Arco 2: aparecen los aliados
(Parte 3, Trixie se encuentra con Trixie y la invasión alienígena)
Dimensión de Rex Salazar y la Princesa Trixie Lulamoon:
En un rincón del Palacio de las Princesas (la biblioteca Real), luego que Luna, Celestia y Twilight se largaran a Ponyville a ver quién más había sido afectado por la anomalía de los universos mezclados; Trixie y Rex Salazar leían documento tras documento en busca de algo que pudiera ayudarlos en el momento. Tal vez Trixie se mostró indiferente al principio, pero al contrario de lo que cualquiera pensaría de ella, estaba preocupada por todo el maldito asunto; sobre todo por la versión de Celestia que las había atacado a ella y a Twilight Sparkle en la mañana. (Nota: ver el capítulo uno primera parte).
—¡Lo tengo! — Anunció Rex mostrándole a su esposa un pergamino. — Un hechizo para viajar a través de diferentes líneas temporales. No es ni la mitad de genial que los aparatos extraterrestres del amigo Tennyson pero de algo servirán. El único problema es que necesitamos una muestra, una pequeña cosa que haya venido de esa dimensión a donde queremos ir. ¿Te suena a algo?
Trixie como respuesta sacó un pequeño cabello de su sombrero. Era largo y por alguna extraña razón muy colorido, emitía luz propia y los colores se movían de forma casi hipnótica. Era de lo más extraño pero fascinante.
—Se lo quité a Celestia cuando peleábamos y la inmovilicé del cuerno. Es su cabello, ¿quieres probar viajar a otro mundo? Porque considero que será de lo más interesante.
—¿Crees que esté igual de mezclado que aquí?
—Lo más seguro — dijo Trixie. — Pero no importa, tenemos que hacer algo y lo sabes.
Rex asintió, entonces Trixie leyó el pergamino y concentró su poder. Ella no era Twilight Sparkle en lo absoluto, pero tenía lo suyo y eso nadie se lo iba a negar.
Imperio Cristal, Dimensión desconocida:
Pintaba todo para un bonito día, pero pronto la tranquilidad estaba a punto de romperse. ¿La razón? Lo que parecía ser un bonito desayuno en familia (Night Light, Twilight Velvet, Shining Armor, Candace, Twilight y Trixie) estaba a punto de transformarse en un debate teológico, pero porque Trixie, en ese mundo pareja de Twilight, se atrevió a preguntar:
—Twilight, sé que eres atea y todo; ¿pero te importaría acompañarme a confesarme a la catedral? Por favor Twily, estoy segura que…
Los señores Sparkle y Shining fruncieron el ceño.
—Perdone, señorita Trixie. Mi hija es atea, al igual que sus hermanos, mi esposa y un servidor — interrumpió severamente Night Light.
Trixie tardó unos segundos en asumir la información.
—Entonces… ¿Todos ustedes son ateos?
—Sí, salvo mi esposa — reconoció Shining.
Trixie miró a Candace, la cual pareció sentirse incómoda con aquella mirada.
—Princesa… ¿Usted es creyente?
—Puedes llamarme Candace. Lo soy — sonrió la alicornio rosa.
—Pero… creía que usted y su esposo no creían…
—Mi esposo es ateo pero yo no. Por eso cuando ambos asumimos la regencia del Imperio Cristal una de las primeras discusiones fue el tema de la religión. Al final optamos por un Estado laico, que no impusiese ningún tipo de culto a sus habitantes, pero donde se reconociese y respetase la libertad de culto — admitió la Princesa de Cristal.
Trixie iba a decir algo más, también Shining; cuando un brillo púrpura se apareció en medio de la mesa. Todos se pusieron alerta, sobre todo Shining como todo buen militar. Pronto ante los sorprendidos Reyes de Cristal y familia, Trixie se mostró ante ellos, pero ligeramente cambiada. Tenía dos alas ahora y no usaba su capa y sombrero; sin mencionar que la acompañaba un terrestre azul grisáceo con una chaqueta roja y naranja.
—Aparentemente lo logramos — dijo Rex.
—¿Dudabas? — Dijo Trixie presumida.
Pero no tuvo tiempo de decir nada porque un ataque rosa chillón le dio de lleno derribándola de la mesa. El semental azul saltó rápidamente.
—¡Trixie!
