¡Hola a todos! Quiero disculparme, la semana pasada debí de tener listo este capítulo pero la imaginación no me venía por completo, éste capítulo lo termine ayer pero hoy es que vine a hacer las correcciones para luego publicarlo! Espero me disculpen.

También agradezco mucho sus comentarios! Me hace muy feliz que les esté gustando de este fic, espero que éste nuevo capítulo también les agrade :3

¡Sin más que decir, disfruten el capítulo!


Capítulo 3

Sin sinceridad no hay valor

Los problemas habían pasado—por ahora—después de destruir las torres de control que habían aparecido en diferentes países, los chicos regresaron a Japón. Después de hablar con su hermana, Taichi se encontraba en su habitación pensando sobre cierto tema que no tuvo tiempo de pensar por todo lo que habían ocurrido.

El portador del valor en esta ocasión no se encontraba tan feliz como de costumbre, su estado de ánimo estaba algo bajo ¿cómo no estarlo? Después de todo su primer amor estaba enamorada de su amigo y habían empezado a salir juntos, él mismo le dio su apoyo para que Sora fuera con Yamato.

Sabía que era lo correcto, sabía que no había hecho mal, había aceptado que la portadora del amor no sentía nada más que una amistad hacia él. Taichi sabía que lo superaría, tardaría un poco, pero lo haría.

Observó desde el escritorio a su compañero Digimon dormir sobre su cama y sonrió, Agumon se veía feliz al poder descansar por fin.

Cerró el cuaderno en el que estaba intentando hacer la tarea después de las vacaciones—en las cuales no pudo ni hacer la mitad—y se levantó de la silla para ir a la cocina a buscar algún aperitivo.

Busco en el refrigerador algo que pudiera beber o comer, encontró un pedazo de pastel que había quedado de navidad, se la sirvió en un plato y sirvió un poco de leche en un vaso. Cuando estuvo por meterse el primer bocado, el teléfono sonó.

—¿Quién será a esta hora? — Se preguntó mientras observaba el reloj el cual marcaba las 9 de la noche.

Antes de que el teléfono levantara a su hermana, quien, lo más seguro estaría muy cansada; y ya que sus padres no estaban en casa porque fueron a visitar a unos familiares antes de que la navidad terminara, Taichi se levantó y se dirigió hacia el teléfono.

—Buenas noches… hogar Yagami ¿quién habla? — Respondió con una voz seria.

-o-

Se sentía nerviosa, pero no podía dejar las cosas así, Mimi aún no había felicitado a sus amigos por la navidad, claro eso no podía ser difícil de hacer rápido, con tan solo enviar un correo a sus amigos de Japón sería perfecto, pero en ese momento ella quería poder felicitar a Taichi en persona, tenía mucho tiempo sin verlo ni oír su voz, ellos chateaban, sí, pero no era lo mismo, de verdad quería verlo y estar con él.

Lastimosamente eso no sería posible ya que se encontraba al otro lado del mundo, siendo diferenciada por 14 horas de las de Japón, estaban a punto de ser las 7 de la mañana cuando en Japón ya serían las 9 de la noche.

Lo mínimo que podía hacer ahora para al menos escuchar la voz de Taichi era llamarlo para darle Feliz Navidad, tarde pero seguro. Era algo que Mimi ya tenía planeado hacer.

Entonces ¿por qué dudaba? En ese momento se encontraba al frente del teléfono, podía simplemente marcar el número y hablar con él no era difícil ¿verdad?

Pues los nervios la traicionaban, después de tanto tiempo sin verlo ni oír su voz a causa de la gran distancia, poder aunque sea oírlo de nuevo la ponía muy nerviosa y a pensar cosas negativas.

¿Y si está durmiendo? ¿Y si está ocupado? ¿Y si lo molesto? ¿Y si no está en casa? Esas más mil preguntas más rondaban por la cabeza de Mimi. Negó con su cabeza y miró con determinación el teléfono, si no lo hacía ahora, se arrepentiría, eso era algo totalmente seguro.

Tomó el teléfono y marcó el número de casa de Taichi, no duró mucho tiempo el repique pero para Mimi fueron años, no fue hasta que escucho la voz del otro teléfono que se paralizó, ¡era la voz de Taichi! ¡Sí estaba en casa!

—Ta-Taichi, es Mimi — Logró decir algo nerviosa ¿ahora qué diría? Todas las palabras que hasta había escrito en un papel que ella diría habían sido borradas de su mente.

—¡Hey, Mimi! No esperaba que fueras tú, vaya sorpresa ¿sucedió algo? — Le preguntó Taichi ya que había pensado que quizá aún no se habría arreglado por completo el problema de las torres de control, habría algún problema o peligro en la ciudad donde ahora Mimi vivía.

