3 días después del incidente.

En un hospital al Este de Manhattan, se encontraba en la sala de espera una chica, nerviosa, temblando de una pierna y comiéndose las uñas, no sabía si el frío provenía de la temporada proxima invernal o del nerviosismo dentro de ella misma. Pronto, una enfermera le llamó.

-¿Nolita Holga Jones?

-Sí

-¿Viene a visitar a su familiar?

-Si, de hecho es un hombre sin hogar

-Oh, ¿El hombre pelirrojo? ¿El hombre sin hogar?

-¡Sí!- Decía -¡El mismo!

-Si Srita. Jones, las iniciales de "Sin identificación" y las iniciales de su nombre, el ahora mismo...- Decía mientras buscaba entre las notas del hospital -...se encuentra en la habitación #6

-¡Muchas gracias!-

Caminaba entre los pasillos del hospital, sentía algo raro dentro de ella, los últimos 3 días fue a visitar a Walter, el aún inconsiente, pero le dejaba una extraña sensación, recordó la mirada de Kovacs y sus palabras antes de que siguiera con su camino aquel día.

Llegó a la habitación #6, se quedó un segundo enfrente de esa puerta, suspiró profundamente y tocó la puerta. Al escuchar el silencio, significado de que no hubo respuesta, abrió la puerta. Nolita quedó completamente petrificada: La cama se encontraba vacía.

Salió corriendo entre los pasillos del hospital, buscando al médico, el cual también le sorprendió el hallazgo.

Después de buscar al paciente desconocido en vano, salió del hospital, inhalo aire y lo dejó salir de su cuerpo por muchos segundos, y volvió a seguir su ruta a la estación del metro más cercana.

Llegó a la estación del metro, se encontraba vacía, así que decidió sacar de su bolso un libro en lo que llegará el tren, pero mientras lo buscaba sus dedos tocaron una libreta vieja de funda de cuero, dudó mucho pero terminó sacando esta libreta en vez de su lectura. Lo tenía en las manos, estas les empezaron a temblar. Recordaba cuando tenía sólo 9 años, que su tío, un jubilado editor de un periódico no tan popular en Nueva York, le heredó ese "preciado" tesoro, recordaba la historia de cómo intentó hacer todo lo posible por hacer de ese viejo cuaderno un libro, ya que juraba que era la realidad escrita. Tragó saliva y lo abrió, empezó a leer las primeras hojas:

"Diario de Rorschach. 12 de octubre de 1985
Un perro muerto en el cajellón esta mañana, huella de llanta en el estómago reventado.

Ésta ciudad me tiene miedo. He visto su verdadero rostro.

Las calles son alcantarillas que se extienden, y esas alcantarillas están llenas de sangre, y cuando los desagües finalmente encostren todas las alimañas se ahogarán. La mugre acumulada de todo su sexo y asesinatos les cubrirá con su espuma hasta la cintura, y todas las mujerzuelas y los políticos alzarán la vista y gritarán: "¡Sálvanos!" ...

...y yo miraré hacia abajo y susurraré: No

Tuvieron opción, todos ellos pudieron seguir los pasos de hombres buenos como mi padre, o como el presidente Truman. Hombres decentes que creyeron en la paga de un día por un día de trabajo. En lugar de ello, siguieron el descenso de los libertinos y comunistes, y no se dieron cuenta que el rastro llevaba a un precipicio hasta que fue demasiado tarde. No me digan que no tuvieron opción.

Ahora el mundo permaneca al borde, mirando fijamente sobre un maldito infierno, todos esos liberales e intectuales...

Cerró de golpe esa libreta, no podía seguir leyendo. Los ojos empezaron a volverse cristalinos, recordaba como odiaba que su tío Seymour le contará acerca de Rorschach, refiriéndose a él como a una especie de Dios, quedó tan impactado con el diario, como cada día se había vuelto conspirativo y se enojaba al describir las risas de cada editorial de libros cuando pedía que fuese el diario publicado. Recordó un día que su tío consiguió un par de fotografías sobre el personaje, las cuales le provocaron pesadillas a la pequeña Nolita de 9 años. Volver a ver ese personaje después de 7 años que había enterrado en su mente le provocó un terror. Volvió a sentirse asustada, creía que estaba empezando a tener visiones, no sabía si era por el exceso de estrés y el constante acoso que sufría en Ballet, no lo sabía, pero estaba temiendo a que se volviera loca.

