Arco 4: batallas y más batallas
(Parte 1: el molesto hermanito de la otra dimensión )

Dimensión Overlord Equestria; ciudad de Canterlot

Los dragones habían cometido su segunda equivocación. Aunque su cálculo que veinte soldados sería suficiente para la mayoría de las Equestrias infinitas. Desgraciadamente había una razón por la cual Spike no se había metido con esta dimensión y esa era Ainz Ooal Gown Rey de la Muerte. Todo había comenzado cuando en una de tantas exploraciones a las naciones humanas el espía que enviaron se topó con que una nación de temibles monstruos había salido a la superficie para sembrar un reino del terror y los ponis llamaron su atención. Las naciones humanas alrededor de Equestria debían caer, y como se registraba que los ponis eran enemigos jurados de la humanidad, el Señor de esta nación de criaturas de pesadilla ofreció una alianza con los ponis.
Muy para horror y sorpresa de todos, la alianza fue aceptada por mayoría de votos: Luna, Shining Armor y Cadence contra Celestia y Twilight. El precio: un intercambio de conocimientos mágicos y comercio de objetos encantados; y a cambio la nación de monstruos estaría siempre dispuesta a prestar sus fuerzas militares a Equestria. Ya se habían hecho cargo de enemigos como Discord, Tirek y Sombra; Chrysalis prefirió hacerse aliada del Rey de la Muerte antes que enfrentar a estas criaturas de pesadilla y todo estaba en paz… hasta que los dragones vinieron a molestar en el peor día: una reunión diplomática entre las Princesas y la representante de Lord Ainz, la succubus Lady Albedo.

Los ojos de la bella pero peligrosa criatura se clavaron en el dragón que tontamente arrancó la estatua de su amado señor, ¿cómo se atrevía ese ser inferior? Lo pagaría y muy caro.

—Tú, tú eres mío. Te daré un escarmiento que nunca olvidarás.

Entonces las dos alas como de cuervo que nacían de su espalda se agitaron y a gran velocidad la bella succubus se elevó y antes que nadie pudiera decir nada, su hacha de batalla descendió a toda velocidad sobre la cabeza del dragón. La diferencia de tamaño era considerable, el dragón era del tamaño de un edificio, pero aun así su cabeza estalló en miles de pedazos ante el impacto. Lady Albedo se movió con gracia en el aire y cuando aterrizó ni una gota de sangre había caído sobre su armadura. Aterrizó con gracilidad.

—Recuerden dañar los cuerpos lo menos posible, los dragones son una importante fuente de recursos para nuestra nación — dijo Albedo con suavidad a las Pléyades.

El escuadrón de maids de batalla se inclinaron y se pusieron en posición de combate. Los dragones retrocedieron pero pronto se transformaron, su musculatura se hizo mucho más marcada, sus colmillos crecieron al igual que sus garras y sus escamas se endurecieron; era el legendario modo de combate, el arma secreta de los dragones.

—¡USTEDES PAGARÁN POR ESTO! — Rugieron al unísono y atacaron.

A la señal de la líder de su escuadrón, una maid se adelantó con una expresión de desprecio en su rostro. Los dragones se acercaban más y más, lo primero fue sólo un golpe de suerte no había forma que este grupo de humanas los derrotara. La maid entonces colocó sus manos frente a ella dejando correr sobre éstas la energía mágica.

—Twin-Maximize-Magic {Dragon Chain Lighting}

De sus dos manos extendidas emergieron dos relámpagos los cuales se retorcían entre sí como formando una gruesa cadena la cual se enredó alrededor del cuello de dos de los dragones y éstos gritaron de dolor y cayeron carbonizados a los pies de ella. Los dragones frenaron su avance asustados por lo que había ocurrido, todo menos uno que decidió vengar a su amigo y trató de acabar con Albedo. Albedo de nuevo extendió sus alas y antes que el dragón supiera qué estaba pasando su cabeza rodó en el suelo mientras que su cuerpo se desplomaba inerte.

—¡Retirada! ¡Retirada! — Comenzó a gritar el líder.

Huyeron despavoridos pero ya las otras se habían lanzado a la acción. La líder del escuadrón, una mujer de aspecto severo con el cabello atado en un austero moño levantó sus puños, los cuales tenían puestos dos enormes guanteletes verdes recubiertos de púas. Lo primero que sintió un pobre dragón fue el impacto en su espalda, sintió cómo sus costillas se fragmentaban y cayó sin remedio. Se volvió como pudo y por puro instinto de supervivencia le pegó un coletazo a la cabeza. La cabeza saltó por los aires (demasiado fácil si le preguntaban al dragón). Efectivamente el cuerpo descabezado le dio de nuevo en el vientre y ésta vez fueron sus entrañas las que protestaron obligándolo a escupir sangre. Otra de las maids que tenía una enorme maza tomó con delicadeza la cabeza y se la llevó de regreso a la dueña.

