Disclaimer: Digimon no me pertenece.
Advertencias: SPOILER, de capítulos 18 al 21 de la quinta OVA de Digimon tri, posible ooc (fuera de personaje), narración de dudosa calidad, intento de comedia, drama y angustia a todo dar, entre otros.
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Se quedó paralizada sin poder creer lo que había ocurrido. No sentía nada en aquél momento, no podía ver nada, no supo ni como Hikari había tenido fuerzas de caminar a ese lugar, y como algo extraño empezaba a apoderarse de ella.
No, eso no podía ser cierto.
Pero una vez corrió junto a Hikari lo supo…
…Taichi había muerto.
Capítulo 16
Palabras que quedarán en el olvido
Cuando observaron a Meicoomon perder el control, los niños elegidos se dirigieron nuevamente al barco en donde habían dejado a Meiko. Pero una vez llegaron, la pelinegro estaba apunto de ser atacada por su compañera Digimon. Taichi fue el más rápido de todos y logró rescatarla.
"La clave para destruir el mundo" Así fue como Gennai se había referido a Meicoomon, les recordó Takeru.
Pero las palabras que más le indignaron a Mimi fueron "no debiste haber nacido"; ¿qué clase de persona podría decir algo como eso? La hacían sentir cierta furia cuando despreciaban de esa manera la vida de los demás. Y más porque hacían sentir triste a una de sus amigas.
No estaba bien.
Pero ciertamente, era peligroso dejar que Meicoomon fuera al mundo humano, y todos aquéllos Digimon que no parecían tener control de ellos mismos, la situación empeoraba, pero debían seguir.
Sin embargo, no pensaron que el propio digimundo estaría en su contra. Primero los dejó caer, después varios Digimons los atacan, y mientras corrían fueron atrapados por látigos, para posteriormente caer nuevamente de un acantilado. Mimi se sentía frustrada por cada cambio en su contra que hacía el digimundo, incluso hacer que oscureciera de pronto.
"El digimundo nos odia" Las palabras dichas por Hikari no debían de ser ignoradas. Y por todas las cosas que pasaban, no costaba nada creerle, por más malo que fuese.
Encendieron otra fogata, Meiko se sentía muy culpable por todo lo que pasaba, después de todo había sido su compañera Digimon la que había ocasionado aquéllos alborotos. Taichi no pudo evitar recordar cuando forzó a Greymon a megavolucionar por ser el primero en encontrar su emblema, había sido tan irresponsable de su parte, sintió tanta impotencia en aquél momento.
El ver como tu compañero era capaz de atacarte, era una de las peores experiencias, y Meiko lo estaba viviendo. Peor aún, su compañera Digimon había sido mencionada como la clave para destruir el mundo.
Los demás digielegidos a pesar de no haber pasado algo como eso, si podían entender que no era nada agradable pasar por eso, pero no había que perder las esperanzas, todos habían sido elegidos por algo, después de todo.
Siempre debían estar allí para tu compañero, así como ellos contigo.
—No importa lo que pase, no huyas. Enfrentémoslo juntos.
Esas habían sido las palabras de Taichi.
Tras varios minutos, fueron sorprendidos por una gran lluvia, por lo que se refugiaron dentro de una cueva, esperando a que el digimundo no la hiciera desaparecer.
Y mientras Mimi se secaba con una toalla, Taichi se le acercó.
—Taichi… —nombró un poco sorprendida. Porque a pesar de estar juntos no habían podido estar realmente solos, como lo habían estado varias veces en el mundo humano. Por lo que en ese momento, sintió como su corazón empezaba a palpitar un poco más rápido.
—¿Muchas cosas han pasado, no? —le dijo con cierto tono bromista que hizo sonreír a Mimi.
—Ni que lo digas —le dijo mientras terminaba de secarse el cabello.
—Oye, quería decirte algo —anunció. Mimi lo miró fijamente, percatándose que él no lo hacía. Pero una vez lo hizo, sintió como si su corazón se parara por un segundo—. Te lo diré cuando todo esto termine —manifestó. Mimi pronto sintió como si una piedra le cayera encima.
¿Por qué tenía que asustarla de esa manera?
—¡Vamos, sabes que odio que me dejen así! —le regañó ella ruborizada del enojo. Taichi se rio por esa reacción, en realidad lo habría hecho, decirle sobre sus sentimientos hacia ella, pero sentía que no era el lugar correcto ni el momento correcto. Además, lo más probable era que…
—¿Ya terminaste con la toalla? —Le preguntó Koushiro, y era justamente lo que Taichi pensaba, que serían interrumpidos por algo o alguien.
—Sí, muchas gracias —agradeció la chica regresándole la toalla, la cual en realidad era de Sora.
Pero Koushiro actuó sin pensar en esa ocasión, por alguna razón al ver a Taichi y Mimi solos, lo llevó a interrumpirlos. No se sentía enojado, aun realmente no entendía lo que pasaba entre ellos dos, sus intenciones no era separarlos, sino más bien entenderlo.
