Resumen
Harco, slash (boy/boy), Draco Hufflepuff.
Es la primera noche en Hogwarts de Harry y no entiende las lágrimas del niño rubio que acaba de ser seleccionado a Hufflepuff.
Disclaimer
La siguiente historia compartida tiene como único fin estimular y proveer de diversión a los lectores de fanfiction, toda información dentro de la misma es de propiedad intelectual de J.K Rowling y asociados.
De ser usado de manera lucrativa las personas responsables deben asumir su responsabilidad ante las autoridades pertinentes.
Harry Potter y el tejón valiente I: La piedra filosofal
3. Severus Snape
Madame Pomfrey salía de su oficina con una expresión seria, pero con un brillo cálido tras sus ojos, la mujer era severa y aceptaba con poco gusto a los desobedientes, cuando notó que la cama de Potter estaba vacía le llenó una sensación antigua, cuando el padre del muchacho llegaba por accidentes de Quidditch o alguna otra travesura. Aunque su ceño fruncido se esfumó cuando notó que el niño se encontraba en la cama contigua. Les observó con un rastro de cariño, de seguro serían una amistad bastante extravagante, pero no menos adorable.
Como dos angelitos.
Poppy carraspeó, provocando reacciones en ambos niños, que apenas abrieron sus ojos se sonrieron con verdadera emoción y cariño.
Harry es el príncipe de Draco, y Draco es el héroe de Harry.
Cuando Harry levantó su vista la enfermera les otorgaba una mirada severa. Los brazos como jarras sobre sus caderas y negando con su cabeza, entonces alzó los brazos e indicó a Harry que se fuera a su cama.
—¡Mucho trabajo que hacer! Y pociones, que aunque se sientan bien deben tomar para no recaer. —Poppy le dirigió una intensa mirada a Harry, quién estaba a punto de reclamar que no necesitaba otra asquerosa poción.
Muy poco pudieron escapar de las pociones nutricionales y de energía.
Con el desayuno llegó la presencia del director y, sorpresivamente para Harry, de Severus Snape.
Mientras el director se acercaba a la enfermera para informarse sobre la situación de ambos niños, Harry espió con atención como Snape revisaba minuciosamente al niño rubio antes de estrecharle en un brusco abrazo.
—¿Qué acaso eres un estúpido Gryffindor, Draco? Aún siendo un Hufflepuff pensaba que serías más sensato… Quizá las juntas con cierta gente te está volviendo más idiota.
—¡No te refieras así a mi amigo, Severus! Tú sabes que yo te quiero mucho pero no voy a soportar que le digas estúpido o idiota a Harry.
—Así que ya es "Harry", si fuera tú no me confiaría de él… ¡Muchacho insolente es lo que es! Espiando las conversaciones ajenas. —Snape frunció los labios en una mueca desdeñosa.—¡No crea que por desmayarse en mi clase se libra de detención, señor Potter!
Harry se sobresaltó cuando la conversación se desvió a su persona, y más cuando el profesor notó que estaba prestando atención de más, se iba a defender pero apareció el director, expresión de abuelo cariñoso y estrafalarias túnicas.
—Harry, mi muchacho… ¿Te sientes mejor hoy? Nos diste un susto tremendo al desmayarte en medio de la clase de Severus, nunca le había visto tan preocupado si no es un resfriado de su ahijado.
Las mejillas de Severus se colorearon apenas, mientras sus labios se fruncían en una linea tensa, viejo metiche… ¡Diciéndole más material contra él al mocoso!
—Bien, bien… Espero que se lleven bien, ya que Poppy no logró identificar una causa del desmayo de Harry más que una mal nutrición… Por lo que, Severus, espero que puedas preparar las pociones para que nuestro querido Harry sea un niño fuerte y bien alimentado, también me gustaría hablar contigo, Harry… Inesperadas cosas.
Harry pegó un salto ante la mal nutrición, claro que él no era un niño alto y mucho menos fornido, o de contextura normal y sana como Draco, Harry es bajo de estatura, desgarbado, su rebelde pelo negro apuntando a todas direcciones y gafas culo botella que esconden sus brillantes ojos verde esmeralda.
—Severus… Si me haces el favor de escoltar al señor Malfoy a sus habitaciones, estoy seguro que ambos tienen una charla pendiente, y Poppy ya me informó que su estado es estable y saludable…
—¿Y bien? ¿Vas a decirme por qué tu padre me llamó histérico al no haber recibido ninguna carta tuya? Ya sabes que se enteró por sus propios medios tu nueva situación, tu madre se siente herida, Draco.
