Arco 2: Aparecen los aliados
(parte 3, un saiyajin y un príncipe de tinieblas)
¡Hola a todos! primero que nada quisiera disculparme por la tardanza en cuanto a este fic, siempre tengo muchas cosas en la cabeza y aunque muchos caps ya están listos (en serio) necesito avanzar en los fics de los cuales hago referencias porque no quiero dar spoilers de lo que sucederá en dichos fics. Ya los publicaré, palabra de honor; pero de todos modos como sé que quieren más de Crisis Infinita hice este cap para avanzar un poco con la acción. ¡Que lo disfruten y una vez más perdonen la tardanza! (Y en serio, si ya te cansaron mis notas iniciales entonces te las hubieras saltado y pasado al fic, a estas alturas no entiendo por qué sigues leyendo esto; ¡ay la gente por dios santo!)
Dimensión desconocida, región boscosa Montaña Paoz:
—¡Vamos hermano! ¡Estoy muy aburrido, yo quiero pelear! — Decía un pequeño niño, halando el chaleco negro de su hermano mayor que andaba sumergido en un enorme libro.
—Lo siento mucho Goten, pero ya te dije que tengo que terminar esta tarea para mañana o mi profesor me castigará — respondió el muchacho, de nombre Gohan. — Y de por sí me cuesta mucho mantenerme al día, apenas si puedo concentrarme con tantos criminales a quienes combatir. Pero… ¿por qué no juegas con papá un rato? Seguramente él accederá a entrenarte.
—¡Ya entrené con papá toda la tarde Gohan! — Protestó el pequeño Goten. — Vamos hermano, yo quiero jugar contigo…
—¡Goten! Deja ya a tu hermano mayor — regañó entonces la madre de ambos entrando a la habitación. — Tu hermano tiene mucho que estudiar o jamás se convertirá en un gran investigador. Además tú tienes que bañarte jovencito.
Goten hizo un puchero y salió muy molesto mientras Gohan lo miraba con pena y regresó a su tarea. Unos treinta minutos más tarde logró terminar, sin Goten importunándolo podía avanzar más rápido; aunque Gohan no se enojaba, su hermanito era algo fastidioso a veces pero por lo menos le traía siempre buen humor sin importar qué. Entonces se estiró en su silla alegremente ya listo para ir a dormir cuando una voz resonó en su cabeza:
"¡Gohan! ¡Gohan responde por favor!"
El muchacho se paró de inmediato, reconociendo rápidamente a quien le hablaba.
—¿Kaio-Sama? ¿Ocurre algo Kaio-Sama?
—Gohan, no hay tiempo de explicar — dijo el anciano Kaio de la Galaxia Norte desde su pequeño planeta en el medio del espacio, — pero necesito que te reúnas con Satán Videl y juntos reúnan las Esferas del Dragón para viajar al Reino de Equestria una vez más. Presiento que tus amigas están en grave peligro y necesitarán de toda tu ayuda.
—¿Las Esferas del Dragón? Esas las tiene Bulma — dijo Gohan. — ¿Pero entonces qué es lo que sucede, Kaio-Sama?
—Ay muchacho, no se me permite ver mucho más allá de la Galaxia Norte, es más bien como un presentimiento guiado por la conexión que tú y Videl tienen con ese otro mundo — dijo desde su planeta un anciano de color azul con un sombrero con dos antenas negras, anteojos oscuros y una túnica negra; que tenía un mono bailando a su alrededor. — Pero de todos modos ve, no ha pasado nada aún pero necesitarán otra vez de tu fuerza.
Gohan no se hizo rogar, si sus amigas lo necesitaban; ahí iría él. Aún recordaba la última vez que fue, cuando su amiga Twilight lo llamó desde su mundo porque había un monstruo muy poderoso llamado Tirek al que había que vencer. Gohan sonrió mientras volaba ya listo para la acción: recordaba bien esa batalla; al principio él tenía la ventaja pero Tirek absorbió el poder de Discord y de las tres Princesas haciéndose invencible. Al final la solución de Gohan fue darle voluntariamente su energía y eso no resultó muy feliz… para Tirek.
