Disclaimer: Digimon no me pertenece.

Advertencias: SPOILER, de capítulos 14 al 17 de la cuarta OVA de Digimon tri, posible ooc (fuera de personaje), mucho headcanon (canon sólo dentro de mi cabeza), narración de dudosa calidad, entre otros.


Capítulo 15

Decisión


Sabían lo que se encontrarían una vez llegaran al digimundo, sin embargo eso no les quitaba la felicidad que sentían al volver a ver a sus compañeros, a pesar de que no los recordaban. Ahora los roles eran distintos a cuando se conocieron por primera vez; cuando eran niños, sus digimon siempre habían esperado por ellos, pero ahora los niños elegidos son los que sabían acerca de ellos y su compañerismo.

Eso no era un obstáculo para ellos, además, los digimon se veían cómodos ante su presencia. Todo parecía bien hasta el momento, a excepción de Sora y Pyocomon; y posteriormente la aparición de Meicoomon. Los niños elegidos no entendían porque podía recordar a Meiko, ni cómo podía irse mediante las distorsiones, mucho menos cuando Koushiro expresó que había extraño en ese mundo, ¿acaso el reinicio no había funcionado? Si eso seguía así, las infecciones podrían volver y eso sí sería un gran problema.

Sin embargo, los niños elegidos llegaron a la conclusión de que debían buscar a Meicoomon, y llevarla con su compañera Meiko.

Pero a pesar de la determinación que tenían, no lograban encontrar pista alguna. Parecía que se encontraban en un laberinto; Taichi sabía que Koushiro se sentía impotente cuando no encontraba las respuestas, por eso siempre le decía que no se sobre esforzara.

Ésa noche, habían hecho una fogata y decidido dormir en el bosque, que recuerdos le habían traído aquél momento. Pero algo era diferente, algo más allá del problema de Meicoomon, y era que Sora actuaba extraño. Taichi y Yamato fueron quienes lo notaron luego de que se fuera a buscar leña, por lo que una vez todos se durmieron, ellos decidieron ir a hablar con ella.

Pero Taichi no esperó que Yamato, siendo el novio de Sora, le ordenara con la mirada ser quien hablara con ella.

¿Por qué él? ¿Acaso le tenía miedo a su novia? ¿O es que siento Taichi el líder debía ser él quien hablara? Ésa última Taichi la vio como mejor opción. Además, Yamato no era tan bueno con las palabras (no era como que él si lo fuese), el rubio prefería el silencio, a veces lo recomendaba como la mejor opción para que alguien se sintiese mejor, pero en ese caso, no parecía necesario, ambos realmente se preocupaban por Sora.

Pero la manera en la que se preocupaba Taichi era por ser su amiga, una que siempre estuvo allí, y que se preocupa por los demás. Taichi siempre le tuvo aprecio a su amiga, a pesar de que alguna vez le haya gustado, a pesar de que le rompió el corazón, todo eso estaba en el pasado. Él seguía teniéndole mucho cariño a su amiga, y estaría allí cuando lo necesitara.

Además, en el corazón de Taichi ya estaba otra persona.


Mimi abrió sus ojos y se encontró con el rostro de Hikari, por alguna razón había perdido el sueño. Se levantó para caminar un poco y ver si lograba recuperarlo, pero se dio cuenta de que faltaban tres personas, Sora, Yamato y Taichi, quizá también tendrían dificultades para dormir y no estarían muy lejos de la zona.

Mientras caminaba por el bosque, logro escuchar pasos corriendo y voces, por instinto se ocultó, debido a que no logró identificar la voz en el momento de adrenalina, y con la oscuridad no veía de lejos. Pero cuando se detuvieron, pudo ver desde detrás el árbol donde se encontraba, que eran sus tres amigos.

—Nadie lo hace… —escuchó la voz triste de Sora, lo cual impidió que Mimi saliese de su escondite detrás del árbol. Sintió que por lo menos en esa ocasión, no podía hacerlo. Pero algo le impidió irse de allí. Y fue cuando escuchó la voz de Taichi.

—Arreglas los problemas de todos, pero resuelves los tuyos sola y nunca hablas de eso. Pero eso es algo bueno —por alguna extraña razón, tras escuchar esas palabras, Mimi no pudo evitar recordar lo triste que se sintió Taichi cuando Sora empezó a salir con Yamato.