Se acercó a las vías, tenía la intención de tirar el cuaderno hacía ellas, deshacerse de él, si lo hacía, tal vez esas "alucinaciones" morirían y ya no la atormentarían nunca más. Estiró su brazo con el diario en la mano hacía las vías, por dentro se encontraba llorando a mares, suplicandose a sí misma que abriera la mano y lo dejara tirar. En eso, un escalofrío pasó por su cuerpo, regresó el libro hacía ella. Decidió guardarlo en su bolso de nuevo. No tenía sentido lo que iba a hacer, destruir un diario no le iba a garantizar paz interior.

Pasó su día en ballet de nuevo. Sentía una enorme tensión mientras calentaba, porque sabía que atrás se encontraban Florencia burlándose con sus amigas de ella, de alguna forma, ya fuera algo sobre su físico o personalidad. El día en Ballet pasó rápido y a la vez lento. Se dirigía a la estación del metro, subía a él, 30 minutos después llegaba a otra estación, caminaba unas calles y llegaba a casa.

Todo era igual para ella todos los días, de alguna forma, descubrió que su vida era monótona, que la rutina ya le había invadido gran parte de su vida, lo más espectacular en su camino de vida diaria era la ida a Ballet, pero desde el incidente de Florencia quería estar lo más alejada posible.

Al día siguiente, mientras andaba por la calle, esperaba ver a ese vagabundo, trataba de mirar hacia todos lados, pero no podía verlo, ella sabía que no estaba ahí.

-¿Nolly?- Escuchó un gritó, volteó, estaba llegando un chico alto, de cabello castaño y ojos azules.

-¡Andrew!

-¡Nolly! ¡Cuanto tiempo!- Ambos chicos se abrazaron.

-Te has desaparecido después de que entraste a la universidad

-Sí, lo siento... ha pasado mucho tiempo

-¡No hay problema!- Dijo Nolita sonriendo -¿No te gustaría ir a desayunar o algo?

-Sí, me encantaría, así nos pondremos al día- Pronto, estarían en el famoso desayunador de comida hindú, el Gunga Dinner.

-Rayos, hace tiempo que no comía en este restaurante, la última vez mi papá me trajo acá a cenar hace 6 meses

-¿El Sr. Hollis? Creía que era un hombre más hogareño- Decía Nolita mientra daba un bocado a su comida.

-Ah, es que este era su restaurante favorito, me sorprende, tu sabes...- Decía con una sonrisa tímida.

-¿Porque eres un niño rico?- Dijo mientras bebía su café.

-Jajaja bueno, niño rico tal vez no, sino mis padres no me hubieran obligado a ir a la Universidad- Ambos rieron, hablaron de temas triviales, de cómo se acercabanlas presentaciones de Ballet en el trabajo de Nolita y a la vez, la graduación de Andrew, cómo seguían los padres de ambos, y recordaron al padre de Nolita por un momento.

-Oye... ¿Has visto las noticias últimamente Nolly?- Dijo Andrew ahora emocionado, incluso ansioso.

-No, realmente no ¿Ha pasado algo interesante?

-¿Interesante? ¡Me decepcionas Nolita!- Dijo Andrew, la ansiedad aumentó de repente -¿Recuerdas que en la preparatoria ambos decíamos que íbamos a ser vigilantes, como los Minutemen y los Crimebusters?- Un escalofrío le recorrió la espalda a Nolita al recordar en específico a uno del segundo grupo.

-Eran juegos Andrew, estábamos chicos- Volvió a tomar a su café, esperando a que su compañero cambiará de tema.

-Bueno... Dicen que es probable que dentro de estos días, revoquen la Ley de Keene

-...¿Qué?- Dijo atónita Nolita, ni siquiera con ganas de creerlo -¿Cómo que la revocarán? ¿Y cómo porque?

-Bueno...Dicen que es porque es una ley "obsoleta" que no vale la pena seguir conservando, pero realmente temen cómo se pondrán las cosas dentro de las siguientes semanas con las elecciones, y temen que ocurra algo feo...

-No lo dudo, estoy segura que se pondrán feas las cosas... al menos el Dr. Manhattan ya no se encuentra aquí- Andrew la miró de forma extraña.