"¡TÓMALA! ¡TÓMALA, A VER SI PUEDES CON ELLA! ¡TÓMALA!
El monstruo se hinchaba cada vez más, era demasiado poder y le encantaba… hasta que se dio cuenta que algo andaba mal, se sentía a punto de reventar, era demasiado poder para retenerlo y lo peor era que seguía viniendo.
—¡TÓMALA! — Seguía gritando Gohan perdiendo su transformación de Súper Saiyajin fase 2 pero aún estaba en fase 1 y sus poderes en estado normal eran enormes.
—NO… NO… ¡RECUPÉRALA! — Gritaba Tirek desesperado.
Pero ya era tarde, el monstruo explotó en miles de pedazos devolviendo de golpe todo lo que había robado. Gohan lo había derrotado aunque luego a sus amigas no les hizo gracia que tuviera que matar al villano; por suerte se calmaron al ver el nuevo hogar de Twilight"
Gohan salió corriendo, topándose con que su familia ya lo estaba esperando para comer.
—Precisamente iba a llamarte Gohan — sonrió Goku. — Ya está la comida, si no comes algo rápido se va a acabar.
—No papá — dijo Gohan muy preocupado. — Acabo de recibir un llamado de Kaio-Sama. Parece que Equestria necesita mi ayuda, por eso…
Goku asintió con firmeza.
—De acuerdo hijo, cuando tienes que hacer algo no hay más remedio. Pero procura regresar pronto, ¿de acuerdo?
—Les encargo las Esferas del Dragón — dijo Gohan. — Habrá que esperar seis meses porque voy a usarlas para llegar a Equestria con Videl pero de todos modos estaré atento cuando nos llamen.
Goku le sonrió y entonces Gohan emprendió al vuelo.
Videl Satán se encontraba leyendo en su cuarto cuando se topó con alguien en la ventana. Fastidiada, arrojó su revista a un lado y miró a Gohan con severidad.
—¡Gohan! Te he dicho mil veces que si quieres venir a mi casa toca la puerta, por Kami-Sama; ¿qué pasa si alguien te ve? ¿Y qué haces aquí tan tarde de todos modos?
Gohan entró cuando su novia le abrió la ventana y la miró algo preocupado. Videl captó su estado de ánimo y se relajó un poco.
—¿Te encuentras bien? ¿Pasó algo?
—Todavía no lo sé Videl, pero verás… acabo de recibir un mensaje de Kaio-Sama.
—¿El Supremo Kaio-Sama o el normal? — Dijo Videl sin poder tragarse del todo que se estaba refiriendo así a los mismos dioses.
—Al normal — dijo Gohan. — Por lo visto tienen problemas en Equestria y puede que necesiten nuestra ayuda. Lamento tener que interrumpirte pero…
Videl se levantó rápidamente y se colocó sus guantes de práctica al tiempo que se metía al baño a toda velocidad y salía ya lista para la lucha.
—Estoy contigo, después de todo son nuestras amigas.
—¡Videl! — Sonó la atronadora voz de Mr. Satán subiendo por las escaleras. — Oigo voces allá arriba, más vale que no estés con un muchacho; ¡ya sabes que sólo puedes casarte con un hombre mucho más fuerte que tu padre!
—Muy buenas noches Mr. Satán — Saludó Gohan jovialmente.
Ahí la cosa cambió un poco y el tono de voz del "campeón del mundo" pasó de molesta a una más bien nerviosa.
—¡Ah, eres tú Son Gohan! ¿Vienes a visitar a mi hija para una cita nocturna! Que no vengan muy tarde entonces — dijo él entrando.
Videl lo encaró muy seria.
—Papá, de hecho creo que Gohan y yo nos ausentaremos por un buen tiempo. Verás, hay un problema con Equestria, ¿recuerdas a nuestras amigas ponis? Necesitan de nuestra ayuda.
Mr. Satán torció el gesto, quiera que no quería mucho a su hija y no le agradaba el tener que esperar tanto a que volviera pero asintió.
—De acuerdo, haz lo que tengas que hacer. ¡Son Gohan! Si algo le pasa a Videl yo…
Videl lo miró con una expresión divertida.