"¿Podría ser posible?" pensó ella "¿A Taichi le seguía gustando Sora?" No pudo evitar pensar. Tras un momento de debilidad, Mimi no pudo pensar en algo más que eso, ya que ella no había notado que Sora estaba triste y necesitaba apoyo; Taichi era su amigo, pero nunca siguieron hablando acerca de sus sentimientos hacia la pelirroja, ¿y si seguía gustándole?

Sabía que no podía culpar a Sora por ello, después de todo ella siempre la apoyó incluso a darle chocolates a Taichi en el día de San Valentín, era su mejor amiga, pero no podía evitar sentirse celosa… aquéllos pensamientos que nublaban su mente, que la hicieron dirigirse de regreso a la fogata donde estaban los demás, no quería seguir escuchándolos después de todo. Pero una vez estuvo allí, se escuchó una gran explosión.

Los demás niños elegidos y digimons no tardaron en despertar, observando a lo lejos a Mugendramon. Querían huir pero no podían irse sin Taichi y los demás. Después fueron sorprendidos por Meicoomon, y detrás de ella llegaron sus amigos.

Sora fue corriendo hacia Mimi con cierto alivio, la castaña la aceptó con una sonrisa igual de aliviadora, no podía dejarse llevar por sentimientos negativos, ella jamás le desearía mal a su amiga, Mimi sabía muy bien que debía aclarar sus sentimientos con Taichi, ella debía saber qué era lo que sentía él. Pero en ese momento, lo que importaba era Meicoomon y Mugendramon.

Sin embargo, cuando intentaron hacer evolucionar a sus compañeros, no funcionó; por lo que Mugendramon no perdió el tiempo en atacarlos. Mimi pensó que morirían, pero lo que pasó en realidad fue que se encontró separada de los demás, junto a Tentomon.

Y tras varios minutos u horas de búsqueda, pensó que tener a Koushiro en ese momento sería de ayuda, él siempre tenía una solución. Aunque Taichi…

No quería pensar en Taichi en ese momento.

Sentía que la distraían y la desanimaban de alguna forma, nunca pensó que el amor sería tan problemático, de niña veía aquéllas películas de princesas y lo veía tan simple y romántico, como si nunca pasaran por nada malo en sus vidas, como esos sentimientos de celos, discusiones sin sentido, entre otras cosas que Mimi le hacían desesperar.

Si tan sólo fuera tan fácil, que Taichi viniera y con un beso de amor todo se solucionara y se casaran al siguiente día.

Pero por alguna razón a Mimi tampoco le gustaba esa idea, si a ella le gustaba Taichi, era por ser como era. Y si Mimi se confundía era porque seguía sin ser del todo sincera con él.

—¡Se lo diré, no me importa si me rechaza! —exclamó Mimi inconscientemente.

—¿A quién le dirás qué? —preguntó Tentomon muy confundido.

—Nada, nada, mejor sigamos buscando a los demás —desvió el tema con una gran sonrisa.


Por otro lado, Taichi se encontraba junto a su hermana Hikari, Gomamon y Plotmon, el moreno se encontraba muy confundido por lo que había pasado horas atrás, ¿por qué los Digimon no habían evolucionado? Es decir, sabía que lo del reinicio los había hecho olvidar, pero… aquél vínculo que siempre tuvieron, ¿se fue también? ¿Qué eran para los ellos ahora? Taichi pensó que Agumon evolucionaría si algo pasase, pero no funcionó…

Él había tenido esperanzas de que todo fuera a volver a ser como antes, pero viendo lo que había pasado, lo hacía retroceder.

—Aceptemos a los Digimons como son ahora. Si no, no podremos seguir adelante —aquéllas palabras de aliento de parte de su hermana lo habían hecho sentir mejor. Recordó a Mimi, quien seguramente estaría de acuerdo con su hermana y sonrió—. Todo estará bien, eso diría Mimi —recitó Hikari con cierta sonrisa, como si hubiese leído los pensamientos de Taichi, quien se sorprendió por ello, a veces su hermana le daba algo de miedo, eso lo pudo notar Hikari enseguida por cómo se echó para atrás nervioso, provocando cierta risa en ella—. Deberías decírselo —se atrevió a decirle ahora que ambos estaban solos y el tema de Mimi había salido a la luz.