-¿A qué te refieres?

-Quiero decir...-Bajó la voz entonces Nolita y se acercó a Andrew -Si Nixon lo usó para la guerra de Vietnam, imagínate con cualquiera de los dos futuros presidentes

-Bueno, tienes razón realmente... pero hey, estamos en una cafetería cualquiera Nolly, no hay espías del gobierno- Dijo riendo, ambos carcajearon un poco.

-Si... jaja... ¿Crees que haya vigilantes de nuevo?- Preguntó Nolita a Andrew, el recuerdo de Rorschach seguía en ella, y tal vez sólo hablando de ese tema puediera calmar sus ansias.

-No tengo idea, sería interesante

-¿Crees que haya alguien cómo Rorschach?

-Wow... No lo creo realmente, quiero decir... Para la gente común Rorschach está muerto, pero para la policía está en estado de "desaparecido" ¿No es así? O sea... dudo que alguien quiera tomar el manto de Rorschach y andar por las calles

-Sí... Recuerdo que mi tío Seymour me contaba que lo habían detenido, y que supieron quién era realmente, pero con todo lo que ocurrió el 2 de Noviembre, además que se eliminó la evidencia, quedó en el olvido

-Que triste, siendo un buen héroe... Recuerdo que te asustaba mucho

-Aún jajaja...- Una risa nerviosa salió de entre los dientes de Nolita, quería explicarle a Andrew lo que había visto el otro día, pero estaba segura que la tomaría por loca, y decidió mejor no hacerlo. Terminaron, pagaron y salieron del restaurante.

-Bueno, iré ahora a la universidad, falta hacer unos cuantos trámites, y de ahí esperar unos días para tener mi título

-Mucha suerte con eso Andrew, yo iré a Ballet

-Bien... ¿Seguirás siendo bailarina?

-¿Que te puedo decir? Nací para eso, sólo que en la academia no se han dado cuenta

-Bueno... Mucha suerte con eso Nolly- Ambos se dieron un abrazo de despedida y se fue cada quien por su camino.

De nueva cuenta llegó a Ballet, hizo sus ensayos, calentó, bailó, todo lo hacía con un toque de melancolía. Incluso recibió un halago de su maestro por mejorar su técnica, pero a ella ya no le importaba nada.

Terminó su rutina. Salió del teatro, estaba harta del día, sólo quería llegar a casa y descansar.

Pero notó que el grupo de Florencia la estaba esperando, para molestarla, o burlarse de ella, o ambas cosas.

"¿Que demonios quieren ese grupo de perras?" Pensó en voz alta, decidió evitarse problemas y tomar otra ruta para llegar a la estación de tren. Sujeto su mochila a sus hombros, audífonos puestos en cada oído, tomó su celular y buscó alguna canción para relajarse. Alguna canción alegre que le podría levantar el animo.

Caminaba rápido y miraba hacía atrás, procurando que ninguna de las mujeres de Florencia la estuvieran siguiendo. Pero entre lo concentrada que estaba tanto a la canción como a la sensación de ser perseguida, se perdió entre las calles, para su mala suerte, calles de mala muerte.

-Mierda...- Se dijo, se quitó sus audífonos y pausó la música, ahora tenía que concentrarse en planear una salida de ese lugar, pero entre más caminaba, más se perdía. Parecía Nolita ser un tipo de amuleto de mala suerte, ya que volvió a tener la sensación de ser seguida, y ahora estaba en lo correcto.

Dos hombres la estaban siguiendo lentamente, miró hacía ambos, empezó a correr, la empezaron a perseguir. En un intento desesperado por huir de aquellos hombres, se metió a un callejón, subió rápidamente a una de las escaleras anti incendios de los edificios, se escondió bien.

-¡¿Donde carajos esta?!

-¡Mira los charcos! ¡Se fue derecho! ¡Vamos!- Los hombres empezaron a correr, Nolita los observó hasta que se perdieran de su vista. Cuando bajaba de las escaleras, escuchó gritos, gritos masculinos desesperados y golpes, esto la alertó e hizo que se fuera corriendo entre los callejones, intentando buscar una salida rápida del lugar. Sin éxito de nuevo, y en verdad, Nolita era en ese momento la chica con la más mala suerte del mundo. Dobló una esquina de los callejones: 5 pandilleros se encontraban ahí.