Una vez estando todos sentados, Takeru fue hacia a Hikari preguntando sobre el odio que tenía el digimundo hacia ellos. Pero seguían sin comprender porque quería deshacerse de ellos.
¿Por qué quería eliminarlos? ¿Eran un estorbo? ¿Entonces por qué eran los niños elegidos entonces?
Cuando dejó de llover, no dudaron en salir de la cueva. Se sorprendieron al encontrarse en un lugar distinto en donde se encontraban, Taichi mencionó que había sido el primer lugar que habían conocido al llegar allí de niños. Pero no hubo tiempo de pensar en ello porque el digimundo hizo que cayeran por un gran agujero.
Despertaron encontrándose con lo que menos esperaron, pero si lo que buscaban desde un inicio, volver a su mundo. Pero no esperaron ser perseguidos por la policía por el simple hecho de portar Digimons, aunque, en realidad había sido Taichi quien inició la carrera.
Mimi notó que Taichi había tomado del brazo a Meiko, intentó reprimir aquéllos sentimientos negativos que de nuevo querían apoderarse de ella. Quiso pensar que fue porque la pelinegro estaba muy vulnerable por no tener a su compañera a su lado, sí, seguramente era eso.
Tras ser acorralados, Koushiro utilizó su computadora para proteger a los Digimons, y al ser interrogados por la policía, fueron salvados por Nishijima, quien les explicó que todo lo que ocurría era por Meicoomon.
Una vez llegaron a la escuela, siendo el único lugar libre de la prensa u alguna otra persona (debido a que eran vacaciones), pudieron observar los daños que había hecho Meicoomon. Si los demás digimons atacaban de esa manera…
—¡Tenemos que detenerlos! —exclamó Mimi alterada.
—Cálmate —le dijo Taichi. Ella lo miró automáticamente.
Mimi entendía el punto de vista de Yamato, ella tampoco quedarse de brazos cruzados mientras el mundo estaba en peligro. Pero Taichi estaba aún más en lo correcto, debía admitir que había cambiado mucho su forma de liderar, se notaba mucho más maduro y a eso Mimi le gustaba, que pensara en las consecuencias antes de actuar, porque sí, su misión era salvar el mundo, no terminar de destruirlo.
Ella quisiera pensar en una gran solución a todo por lo que estaban pasando, pero entonces recordaba lo que le había dicho Taichi en la cueva.
¿Qué era lo que tenía que decirle? No podía evitar mirarlo cada vez que podía.
Peor una vez llegó la noche y todos habían cenado, todo lucía tan tranquilo que Mimi le costó creer que todo estaba en peligro; sin embargo Hikari pareció más seria cuando mencionó que daba miedo no entender lo serio que era algo hasta que ocurre cerca de ellos mismos.
En ese momento, las luces se apagaron, Mimi se sobresaltó un poco, pero después de escuchar la voz de Takeru y encendió una linterna lo entendió todo.
Takeru buscaba una forma de distraer a Hikari, quien no se veía muy animada. Mimi podía sentir el gran aprecio que le tenía a la portadora de la luz. Además, a ella también le agradaba la idea de historias de terror, y le pareció muy gracioso a que a Yamato le aterrasen.
La historia de Joe había sido patética, no esperó que nuevamente hablara de sus exámenes y malas notas. Cuando estaba por escuchar la de Takeru se decepcionó nuevamente; sin embargo, cuando comenzó Meiko a narrar una historia, no sabía si era por el aura oscura que cargaba encima pero en realidad si daba miedo, hasta el punto de pensar que cuando abrieron la puerta de golpe, entró un fantasma.
Al ver al profesor se sintió más aliviada.
Una vez decidieron quedarse en la escuela, los niños elegidos prosiguieron a llamar a sus padres, que con tantas cosas que habían pasado lo habían olvidado. Mimi se sintió bien al tener a Sora a su lado, después de todo siempre fue una chica sentimental, no podía aguantar las lágrimas cuando hablaba con sus padres, sentir el apoyo de su amiga la hizo sentir mucho mejor.
Pero después de eso, Mimi vio por la ventana y observó a Taichi hablando con Meiko.
¿Por qué nuevamente sintió su corazón adolorido? Taichi y Meiko… ¿Es que acaso lo que quería decirle Taichi era qué…le gustaba Meiko?
Sora se dio cuenta de ello por lo que también vio por la ventana. No tenía por qué explicarle.
—No te preocupes, a Taichi no le gusta Mochizuki —le dijo provocando que Mimi sobresaltó un poco.
—¿Cómo lo sabes? —Le preguntó curiosa y a la vez apenada.
—La manera en la que la mira es más como de respeto, no es tan cercana a él, pero es lo suficiente como para preocuparse por ella —le respondió—. Taichi se preocupa por todos.
