-¡Hola Skye!- Respondieron alegremente Rocky, Marshall y Zuma

-¿Que hacen?- Preguntó Skye mirando todo lo que había en el suelo

-Es un secreto- Dijo Rocky

-Construimos una antena- Dijo Zuma sin interesarle mucho el proyecto

-¡Zuma!- Se quejó Rocky -¡Se supone que era sorpresa!- Se volvió a quejar tirando la llave inglesa al suelo

-Iré por él, ya regreso- Dijo Zuma al ver que Rocky se iba al cuartel

Marshall y Skye quedaron solos, y Marshall no quería que haya un silencio incómodo así que decidió compartir algo que él pensaba del mestizo y el labrador

-¿Crees que haya algo entre ellos dos?- Preguntó Marshall

-¿Qué? ellos dos, se que Zuma es un poco... ahora que lo pienso, Sip, definitivamente hay algo- Dijo Skye soltando una risita

-Bueno... ya que te parece gracioso, Tú y Chase, ¿Hay algo entre nuestro querido Chase y tú?- Preguntó Marshall

Skye se coloró un poco, eso lo hizo obvio pero Skye no quería hacer más evidente que estaba rompiendo esa regla pero tampoco quería decir la verdad

-¿Hace calor aquí?- Preguntó Skye nerviosa

-Nop, de hecho, estamos en otoño- Dijo Marshall -¿En serio estás con Chase? No diré nada, lo prometo- Prometió el dálmata llevando su pata a su pecho

-Tontito- Rió Skye -Está bien... lo confieso, estoy con Chase desde hace ya mucho tiempo.. creo que hoy mismo hacen dos años- Dijo Skye recordando todo lo que había hecho con Chase

-¿¡Dos años?!- Preguntó Marshall impresionado -¿Todo ese tiempo guardando el secreto?- Preguntó el dálmata queriendo saber más

-Sí, todo ese tiempo- Dijo Skye -¿Dos te parece un buen número?- Preguntó la Cockapoo pensando en este día

-Ehh, no lo sé, ¿Porque lo preguntas?- Preguntó Marshall confundido

-Creo que hoy pasará algo muy bueno, algo que cambiará mi vida- Dijo Skye pensativa y alegre-¿Y tú? ¿No tienes alguna o algún compañerito o compañerita?- Preguntó Skye pícara

-Nah, prefiero la soledad, larga historia- Dijo el dálmata recordando sus experiencias con el amor

-¡Marshall! ¡Ayúdame con esto! ¿Quieres?- Pidió Zuma desde el cuartel

-*Suspira* ¡Voy!- Dijo Marshall - Bueno, te deseo suerte y espero que Chase y tú sean felices, tranquila, tu secreto está a salvo conmigo- Dijo Marshall abrazando a Skye y retirándose a ver que necesitaba Zuma

La Cockapoo saludó con la pata y se quedó pensando un rato, no sabía qué hacer ahora, estaba aburrida, luego recordó que Chase no había salido de su casita, o ella no lo había notado, así que se decidió ir a ver

Chase se preparaba en su casita,era un día especial para Chase, el había planeado hace mucho todo esto, había limpiado retretes, barrido restaurantes y movido cajas para ganarse el dinero para la cita que cambiaría su vida para siempre

Chase se estaba arreglando para esta noche, no tenía mucho tiempo antes de preguntarte a Skye lo de la cita, asi que se puso patas a la obra y se dirigió a su pareja que también se arreglaba, por algún motivo ella presentía que algo grande se le venía encima y quería estar preparada

Pero no sin antes de ensayar con el espejo una vez más

-Skyla, se que llevamos dos años en lo nuestro, a lo mejor me estoy apresurando mucho pero los animales vivimos poco y quería pedirte si... ¿Quieres casarte conmigo?- Dijo Chase sacando el anillo de la caja

-Muy bien, Chase, sabes bien que ella también quiere esto, tú puedes- Dijo Chase, sudando un poco por los nervios

Chase se paró frente a la puerta de Skye y antes de tocar la puerta pensó en lo que estaba haciendo, ¿Realmente estaba bien? Su respuesta era sí, tocó la puerta luego de dar unos leves saltitos y hacer como si calentaba para algún tipo de deporte

-¿Hola?- Susurró Skye abriendo la puerta con el mando remoto, sabiendo de quién se trataba

-Hola linda – Dijo Chase acercándose a Skye, quien estaba frente a un espejo en su casita

Skye se dio vuelta y besó a Chase, al separarse se miraron con pasión y Chase decidió preguntar

-¿Estas libre esta noche?- Susurró Chase

-Siempre estoy libre para ti- Susurró Skye -¿Qué haremos?- Preguntó la Cockapoo con tono coqueto

-Bueno.. Digamos que tengo una mesa reservada en el Tano de Noir District, y necesito alguien más para llenarla, ¿Te gustaría acompañarme?- Preguntó Chase nervioso

