¡Hola! Esta vez no me he tardado mucho con la continuación xD, me hace sentir muy feliz eso :'D ha de ser porque tengo vacaciones XD! jeje espero les guste este capítulo!


Capítulo 13

Inseguridades


Se sentía tan molesta, e incluso patética, su intención de salvar y ayudar a todos sólo había sido un fracaso. Su amiga Palmon estaba muy herida, tanto que tuvo que colocarle cintas en las partes que más le dolían, frunció más el ceño, las noticias sólo empeoraban la situación, porque todo lo que había hecho, salió mal. Ahora los ciudadanos no tenían lugar a dudas en que los Digimon eran peligrosos, malos, y debían desaparecer.

No quería preocupar a Palmon con sus problemas, más de lo que ya lo hacía, por lo que no quiso hablar más sobre el tema. Sacó su teléfono celular y buscó el número de Taichi, lo observó quizá hasta po minutos, sin hacer absolutamente nada. Quería marcarle, pero algo lo impedía, quizá porque no sabía realmente que decirle. Sentía un poco de vergüenza por lo ocurrido, y de cierta forma tenía miedo de lo que él fuera a decirle, aunque él apoyase su idea de que están cansados de que insulten a sus amigos Digimon, pero sus tácticas para solucionar el problema fueron muy diferentes, Taichi intentó apoyarla, pero él veía las cosas de manera más cuidadosa, pensaba antes de actuar, y ella lo entendía, después de lo que pasó ella lo entendía aún más.

Así que decidió no hacer nada por esa vez.


En el transcurso del día, Mimi se encontraba muy apagada y fuera de la realidad; y el hecho de escuchar a sus compañeras cuchichear entre ellas sobre lo ocurrido el día anterior no la hacía sentir mejor, no lo soportaba, quería decirles más que sólo un "díganlo de frente" pero ella misma se cayó. Últimamente, no decía lo que ella pensaba tan a la ligera.

Nuevamente observó su celular, buscando el nombre de Taichi, intentando llamarlo o dejarle un mensaje, de verdad necesitaba hablar con él. Aunque odiase sentirse tan dependiente de él, cuando estaba por marcar el número, las chicas de su sección la interrumpieron, con palabras que la hicieron sentir aún más furiosa; ella lo sabía, era una ególatra, y últimamente sólo quería cambiarlo, pensando en que si quizá ella se callara o no hiciera nada, todo sería mejor.

Bajó su mirada, y observó el nombre de Taichi en su celular, lo quitó y guardó nuevamente su celular, en definitiva no desahogaría su coraje con él.


De camino a casa, logró escuchar su teléfono llegar un mensaje, ella lo tomó y abrió el mensaje que había llegado, era de Taichi y textualmente le decía: "¿Ya te fuiste?". Su intento de no sonreír aunque sea un poco había fallado, de cierta forma de sentía un poco más animada de que él se preocupara por ella, o eso quería pensar. Lastimosamente, Mimi no quería preocuparlo más con sus problemas y pensamientos oscuros. Por lo que no supo cómo responderle, guardó su celular y siguió caminando, hasta que observó a Joe observando la nada.

—¿Joe? —Tenía mucho tiempo sin verlo, ya que nunca aparecía cuando era llamado debido a sus grandes ocupaciones en sus estudios. Por lo que bajó y se acercó a él sin pensarlo.

En ese momento, en la conversación que sostuvieron, sintió que tanto ella como él tenían ciertos problemas con lo que estaba ocurriendo con los Digimon, sólo que la gran diferencia entre ambos era que Mimi actuaba y lo arruinaba, Joe no actuaba y aun así lo arruinaba.

Pero ambos, de cierta forma, lo arruinaban. Y en ese momento, Tachikawa no tenía las palabras adecuadas que decirle a Joe para animarlo, quizá en días anteriores, habría hecho lo posible por al menos sacarle una sonrisa, pero ella pasaba por dudas, al igual que él.

Escuchó nuevamente su teléfono llegar un mensaje, por lo que intentó ignorarlo nuevamente.

—Deberías responder, quizá sea algo importante —Le aconsejó Joe para dar media vuelta e irse.

—No sé qué decirle —Dijo antes de que Joe terminara de irse.

—Mimi, es mejor ser una ególatra a un cobarde, no actúes como yo y responde, al menos así Taichi sabrá que estás bien…

—¿Cómo sabías que…?

Joe sólo ignoró lo que ella estaba por decir, siguiendo caminando hacia sus clases particulares, lo que no sabían ambos eran que fueron escuchados por Hikari.


Taichi se encontraba en su habitación junto a su hermana, mientras él observaba el último mensaje de Mimi "Lo siento por tardar en contestar, estoy bien, ya llegué a casa ;)" el cual recibió hace unos minutos, suspiró resignado, quería hablar con ella porque sabía que no se encontraba bien. Pero, ¿qué podía hacer él? Cuando no podía ni enfrentarse a Yamato, mucho menos poder hablar con Joe, tampoco podía enfrentar la situación que albergaban.