—Estoy bien, estoy bien — dijo la alicornio azul sacudiéndose el polvo y sanando instantáneamente sus heridas ante el espanto de todos los presentes en el desayuno. — Recuerda que tengo poderes auto-regenerativos. Aunque igual duele, vaya, la Princesita del amor golpea duro. Ouch…
Rex rodó los ojos pero no tuvo tiempo a decir nada porque Shining Armor trotó y atacó con todo a los intrusos; pero él no tuvo problema en transformar sus cascos delanteros en dos enormes manos mecanizadas y lanzar lejos al pobre semental contra una pared. Todos hicieron una mueca al escuchar los huesos crujir del golpazo. Trixie se adelantó y envolvió a Shining con su magia. Twilight saltó.
—¡No toques a mi hermano especie de changelling!
Trixie alicornio la miró indiferente mientras que seguía sin bajar a Shining. Cuando Twilight finalmente llegó ante ella, Trixie lo bajó… completamente recuperado.
—Una costilla rota, no lo peor que he visto; relativamente fácil de curar — dijo Trixie alicornio como si nada acercándose una silla y tomando un pan de la mesa sin delicadeza alguna. — Venimos a hablar, ¿sí? No a meternos en un lío, ¿entienden? Tranquilos.
Ya algo más calmada por ver que no lastimaron a Shining, Candace se adelantó.
—¿Quiénes son y por qué una de ustedes se parece a Trixie, sólo que en versión alicornio?
—Porque soy ella pero de otra línea temporal — dijo Trixie tras tragar su pan y tomando una naranja. — Yo soy la Princesa Beatrix Lulamoon I, un gustazo.
Rex no pudo sino soltar una risita, Trixie como siempre se mostraba arrogante.
—Bien, por mi parte yo soy Rex Lulamoon, Príncipe también, caballero personal de Trixie así como su marido. Ah, y un mutante.
Y como para reforzar este punto, hizo aparecer su enorme espada en el casco derecho. El estupor de todos se hizo mayor, así que Trixie sonrió.
—Menos mal que ya están sentados porque a partir de aquí sólo se pone mejor.
Comenzaron a contar de cómo en la mañana Celestia los había atacado sin razón aparente y que luchando lado a lado con Twilight Sparkle (también alicornio en su línea temporal); luego de lo que las estaba acusando y por último la intervención de Rex. Por último cuando Luna habló de sus poderosos capitanes de la guardia y séptimo elemento de la armonía; y aparentemente las noticias de Ponyville mostraban todas historias parecidas. Por último de cómo llegó ahí usando un viejo tratado de Star Swirl y un cabello de la Celestia con la que había luchado en la mañana.
—Ni Luna, ni Celestia, ni las seis compañeras que vigilan la Armonía están donde se supone deben estar — dijo Trixie al finalizar dirigiéndose específicamente a su otro yo. — De hecho es una suerte que tu Twilight siga siendo ella. El asunto está medio raro.
—De acuerdo, supongamos que todo lo que dices es cierto — dijo Shining Armor mostrando cierto dejo de resentimiento en su voz. — ¿Por qué alguien en su sano juicio te haría Princesa a ti, eh? Tú que esclavizaste a Ponyville y…
—Eso mismo me pregunto yo — dijo Trixie aburridamente. — Sería mucho más feliz viviendo aún como cazadora de recompensas, por cierto otro yo, si no has conseguido trabajo sigue mi consejo y métete al negocio; ahí está el dinero, y hablo en serio.
Twilight torció el gesto, Trixie por su parte miraba a su contraparte alicorno muy sorprendida; era algo así como su opuesto en ciertos puntos. Igualmente una fuera de la ley pero la otra se enorgullecía de eso, sin mencionar esa gran autoconfianza que mostraba. Fuera que la otra se miraba y actuaba como criminal peligrosa, que sí era y no le importaba admitirlo, admiraba esa seguridad en sí misma de su otro yo. Los demás también lo notaron, era una versión mucho más peligrosa de Trixie.
—La cosa es que Trixie pasó un accidente casi mortal y la única solución para salvar su vida era transformarla en una mutante EVO como yo — explicó Rex. — Yo vengo también de otro mundo, el mundo humano. Ahí las mutaciones son comunes y a cada uno nos afectan diferentemente. En el caso de Trixie, la convirtieron en alicornio y como habrán notado también tiene la habilidad de sanar instantáneamente todo tipo de heridas.
—Y Celestia quiere mantenerme vigilada, por eso me obligó a aceptar la corona — dijo Trixie medio fastidiada. — No tengo funciones oficiales ni nada, sólo es un título de adorno; pero no puedo volver al crimen o ella me dejará sin marido enviándolo de regreso a su mundo y no permitiéndome volver a él. Rex es todo para mí, por eso debo soportar lo de mi título honorario y tener a esa idiota de blanco encima de mí todo el santo día.
—Y eso no impide que te la pases fastidiándola para que te despida — se rio Rex.