—Nada de eso Tai, sólo quería llamarte para desearte una feliz navidad — Le respondió Mimi con una sonrisa que claro, Taichi no podía ver, pero se notaba su felicidad, obviamente por poder hablar por fin con el chico que le gustaba, extrañamente ya no sintió los nervios que la traicionaban.

—A-ah — La voz de Taichi se sintió algo apagada para el gusto de Mimi quien mostró una cara confundida — También te deseo feliz navidad — Era obvio cuando a Taichi le pasaba algo, él era más animado y no desaprovechaba ninguna oportunidad para molestar a Mimi.

—Tu voz no suena nada feliz — Le dijo Mimi sonando algo molesta — Después del sacrificio que hice levantándome temprano y esperando a que llegara una buena hora para llamar — Pero claro, Mimi se había levantado como una hora antes de llamarlo y sólo para felicitarlo a él.

Mimi se sonrojó por lo antes dicho ¿Pero cómo pudo declarar eso? ¡Ahora Taichi notaría que lo hizo sólo por él!

—Jaja, lo siento princesa, no sería cordial de mi parte si no la atiendo de buena manera — Rio un poco Taichi, Mimi sonrió un poco, sabía que intentaba mostrarse feliz molestándola un poco pero era obvio que no lo estaba, Mimi empezó a pensar en las posibles causas de su desánimo.

¿Acaso era por Sora? Mimi sabía que gustaba de Yamato, pero nunca logró saber si a Taichi le gustase Sora, por culpa de su miedo a saberlo, también pudo habérselo dicho a Taichi, ya que así él sufriría menos porque no fuese correspondido, pero no podía decir algo que su mejor amiga le había confesado. A la final, Tachikawa se sintió entre la espada y la pared.

—No seas tonto, Tai — Le dijo Mimi intentando mostrar que le había creído su falsa felicidad — Dime, ¿Qué ha ocurrido en Japón mientras no he estado? — Le pregunta intentando sacar conversación y hacer que Taichi se animara aunque sea un poco, no quería mostrar ser una metiche en sus asuntos personales. Pero sí que quería saber que le ocurría y si podía ayudar, mucho más quería saberlo.

—Oh, bueno, ya sabes… muchas cosas.

Empezaron a hablar, poniéndose al día cada uno entre lo que pasaba por su alrededor, como si la distancia no importara entre su amistad, ya que podían hablar como si se vieran todos los días. Taichi se comía el pastel mientras charlaban.

—¿Estás comiendo? ¡es de mala educación hacer eso mientras hablas por teléfono! — Le regañó Mimi provocando que Taichi riera un poco.

—No podía dejar ese pastel solo y se desperdiciara, estaba a punto de comérmelo cuando llamaste y me lo traje conmigo — Le dijo para después meterse otro bocado y molestar más a Mimi — Ya terminé, espera un momento, llevo el plato.

Mientras Taichi llevaba el plato a la cocina y se bebía el vaso con leche, Mimi pensaba en que Taichi podía llegar a hacer muchas cosas que la molestaran, pero también hacer cosas tiernas que la embelesaban, quizá muchas personas podían llegar a hacer lo mismo, pero no conquistaban a Mimi como lo hacía Taichi—Aunque este no se diera cuenta de ello—. Mimi sabía a la perfección que no estaba equivocada, realmente le gustaba Taichi, todo de él—hasta sus bromas—le gustaba.

—Ya volví — Avisó Taichi dejando que Mimi dejara de divagar en sus pensamientos.

Siguieron hablando sobre sus diferentes ocurrencias, Mimi agradecía haber tenido el valor de poder llamarlo.

—Ah y Sora sale con Yamato — Taichi informó, en ese momento Mimi lo supo, la razón de que Taichi no fuera el de siempre y estuviese actuando era por Sora. Desde hace unos días que Mimi no se enviaba correos con Sora, por eso aún no sabía que salía con Yamato.

A Taichi siempre le ha gustado Sora, la portadora de la pureza no pudo evitar sentirse algo triste, ya que sabía que sería casi imposible que él pudiera sentir algo por ella. Aun así, ella no lo dejaría por nada del mundo, sabía que debía estar con él aunque sea como apoyo.

—¿Y cómo te sientes por eso? — Le preguntó con su rostro algo triste, su voz seria y fría, Taichi lo notó así que colocó una cara de extrañeza ante su pregunta.

—¿Cómo qué "cómo me siento por eso"? — Dijo confuso — Sora y Yamato se ven felices juntos, y yo estoy bien por eso — Intentó responder a su pregunta de manera precisa.