—Aquí tienes hermana Yuri.

Yuri Alpha, quien era una Dullaham o jinete sin cabeza) se acomodó la cabeza de vuelta con mucha calma.

—Detrás de ti Lupusregina — advirtió Yuri.

La loba giró indiferente su maza y ésta impactó de lleno en la cabeza del dragón que pensó en atacar por detrás. Todos hicieron una mueca de dolor cuando escucharon el claro sonido del cráneo rompiéndose en miles de pedazos y los sesos se le escaparon por los oídos.

—Fácil, ¿ne?

Los que trataron de escapar fueron también despachados por un simple tiro por parte de una maid que combinaba su uniforme con camuflaje; ella usaba un rifle de francotirador con el cual con experticia atravesaba corazones obligando a los dragones a caer. A todas luces una batalla perdida.

Las únicas que no participaban en todo aquello eran una mucama rubia y de sonrisa juguetona y otra con el cabello como rastas moradas y literalmente una máscara inexpresiva en el rostro, porque ellas estaban especializadas en el combate contra múltiples objetivos a la vez pero cuando tenían el tamaño de los dragones restaban eficiencia a sus habilidades.

Observando la masacre y que no quedaba nadie, Lady Albedo voló a dar su reporte a las Princesas.

—Todo ha terminado Lady Celestia, Lady Luna, Lord Shining Armor y Lady Candace. Los insolentes han sido despachados y todo ha vuelto a la paz en Canterlot. Usé la magia de {Message} para hablar con mi señor y ha ordenado inmediatamente usar magia de resurrección así que no habrá víctimas.

Celestia apartó la mirada, le aterraban estas criaturas. Pero Luna sonrió malignamente y preguntó:

—¿Y qué recibirán a cambio? Creíamos que éramos aliados a partes iguales con la Gran Tumba de Nazarik.

—¡Oh ya pagaron, ya pagaron! — Celebró la succubus. — Los cuerpos de los dragones son una valiosísima fuente de recursos, aun si a Narberal se le pasó la mano carbonizando a esos dos sus huesos también pueden ser aprovechados. En fin, no se torturen con pequeñeces para eso estamos nosotros.

Luna, Candace y Shining sacudieron sus cascos con la mano amigable de Albedo, igual Celestia desvió la mirada; no había nadie más aterrador que las horribles criaturas de Nazarik pero no tenía el valor de levantar su voz contra ellas; no como Twilight Sparkle que no temía mostrar en público el desprecio por estas cosas y la alianza que propusieron. Incluso se negaba a aparecer en cada reunión diplomática con ellos, el mal siempre será el mal decía la alicornio morada y Celestia admitía que tenía razón pero ella no tenía la fuerza para decirle a Ainz Ooal Gown y al resto de sus co-monarcas lo que pensaba de esta alianza de pesadilla.

—Mi pregunta es, ¿de quién fue la estúpida idea de venir a atacar? Y también, ¿nos mandará tan generosamente más material para Nazarik? — Quiso saber la maid de batalla rubia que no se había metido en la batalla.

Dimensión del Secuestro de Twilight, Palacio real de Draconem:

Furia y Arquímedes se quedaron viendo la masacre sin saber qué decir.

—¿Sabes? Creo que hay una razón por la cual quien está detrás de esto tenía una razón para no incluir ese mundo — murmuró Arquímedes.

Furia tembló.

—Y pensar… pensar que por un momento pensé en unirme a ellos, me hubieran masacrado sin piedad…

El Otro los observaba en silencio desde el trono de Arquímedes (muy para la irritación de éste pero no se atrevía a decirle nada a Él).

—Que esto les sirva de lección: pase lo que pase que su arrogancia no se les suba a la cabeza. Los aliados de los ponis pueden ser más poderosos de lo que parecen, y sí, el pequeño señor del caos que está detrás de todo esto tenía sus razones para no involucrar ciertos mundos en este asunto. Yo que ustedes me lo pensaría antes de entrar a mundos que no hayan sido seleccionados por esta 'mente maestra'

Los dos dragones bufaron.

