Disclaimer: Digimon no me pertenece, créditos a sus verdaderos autores, lo único que me pertenece es la trama de este fic.

Advertencias: Posible Ooc (Fuera de personaje), mucho headcanon (canon sólo dentro de mi cabeza xD), intento de comedia, quizá un poco cursi, narración de dudosa calidad.

Aclaraciones: Este capítulo se encuentra en los tiempos del ova 9 al 13 de Digimon Tri.


Capítulo 14

Los no-novios


Después del trágico incidente de Meicoomon, los días pasaron de una manera lenta y preocupante, la situación se volvía cada vez más grave, Koushiro no podía salir de su computadora, intentando buscar una solución, Meiko llevaba días sin venir a clases. Mimi cada vez lucía más preocupada, pero no importaba cuantos mensajes enviara, nunca recibía una respuesta, pronto se resignó y decidió dejarle a Meiko tiempo a solas.

Pero cada vez que podía, en el receso iba a su salón a verificar que Meiko estuviese allí, resultando siempre infructuoso.

—Hoy tampoco vino ¿eh? —Susurró para sí misma observando aquél salón, en el que tampoco estaban Taichi y Sora, lo más probable habían ido a la cafetería.

—No, tampoco vino hoy —A pesar de no haber oído el susurro de la chica, él sabía porque Mimi se había apersonado a su salón, no había que ser el más listo para darse cuenta de lo obvio.

—¡Taichi, me asustaste! —Fue la reacción de la chica al voltearse y ver al chico tomando un jugo—. Y sí, ya me di cuenta —Manifestó la chica inflando sus cachetes, Taichi se le quedó mirando aún con el sorbete dentro de su boca, ella rápidamente miró hacia el suelo, no sabiendo que más decir.

—Está bien, no te preocupes, cuando esté lista volverá, mientras tanto, Koushiro intenta buscar una solución, aunque le cueste horas de sueño —Intentó animarla, Mimi despejó su vista del piso y lo miró, con una pequeña sonrisa, afirmando levemente—. Hoy, después de la escuela… vamos juntos.

—¿Eh? ¿Y eso? —Preguntó sorprendida.

—Quiero mostrarse algo —Fue su simple respuesta, Mimi parpadeo varias veces confundida, pero aceptó rápidamente.


—¡Oh Dios, es una nueva tienda de repostería! —Exclamó Mimi con brillo en sus ojos, no había nada más que le gustase a la portadora de la pureza que probar nuevos lugares en donde comer.

—Lo vi hoy en un anuncio y pensé que te gustaría venir —Manifestó Taichi orgulloso de que haya tenido razón.

—¡Así es! —Le dio la razón— ¡Rápido, debemos entrar! —Sin esperar un segundo más, la chica lo tomó del brazo y lo llevó dentro casi haciendo que se cayera por la rapidez. Mimi apreciaba cada detalle del local, las decoraciones eran muy bonitas y los dulces del mostrador se veían deliciosos, no podía esperar a probarlos, ¡los quería todos! Se dirigió hacia una de las mesas cerca de la ventana junto a Taichi— ¡Qué lugar tan bonito! —Manifestó.

—Bueno, eso es lo de menos, ya quiero probar los postres —Manifestó el chico, en ese mismo momento, la mesera llegó y les entregó el menú, esperando su orden, ambos observaron con detalle cada postre—. ¿Qué debería pedir? —Susurró pensativo.

—Hay muchos postres de todas partes del mundo —Susurró Mimi sorprendida.

Ambos lo pensaron mucho hasta que…

—¡Tiramisú! —Manifestaron al mismo tiempo con una gran sonrisa, viendo a la mesera, quien se sorprendió por lo sincronizado que estaban.

—De acuerdo, un tiramisú para la pareja —Manifestó la chica, haciendo que los digielegidos se sonrojaran.

—N-no somos una pareja —Corrigió Taichi, ya que Mimi mantuvo su cabeza gacha sin decir nada.

—¿Enserio? A mí me parecen como toda una pareja de estudiantes que suelen venir a comer dulces después de un día en la preparatoria —Manifestó la chica sin querer, pero antes de que Taichi dijera algo se fue inmediatamente a traerles la orden. Por lo que Taichi volteó su mirada nuevamente a Mimi.

—¿Estás bien? Ya corregí el error, no tienes por qué seguir con la mirada hacia abajo.

La chica reaccionó y lo miró—. No es nada, no me molestó, es sólo que… —La chica lo pensó mucho antes de poder decirlo.

—¿Es sólo que…?

—No suena mal… —Logró decir desviando su mirada hacia la ventana muy sonrojada— No suena mal que parezcamos una pareja —Aquéllas palabras lograron que Taichi abriera sus ojos como platos y se sonrojase, hubo cierto silencio, hasta que la mesera llegó.

—¡Dos Tiramisú para los amigos que fingen no ser novios! —Taichi la miró con una gota de sudor, mientras colocaba el postre sobre la mesa— ¿Desean algo más?