-No...- Ella intentó hacerse hacía atrás, todos empezaron a rodearla -¡Enserio... No soy buena mercancía! ¿¡Ok!?

-Mira lo que Dios nuestro señor nos acaba de traer...- Habló uno de los bandidos.

-¿Cuanto crees que nos den por ella?

-Dependiendo, ¿Sigues siendo virgen cariño?- Tomó el cabello de Nolita.

-¡Aléjense de mi!- Alejó su mano lejos de ella.

-¡No te hubieras metido aquí!- Uno de los hombres la tomó de los brazos, otro la tomó de los pies.

-¡No! ¡Auxilio!

-¡Entre más grites!- Uno de los hombres sacó su navaja -¡Más centímetros clavaré en tu abdomen!- Nolita empezó a llorar desesperada, sabía que no podía salir de esta.

-Oiga, ¿Y si decimos que no es virgen?

-¡Podemos venderla así nomas! ¡Ahora es un negocio redondo la trata de blancas! ¡Ni siquiera les importa si son puras o no!- Los hombres empezaron a discutir el destino de Nolita.

-¿Y si la matamos?

-¿Para que demonios la quieren muerta?

-¡Esta joven, sus órganos valdrían mucho!

-¡Bien! ¡Luego decidiremos que hacer con ella! Pero primero...- Uno de los hombres empezó a desabrocharse el cinturón -¡Uno por uno caballeros!

-¡NO!- Volvió a gritar desesperada, uno de los hombres que la cargaba le tapó la boca. Intentaba articular palabras, pero no podía.

-¿Nadie tiene cloroformo, metha o crack para esta perra?- Dijo el que estaba a punto de violarla, uno de ellos le dio una botella, tomó un pañuelo, derramó el líquido en la servilleta y lo puso en la nariz de Nolita, ella trataba de no respirar -Necesito coger de forma tranquila, y esta perra no se tran—

-No me jodas...- El más alejado del grupo miraba hacía arriba. Una mirada de terror se clavó en sus ojos.

-¿Que carajos te pasa Rick? ¿Acaso viste un jodido fantasma?- De repente, ese hombre se fue corriendo, el grupo, incluso Nolita, quedaron confundidos. La droga empezó a hacer efecto en ella, pero no lo suficiente como para no dejarla mirar hacía arriba. Al hacerlo, lejos de asustarse como aquel hombre y como lo había hecho anteriormente, sonrío.

-Están...

-¿Qué?- Volteó el pandillero, Nolita lo miró ahora a él

-... Estan jodidos...- Terminó de hablar, de cerrar los ojos, de caer en el sueño profundo que la droga le obligó a estar.

-¿Que carajos esta pasando?- Todos decidieron ahora mirar hacía arriba, estaba la silueta de un hombre, con gabardina y sombrero. Bajó rápidamente del lugar, dejando ver su rostro: manchas negras en tela blanca.

-¿Y este cabrón quién es? ¿Por este Rick huyó?...- Rorschach se acercó a ellos

-¡Venga, dejen a la puta tirada por ahí! -El hombre dejó a la chica tirada a un lado de un contenedor de basura-¡4 contra 1! ¡No puedes contra nosotros!-

-Vengan- Una voz ronca se escuchó. Esto hizo duda a los hombres de atacar

-¡Al carajo contigo pedazo de mierda!- Corrió uno con su navaja, Rorschach lo tomó de la muñeca, se la quebró, lo tiró al piso, tomó la navaja y se la clavó en la nuca. La sacó, manchándose de sangre los zapatos.

-Mierda...- Dijo uno de los hombres -...¡No me das miedo!- Otro hombre intentó atacar a Rorschach, se abalanzó ante él. El hombre enmascarado aprovechó eso y al tenerlo encima, le clavó la navaja justo en el corazón. Cayó al suelo muerto.

Dos pandilleros, uno de ellos aún tenía desabrochado el cinturón.

-¡A la mierda!- Uno de ellos sacó una pistola, pero antes de que empezará a disparar, ya estaba Rorschach justo enfrente de sus ojos. Con una maniobra, le arrebató el arma, le apunto y antes de que se diera cuenta, el futuro violador ya tenía una bala entre sus cejas.