—Debiste habernos advertido.

—Es cosa de sentido común pero si quieren que los lleve de la garra como crías recién incubadas pues…

De nuevo Furia y Arquímedes se callaron, esta criatura que se autoproclamaba su benefactor era en verdad aterradora así que mejor no dijeron nada y se prepararon para su próximo golpe, por suerte veinte dragones no eran una pérdida significativa para Draconem, pero si no se cuidaban estos veinte dragones se convertirían en muchos más si seguían subestimando a los aliados de las Equestrias infinitas.

Dimensión desconocida, cárcel subterránea:

Los dos extraños vigilaban cierta construcción como fortaleza en medio de un desierto perdido entre la nada. La seguridad se veía bastante fuerte, grandes y poderosos guardias unicornios vigilaban el lugar atentos a cualquier movimiento. Los dos extraños intercambiaron una mirada de entendimiento.

—Entonces je los distraigo y tú vas a rescatar al tipo ese — dijo una yegua en un traje de spándex negro, una bufanda rojo rubí y una máscara como de porcelana blanca con ojos amarillos que brillaban de forma siniestra en su máscara.

Su acompañante, un poni vestido también en spándex negro pero el suyo con adornos violetas asintió ligeramente. Su rostro estaba cubierto por un casco negro que tenía en el medio un visor color morado que igualmente brillaba de forma misteriosa.

—De acuerdo y mucha suerte Muñeca.

—Je no necesito suerte mon ami, puros éxitos.

Los dos chocaron cascos como si nada y se disponían a avanzar cuando uno de los guardias de la prisión se les acercó por detrás.

—¡Alto ahí! A partir de este punto sólo puede pasarse con autorización real. ¿Quiénes son ustedes y qué quieren?

El muchacho del casco negro y visor morado se apresuró a sacudir amablemente el casco del soldado.

—¡Mucho gusto! Soy el Señor Z un villano de profesional y he venido a liberar al prisionero.

Dicho esto le dio su tarjeta de presentación.

—Y je sois le Puppè y al igual que monseur Z soy una villana de profesión. Y junto con mi amigo he venido a liberar a un tal, ¿cómo se llamaba él Z?

El tipo de spándex negro y morado revisó sus bolsillos buscando una libreta.

—Veamos, veamos, ¡ah sí! Un tal Draco Sparkle. ¿Se encuentra aquí?

El guardia frunció el entrecejo.

—No estamos para chistes.

La bufanda de la tal Muñeca se enredó en el soldado como si fuese una serpiente y antes que pudiera gritar una corriente eléctrica lo dejó fuera de combate. Detrás de la máscara de la Muñeca se dibujó una sonrisa sádica y finalmente giró al sujeto y lo arrojó con lujo de violencia contra la fortaleza con tal fuerza que atravesó la pared de la fortaleza.

—¡Iron Wall! ¡¿Qué pasó contigo?!

—Han venido a sacar al prisionero — dijo como pudo el poni.

—¿Qué demonios?

La pared frontal tembló y ante los atónitos guardias dos ponis vestidos de spándex negro entraron tranquilamente a la cárcel.

—¿Disculpe, dónde se encuentra el señor Draco? — Preguntó la Muñeca.

El capitán de los carceleros gritó:

—¿Qué esperan? ¡DESTRÚYANLOS!

Seis unicornios a la vez lanzaron poderosos ataques de magia concentrada contra los dos desconocidos, pero cuando se disipó el polvo se toparon con que los dos se encontraban parados con toda la tranquilidad del mundo.

—¿Decían?

Los soldados gritaron de ira y con sus espadas desenvainadas corrieron a destrozar a los guardias pero al intentar clavarlas sobre los intrusos éstas rebotaron dándoles la oportunidad a los dos poderosos villanos a patear lejos a los valientes guerreros de Equestria.

—Nuestro turno — dijeron ambos extendiendo sus cascos.

Los cascos se transformaron en dos enormes cañones que lanzaron una gran descarga eléctrica que incapacitó a todos en el primer piso haciendo que los dos maestros villanos suspiraran de decepción.

—Spike dijo claramente que en este mundo correríamos muchos más peligros que de donde venimos, ¿será que se equivocó?

—Es lo que se llama trama demasiado conveniente, agradécele a Mr.E por esto, ¿ahora no será mejor que vayas a rescatar a este sujeto?

—Como sea.