—¿Tú qué papá?
El luchador apuntaba a Gohan amenazadoramente con el dedo pero sólo hizo un puchero y cruzó los brazos muy ofendido.
—¡Yo dejaré de hablarle!
Ambos chicos soltaron una alegre carcajada a la que Mr. Satán se unió muy a su pesar y entonces ambos emprendieron el vuelo a la Corporación Cápsula; en donde luego de una rápida explicación, Bulma les dio las siete Esferas del Dragón para que hicieran lo que necesitaran con ellas.
—¡Sal de ahí Shen Long y cúmplenos nuestros deseos! — Gritaron Gohan y Videl a la vez.
Las esferas brillaron misteriosamente y soltaron un haz de luz que se transformó en un enorme dragó serpiente con ojos rojos; que miró a los guerreros.
—¡Aaaar! Adelante, díganme sus deseos… puedo concederle tres deseos, sólo tres.
—Sólo tenemos un deseo Shen Long — dijo Gohan. — Videl y yo queremos ir a Equestria de inmediato, a reunirnos con nuestras amigas y nuestras pequeñas estudiantes.
El dragón hizo brillar sus ojos.
—De acuerdo, ese es un deseo muy fácil de realizar.
Entonces ambos chicos fueron envueltos por una luz dorada y el mundo se desdibujó alrededor de ellos; y pronto aparecieron en un claro a medio camino de Ponyville, donde ocurrió el segundo cambio: ambos brillaron transformándose para encajar en ese mundo. Gohan se transformó en un musculoso poni de pelaje púrpura y una Cutie Mark de su casco de Gran Saiyaman; y Videl en una poni blanca con una Cutie Mark de un cinturón de artes marciales, ambos conservaban sus ojos y cabelleras.
Sin más, se elevaron y a toda velocidad se dirigieron a Ponyville.
—¡El viejo Ponyville! Ya quiero ver cómo va esta pacífica villa — sonrió Gohan.
—Pues… Gohan será mejor que te fijes bien — dijo Videl señalando hacia delante.
El pueblo estaba… digamos que en caos, en donde una especie de cruza entre oso y abeja destrozaba todo como loco mientras que sus 6 amigas adultas, ¿discutían entre ellas? ¿Qué diablos ocurría ahí, por qué no trataban de proteger Ponyville, qué era tan importante?
—¡Vamos Fluttershy, sé podemos hacerlo! — Gritó Applejack saltando en el aire y transformándose en lo que Gohan y Videl reconocían como una pistola. ¿Una pistola en Equestria? ¿Y por qué Applejack se transformaba en arma?
La tímida pegaso tragó saliva.
—No… por favor no me hagas hacerlo, yo soy un Arma no una Meister y no sé luchar.
—¡Con un demonio Fluttershy! Yo soy un Arma también y puedo manipular a Apple Bloom cuando se transforma en pistola y ella a mí. Sabes bien que ser una Meister no tiene nada que ver con manipular a un Arma, basta con una perfecta sincronización de almas.
Rainbow Dash quiso intervenir pero estaba demasiado ocupada eludiendo al oso-abeja que lo destrozaba todo a su alrededor, ¿en serio por qué las cosas habían terminado así? Todo comenzó con un día de lo más normal con el único problema que Derpy adelantó la fecha de bodas de Cranky y Matilda pero luego de eso todo se puso patas arriba: primero Applejack y Fluttershy diciendo no sé qué sobre Armas, Meisters y la Academia de Lady Luna el Shibusen; luego Twilight comenzó a gritar que quería ver al "sobrino" de Pinkie Pie, un tal Ben 10; Rarity gritó ADEAT y en sus cascos apareció una aguja mágica con la que instantáneamente conexionó trajes de apicultor para todas (que no funcionaron al tomar en cuenta el tamaño del oso); Pinkie gritó también ADEAT convocando un cañón de fiestas muy poderoso (mucho más que lo normal) con el que casi ahogó al oso en pastel enfureciéndolo de veras; y eso. El día se ponía de mal en peor.
