Disclaimer: Digimon no me pertenece, crédito a sus respectivos autores. Lo único que me pertenece es la trama de este fic.
Advertencias: Narración dudosa, posible Occ, posible pequeños spoilers de Digimon tri.
Capítulo 12
Tiempo
Habían pasado días después de las ocurrencias con los Digimon, los digi-elegidos se encontraban realizando sus actividades normales en la escuela, pero sabían que no podían estar del todo tranquilos, porque en cualquier momento podría ocurrir otro evento desastroso en la ciudad, era algo de lo que estaban muy conscientes y alertas.
—Mimi.
La hora del almuerzo había llegado, y Mimi se dirigía con su obento hacia la cafetería, donde la esperarían los demás, no fue hasta que escuchó la voz de Taichi que paró y se dio la vuelta.
—Taichi, ¿qué sucede? —Preguntó por la gravedad en la voz de su compañero.
—No es nada… ¿vas a la cafetería? —Desvió la pregunta.
—Sí, cómo todos los días ¿no? —Le dijo extrañada, sintiendo cierta rareza en el moreno.
—¿No te molesta acompañarme? —Mimi lo observó fijamente sin comprender, pero decidió seguirle la corriente.
El chico había llevado a Mimi hacia la azotea, donde empezaron a comer, ambos guardaban cierto silencio, no tan incómodo, pero a Tachikawa le parecía un poco extraña la actitud de Taichi por no querer ir con los demás.
—¿Por qué me has traído sólo a mí? —Se atrevió a preguntar.
—No hemos tenido mucho tiempo juntos desde que volviste, ¿no? —Mimi no pudo evitar sonrojarse ante tales palabras—. Aún tenemos mucho de qué hablar —El chico la observó fijamente con una sonrisa.
—S-sí, tienes razón —Respondió con una leve y nerviosa sonrisa— ¡Pero ahora que estaré aquí en Japón tendremos mucho tiempo! —Mencionó con ahora una gran sonrisa.
Taichi no pudo evitar reír—. Siempre animas el ambiente, es todo un talento el que tienes.
—Sabes que siempre que puedo, lo digo, no puedo estar con rodeos —Guiñó su ojo y el chico sonrió.
—¿Y si es algo difícil de decir?
La chica lo miró fijamente. Pensando sobre sus sentimientos hacia Taichi, sabía que eso sí que era algo difícil de decir, más que todo porque no sabía lo que él sentía hacia ella, además de una cercana amistad, tragó saliva algo nerviosa— ¿Difícil de decir…? Bueno… —Observó los ojos de su compañero digielegido, su mirada era intensa, se quedó casi hipnotizada observándolo, cuando se dieron cuenta ambos voltearon sonrojados y dieron otro bocado a su comida nerviosos, y así se quedaron por unos minutos.
—¿Has hablado con Yamato? —Preguntó Mimi, rompiendo el silencio. Taichi volteó a mirarla sin saber exactamente que decirle, volteó nuevamente, con una mirada seria.
—¿Qué se supone debo hablar con él? —Dijo con cierto orgullo, la portadora de la pureza lo miró algo enojada.
—Se nota la tensión entre ustedes, y no importa que tan difícil sea, es tu amigo, y deben hablar. No pueden estar así para siempre.
—Y no lo estaremos, es sólo que… simplemente no sé por dónde comenzar —Hizo una pequeña pausa—, Mimi todo ha cambiado, ya no es lo mismo de antes, las cosas que vivimos, se han convertido en algo más serio para mí, me preocupa hasta tal punto… que no sé cómo solucionarlo.
—Lo entiendo —Dijo—. Es una situación muy difícil, pero siempre lo hemos solucionado estando juntos, a pesar de que nos separemos, discutamos, no tengamos el mismo punto de vista, siempre salvamos el digimundo y el de aquí —La chica sin pensarlo, tomó la mano del portador del valor—. Taichi, eres nuestro líder, todos somos amigos, y debemos estar juntos para lo que viene —Le dijo mirándolo fijamente, con ojos decididos, el chico asintió con una sonrisa.
Y en ese momento, el timbre para regresar a clases sonó.