Era una cárcel de máxima seguridad en verdad, más de dos mil soldados; situada en el medio de la nada excavada en lo profundo de la tierra con una enorme fortaleza cual laberinto de gruesos muros de granito con cada centímetro de la prisión vigilado celosamente con cientos de ballestas listas a ser disparadas ante el menor movimiento; y en el fondo de aquella estructura de la muerte había una sola cabaña guardando a un solo prisionero, Draco Sparkle.

Bajo tierra, en la cabaña del fondo de aquella fortaleza el único prisionero tenía una charla ocasional con su madre y su hermano gemelo Nero.

—¿Entonces hijo cómo has estado? ¿Te han tratado bien? — Preguntó Twilight a Draco.

—No me quejo, — respondió el joven alicornio. — Aburrido pero supongo que podría estar peor. ¿Qué se cuenta la vieja pandilla Nero?

El otro semental sonrió tristemente.

—Bueno pues… ¿Qué puedo contarte de nuevo de la última vez? todos han estado bien y…

Un temblor sacudió la cárcel.

—¿Qué demonios? — Saltó Draco.

—¿Un fenómeno natural? — Preguntó Twilight. — ¿Pero cómo es posible?

El polvo comenzó a llover sobre los tres.

—¿Qué rayos? — Preguntó uno de los carceleros que estaba cerca.

Finalmente el techo se rompió en miles de pedazos y un sujeto vestido de spándex negro con detalles morados aterrizó frente a los atónitos ponis.

—¿Quién de ustedes es Draco Sparkle? — Preguntó con una voz obviamente deformada por un micrófono trucado.

—¿Qué quieres con el prisionero? — Dijo uno de los guardias.

El sujeto se encogió de hombros.

—Un viejo amigo mío me ha pedido que lo saque de aquí y como es un acto villano que aún no he cometido no me pude resistir.

Entonces con todo el descaro que lo caracterizaba le entregó su tarjeta de presentación.

—Señor Z, villano profesional.

Se volvió al prisionero y a las visitas que lo acompañaban e igualmente sacudió sus cascos y les entregó sus respectivas tarjetas de presentación.

—Mucho gusto, mucho gusto, encantado mucho gusto. Soy el Señor Z, ¿ya mencioné que soy el Señor Z?

La soldado se recuperó de la sorpresa de los actos despreocupados de este maldito lunático y corrió a atravesarlo con una enorme lanza que cargaba, pero no era una lanza común y corriente, tenía un hechizo sellado: unas poderosas llamas congelantes, no tan poderosas como las de Nero pero igualmente capaces de congelar hasta el alma. Igualmente el Señor Z más allá de un ligero escalofrío se mantuvo tranquilo.

—Bien, más fuerte de lo que me he enfrentado en Canterlot pero igualmente decepcionante. Me hubiera encontrarme con la tal Hera que supuestamente tenía un poder de los mil demonios, aunque también he oído que hay que tener cuidado con lo que se desea. En fin.

De un simple manotazo la mandó hacia una pared la cual agrietó la pared del golpazo.

—Les decía que venía a sacar a un tal Draco Sparkle de aquí, ¿repítanme quién es de todos ustedes?

Draco se adelantó.

—Mira imbécil yo estoy aquí por mi propia voluntad. La paz de Equestria depende de mi confinamiento aquí y no deseo ir a ningún lado así que vete.

—Mira amigo, vine de muy lejos sólo para sacarte de aquí.

El soldado apaleado se levantó con cuidado.

—Este es el nivel con más seguridad de esta prisión y en cuanto llame a la alerta…

—¿Eso querías? Haberlo dicho antes — dijo el Señor Z.

Sacó de su traje varios portafolios y los arrojó haciendo emerger enormes estructuras de metal con grandes garras y brillantes ojos de cristal.
Una de aquellas criaturas se acercó a Z que apretó un comando haciendo que un micrófono emergiera de la estructura.

—¡ALERTA! ¡ALERTA! ¡QUIEREN SACAR AL PRISIONERO! — Anunció Z a los cuatro vientos.

Cientos de soldados emergieron.

—Z-Bots, comiencen.

Y alrededor de los tres sorprendidos alicornios comenzó una batalla en donde los soldados comenzaron a forcejear contra los robots, pero los robots eran soldados perfectos; no sentían cansancio y con sus garras de acero formaron una fuerte barrera que los mantenía lejos del temible Señor Z.

Draco de todos modos no tenía miedo y entre sus cascos convocó llamas negras que arrojó contra Z. z saltó hacia atrás.