Sweetie Belle, desde su punto donde Rarity la mandó a esconderse también la pasaba mal, Apple Bloom y Scootaloo no eran ellas mismas, podía sentirlo. Primero que nada no recordaban a su querido maestro el señor Gohan y sus Kis eran otra vez débiles, como si jamás hubieran entrenado con él las artes marciales. ¿Qué ocurría ahí? El colmo fue que Scoots sólo decía que quería ponerse su equipo de Mare-Do-Well para ayudar a las mayores pero ni Sweetie ni Apple Bloom recordaban nada. Esto era un problema mayor pero no podía contar con sus amigas; y por lo visto tampoco las mayores.
—Como sea, tengo que poner el remedio ya — dijo Sweetie elevándose en el aire.
—¿Cómo haces eso? — Preguntó Scootaloo.
—¡Scoots! ¡Se supone que las tres sabemos volar usando sólo el Ki!
—¿El Ki? — Preguntó Apple Bloom.
—¡La energía interna de todo ser viviente! — Gritó Sweetie irritada. — Los poderes especiales que nos enseñó nuestro maestro de artes marciales… ¿recuerdan cuando ganamos el Budokai Tenkaichi empatadas las tres?
Las otras dos intercambiaron una mirada.
—¿Te encuentras bien Sweetie? ¿Por qué nosotras participaríamos en el Torneo de las Artes Marciales? No sabemos pelear — dijo Apple Bloom.
—Claro que sabemos pelear, ¿no robamos los disfraces de las mayores y nos transformamos en leyenda? — Dijo Scootaloo. — La leyenda de Mare-Do-Well. ¡Vamos chicas! ¡Durante las vacaciones peleábamos contra el crimen, usando las pociones de Apple Bloom, el combate cuerpo a cuerpo de Sweetie Belle y mis inventos! ¿No recuerdan cómo nos colgábamos de los techos usando el Equipo de Maniobras 3D que inventé imitando a los que usan los héroes del manga del Ataque de los Ponytanes?
Esto era el colmo, estaban demasiado confundidas como para poder hacer algo más que discutir, pero por suerte Sweetie decidió despegar y volar al rescate. Llegó justo cuando el oso abeja estaba a punto de picar a Rarity. No le quedaba de otra.
—¡Oye feo! ¡No toques a mi hermana! — Gritó Sweetie.
Tanto oso abeja como víctima se volvieron.
—¿Sweetie Belle? ¿Estás volando? — Preguntó Rarity.
Sweetie la ignoró, hizo brillar ambos cascos delanteros con una poderosa luz azul y concentró todo su poder.
—¡Ki-Ko-Hu!
Juntó ambos cascos y un rayo de energía pura impactó de lleno en el oso. El animal gritó de dolor y se levantó contra Sweetie. La potrilla desapareció y apareció junto a él, dándole una tremenda patada en las costillas. El oso rugió y rodó por los suelos ante la enorme fuerza de la mocosa; luego Sweetie volvió a moverse a híper-velocidad apareciendo frente al oso elevándolo del suelo de un golpe a la mandíbula. El oso cayó hacia atrás y entonces Sweetie lo remató tomándolo del aguijón y lo levantó dándole vueltas y vueltas para finalmente arrojarlo a lo profundo del bosque Everfree.
Todas hicieron una mueca de dolor cuando escucharon el corpazo de la bestia caer. Rainbow sonrió.
—¡Genial Sweetie! Por un momento me preguntaba por qué no aparecían ustedes, nos hubieran ahorrado todo esto con sus dementes poderes del Ki.
—Sí… la verdad Scoots y Apple Bloom están actuando de forma muy extraña — dijo Sweetie. — No recuerdan al señor Gohan ni nuestro entrenamiento de las artes marciales.
Rainbow se mostró preocupada.
—¿Ustedes también? ¿Qué está pasando aquí? — Dijo la pegaso.
Rarity sólo sacudió la cabeza.
—¿Sweetie Belle cómo hiciste todo eso? ¿También te convertiste en Ministra Magi? ¿O acaso una Magister Magi? Porque esas habilidades no son comunes — dijo Rarity examinando a su hermanita, que sólo la miró confundida.