—Un agua de Jamaica por favor —Manifestaron ambos nuevamente al mismo tiempo, ok, debían admitir que no podían evadir algo que ellos mismos no controlaban. La mesera por su parte parpadeó varias veces, una vez era aceptable ¿pero dos? Eso no podía ser coincidencia, pensó la joven, pero sin más, sólo sonrió y fue a por la orden.

—Taichi deja de copiarme —Le dijo la chica mirándolo como una niña pequeña.

—No se puede evitar, tengo que hacer que se vea más creíble que somos pareja, ¿no? —Bromeó el chico, haciendo que una vez más las mejillas de Mimi se tornaran rojas.

—¡I-idiota! —Fue la respuesta de Mimi, el chico no supo porque le dijo eso si había sido ella la que primero la que manifestó que se oía bien, aunque él pensaba lo mismo…

Olvidando el tema, ambos decidieron por fin darle un bocado al dichoso postre y mostraron una mirada brillante y complacida, admirando lo delicioso que estaba. Al poco tiempo, la segunda orden había llegado, pero si algo tenían en común Taichi y Mimi es que eran débiles ante deliciosa comida, por lo que pidieron otro postre, y después del segundo, decidieron irse antes de acabarse todo el dinero.

—¡Me ha encantado! —Exclamó la chica mientras caminaba junto a Taichi— ¡La próxima vez deberíamos traer a Palmon y Agumon! —Recomendó con una gran sonrisa, el chico asintió también mostrándose animado por la idea.

En definitiva, después de pasar un mal rato, necesitaban tener otro tipo de ambiente, uno más animado, y lleno de buenos postres, ¿qué mejor forma que salir con la persona que te gustaba y lograba animarte de tal manera? Después de despedirse e irse a sus hogares, se sintieron muy complacidos del buen día que habían tenido.


Pasaron varios días, y por fin Meiko había decidido ir a la escuela, todo gracias a Sora, quien muy preocupada decidió darle visitarla y darle ánimos, cuando Mimi la vio, no pudo evitar abrazarla; posteriormente convocaron una reunión donde al percatarse que Takeru se había llevado a Patamon a su casa, en conjunto decidieron pasar más tiempo con ellos, y como si fueran niños de la escuela, dejarlos nuevamente donde Koushiro, le dio un poco de vergüenza dejarse llevar con Meiko allí, porque sabía lo mal que estaba pasándola, si era difícil para ellos, ella debía estar pasándola peor.

Cuando la reunión concluyó, los caminos de todos se dividieron, quedando solo Taichi, Sora, Mimi y Hikari.

—¡Taichi deberíamos ir nuevamente a la tienda de repostería! —Exclamó Mimi— Sora, Hikari, también deberían venir —Invitó.

—¿De nuevo? Me quedaré sin dinero —Se quejó Taichi.

—¿Eso es un no? —Preguntó con una cara algo triste.

—¡No! —Negó el chico rápidamente— ¡Por supuesto que sí quiero ir!

La reacciones de ambos provocaron que Hikari y Sora se rieran, la pelirroja pensó que eran tan diferentes a como era su relación con Yamato, ellos eran tan abiertos a sus ideas, sabía que si algún día decidían enfrentar sus sentimientos, ser sinceros el uno con el otro, su relación sería muy divertida, de esas que expresan todo donde sea y con quien sea allí.

—¿De qué se ríen? —Preguntó Taichi, mirándolas con sospecha y algo de enojo.

—No es nada, es sólo que ustedes parecen estar muy bien juntos —Les dijo Sora con una sonrisa, provocando que los chicos la miraran confundidos—. Les doy mi aprobación para ir juntos, yo debo ir a casa temprano —Habló como una mamá—. Es bueno saber que ustedes están bien.

—Yo también, tengo tarea que hacer —Manifestó Hikari. Por lo que ambas chicas se despidieron y dejaron a la no pareja ir a su salida amistosa a comer postres nuevamente.


Al día siguiente los niños elegidos buscaron a sus respectivos Digimon y se les llevaron a casa.

—¡Palmon guardé éste postre para ti! —Manifestó Mimi muy animada, sacando el postre de la nevera, Palmon se vio muy animada cuando vio tan bonito postre, mucho más cuando lo probó, ya que era como estar en el cielo.

—¡Delicioso! —Manifestó la Digimon.

—¿Verdad? Taichi me llevó a una nueva tienda de repostería, sus dulces son deliciosos, le dije que debíamos llevarlos la próxima vez —Informó la chica con una gran sonrisa.

—¿Estaban en una cita? —Preguntó Palmon.

—¿Eh? ¿Qué cosas dices? —Se sonrojó Mimi—. Era una salida de amigos… —Desvió su mirada un poco tímida.

—¡Pensé que ya le habrías dicho acerca de tus sentimientos! —Exclamó su amiga Palmon mientras seguía disgustando de su postre.

—Te dije que no lo haría, no por ahora con todas estas extrañas ocurrencias —Se defendió, en definitiva, a pesar de poder pasar más tiempo con él, no veía del todo correcto confesarse, pero lo haría, eso era seguro.