-¡¿Quién carajos eres tú?!- Volvió a gritar el único pandillero vivo del lugar, Rorschach le disparó en la pierna, un aullido de dolor salió de las cuerdas vocales de aquel hombre.

-Jack Carter- Se acercó Rorschach a él -Miembro de su grupo, banda, como quieran llamarle ustedes, relacionado con la trata de blancas- Tomó la navaja que había dejado clavado en el pecho de uno de los hombres que se encontraban ya en el infierno.

-¿De que hablas, perra? Nosotros nos dedicamos a las calles, nosotros nos cogemos a las putas, nosotr— La cuchilla de una navaja dentro de la pierna, cerca del impacto de bala después -¡AHH! ¡OK! ¡OK! ¡ES NUESTRO JEFE! ¡Recolectamos mujeres!

-¡Secuestran mujeres!

-¡Lo necesitamos para nuestro negocio!

-¡¿Que negocio?!

-¡La prostitución hombre! ¡Si ya lo sabes!- Rorschach sacó la navaja de la pierna del hombre

-¿Donde esta?

-¿Rickman? El se encuentra en una bodega, al sur de Manhattan, una bodega abandonada

-Te diría esto...- Dijo Rorschach mientras rodeaba al hombre -...que iré a investigar todas las bodegas abandonadas al sur deManhattan, y si me estas mintiendo- Miró la pistola que tenía entre sus manos, dejando caer la navaja -Verías las consecuencias

-¿Entonces...? ¿No me harás nada, estoy a salvo?

-¿Tú?¿A salvo?- Respondió Rorschach con cierto sarcasmo en sus palabras -Creo que la única que estará a salvo esta noche será aquella niña...- El hombre miró a la chica que estaba a punto de violar, aún inconsciente, detrás del contenedor.

-Oye, ella se lo busco—

-Luego que intentaron dormirla para violarla...

-¡Ella empezó a seducirnos!

-Y después de eso, a que trabajara para ustedes de prostituta...

-¡Dios mío! ¡Hombre! ¡Es sólo nuestro trabajo! ¡Por favor!

-O matarla y vender sus órganos...

-¡Amigo! ¡En verdad bromeaba en esa parte! ¡Comprende que es nuestro trabajo!

-Lo hago- Dio una última mirada a la pistola, luego al hombre -Comprendo que eres un ser miserable- Se acercó a él, le dirigió una última mirada, apunto a la cabeza -Unos malditos perros miserables- Disparó. Una bala, dos balas, tres balas, cuatro... Vació toda la pistola a lo largo del cuerpo de ese hombre, dio el peor grito que pudo haber dado en el día porque sintió el peor dolor que pudo haber sentido en su miserable vida. Un último disparo, ahora en la cien, dando por hecho que ahora ese hombre encontró la muerte instantánea.

Rorschach tiró el arma, estaba a punto de salir de la sangría cuando escuchó pujidos: la chica estaba despertando. Rápidamente llegó a donde estaba, se agachó, poniéndose justo enfrente de ella, logrando con esto evitar que mirara la masacre que acababa de provocar.

-¿Q-Qué pa—

-Silencio- Dijo Rorschach, tomó la bufanda que tenía alrededor de su cuello y con esta, cubrió los ojos de Nolita, más que nada, evitar que viera los cadáveres -No estoy haciendo nada malo, te sacaré de esta porquería de lugar- La cargó y salió corriendo del callejón.

-¿Puedes caminar?

-N-no

-Hurm... Entonces sujetate fuerte- Rorschach la cargó en otra posición, donde tuviera los brazos libres, la chica aún tenía la bufanda puesta en sus ojos, lo cual hizo que temiera un poco acerca de su situación. Rorschach subía las escaleras anti incendios de un edificio, y pronto ambos llegaron al tejado.

Dejó a la chica en el suelo, le sacó la bufanda de los ojos, Nolita, aún con algunos efectos secundarios, trataba de percibir la figura enfrente de ella. Ahora todo era confuso dentro de su cabeza, totalmente confuso. "¿Esto es real? ¿Es una fantasía? ¿No es una maldita alucinación?" eran los pensamientos de Nolita al observar al hombre que la había aterrorizado por años, y sobretodo en aquellos días pasados.

-¿R-Rorschach...?