—¡Ouch! Esa cosa, esa cosa, ¿alguna vez han tomado una olla directamente de la estufa? Eso sí me quemó ayayayayayay…

—¿Ahora entiendes que no iré a ningún lado? Minuto, ¿cómo que una olla caliente? ¡YO TENGO EL PODER DE UN DIOS!

—Amigo he recibido…

Twilight y Nero se unieron a la batalla por intentar detener a este loco, y aunque el Señor Z fue lo suficientemente ágil para esquivar el ataque de llamas heladas de Nero, el golpe de Twilight le dio de lleno, un golpe que estaba al máximo poder.

—Como te decía, — siguió diciéndole Z a Draco, — he recibido golpes de la Princesa Celestia a máximo poder, tú serás fuerte y todo pero no es lo peor que he sentido.

—Pero entre tres te haremos caer — dijo Nero.

Z suspiró con paciencia.

—Como dije vine a liberar a Draco, ¿no quieres ir a tomar un poco de aire fresco? ¿Además por qué crees que estoy haciendo tanto teatro al entrar? Yo no comparto el crédito y tu escape será adjudicado a mí, Señor Z.

—Escucha pedazo de animal,

—Me envía Spike señor del Caos y la Desarmonía.

Nero y Twilight no entendían qué diablos pero notaron el repentino cambio en Draco, ¿dijo Spike señor del caos?
No sabía exactamente hacía cuanto tiempo dos misteriosas voces le ofrecieron vacaciones lejos de su prisión, así que lo mandaron a un mundo alterno; a otra línea de tiempo en donde él y su gemelo no existían pero su difunto hermano mayor vivía. En ese mundo Spike seguía siendo un niño pero vaya que era un niño muy poderoso ya que había heredado los poderes de Discord y era el nuevo dios del caos.
Fueron dos semanas divertidas en donde su corazón pudo liberarse un poco de su carga pero al final le quedó la duda, ¿todo había sido un sueño? Todavía tenía una fotografía que recordaba el suceso pero no se la había mostrado a nadie más temiendo que se confirmara que todo fue un suceso de su imaginación ya que cuando terminó su maravillosa experiencia en el mundo de las bromas la diversión se dio cuenta que no había pasado ni un segundo en su mundo.
Pensó que nunca se despejarían sus dudas pero aquí estaba, y ahora que lo pensaba este loco sí encajaba en el mundo del caos.

—¿Entonces vienes o no?

Draco apagó sus llamas y extendió su casco hacia Señor Z que lo estrechó amigablemente.

—Realmente quiero volver a ver a Spike, ¿cuánto tiempo ha pasado? Encerrado aquí terminas por perder la noción del tiempo.

—Yo qué sé.

Nero se adelantó.

—¿Alguien podría explicarme?

—Sí, ¿Draco acaso vas a acompañar a este sujeto? — Interrogó Twilight.

—Mamá, Nero la verdad es que me gustaría poder explicarles pero no puedo. El asunto es que tengo que ir sin importar qué.

—¿Por qué no nos acompañan? — Ofreció Señor Z. — Una imagen vale más que mil palabras y todo se pondrá claro, al menos tan claro como podría estarlo todavía no me trago cómo funciona esto de las dimensiones cruzadas.

Nero miró hacia los pisos superiores.

—¿Qué está pasando allá arriba? ¿Qué sucede con los guardias?

Arriba siguiendo los gritos de alerta de sus compañeros los soldados marcharon hacia donde se concentraba aquel escándalo, uno de los niveles de la fortaleza; pero pararon al toparse con una fiesta de té debidamente montada en una mesita, con muchas muñecas como de porcelana vestidas de negro con bufandas rojo rubí y brillantes ojos amarillos de cristal. Y en el centro de todo se encontraba una muchacha vestida de la misma forma que sus muñecas sirviendo el té imaginario.

—Oh, bonjour — dijo con su extraño acento francés. — Es un placer conocerlos mes ami; je souis le Puppè pero ustedes pueden llamarme la Muñeca.

—¿Quién rayos eres? — Gritó el capitán del escuadrón.

—Sólo soy una chica mayor que todavía juega con muñecas, me gustan tanto que me convertí en una. ¿Quieren jugar conmigo?

Cientos de disparos de flechas y descargas mágicas fueron lanzados contra la Muñeca. La bufanda de la muchacha comenzó a moverse como si fuese una grácil serpiente y formó un círculo protector alrededor de su dueña. Flechas rebotaban inútiles ante la bufanda, los ataques mágicos eran absorbidos como si no fuera la gran cosa; y los que lograron traspasar la defensa de la bufanda tenían el mismo efecto nulo en el uniforme.