El niño se estrujó la túnica del uniforme con pesadumbres, para nada contento de ser sermoneado por Severus, quien, además de su madre, le mimaba bastante.
—Severus… Tú sabes que opina padre de las casas que no son Slytherin… ¡Si le contaba me habría matado! Además me gusta mucho y no deseo que él venga a arruinarlo todo, estoy haciendo amigos, Severus ¡Amigos de verdad!
La felicidad de Draco es contagiosa para el profesor, por lo que no evitó levantarse del sofá y dedicarle una suave caricia sobre los cabellos al niño, su ahijado no es para nada un niño mimado o caprichoso, siempre tenía buenas intenciones y su corazón es el más grande que Severus haya conocido. El niño es como un ángel o un querubín.
—Está bien, Dragón, pero promete al menos escribirle a tu madre, sabes bien que Narcisa nunca te menospreciará por algo tan banal como tu casa en Hogwarts. Después de todo es un resultado que nos esperábamos.
—¿Madre ya sabía que quedaría en Hufflepuff? Padre debe estar muy enojado con ella, la culpará del terrible heredero que tiene… ¡Mi pobre mami! —Draco enterró su rostro entre sus manos, algunos sollozos sacudiéndole.
Aún no olvida la mirada llena de odio de su pesadilla, su madre no lo querrá más, el corazón de Draco dolió con el simple pensamiento.
Los ojos de Dumbledore reflejaban la rabia que sentía en esos instantes, Harry acababa de relatarle un breve resumen de su vida, que el viejo director logró visualizar mediante Legeremancia, las cosas comenzaron a temblar a su alrededor, el escritorio se movía de un lado a otro y Fawkes trinaba con tristeza.
Había despachado al niño minutos atrás, sería negativo para el pequeño si se viese su descontrol. Llamó por su chimenea al despacho de Severus, probablemente el profesor podría ayudarle… Sí, sí.
Y Minerva.
Ya con ambos profesores en su oficina comenzó a relatarles palabra por palabra lo que había visto y escuchado de Harry. También que el niño parecía padecer de una abrumadora claustrofobia, y a eso se debía su desmayo en la clase de pociones.
La profesora parecía a punto de un colapso, se apoyó en el respaldo de una de las sillas del lugar, pálida, las lágrimas amenazando sus ojos… ¡Esas bestias! Ella sabía que no era bueno dejar al bebé con muggles mugrientos como ellos, la hermana de Lily siempre la había envidiado, era lógico que se descargara contra el niño.
Severus se encontraba tieso, tan pálido como Minerva y con los ojos desorbitados. Él se había prometido a si mismo proteger al crío, y no había movido ni un dedo para saber dónde y con quién estaba, Petunia Evans es el ser más despreciable del planeta, con su rostro alargado de caballo y su pelo tieso y corto, llena de odio y envidia lastimó a lo único que quedaba de su bella Lily, su mejor amiga, su primer amor.
—Me haré cargo del mocoso, señor… No me importan las protecciones, desde ahora él no vivirá bajo esos asque—… Esos muggles.
El director asintió con profunda pena, cuando dejó al niño en la puerta de Petunia Dursley no esperaba que la mujer maltratase a Harry, siendo hijo de su única hermana. Su hermana muerta.
—Cuento contigo y con Minerva, Harry necesita mucha ayuda, sé que será difícil para ambos, pero tengo fe de que no se salga del camino… Un error no se comete dos veces.
Ambos profesores comprendieron a quien se refería y sintieron una profunda de pena de pensar en el pequeño Harry en un niño tan desvalido como fue Tom Riddle, alias Lord Voldemort, en su niñez.
TBC
Notas de autor:
* Disculpen la tardanza y lo corto del capítulo, actualmente estoy de visita en otra ciudad y, acostumbrada como estoy a mi computador, me costó demasiado poder escribir cómodamente.
* Ya vemos cómo van evolucionando las cosas, Severus no será más blando con Harry, aunque si siente una poderosa empatía por él. Es el hijo de su primer amor, y una persona importante para Draco. Un mejor camino para Lucius.
* El próximo capítulo avanzará aún más, y trataré de escribirlo más largo, probablemente abarque de Halloween a las navidades, con pequeñas sorpresas y los movimientos a la piedra filosofal.
* El próximo capítulo se llamará: Enemigos.
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