Anna observó la expresión de decepción en su rostro, las lágrimas deslizándose por sus mejillas, el ramo de flores siendo destrozado bajo su palma. No se atrevió a decir nada, simplemente cubriendo su cuerpo con la sábana para enroscarse con indiferencia en la cama, hundiendo su rostro en las frías almohadas que solía compartir con él cada noche.
Memorizó su silueta caminando por el pasillo, desechando en la basura las margaritas que había comprado antes de llegar a casa, creyendo ingenuamente que así mejoraría su relación. No se tomó la molestia en cerrar la puerta principal al salir de la casa, encaminándose hacia su auto mientras intentaba borrar la imagen que se repetía una y otra vez en su memoria.
Su esposa siendo besada por otra persona en la cama. Su esposa siendo dominada por otra persona en la cama. Acariciándola, tocándola. Haciéndole sentir las sensaciones que se supone él debería brindarle. Detuvo la marcha metros antes de la siguiente intersección, presionando el volante hasta que sus nudillos se tornaron blancos y sus dientes rechinaban de furia.
No quería admitirlo, pero hacía meses que su matrimonio andaba mal. Evitaba el ambiente pesado en casa optando por dormir en moteles a pocas horas de la carretera, excusándose con mensajes de texto que ya Anna no se molestaba en leer. Se sorprendió de que esto no hubiese ocurrido antes, varias veces inclusive se había visto fantaseado con la idea de encontrarla con otro hombre, armando un escándalo para echar a la borda 3 años de una relación monótona que no hacía más que empeorar. Le gustaba imaginar qué tan atractivo sería, o qué clase de posición le gustaría a su mujer al momento de hacer el amor con él. Rogaba cada noche por que sus más oscuros deseos se materializaran, evitando dar excusas trilladas por las cuales quería divorciarse y firmando con rapidez el papeleo para así nunca más volverla a ver.
Trató de calmarse, evocando el completo uso de la razón. Debería estar feliz; feliz por haber encontrado una salida sencilla a su monotonía, feliz por poder empezar una nueva vida con la esperanza de que nada de esto volvería a ocurrirle.
Debería estar feliz...
Pero en cada una de sus fantasías nunca figuró el que su esposa se acostase con su hermana mayor.
Este es el prefacio de uno de mis nuevos proyectos, en el cual Anna debe lidiar con las consecuencias de las acciones que eligió en su vida. Contendrá escenas de elsanna (obviamente) y de kristanna para narrar algunos capítulos. Espero les guste y dejen un review con su opinión. Depende de si les llama la atención o no voy a publicar el primer capítulo.