—Rarity, soy una maestra del Ki, ¿no recuerdas? — Dijo ella mostrando su Cutie Mark; que mostraba varios como discos de energía, la técnica de Vegeta. — Una peleadora de las artes marciales y muy buena de hecho.
—Pero… ¡pero si tú jamás has tenido entrenamiento de artes marciales! — Se escandalizó Rarity.
—Claro que lo ha tenido — dijo una voz de pronto.
Todas se volvieron, ante ellas estaba un poni vestido con un traje negro con destellos verdes; que marcaba su gran musculatura, un casco igualmente negro con visor verde adornaba su cabeza también. Sweetie saltó de contenta.
—¡Señor Go… es decir, GRAN SAIYAMAN!
Gohan posó al mejor estilo que conocía.
—Yo jamás… ¡PERDONARÉ A LOS QUE TRABAJAN PARA EL MAL! SOY EL GUERRERO INVENCIBLE, EL HÉROE MÁS PODEROSO… SOY EL GRAAAAAN…
A esas alturas los ponis corrieron alegremente al encuentro del todopoderoso héroe que venció a Discord y terminaron su frase:
—¡SAIYAMAN! ¡EL GRAN SAIYAMAN!
Gohan posó una vez más, luciendo el traje que Rarity rediseñó para él.
—¿Cómo están habitantes de Ponyville? Escuché que su aldea estaba en peligro y vine volando a la acción, pero por lo visto esta joven heroína salvó el día, gran trabajo Sweetie Belle.
—¡Es gracias a usted, querido maestro! — Sonrió Sweetie abrazando con ternura a su instructor de artes marciales y amigo. — ¡Usted me enseñó todo lo que sé!
—Y me alegra mucho que sigas entrenando, Sweetie Belle. ¿Qué hay de Apple Bloom y Scootaloo? ¿Siguen entrenando? Porque si mal no recuerdo el próximo Budokai Tenkaichi está muy cerca.
Sweetie Belle sonrió muy orgullosa.
—¡Ya nos inscribimos, pero la Princesa Celestia dice que somos demasiado poderosas para la sección infantil así que nos mandó a competir con los adultos! No importa, los haremos pedazos a todos… ¿o acaso usted se meterá también a la competencia, Gran Saiyaman? Porque si es así tenemos que entrenar mucho más duro.
Gohan miró a todas partes y le hizo una señal a las chicas que nadie entendió menos Sweetie y Rainbow, que asintieron y se dirigieron al Palacio de Twilight luego que Gohan desapareciera por la gran velocidad a la que se movía.
—A ver, ¿qué fue lo que quiso decirnos? — Quiso saber Twilght. — Es más, ¿quién era ese?
—Alguien que ahora que está aquí, siento un gran alivio — dijo Rainbow. — Rápido, quiere vernos en tu Palacio…
Y entonces las seis amigas corrieron, primero por Apple Bloom y Scoots y luego al Palacio; en donde dos ponis los esperaban, uno morado y otra blanca. Sweetie corrió muy contenta a la otra poni.
—¡Señorita Videl! ¡Usted también vino! No sabe cuánto me alegro… de veras.
Videl le dio un amistoso golpe.
—¿Qué hay Sweetie? ¿Has entrenado como se debe?
—Así es, ¿no me vio derrotar a ese monstruo?
Videl se mostró seria pero luego abrazó a la pequeña con ternura.
—¡Claro que lo vi, mocosa! Estoy algo celosa, ¿sabes? ustedes tres lograron dominar técnicas que yo me tardé mucho tiempo; pero ya aprenderé.
Gohan le sonrió pero pronto se puso serio.
—¿Entonces de qué nos perdimos?
Las chicas intercambiaron una mirada incómoda pero Dash se adelantó y comenzó a explicar lo de las líneas de tiempo mezcladas. Al final Gohan se mostró muy pensativo.
—Eso me suena a cuando mi amigo Trunks vino de otro futuro alternativo, ¿es algo así?