—No sé de qué hablas —cambió el tema Taichi mientras le daba la espalda.

—Vamos onii-chan, no puedes ocultármelo más, sé que te gusta…

—¡No lo digas en frente de los digimons! —interrumpió Taichi nervioso mientras se volteaba a verla nuevamente, Gabumon y Plotmon lo miraron confundidos—. Se lo diré, sólo que no ahora —le manifestó colocando su mano sobre su cabeza. Hikari sonrió.

—Algunos dicen que es mejor tarde que nunca, yo digo que hay cosas que es mejor decirlas antes de que sea demasiado tarde —aconsejó como si fuese toda una experta. Hikari se mostraba siempre más madura que su hermano, más calmada y sabia después de todo—. Bueno, tenemos que encontrar a los demás, ¿vamos?

Taichi sabía que su hermana tenía razón, pero con tantos problemas a los que se enfrentaban, se le era muy difícil encontrar un momento para hablar, o quizá sólo le daba muchas vueltas al asunto, por miedo... Yagami a veces le tenía miedo al amor. Después de lo de Sora…

Él era feliz cuando estaba junto a Mimi, sus momentos con ella no podía definirlos como nada más que perfectos. Sabía que tenían sus disgustos, pero eran más las risas que los enojos. La amistad que desarrolló con ella al pasar de los años era realmente impresionante, a su parecer. Cada día lo que sentía por ella crecía considerablemente.

Sabía que debía decírselo, pero no por eso le daba menos miedo. Miedo a que le rompan el corazón nuevamente.

¿Por qué su emblema era el valor si cuando se trataba de sus sentimientos era un total miedoso?

Suspiró tras ese pensamiento, Hikari lo notó, pero no le dijo nada.

Y tras tanta búsqueda y pensamientos, se había hecho de noche. Fue cuando fueron sorprendidos por otra distorsión. Es cuando observó a Sora huyendo.


Cuando observó la distorsión, Mimi dudó un poco en pasar por él, pero cuando vio a Hikari y Koushiro pasó de una vez junto a Tentomon, es cuando se encontró también junto a Joe. Sin perder más tiempo, se dirigieron hacia donde estaba Sora, Yamato y Taichi.

Sorpresa para ella que también estaba Meiko.

Pero las reuniones no podían ser felices en ese momento, porque eran atacados una vez más por Mugendramon.

Era tan confuso ver a Gennai arriba de aquél enorme Digimon dirigiendo el ataque, y como sus Digimon no podían evolucionar, lo único que podían hacer era huir.

¿Cómo Gennai podía decir que esclavizaban a los Digimons? ¿La voluntad de Ydgrasil? ¡Cada vez entendía menos esa situación! Lo único que sabía era que todo eso estaba mal.

Cuando Gennai logró someterlos, Plotmon usó una habilidad que logró noquearlos lo suficiente como para seguir huyendo. Logrando llegar hasta un barco. Mimi pensó que podrían huir con eso, pero cuando Koushiro manifestó que no funcionaba sus esperanzas se perdieron. Además, no tardó mucho en ser atacados nuevamente.

Taichi y Yamato no dudaron en ir a distraer al enemigo, siendo seguidos por Hikari. Mimi quiso seguirlos, pero pensó que era mejor quedarse y seguir el plan de Koushiro, dejando a Sora y Meiko en el barco.

Nunca había sido fácil vencer al enemigo, siempre pasaron por muchas dificultades, pero junto a sus compañeros Mimi sabía que todo estaría bien.

Y una vez pudo ver como los Digimons digievolucionaron, sentir que ése vínculo no se había perdido, la hizo sentir mucho más segura que antes.

No había nada que temer. No había porque estar más insegura. Ni ver cuando Taichi llegó y mencionó el nombre de Sora; Tachikawa ya no podía caer en lo mismo. Después de todo, pasara lo que pasara, todo estaría bien. Así como pasó con el reinicio, sus Digimons seguían estando con ellos.

Lo que no esperó era que al final del día, Meicoomon perdiera el control.