—Taichi no tienes por qué mentirme, sé que no te sientes bien — Taichi abrió sus ojos como platos al oír tales palabras de Mimi, en todo este tiempo había disimulado muy bien su desánimo, y hasta ahora sólo ella había podido descubrirlo — Desde que te di feliz navidad lo sé, Tai, en este momento no estás demostrando tener valor, tienes que ser sincero contigo mismo — Las palabras de Mimi tenían tazón, Taichi lo sabía a la perfección, sabía que no estaba demostrando para nada tener valor, el valor no se trataba de ocultar tus sentimientos, ser sincero consigo mismo y los demás también se trataba de tener valor.

—Mimi yo… no sé si sea realmente maduro lo que te voy a decir en este momento — Logró decir Taichi con su voz algo apagada.

—Te oigo, Tai, después de todo, estoy aquí para escucharte en todo lo que necesites — Admitió Mimi, sin nada de vergüenza, quería ser el apoyo de Taichi, quería ayudarlo.

—No me siento bien Mimi, me siento realmente mal — Mimi lo escuchaba con toda su atención — Me gusta Sora — Aquéllas palabras propiamente oídas de Taichi habían penetrado profundamente en el corazón de Mimi, sintió que ella tampoco estaba bien, pero no podía abandonar a Taichi por eso — Pero no puedo ser un egoísta y no permitir que no esté con quien ella ha escogido, menos si sé que es una buena persona, Yamato es muy buena persona — Cada palabra que decía Taichi eran lágrimas que salían de los ojos de Mimi, era bueno que no pudieran verse en ese momento.

Ella no era la única, Taichi también lloraba pero era mucho más sentido porque era quien hablaba con su voz quebrada mientras Mimi silenciosamente lo oía hablar y desahogarse.

—No puedo decir que no estoy feliz por ella, si lo estoy… pero…

—Se siente muy triste no ser correspondido — Terminó de decir Mimi mientras secaba sus lágrimas.

—Así es, pero… ¿sabes algo? Me siento muy bien al poder hablar contigo sobre esto, Mimi — Admitió Taichi logrando que Mimi abriera sus ojos por la sorpresa — Siento que… nadie podía escucharme más que tú — Taichi sonreía mientras le decía aquéllas palabras, Mimi no pudo evitar sonrojarse, no esperaba que algo así ocurriera.

Taichi sentía que podía confiar en la portadora de la pureza, quien le abrió los ojos y lo animó a desahogarse con ella, siendo totalmente sincero ante lo que sentía.

Mimi sonrió un poco ante aquéllas palabras, sus ojos mostraban un brillo especial, a pesar de saber que Taichi no le correspondía, que le gustaba su mejor amiga, no podía evitar sentirse feliz por sus palabras, de alguna forma se sintió mucho más arriba de lo esperado.

—Estaré para ti cuando me necesites, Tai, siempre recuerda que todo puede mejorar — Le animó mucho más Mimi.

Taichi sonrió ante las palabras de Mimi, sintió que podían entenderse ambos, que su amistad había aumentado y sólo por una llamada de feliz navidad que seguramente Mimi ya le había hecho a los demás y no sólo a él.

Pero estaba equivocado, Mimi sólo había felicitado a Taichi, sólo lo había llamado especialmente a él.

—Gracias, Mimi, gracias por llamarme y acordarte de mí.

—N-no seas tonto, no me olvidaría de ti, después de todo fuiste el primero a quien llamé.

—¿Eh? — Taichi parpadeó varias veces ante lo expuesto por la chica.

Mimi midió sus palabras antes dicha y se sonrojó de sobre manera — ¡Mi-mira lo tarde que es, debes ir a dormir Taichi, es muy tarde! — Exclamó sin ni siquiera ver el reloj, pero realmente había pasado una hora desde que empezaron a hablar.

Taichi se fijó que ya eran las 10 de la noche — Es cierto, y me siento algo cansado — Logró distraerse Taichi — Entonces, ¿hablamos después, princesa?

Mimi rio un poco, aunque Taichi hubiese estado triste se veía ahora más animado, esta vez la palabra "princesa" había sido dicha con más cariño — Sí, hablamos después — Le dijo Mimi con una pequeña sonrisa y algo sonrojada.

-o-

Taichi colgó el teléfono después de despedirse de Mimi, de verdad se sintió muy animado después de ser sincero y decirle todo lo que sentía.

Se dirigió a su habitación y se destinó a acostarse en su cama, sonrió complacido pensando en lo inocente y buena persona que podía llegar a ser Mimi.

Quizá la portadora de la pureza si podía llegar a ser alguien más especial para el portador del valor.


¿Qué les ha parecido? Otra de las escenas que he logrado imaginar en Digimon Adventure 02, ahora Taichi ya está sintiendo mucho más cariño hacia Mimi, espero les haya gustado el capítulo de esta linda pareja, nos leemos luego! Espero no tardar con el siguiente capítulo T3T