-Un placer- Dijo mientras terminaba de acomodar su bufanda alrededor de su cuello. Ella lo miraba de pies a cabeza, tratando de comprender que era lo que demonios estaba ocurriendo. Sus ojos se aclararon más, dejando ver limpiamente la imagen del enmascarado. -De aquellos animales no te preocupes más, me aseguré que nunca volverán a molestar a nadie más...Esperaré lo suficiente contigo, si no te encuentras bien después, te llevaré a un hospital, si te encuentras mejor, te llevaré a la comandancia de policía.

-... Gracias, supongo...- Dijo Nolita, agachó la mirada un momento, teniendo duda si preguntarle algo, sumamente tonto, pero sólo así se tranquilizaría -...Eres real entonces

-Para la desgracia de los hombres de los callejones, sí, lo soy ¿Porque no lo sería?

-He oído hablar acerca de ti muchas veces, que empecé a creer que realmente eras alguien irreal

-¿Porque?- La voz ronca salió de esa mascara, la cual no calmaba para nada a la joven chica.

-Bueno, es una larga historia, yo... tenía un tío, le decían Seymour, el era editor de un periódico...

-New Frontiersman- Nolita volteo a ver a Rorschach, sorprendida.

-... Sí...

-Lo conocí, conocí a tu tío

-¡¿Qué?! ¿Es enserio?

-Tipo gordo, granos en la cara, feo... Un poco increíble que sea tu familiar

-... Bueno, eso explica muchas cosas

-No me conoció como Rorschach, obviamente

-Oh...

-Continua

-Bueno... él me contaba acerca mucho de quienes eran los "Minutemen", luego los "Crimebusters", que luego la gente los empezó a llamar "Los vigilantes". Él me contaba acerca de todos, pero de quien más me contaba era de ti... Jesús, hasta incluso me enseñó fotografías tuyas cuando chica...

-Hm... ¿Porque el empezó a obsesionarse con Rorschach?

-Una vez encontró un diario... le llamó "El Diario de Rorschach"-Ella volteó hacía atrás de su espalda, pasando su mochila al enfrente, la abrió y busco desesperada el cuaderno de cuero viejo. Lo sacó. Rorschach lo reconoció inmediatamente.

-Ese diario yo lo escribí- Dijo entusiasmado.

-Lo sé, esta fue su "herencia" hacía a mi después de que él falleciera, me dijo que si a el nadie quería escucharlo, tenía la esperanza que a mi me escucharan- Rorschach quedó callado al escuchar esas palabras. "Si a el nadie quería escucharlo, tenía la esperanza que a mi me escucharan"

-La gente no escuchó

-No... incluso a mi tío lo amenazaron de muerte, tu sabes, gente del gobierno, gente fanática

-Charlatanes...

-Sí...

-Charlatanes y políticos- Empezó a caminar enojado por el tejado -Otro tipo de escoria que solo estorba, les incomodó tanto perder la paz que Veidt creó a través de una mentira, y lo mejor que pudieron hacer fue matar la verdad, enterrarla o tirarla al río, donde nadie pudiera encontrarla- Rorschach empezó a recitar, Nolita sólo escuchaba a sus palabras - ¿Cuál es tu nombre?

-¿Qué? Ah, ehm... Nolita, Nolita Holga Jones- Dijo nerviosa

-Nolita... curioso nombre, el mismo de un barrio Italiano de esta ciudad, "North of Little Italy"

-Una casualidad diría yo-Se levantó la chica, sus piernas reaccionaban mejor -El nombre de Nolita siempre ha existido, Italiano de hecho, "Reacio, resistencia a obedecer o a ser influenciada", eso significa.

-Hm... veamos que tan bien representas tu nombre

-¿Qué?- Respondió Nolita confundida. Rorschach se puso justo enfrente de ella.

-Harás la misma tarea de tu tío, volverás a los periódicos, a las editoriales, la gente de de saber la verdad—

-¡¿Qué?! ¡No!- Nolita se negó al momento -Yo... Si quieres que se entere la gente, hazlo tú mismo

-Lo haría, pero deshonrarías la memoria de tu tío, a pesar que nunca tuvo honor en su vida

-Más bien, parece que me estas dejando una tarea que no me corresponde- Rorschach la miró con enojo, a pesar que la mascara cubría su cara, lograba expresar perfectamente sus pensamientos -Oh... Entiendo... ¿Y que harás tu entonces? ¿Seguirás haciendo esto?