Tras asimilar un poco todo lo que contó esta nueva versión de Trixie, finalmente Night Light se recuperó.
—¿Entonces todo es verdad? ¿En otro mundo tú eres Princesa? Tú que le hiciste tanto daño a mi querida hija…
—No tengo nada que ver con lo que pase aquí, de hecho mi postura es no lo sé ni me importa — dijo Trixie. — Pero lo que sí me importa es lo que está pasando en la otra dimensión, si su Celestia está afectada puede que su Luna también; y no digamos las otras que portan los Elementos de la Armonía. Y no me quiero ni imaginar qué o quién está detrás de esto pero es claro que nos necesitamos todos.
Trixie miró a su otro yo y asintió.
—Es verdad, pero si pudiéramos hacer algo…
—Siempre se puede, empiecen por contarme la situación aquí y yo pensaré en un plan; los demás también son bienvenidos a pensar en algo; como dije no me importa de verdad pero a como están las cosas no hay otra opción — dijo la alicornio azul. — ¿O alguien sugiere algo más?
—No, tú tienes razón, este asunto es de urgencia — dijo Candace. — Pero bueno, nuestra situación no es precisamente buena.
—Sólo antes de empezar, Gran y Poderosa Trixie — dijo Trixie. — Sólo tengo una duda: ¿de casualidad eres atea o tienes alguna deidad a la que adoras?
Trixie levantó una ceja, no entendía a qué venía al caso pero bueno, no le afectaba responder.
—Con todo lo que viví en el mundo humano, estoy segura que fue su Dios el que me apoyó todo el tiempo. Soy devota de Jesucristo, católica.
—Igual — dijo Rex.
No volvieron a tocar el tema y le contaron a los visitantes su situación, y vaya que sonaba mal. Todo era parecido a lo que vivió Trixie, su otro yo se obsesionó con la venganza contra Twilight luego del asunto de la Ursa y se apoderó del Amuleto del Alicornio para lograr sus objetivos, pero la diferencia aquí fue que además de ese amuleto también se consiguió uno que le quitaría a Twilight todos sus poderes y que mantendría el pueblo de Ponyville bajo un hechizo en donde la consideren a ella una diosa. Lo peor fue que en realidad lo había hecho porque quería ganarse la admiración de Twilight, su admiración y su amor. Finalmente la razón pudo más y con la ayuda de Twilight (que sorpresivamente le correspondía en su amor a pesar de haber sido secuestrada por Trixie y maltratada por su culpa) liberó al pueblo y se convirtieron ambas en fugitivas terminando en el Imperio Cristal. Luego de eso se inició una discusión sobre la sexualidad de Twilight y el resultado fue que terminaron encerrados en el Imperio Cristal exiliados del resto de Equestria.
Trixie alicornio levantó una ceja al terminar el relato.
—Oigan, cuando esto termine les recomendaré a las tres un psiquiatra muy bueno.
—¿Las tres? — Preguntó Velvet.
—¡Síp! Celestia, Sparkle y Trixie.
—Esto no es una broma — dijo Night Light. — Es una situación muy seria.
—Claro que no — respondió Trixie alicornio. — No es una situación nada seria, tenemos que salir de aquí; al menos Sparkle y seguro que Trixie irá a donde ella vaya…
La versión unicornio de ella misma asintió tímidamente y Rex le guiñó un ojo, gesto que la hizo sentirse algo incómoda pero no dijo nada.
—Pero volviendo al tema lo que necesitamos es usar las rutas de los cazarrecompensas, bandidos y otros fuera de la ley — siguió la alicornio. — Puedo hallarlas con facilidad, soy una habitante del bajo mundo. Los guardias no se atreven a usar esas rutas.
Shining Armor torció el gesto, era una dura realidad que debía de aceptar.
—¿Entonces les suena? — Preguntó Trixie alicornio.
—De hecho por mucho que no me agrade tu elección de vida, suena a la mejor opción — dijo Twilight. — Cuentas conmigo.
—Supongo que hay que apoyar esa idea — dijeron a la vez Night Light y Velvet.
Candace negó con la cabeza.
—No, hay más opciones. Rex Salazar, tú vienes de otro mundo, ¿no? ¿No tienes amigos que te ayuden en este tipo de misiones? Al menos algún apoyo de otros mutantes como tú, no me siento cómoda dejando que mi cuñada se aventure a una tontería de este calibre sin la protección adecuada; y dudo mucho, por la situación actual, que sólo tu Trixie y tú puedan protegerlas de esto.
Rex negó con la cabeza.
—No, lo perdí todo allá. Equiestria es todo lo que me queda.