Ambos regresaron a sus respectivas clases, cuando Mimi se sienta en su respectivo lugar, Koushiro, quien estaba a su lado, le habló:
—¿Dónde estuviste? No te vimos en la cafetería —Le hizo mención, con cierta extrañeza.
—Oh, estuve con Taichi —Dijo con naturalidad. Koushiro no supo cómo reaccionar ante esa respuesta, sus sentimientos se estaban haciendo obvios hacia la Tachikawa, por lo que los celos se veían venir. Pero Taichi era su amigo, lo que lo hacía sentir mal al respecto, tampoco era como si se gustaran, pensó el chico. Aunque era algo que ni él mismo sabía— Sabes, deberíamos salir.
—¡¿Q-qué?! —Dijo sonrojado Koushiro, imaginando que se lo proponía a él.
—Sí, todos nosotros, incluida a Meimei —Le respondió con una sonrisa, el chico rápidamente bajó de su nube.
Las aguas termales, ¿qué mejor lugar para ir con tus amigos? Es un lugar relajante, después de tantas anécdotas, los niños elegidos se lo merecían, habían quedado de acuerdo en reunirse debajo del puente; asimismo, Mimi pasaría por casa de Taichi para irse juntos, Hikari estaba al tanto de los sentimientos de ambos, por lo que no se interpuso mucho cuando caminaban hacia el lugar de encuentro, le gustaba la atmosfera que emitían ambos, era un ambiente agradable, ella le discutía por tardarse tanto, y él sólo se reía por sus regaños, pareciendo saber controlar la situación; ambos divertían al a vez; era complicado y a la vez tan fácil de descifrar. Hikari no pudo evitar tomarle una foto a ambos, quienes iban caminando un poco más adelante que ella.
—Hey, ¡¿Qué crees que haces?! —Le replicó su hermano.
—Oh, ¿lo hice sin darme cuenta? Es que lucían tan bien juntos —Respondió Hikari mientras observaba la foto de ambos charlando alegremente.
La pareja se sonrojó y rápidamente cambió el tema.
—¡Vamos, o llegaremos tarde! —Dijo Mimi rápidamente, dándose la vuelta, siendo seguida por ambos Yagami.
Era evidente, a Taichi le gustaba la personalidad autoritaria de Mimi, de chica que siempre hacía lo que quería, y le gustaba hacer feliz a los demás, como el plan de ir a las aguas termales juntos. Y a pesar de las quejas por llegar de últimos, a Taichi no le importaba disculparse una vez más, a veces le daba un poco de miedo sus enojos, pero terminaba por saber controlarlos.
Cuando llegaron todos estaban muy emocionados, al momento de escoger la yukata, Taichi no pudo evitar darse cuenta del cambio radical en Koushiro cuando Mimi se acercaba, ya que él nunca fue del tipo de ponerse muy nervioso estando en su presencia. A pesar de que al parecer Mimi no se diera cuenta de ello, y sólo seguía siendo ella misma.
—Taichi, ¿qué sucede? —Preguntó Mimi—. Has estado observando lo mismo durante ya 2 minutos.
—Ah, no es nada —Sonrió rápidamente.
—Mmm, sino sabes que usar podías haberme pedido ayuda —Dijo— Ten, este seguro quedará bien en ti —Tomó una yukata y se la dio con una sonrisa.
Al momento de decirle eso, sabía que si le quedaría bien, pero no imaginó que se viera realmente tan bien en él.
—Ese color luce muy bien en ti —Alagó Taichi, antes de que alguien más pasara y lo escuchara.
—G-gracias —Se sonrojó—. Tú también te vez muy bien.
Seguidamente, cuando todos terminaron de arreglarse, se dirigieron a los diferentes lugares del lugar, realizando diferentes actividades, lástima no todo podía estar tranquilo. Taichi seguía con la misma tensión con su amigo Yamato, no sabían ni qué decirse. Y que hablar de la pequeña perdida de los Digimon de Sora y Meiko, aquel evento fue en parte arriesgada, penosa, y a la vez divertida. Como siempre, Mimi sólo ejercía sus acciones, sin importar lo que pasaría después, al parecer fue la única que no se sintió tan avergonzada al entrar al sitio para hombres. Aunque Taichi se estresó un poco por tal evento.