-Buscaré un compañero- Volvió a caminar por el tejado, Nolita le seguía el paso -Tengo en mente a alguien, pero no se si siga vivo

-¿Nite Owl II?- Rorschach volteó hacía Nolita, algo sorprendido -Esta desaparecido desde el '85, la policía lo relacionó con un posible suicido por la muerte el primer Nite Owl, obviamente no fue así, pero en verdad si esta desaparecido

-Es territorial, seguramente recuperó su antigua casa, iré con el

-Te acompaño, siempre—

-Definitivamente no- Rorschach tomó del brazo a la chica -A ti te llevaré al hospital

Después de un par de horas, se encontraban afuera de un hospital:

-¿Puedes caminar bien desde acá?-Si, me encuentro mucho mejor

-Te dejo aquí- La soltó -Ahora escúchame bien: No te vuelvas a meter en problemas

-... Esta bien, haré caso esta vez- Rorschach se dio la vuelta -¡Rorschach!- Giró hacía la chica -¿Cuando volveré a verte?

-Adiós...- Contesto en seco, volvió a su camino corriendo, desapareciendo del lugar.

Nolita entró al hospital, tenía un cúmulo de sensaciones, la sensación que más perduró en ella era el miedo sobre la tarea que le ha dejado Rorschach.

Mientras tanto, Andrew Mason llegaba a su hogar. Había sido un día sumamente pesado para el, demasiados tramites universitarios y demasiada burocracia en un día. Buscaba entre los bolsillos de sus jeans su llave cuando miró la cerradura de la puerta de su casa: rota.

Miró con cierto miedo y recelo a su casa, empujó lentamente la puerta, mirando alrededor de su hogar, esperaba ver un desastre, típica firma que dejan los ladrones cuando entran a casas lujosas a robarse todo lo que brilla o se ve costoso. Pero vio todo lo contrario: La sala de estar totalmente limpia y arreglada, todo donde debía de estar. Subió a su habitación con cuidado y sigilo, al cuarto de sus padres, donde tenían una caja fuerte con muchos fondos: todo seguía ahí. Bajó a la primera planta de su casa, confundido por lo que ocurría, cuando miró a lo lejos la luz de la cocina. Se asomó a esta y fue donde encontró desastre: La mesa completamente sucia, llena de sobras de comida y empaques vacíos, las alacenas abiertas y el refrigerador abierto, miró al fondo de este, poca comida quedaba, miró alrededor de la cocina, uno de los cajones estaba abierto, lo revisó: faltaban varias cucharas, cucharas que se encontraban en varias latas de frijoles que se encontraban en la mesa.

-Mierda... ¿Quien carajos...?- Recordó en ese momento, otro punto importante de la casa: la oficina de su padre.

Fue inmediatamente a la oficina cuando se llevó una enorme sobresalto al llegar: Una de las estanterías de los libros se encontraba atravesada en la oficina, ¿Atravesada? Eso pensaba Andrew cuando llegó a empujar la estantería, la cual de repente fue muy ligera. No, no estaba atravesada -¿Una puerta?- Dijo Andrew confundido, miró al otro lado de esa puerta: ahora veía un túnel, unas escaleras que indicaban su dirección hacía abajo, a un sótano. Andrew miró alrededor de nuevo, asustado, creía que se había metido a la casa equivocada, se convenció de que no era así cuando vio en la pared un cuadro familiar, el a sus 14 años, su padre y su madre. Volvió a la cocina, tomó un cuchillo, regresó al lugar del descubrimiento, empezó a bajar las escaleras con miedo, incluso su mano temblaba. Al llegar al final, encontró lo que fue una de las mas grandes sorpresas de su vida: Miró lo más parecido a un escondite, un escondite de un súper héroe. Una pequeña cámara donde se encontraban ocultos tres trajes: Nite Owl, Nite Owl II y Silk Spectre II, cubierta por una enorme lona la famosa nave "Archimides".

Mientras más miraba, más artefactos encontraba, hasta que llegó a un escritorio, donde alguien se encontraba sentado, de espaldas hacía él.

-Buenas noches Daniel...-

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[Nota de la autora: Buenos amiguitos, tenemos un nuevo capítulo

¡Espero que les este gustando esta historia! De ser así, dejen un review por favor :3 ¡Muchas gracias por el apoyo!]