—Pues… tal vez tenga sentido — dijo Twilight. — Con las dos visitas del sobrino honorario de Pinkie Pie, Ben Tennyson, aprendimos que existen infinidad de dimensiones paralelas. Puede que así como en varios universos no existamos, en muchos otros sí y ahora esos universos están mezclados.
—Las que están mezcladas son ustedes — dijo Sweetie. — Si no mal recuerdo en este universo todavía recuerdan la identidad secreta del Señor Gohan, el Gran Saiyaman.
—Es cierto — dijo Dash. — Si ese es el caso, algo muy extraño está pasando aquí, la pregunta es qué.
Todas discutían entre todas, Sweetie Belle y Scoots incluidas. Aprovechando la confusión, Apple Bloom corrió a esconderse al baño, donde pudo carcajearse a sus anchas. Una vez logró calmarse, tomó un artículo mágico que le dio su jefe y amigo, lo activó.
La imagen de una versión negra y morada de Spike la saludó.
—¡Ey Apple Bloom! ¿Cómo te va en esa línea de tiempo?
—Es el caos Spike, el verdadero caos. Este chistecito está quedando genial, nadie entiende nada de nada; ¡hasta llamaron un amigo de otra dimensión, hubieras visto! El sujeto parece bueno y todo pero no sé cómo debemos tomarlo.
Spike el señor del caos se encogió de hombros.
—¡Báh! Tú deja Apple Bloom, ya nos preocuparemos cuando sea el momento. De momento hay que seguir disfrutando de la broma, ¿segura que no quieres regresar aquí y disfrutar del asunto con todos? Rumble traerá bocadillos.
Apple Bloom negó tranquilamente.
—¡Náh! Estoy bien, prefiero ver la acción desde aquí, pero gracias por la oferta. Cuídense chicos y ya nos comunicaremos nada.
Spike la saludó alegremente y todo volvió a la normalidad. Apple Bloom, o Shadow Bloom en su forma del caos, simplemente se deleitó con lo que había hecho su jefe; y se preguntó por un segundo si tenía que preocuparse de alguna consecuencia, pero lo dejó pasar, seguramente nada pasaría. Seguramente…
Lejos, muy lejos de ahí, en quién sabe qué línea de tiempo; una figura que se miraba a la vez tan joven pero tan vieja usó todo su poder para despertar a cierto poni que estaba sellado bajo los hechizos más poderoso jamás conjurados por nadie. Su nombre, Eclipse Darkness; el hermano mayor de Celestia y Luna. Poco se sabía del personaje, sólo que debido a su carácter violento y mortal; en lugar de encargarle el Reino de Equestria durante el día o la noche, se le dejó a cargo del Bosque Everfree, cosa que lo había indignado mucho siendo él el mayor de los tres hermanos y quiso derrocar a sus hermanitas. El resultado fue que lo encerraron (con la ayuda de su madre la Diosa Lauren Faust) para evitar que hiciera de las suyas, con la esperanza que nadie lo despertara. Y nadie tenía el poder de hacerlo a menos que fuera un Dios como Lauren… o bien un Demonio. Y ahora lo había despertado no un Demonio, sino… El Demonio.
—Buenas noches, Eclipse Darkness.
El sujeto miró a su interlocutor con calma. El poni en cuestión daba mucho miedo; del tamaño de Celestia, pero mucho más musculoso, una gran melena verde y marrón que irradiaba la mismísima Fuerza de la Naturaleza. Sus ojos verde esmeralda relampagueaban con una mirada fría y calculadora; mostrando un ser realmente peligroso. Pero el Otro no se intimidó, después de todo era la Fuente de Todo el Mal.
—¿Y bien? ¿Qué quiere de mí, Señor de las tinieblas? — Preguntó indiferente Darkness. — Estaba curiosamente tranquilo, no necesitaba ayuda de nadie hasta que me has despertado.
—¿No sentías la necesidad de levantarte y ya sabes, recuperar lo que era tuyo por derecho?
—¿Hablas del Sol o la Luna? Mira… yo era un idiota. No comprendía el don que se me dio; la Naturaleza misma, la fuente de la vida en sí. Luego de los primeros siglos de gritar y patalear, finalmente se me enfrió la cabeza y entendí mis dones. Claro, quiero poner en su lugar a mis hermanitas pero por atreverse a dejarme aquí; pero sus dones me dan igual ya.