De regreso, cada uno se fue por su diferente dirección, Mimi nuevamente acompañando a los hermanos Yagami.
Hikari estaba un poco más adelantada que ellos, quienes parecían más bien disfrutar el ambiente.
—¿Te has divertido? —Preguntó Mimi, mientras cargaba a Palmón que dormía aun plácidamente, como los demás Digimon.
—Sí, fue relajante, a pesar del pequeño inconveniente en el baño de los chicos —Le dijo con cierto tono regañón, saliendo una pequeña gota de sudor en la cara de Mimi.
—Sólo se dio así, no podíamos dejar que Biyomon y Meikuumon solas allí dentro —Se defendió. Taichi sólo se rio en respuesta.
—Lo sé, aunque si hubiera hecho lo mismo por Agumon en el baño de chicas seguramente me hubiera llevado una gran golpiza.
—¿Cómo hace 6 años?
Taichi recordó, aquélla vez cuando eran más niños, su primera vez en el Digimundo y aún tenían mucho que aprender, pensando que Mimi estaría en peligro, la misma sólo se encontraba tomando un baño caliente, pero aun así tanto él como Koushiro salieron en su búsqueda, observándola sobre el agua sin ropa, ella les había lanzado varios objetos sin importas si les hacía daño.
—Sí… como esa vez —Se sonrojó como si hubiera estado ahí nuevamente.
—¡Deja de pensar en eso! —Lo golpeó como reacción.
—¡Hey, fuiste tú la que me hiciste recordarlo! —Se defendió.
La discusión no había durado mucho, pronto se encontraban charlando de otro tema, incluyendo a Hikari quien ya se había adaptado a su paso (a sabiendas de que ya les había dado tiempo suficiente a la "pareja"), hasta llegar a casa.
Taichi se ofreció para acompañar a Mimi junto a Palmon. Por lo que Hikari, junto a Agumon y Tailmon se quedaron en casa.
—Hey Mimi, ¿no has notado algo en Koushiro? —Se atrevió a preguntar.
—¿Algo? ¿Qué podría ser? —Dijo confundida.
—¿En su forma de actuar no has notado nada? —Especificó.
Mimi lo pensó por unos segundos— No, lo siento muy normal. Sigue siendo el mismo de siempre. Sólo que se ha vuelto un poco más observador. Es decir, ya no ve tanto sólo a su ordenador —Dijo con cierto tono burlón.
—Ya veo… —Mimi notó el tono apagado de Taichi.
—¿Sucede algo? —Le preguntó preocupada.
—No es nada, creo que es sólo mi imaginación —Sonrió el moreno— No hay nada de que preocuparse.
—Claro que sí, aún no has hablado con Yamato —Regañó la chica.
—Hey, no es así de simple…
—¡Excusas!
Y así sucede, ambos tenían mucho tiempo para poder expresar sus sentimientos, pero con todo lo que estaba pasando, pensaban que era mejor dejarlo para después, porque ninguno de los dos sabía lo que el otro sentía. A pesar de ya varios de sus amigos notarlo, pero, bueno… ya habría una oportunidad indicada para alguno de los dos.
Taichi dejó a Mimi en su casa y se despidió comúnmente, se dirigió nuevamente a su casa a paso lento, queriendo estar un rato a solas. Intentando liberar más su mente. A pesar de los problemas, él no pudo evitar sonreír por el día que había tenido.
Notas de autora: ¡Hola! Cuanto tiempo, espero no se molesten por mi tardanza :'c hubieron varios días en los que intenté escribir pero nada venía a mi cabeza xD más que todo porque me gusta esperar lo que posiblemente pasase en Digimon Tri, y no arruinarlo. Bueno, ¿quien no se ha puesto feliz cuando vieron a Mimi pasar por Taichi y Hikari? Oh Dios, enserio no pude evitar alegrarme mucho! x3 a pesar de que Koushiro sienta cosas por Mimi, me siento feliz de que no olviden ilusionarme con el Michi xD espero les haya gustado este capítulo, y también espero pronto volver con la continuación!