—¿Verdad que las Muñecas no son sólo para niñitas?

Las muñecas que estaban posicionadas en su juego de té hicieron brillar sus ojos amarillos y comenzaron a marchar haciendo un divertido sonido: 'Gero, Gero, Gero, Gero'. Los guardias retrocedieron sin entender, otros tomaron sus espadas y trataron de detener a las muñecas, que en respuesta soltaron un gas nervioso que los hizo caer.

—Imbéciles.

A su señal las muñecas hicieron un gran agujero en el suelo al cual saltó con elegancia aterrizando frente a Señor Z y los tres confundidos alicornios.

—Todo listo, les dejé nuestras tarjetas de presentación y una actuación que nadie olvidará. Si alguien pregunta esta fuga fue cosa de Puppè y Monseur Z. Por cierto es un gusto.

Z asintió y sacó de un bolsillo un pomo de puerta que le prestó Spike señor del caos. A su alrededor los solados seguían peleando contra los Z-Bots.

—Luego nos presentamos, ¿vienen ustedes también o sólo Draco?

Tras mirarse Nero y Twilight se adelantaron.

—Vamos.

Z entonces apretó un botón y todas sus máquinas explotaron en miles de pedazos dejando fuera de combate a los soldados que llegaron a evitar el escape de Draco.

—¿Los mataste? — Se horrorizó Nero.

—No, sólo los noqueé. Seré un poni muy pero muy malvado pero hay una línea que no cruzaré.

Todos hicieron un face-hoof, vaya villano este.
Cruzaron la puerta donde fueron recibidos por alguien que ni Nero ni Twilight pensaban que volverían a ver. Era cierto pequeño dragón que a pesar de su nuevo color lo reconocían del pasado remoto, ¿pero por qué seguía siendo un niño?

—Draco, gracias por venir.

El aliconrio gris de crines rojas le sonrió a Spike.

—Oye, no podía rechazar una invitación tan amable, ¿pero por qué no viniste por ti mismo y mandaste a este payaso por mí?

Spike se encogió de hombros.

—No sé cómo hacer el truco de hacerte desaparecer sin que pase el tiempo en tu mundo y como me contaste sobre lo inestables que están las cosas tenía que buscar a un culpable para que nadie de tu mundo salga perjudicado por tu fuga.

—Ya — dijo pensativo Draco mirand Muñeca. — ¿Entonces ustedes aceptaron la culpa?

—Oye cualquier cosa para expandir nuestra fama como villanos — dijo Señor Z. — Ya sea en nuestra propia línea de tiempo o en la tuya, es lo que hacemos mejor.

Draco levantó una ceja.

—Ya, ¿y en serio quién demonios eres? ¿Por qué es que Spike confía en ti si eres un villano?

El sujeto sólo apretó otro botón de su traje (en serio, ¿cuántos de esos tenía?) y lo siguiente que vieron todos fue cómo el uniforme se retrajo en sus dos pequeñas mancuernillas que vestía un niño de diez años.
La Muñeca entonces llevó su casco al rostro y su traje negro se retrajo dejando sólo la máscara que usaba también una niñita de diez años.

Draco no cabía en sí de su estupor.

—Bueno ya que estaremos trabajando juntos me presento: soy Luminositè y en mi línea de tiempo la hija de Rarity.

—Y yo me llamo Bright Spark y al igual que tú soy hijo de Twilight Sparkle — se presentó el niño. — Pero por favor cuando use mi traje llámame Señor Z.

Detrás del grupo Twilight y Nero se quedaron congelados preguntando, preguntando, preguntando…


Y sí mi siguiente actualización de la guía infinita será pronto incluyendo a los personajes de Overlord y mi nuevo fic el Código de los Villanos. Y claro, también la Saga del Fénix pero me enfocaré más en el cross que hicimos en conjunto con Eye, Caos X Fénix.

Ahora, tres capítulos en tan poco tiempo, no sé si debo alegrarme o entristecerme. ¿Por qué? Les anuncio:

EL DÍA EN QUE TERMINE CRISIS INFINITA SERÁ MI DESPEDIDA DEFINITIVA DE FANFICTION

Ya lo había decidido desde que inicié esta historia pero igual espero les haya gustado y bueno, la escena de la pelea en la cárcel la ambienté más a mi propio fic del Código de los Villanos pero espero haya sido divertido.

Chao; nos leemos!