El Otro miró interesado a este tipo, como Ser Supremo sabía bien que no tenía que tocar el libre albedrío y por eso no quiso alterar el estado de ánimo de Darkness, pero se sorprendió mucho cómo se tomaba las cosas con filosofía; aparentemente años de encierro le habían enseñado a esperar y tomarse las cosas con calma, lo que lo hacían relativamente nada peligroso pero a la vez sí y mucho porque cuando actuara por fin; nadie podría detenerlo.
—Entonces, ¿no te sirve venir a fastidiar al Rey Dragón de no sé qué línea de tiempo sino que ahora vienes y me despiertas a mí? Interesante, muy interesante. ¿Qué quieres de nosotros? No soy un idiota como el tal Arquímedes, no me dejaré cegar por tontas ambiciones; ya pasé esa etapa.
—El encierro te ha hecho alguien muy prudente — tuvo que reconocer el Otro.
—Así terminan siendo las cosas — dijo Darkness. — ¿Y sabes qué es interesante? Que con el encierro, una vez dejas de quejarte… te das cuenta que en la oscuridad y el silencio absoluto hay muchas más cosas que captar de lo que te imaginas. Como la fluctuación del tiempo-espacio, y una vez entiendes éstas, el cómo se desarrollan las cosas en muchas líneas de tiempo a la vez. Oh sí, hoy en la mañana me di cuenta que había algo raro, en muchas Equestrias a la vez.
—Wow — dijo el Otro sinceramente maravillado.
—Sí, digamos que he tenido mucho tiempo libre — respondió Darkness. — Y ahora vienes y me liberas; ya identifiqué al culpable de este embrollo, así que supongo que quieres aprovecharte de todo esto de una u otra forma, ¿no? Respeto eso, eres mismísmo Demonio, ¿qué ganas con este caos, eh?
El Otro se encogió de hombros.
—No es algo que te interese… a menos que quieras unirte a mí, claro.
Eclipse Darkness negó tranquilamente.
—Náh, tengo cosas más importantes que hacer, además, ¿por quién me tomas? El tal Arquímedes podrá estar ciego y pactar contigo para eliminar a todos los ponis de todas las Equestrias, pero yo hago las cosas a mi modo. Quiero ponerle los cascos encima a mis hermanas; a mis verdaderas hermanas no a ellas de otro tiempo, sólo eso, luego me pondré a ocuparme de mis asuntos. Además… a diferencia de Arquímedes yo he visto lo que sucede en otros mundos; y sé que los aliados de las diferentes Equestrias mezcladas son un factor de peso en todo este asunto. ¿O me tomas por un idiota que se enfrentará a un vampiro o a un saiyajin así como así? Yo paso.
El Otro estaba molesto, no le gustaba cuando los mortales no se sometían ante su voluntad, pero tenía que admitir que alguien como Eclipse Darkness le serviría en un futuro.
—Oye, ¿cuando te mueras no quisieras un empleo? Directo a la Junta Directiva de mi empresa; un gran salario y más libertad que los otros empleados.
—Lo pensaré — dijo Darkness. — Ahora, si me disculpas, voy a encargarme de mi venganza; larga y tediosa pero muy bien elaborada, justo lo necesario para salirme con la mía. Chao, nos vemos.
El Otro sonrió.
—¿Y cómo sabes que no te encerraré de regreso?
—Porque necesitas confusión; y mis intereses implican muchísima confusión así que me dejarás pasar porque si bien no trabajo para ti, voy a ayudarte aunque esto no sea lo que busco.
El Otro no dijo más y lo dejó irse.
—En serio quiero a ese sujeto trabajando para mí, ¡vaya que sí!
Bueno, otro cap para que disfruten; la verdad lo hice porque alguien me escribió un PM prácticamente exigiéndome que siguiera así que dije, ¿por qué diablos no? espero les haya gustado y mi más sincero:
Chao; nos leemos!
PD: Eyedragon, ¿qué te pareció la personalidad del OC que me recomendaste, eh?