Y eso mismo se lo mencionó su hermana, como si hubiese leído su mente, ella de cierta forma siempre fue tan peculiar. Pero él no necesitaba que se lo dijera, porque ya lo sabía, y no tenía ánimos de hablar de ello ahora.

—Vete a dormir —Fue lo único que pudo decirle, así que ella se fue a su habitación.

Apagó la luz y se dirigió a su cama, observó el número de Mimi, la verdad no quería sentirse como un fastidioso, ella ya le había respondido lo suficiente como para saber que ella no quería hablar con nadie en ese momento. Por lo que solamente dejó su celular y se durmió, mañana sería el festival por lo que debía guardar energías para lo que pudiera venir.


Tachikawa observó la puerta del café que habían organizado, sin tener el valor de verles a la cara a sus compañeras, así que sólo intentó huir, como lo haría Joe. Pero su punto de vista cambió después de observar a Meiko usar el traje que habían diseñado, sintió como su energía volvía a ella, la conmovió el hecho de que a ella si le hubiera gustado su idea y que se divirtiera con ello, que sin importar lo que dijeran los demás, ella usaría aquél traje. No pudo evitar abrazarla, de un segundo a otro la sonrisa de Mimi había regresado. No necesito hablar con nadie sobre eso para sentirse mejor, sólo necesito darse cuenta de que sin importar las circunstancias ella intentaría animar la situación.

Y esta vez, sin pensarlo, le envió un mensaje a Taichi.

"Espero puedas venir, te haré muy feliz" Escribió y le mando una foto de ella guiñándole el ojo con sus dedos formando una "v". El chico al observar eso no pudo evitar sonreír, no supo cómo Mimi había recuperado el ánimo, pero eso era lo de menos, lo importante era que ya de verdad se sentía mejor.

—Taichi —Antes de poder ir al café, su amiga Sora lo había interrumpido—. Deberías ir a ver a Mimi, seguro te gustara —La pelirroja estaba muy al tanto de los sentimientos de ambo, por lo que como podía, ella los apoyaba.

—Por supuesto —Le dijo con una sonrisa, yendo hacia el café-extraño-estadounidense que había preparado Mimi.

Cuando llegó, fue recibido por Meiko, quien tartamudeaba intentando darle la bienvenida al café, aunque luego se dio cuenta de que era Taichi.

—¡Oh, Taichi, si viniste! —Exclamó animada Mimi, mientras caminaba hacia él sosteniendo una bajilla con varios vasos llenos de agua.

—S-sí, no podía perdérmelo —Dijo con cierto sonrojo después de observar toda la vestimenta de Mimi. Realmente lucía muy bien en ella.

—Meimei, llévalo a su mesa —Le dijo Mimi con una sonrisa.

—¡S-sí! —Exclamó como respuesta—. ¡Sígame por favor, lo llevaré a su mesa! —Dijo muy formal y apenada a la vez, Taichi sólo la siguió un poco divertido por como Meiko intentaba caminar usando ese traje de porrista.

Al momento de Mimi llevarle el agua, y escribir su pedido aprovechó de hablar con él un poco.

—¿Y bien? —Preguntó al moreno, quien no entendió a donde quería llegar, por lo que sólo respondió con un "¿Qué?" para beber luego un sorbo de agua — ¿Cómo me veo? —Le dijo dando una vuelta muy coqueta, provocando que Taichi se sonrojara un poco y mirara hacia otro lado.

—Luce muy bien en ti —Respondió sincero.

—¡¿De verdad?! —Dijo Tachikawa muy alegre—. Apuesto a que si voy a tu práctica y te animo con este traje te iría mucho mejor —Mencionó confiada de sí misma.

—Dudo que eso pase —Mencionó.

—¡¿Por qué?! —Le dijo con cierto tono quejón.

—Porque me distraería mucho viéndote —Dijo sin pensar, sonrojando inmediatamente a Mimi. Taichi midió sus palabras y se sonrojó nuevamente, pero ya no había marcha atrás, sólo cambiar el tema y pedir lo que primero que viera en la carta. Meiko no puso evitar observar aquélla escena, hasta ella pudo notar cierta conexión entre ellos.

—Hey, Mimi —La llamó Meiko cuando ella regresó con el pedido de Taichi.

—¿Qué sucede? —Le dijo después de informarle a la cocinera sobre el pedido.

—¿T-taichi y tú son muy unidos? —Mimi se sonrojó un poco por lo dicho por Meiko—. ¡Lo siento, n-no es de mi incumbencia! E-es sólo… que sentí algo muy diferente cuando los vi hablar —Dijo muy tímida.

—No es ningún problema, aunque no sabía que fueras husmeadora —Le dijo un poco divertida, a lo que Meiko sólo pudo disculparte, Mimi sólo se rio por la reacción de la pelinegro— No me molesta —Dijo despreocupada— A lo que respecta a tu pregunta… si, somos muy amigos —Sonrió haciendo que Meiko también sonriera.