—¡Comida! —Exclamó Agumon muy animado al ver la cena que había servido la señora Yagami.

—Agumon, ten más educación —Regañó Gatomon, pareciendo la hermana mayor.

—Ah, ahora que recuerdo, te compré un postre —Manifestó Taichi a su Digimon, quien se mostró aún más animado.

—¿Lo compraste en la tienda donde fuiste con Mimi? —Le preguntó Hikari inocentemente, pero con ganas de hacerlo molestar un poco.

—¿Mimi? —Cuestionó su madre— ¿Es que acaso te hiciste novio de Mimi? —Preguntó la señora Yagami, ya que le parecía curioso que saliera a solar con una chica a comer postres— ¡Que alegría! ¡Tendrán hijos hermosos!

—¿Cuándo la traes a la casa? Debes hacerlo más formal… —Manifestó su padre.

—¡No somos novios! —Exclamó Taichi muy avergonzado por lo que sus padres dijeron, Hikari se reía, en definitiva mataría a su querida hermana por esa mala broma.

—¿Por qué? ¿Es que no te parece bonita? —Interrogó la señora Yagami— La última vez que la vi lucía preciosa, ahora debe estar hecha toda una mujer —Su madre lo sabía y le gustaba bromearle a su propio hijo.

—Creo que comeré en mi habitación —Evadió todas aquéllas bromas de sus padres, tomó el plato y se fue a su habitación rápidamente. En definitiva tener conversaciones con tus padres acerca de eso era lo peor.


Los días pasaron, de manera tranquila en cierta parte, ya que no había ocurrido otra "calamidad", pero todo cambió cuando los Digimon habían recibido una noticia acerca del reinicio, que los hizo sentir más preocupados de lo que ya estaban antes, por lo que empezaron a querer pasar más tiempo con los niños elegidos. Tener más recuerdos que al menos ellos no olvidarían… Taichi pronto se enteraría de eso por parte de Agumon, Koushiro quería descubrir una forma de que eso no pasara, pero cuando Meicoomon llegó, ya era demasiado tarde.

Nuevamente tuvieron que luchar, los Digimon mostraron sus síntomas de infección, y aunque al final HerculesKabuterimon lograra calmarlos, el reinicio no pudo ser evitado.

La tristeza, lágrimas, incluso enojo no se hicieron esperar, los niños elegidos estaban pasando por quizá uno de los peores momentos de su historia, todo lo que pasaba, les hacía ver que cuando eran niños todo era más fácil. A pesar de que Koushiro los estuvo intentando animar, de poder verlos de nuevo, todos se mostraron en negación, Mimi preocupada por el bienestar de su amigo, de regreso a casa solía dejarle su bebida favorita.

Intentaban tener una vida normal, superarlo, quizá eso era lo mejor, pero dentro de ellos sabían que no era cierto, no importaba cuanto intentaran convencerse.

Esperar no era lo correcto.

Y en un día lluvioso es que todos se reunieron, decididos. Las palabras de Taichi no pudieron ser más ciertas, si se quedaban esperando, llegarían a adultos. No importaba el que pasó, si no harían. Por eso, regresarían al Digimundo.

Al sacar sus Digivice para ir al Digimundo, Taichi y Mimi compartieron una mirada que transmitía mucho sentimiento, e individualmente diciéndose que después de que todo pasara, en definitiva dirían todo lo que sentían.

Y entonces, regresaron al Digimundo, donde un sentimiento de nostalgia los consumió, y al final... pudieron reunirse con sus Digimon, quienes no los reconocían, sabían que tenían que enfrentarse a ello tarde o temprano, intentaron que fuese, lo menos doloroso posible.


Notas de autora: ¡HOLA ESTOY VIVA! cuanto tiempo ha pasado ;w;... de verdad me disculpo por la gran tardanza, siendo sincera para poder escribir necesito verme mínimo unas dos veces los capítulos y no tuve tiempo de verlos, hoy estuve todo el día (ya que por fin estoy libre) intentando terminar este capítulo, el cual espero les haya gustado, de verdad lo lamento nuevamente ewe no me gusta tardar en actualizar, no está dentro de mis costumbres pero bueno, el tiempo y la poca imaginación me perturban uwu ¿Alguien más opina que Gatomon parece una hermana mayor para agumon? Me da mucha risa cuando lo regaña porque todo Agumon se lo quiere comer xD ¿soy la única que piensa que Mimi y Taichi se miraron un poco cuando tomaron los Digivice? jaja ok, quizá son sólo imaginaciones de una michi fan :P pero me encanta pensar muchas escenas michi x3 Bueno chicos, después de muchas disculpas, ¡les doy muchas gracias por los comentarios! No saben lo feliz que me hace que les guste este fic x3 y no se preocupen, aunque me tarde, lo terminaré. Sin más que decir, nos leemos en la próxima actualización! La cual espero no tarde tanto como ésta ;w;