Candace frunció el entrecejo, nada alentador el comienzo; pero entonces Rex sonrió.
—Tal vez no en mi mundo pero sí tengo un amigo que me ayudará en lo que sea, es del típico héroe de ciudad y jamás le dice que no a sus amigos. Sus poderes son… literalmente algo fuera de este mundo. Tal vez él pueda ayudarme, pero dudo que podamos traerlo hasta aquí.
—¿Te refieres a Ben Tennyson, Ben 10? — Preguntó Trixie.
—El mismo.
—Pues tiene tecnología alienígena que le permite viajar entre mundos, ¿no? así es como llegó al tuyo en primer lugar… ¿por qué no probar eso? Sólo si pudiéramos llamarlo.
Candace se adelantó.
—Si es sólo llamarlo, yo puedo ayudar, conozco un hechizo; pero tienes que concentrarte en él Rex Salazar. Abriré una ventana rápida para que le digas lo que necesites y él venga o no a ti; pero necesito ayuda. Twilight, ¿haces los honores? Trixie, tú también puedes ayudar.
La unicornio morada sonrió y se adelantó, lo mismo que la Trixie unicornio. La versión alicornio de Trixie se hubiera unido pero sus reservas de magia bajaron considerablemente con el hechizo de viaje dimensional y quedarse sin magia era algo que no quería volver a experimentar, fue lo que casi la mató la última vez.
Una nube se formó, mostrando a una especie de criatura sin pelo más que en la cabeza, vestido con camisa negra y chaqueta verde con un 10 dibujado.
—¿Ben? — Llamó Rex.
El aludido sacudió la cabeza sorprendido.
—¿Rex? ¿Hermano qué demonios te pasó? Pareces un, un…
—Me veo como poni. Viejo, no hay tiempo, ¿crees que con tu tecnología extraña puedas rastrear las coordenadas de esta dimensión y venir aquí? Me urge un poco de ayuda; ¿por favor?
Ben tardó un poco en reaccionar.
—De acuerdo, trataré Robot-Boy… ¿O Robot-Colt? Eso me gusta más.
Rex sonrió.
—Cierra la boca y aparécete de una buena vez.
—Trataré, mi prima Gwen ya está rastreando el maná de tu comunicación.
La puerta se cerró, era ahora cosa de esperar. En Bellwood, pueblo humano de Ben, él miró a su prima.
—¿Y bien?
—Pude localizarlo y tengo sus coordenadas, ¿pero estás seguro Ben?
—Es mi amigo después de todo Gwen. Basta con modificar un arma de Vacío de los Plomeros para que en lugar de transportarme al Proyector me transporte a donde está Rex.
—Si tan sólo Kevin estuviera aquí — se lamentó Gwen pensando en que su novio experto en tecnología alienígena tenía una misión lejos de ahí.
—¡Oye, yo puedo! Basta con que me trasforme…
Ben Tennyson, alias Ben 10 se transformó en el extraterrestre cuyas capacidades intelectuales superaban por mucho a todas las demás razas: un Galvan.
—¡Materia Gris! — Anunció poniéndose a trabajar en el Arma de Vacío.
Estaban en la bodega de armas usadas de su abuelo Max por lo que no fue difícil encontrar una. Y al cabo de media hora, estaba lista.
—Deséame suerte — dijo Ben ya en forma humana a Gwen.
—Sólo regresa entero — dijo su prima disparando el arma de portales.
Ben desapareció, para reaparecer en el Imperio Cristal. Para su sorpresa la energía mágica e Equestria lo transformó en un poni terrestre verde con una Cutie Mark del Ultimatrix al costado.
—¿Se puede saber en qué lío nos metiste ahora, Robot-Colt? Porque sería bueno saber por qué me trajiste a transformarme en un lindo caballito poni…
—Es una larga historia viejo, más bien tendría que contarte primero una historia; luego otra y por último la que las une a ambas.
Ben 10 levantó una ceja.
—Dime, ¿en esta dimensión las explicaciones largas también significan problemas?
—No tienes ni idea… — dijo Rex Salazar.
Y luego de un total desorden de ideas he venido con una nueva entrega de Crisis Infinita. ¿Qué les parece? Estoy buscando a más autores aparte de mi amigo PASSIONE que me presten sus fics para que me tome libertades tan grandes, como este: DELITO Y CASTIGO DE TRIXIE. Si pueden léanlo, lo recomiendo chicos, no se arrepentirán. Eyedragon por su parte ya me prestó a un personaje que me suena interesante, sólo espero que le agrade el giro que le daré a los eventos cuando él aparezca en el próximo capítulo.
Chao; nos leemos!