Después de que Taichi terminara de comer varios de sus pedidos, y observar a Mimi bailar, pensó que en definitiva no podía ganar un partido con ella vestida de esa manera, ¡no dejaría de verla! Agradecía que estuviera muy ocupada como para ir a su práctica que comenzaría dentro de pocos minutos, aunque llegó un poco tarde por la sorpresa presencia de los Digimon en el festival. Intentando buscar a alguno de sus compañeros Digielegidos, de todos justamente se encontró fue a Yamato, quien no desaprovechó la oportunidad para hacerle preguntas que él mismo no quería responder.


Mimi y Meiko regresaban al café luego de que sus Digimon aparecieran, llevándolos a un lugar más seguro debido a que a pesar de que pensaran que estaban disfrazados, era mejor que se quedaran en un solo lugar.

—Mi-Mimi… quería hacerte otra pregunta —Mencionó Meiko.

—¿Dime? —Le dijo mientras seguían caminando.

—Es sobre Koushiro...

—¿Qué sucede con él?

—No pude evitar observar que él te mira de manera distinta, pero tú no lo miras de esa forma, Taichi y tú… pueden mirarse de una forma muy distinta hacia los demás…

—Meimei, no te estoy entendiendo —Admitió Mimi—. Koushiro es un buen amigo, no sé cómo debería mirarlo si es a lo que te refieres… Taichi es… pues… —Intentó encontrar las palabras adecuadas para decirle sin tener que expresar lo que sentía— Especial.

—Oh… ya veo… lo siento… hoy he estado muy preguntona —Bajó su mirada apenada.

—¡Dije que no te preocupes! ¿Somos amigas, no? Tenemos que conocernos cada día mejor —Le animó mientras colocaba su mano sobre su hombro y Meiko asentía con una sonrisa. Cuando llegaron al escondieron a sus Digimon debajo de una mesa, cerca de ellas, cuando sonó la canción para bailar nuevamente, Mochidzuki no pudo resistirlo más, no podía bailar por tercera vez aquélla canción por lo que salió corriendo. Así que Mimi tuvo que bailar ella sola.

Cuando Meikuumon desapareció, Mimi y Meiko la buscaron por toda la escuela, pero cuando se dieron cuenta ya era demasiado tarde, para sorpresa de Mimi, Ken se encontraba en manos de Meikuumon y se la llevó dentro de la distorsión, siendo seguido por Palmon, Gomamon y Leomon, quienes iban al rescate de Meikuumon.

Taichi cuando leyó el mensaje de una nueva distorsión había aparecido, salió corriendo en su búsqueda, junto a los demás Digielegidos, al ver a las chicas muy cerca del lugar peligroso no pudo evitar gritar el nombre de Mimi, mientras que Sora seguidamente gritaba el nombre de Mochidzuki.

Los demás Digimon intentan entrar a la distorsión, pero se les fue infructuoso el resultado, por lo que todos sólo empezaron a ver mediante la laptop de Koushiro lo que estaba ocurriendo allí dentro. La pelea se veía muy difícil de ganar, pero todo cambió cuando Joe apareció, fue una ardua batalla, donde los Digimon de Mimi y Joe tuvieron su megaevolución.

Pero cuando creyeron que todo había acabado, Meikuumon atacó a Leomon, y entró en la distorsión. Dejando a todos sorprendidos, confundidos, y una Meiko preocupada por su Digimon.


—Todo estará bien, lo solucionaremos —Le dijo Taichi, intentando quitar la tristeza en el rostro de Mimi, pero por lo que estaban pasando sabía que no lo lograría. Él había accedido a acompañarla a casa, después de todo no podían continuar en el festival, Takeru y Hikari acompañaron a Meiko a su casa.

—¿Pero cómo lo sabes? Meikuumon está infectada… la presencia de Ichijouji… todo esto se está tomando cada vez más extraño y peligroso —Le interrogó muy confundida.

Taichi por su parte, llevó sus manos hacia los hombros de su compañera—. Te dije que lo solucionaremos, siempre lo hacemos, ¿verdad? Por eso somos los niños elegidos, te digo como amigo y líder, Mimi, averiguaremos lo que está pasando realmente y ganaremos esta batalla —Le dijo mirándola decisivo. La chica sólo asintió con una pequeña sonrisa, para luego seguir su camino a casa de Mimi.

—No debemos dejar a Meimei sola… Nos necesita más ahora que nunca —Dijo Mimi.

—Lo sé, está pasando por algo muy difícil ahora…

El chico se detuvo cuando sintió un pequeño roce sobre su mano, y era Mimi quien la había tomado, este lo observó confundido, mientras que ella sólo se sonrojó un poco e intentó mirarlo— ¿Podemos seguir así el resto del camino?

Taichi sonrió—. Sí —Sostuvo mejor su mano y siguieron caminando. Eso hizo sentir a Mimi más tranquila y segura.


Espero les haya gustado el capítulo, como verán, edito demasiado los verdaderos capítulos x'D no puedo evitarlo, quiero un ambiente Michi! Lamento si se les hace muy corto, o repetido el hecho de que siempre Taichi acompañe a Mimi a casa, pensé que podría ser en la escuela, pero quise agregar esa pequeña escena de la mano, lo cual me pareció muy lindo jeje, sin más que decir, nos leemos luego!