-¿¡Qué!?- Preguntó Skye emocionada -¡Claro que quiero ir! ¡¿Cómo lo lograste?!- Preguntó Skye

-Larga historia- Susurró Chase -Gracias por acceder- Susurró pasándole la pata por la cabeza a Skye, acariciándola

-Te quiero- Dijo Skye – ¿Pasta o pizza?- Preguntó Skye emocionada

-Lo que quieras- Dijo Chase -Está todo pago- Susurró besando a su compañera de vida

Los demás estaban fuera, sin hacer mucho más que hablar de algo o de la tranquilidad del día que vivían, nadie salvo Marshall pensaba que pasaba entre Chase o Skye o que podría suceder esta noche, en fin, Chase y Skye salieron a escondidas del cuartel para procurar que nadie los viera, y una vez en la ciudad ambos caminaron por las iluminadas calles, pasando por muchos lados emanando alegría por donde iban, Skye realmente estaba ansiosa por llegar mientras que Chase prefería tomarse su tiempo

-¿Puedo hacerte una pregunta?- Preguntó Skye

-Claro que puedes- Dijo Chase

-¿Has comido pasta alguna vez?- Preguntó Skye

Chase se esperaba algo más íntimo, pero aún así la pregunta era interesante, el nunca había comido pasta en su vida

-Ehh, ¿Pasa algo si te digo que no?- Preguntó Chase riendo

-¿No has comido pasta y me llevas a un restaurante italiano? Estás demente- Bromeó Skye

Caminaron un rato más, pegados el uno al otro y compartiendo secretos y promesas que ambos se hacían, por el camino vieron a una familia que compartía una noche bajo las estrellas, a Skye se le vinieron ganas de tener una familia con ese pastor alemán al que tanto amaba, se lo preguntaría esta noche

Así, bajo las estrellas caminaron hasta llegar al restaurante italiano

-¿Te gusta?- Preguntó Chase

Skye estaba tan emocionada que sus ganas de entrar la dominaron y sujetó a Chase de la pata y lo llevó dentro, lo besó fuertemente y se dispuso a ver el lugar

Chase se acercó a la recepción mientras que Skye admiraba la elegancia del lugar y socializaba con algunas personas del lugar

-Reservé una mesa para dos- Dijo Chase, la recepcionista los atendió con amabilidad y los llevó a Chase y a Skye hacia una de las varias mesas para dos que habían en el lugar

Chase y Skye se sentaron en la mesa y se tomaron de la pata, mirándose con pasión y amor en esa noche que ambos vivían, que probablemente sería la última

-¿Que van a pedir?- Dijo un mesero aproximándose a los dos enamorados

-¿Spaghetti?- Preguntó Chase

-Claro, ¿Que desea usted dama?- Preguntó el mesero

-Lo mismo- Dijo Skye sin prestarle mucha atención al mesero

-Se los traeré enseguida- Dijo el mesero marchándose

-¿Dices que estamos bien vestidos para venir aquí?- Preguntó Skye preocupada

-No te preocupes- Pidió Chase -Quiero... decirte algo- Dijo Chase sacando la caja de su abrigo, luego con esa misma pata la abrió y allí estaba el reluciente anillo de compromiso que Chase había conseguido

Los ojos de la Cockapoo se iluminaron y llenaron de amor al ver eso, ella se esperaba de todo menos eso, que el amor de su vida le propusiera matrimonio en uno de los mejores restaurantes de la ciudad era algo que superaba mucho sus expectativas para esta noche

-Skye... t-t-tú.. ¿Quieres.. casarte c-conmigo?- Preguntó Chase con nervios que nunca antes había sentido en su vida

-¡Claro que quie- Skye no pudo terminar de hablar, una tormenta de proyectiles atravesó la ventana del restaurante y dañó todo lo que alcanzó de forma inesperada y repentina, una de las afectadas fue Skye, que cayó herida al frío suelo, Chase no recibió nada, ya sea por cosa del destino o por azar o suerte, o por ese par de dados que llevaba en el bolsillo cuyo material es muy duro, pero ver a su amada en el suelo mientras de desangraba no era una imagen muy bonita, ya se escuchaban las sirenas a la distancia, pero ya sería tarde para cuando llegaran los equipos de emergencia

Chase arrastró a Skye a un lugar seguro, esperando que el proyectil solo la haya rozado y que no fuera grave, pero tenía dos impactos en el costado de su cuerpo así que la luz se le iba apagando, sangraba rápido y Chase era lento para los primeros auxilios

-Quédate conmigo- Lloró Chase mientras intentaba parar el sangrado de Skye

Pero era inútil, él no podría parar nada ni salvar el día, la Cockapoo juntó fuerzas para dedicarle una última y leve sonrisa al pastor de su vida, que la miraba irse al otro lado, ya no quedaba nada por hacer por la Cockapoo, esta se desvaneció para siempre y pasó al mundo de los muertos, un Grito desgarrador salió de Chase y en ese momento los equipos de emergencia entraron a aquel restaurante manchado de sangre e iluminado por sirenas