—Lo sé —dijo con una sonrisa—. No puedo creer que me deje sosegar de esta manera, incluso a veces pienso que Taichi gusta de ti —admitió aún más apenada, haciendo que Sora abriera sus ojos sorprendida, más que todo porque ella sabía sobre los sentimientos de ambos y podía afirmar al 100% que Taichi no sentía nada por ella—. No sé porque me pasa esto, si sé que Taichi es como es —dijo colocando su mano sobre la ventana, específicamente donde estaba él—. O es que tú lo conoces mejor que yo… —mencionó con tristeza.
—No es eso —respondió Sora automáticamente—. Tú has formado una gran amistad con él, pero lo que sientes, y el no habérselo dicho aún, te hace sentir de esa manera. Tienes miedo que venga alguien más y tú no puedas hacer nada para impedirlo.
—Tienes razón —dijo Mimi desviando su mirada para verla con una sonrisa—. Me conoces más que a mí misma, Sora.
—Soy tu mejor amiga, siempre estaré cuando lo necesites —le dijo sonriendo. Mimi de un momento a otro la abrazo, y ella le correspondió.
—Taichi me dijo que me diría algo cuando todo esto terminase, ¿qué crees que sea? —le preguntó después de dejar de abrazarla. Sora sonrió, le alegraba saber que por fin Taichi se había decidido a decírselo.
—Esperemos que todo esto se arregle pronto, ¿verdad? —Mimi la miró por uno segundos, y después afirmó animada.
Aquéllas palabras habían quedado en el olvido una vez vio como Taichi fue tragado por la tierra.
Mimi, derrumbada en el suelo, lloró; sin siquiera notar que Koushiro había colocado sus manos sobre sus hombros. No, no quería ser consolada en ese momento, lo que quería era ver a Taichi.
No sabía cómo Yamato sacó tantas fuerzas de levantarlos, Mimi como pudo se secó las lágrimas.
"No te disculpes. Fue su decisión"
Su decisión…
—Idiota… —susurró Mimi, pero sólo Koushiro que estaba a su lado pudo oírla, y pudo ver como aguantaba las ganas de llorar. El pelirrojo lo supo en ese momento.
Mimi acababa de perder a la persona que más quería. Y un amigo muy especial para él.
Notas de autora: ... No tengo excusas, bueno sí, las tengo, en realidad sólo había visto la cuarta OVA una vez, y hasta ahora que veo la quinta, es que me coloqué a ver la cuarta nuevamente para poder ponerme a escribir, porque desde hace tiempo quería actualizar este fanfic, no lo había olvidado, es sólo que tenía planeado tantas diferentes cosas, si supieran todo lo que tuve que cambiar una vez vi la quinta OVA, que, siendo sincera, me gustó ese final ¿por qué? Bueno, es obvio que Taichi NO puede estar muerto, al menos que en el epílogo del 2 salga su hermano gemelo, okno. Pero me gustó porque pude agregarle más drama a esto, ya saben que además hubo mucha interacción entre Meiko y Taichi que NO, yo no vi Meichi, pude ver mucho más Michi cuando Taichi le dijo a Mimi que se calmara, o que podía tomarse una ducha en la escuela que todo lo que le dijo a Meiko para que se sintiera mejor, sorry, el Michi me puede así de simple. Sin embargo no agregué lo de las duchas a mi fic porque no hallaba que más colocar, me gusta más la idea de que Mimi los viera por la ventana y junto a Sora tuvieran esa hermosa conversación.
Otra cosa es que por fin Koushiro se dio cuenta de lo que en verdad siente Mimi :) ya creo que todos están conscientes xD bueno me faltó colocar a Takeru, pero creo que es uno de los más perceptivos de todos, por cierto por otro lado estoy contenta de que agregaran muchas escenas Takari a la OVA a pesar de que Hikari no tuvo mucho protagonismo hasta el final.
En fin... ¡De verdad lamento haberme tardado! Casi cumplía el año sin actualizar, es primera vez que me pasa esto, espero me perdonen, la verdad no quise ni actualizar hasta tener estos dos capítulos listos ;n;. Aprovechando que es un domingo muy ligero, estuve desde las 4 de la tarde escribiendo y son casi las 1AM en mi país, mañana tengo que trabajar y no, pues, hasta no publicar esto no podré descansar en paz xD
Espero les haya gustado, nuevamente me disculpo por no haber actualizado más rápido, aunque quizá con éste final no logre contentar mucho XD, es que soy una fan de la angustia no lo puedo evitar ;w; ahhh, aún así espero les haya gustado, sólo piensen que pase lo que pase todo estará bien, mi Michi se logrará ewé (spoiler donde?) y agradezco a todo aquél que ha leído y comentado este fic, así como quien no se ha olvidado de este tras largos meses de espera ;3. Sin más que decir, nos leemos luego! Espero que no tan tarde la próxima vez.
