PLAGA

Dragon ball y sus personajes no me pertenecen, todos son propiedad de Akira Toriyama

Capítulo 1. LOS SAYAJIN NO SE ENFERMAN.

El rey Vegeta se despertó aquella mañana en su habitación casi de madrugada, parecía una mañana como cualquier otra, su rutina fue la misma de siempre; salió de la cama, desayunó, fue como de costumbre a entrenar por un par de horas y después se dirigió hasta el salón del trono, como de costumbres sus soldados de elite lo esperaban ya para la reunión que cada mañana sostenían acerca de la seguridad del planeta y sus colonias, aun después de tantos años no podían darse el lujo de confiarse en lo que al ataque de algún enemigo se refería, los consejos de defensa y estrategia eran tan comunes ahora como lo habían sido en la guerra. Esa mañana discutían sobre un conflicto que se había suscitado hacia poco en un planeta aliado, además de que algo fue diferente y no pasó desapercibido para el rey, la ausencia de uno de sus comandantes más allegados… sin embargo no se podía dar el lujo de aplazar su agenda, la reunión dio su inicio sin mayores contratiempos, más tarde se encargaría de averiguaciones

-¿Entonces todo en calma en el planeta Vrepoi?- dijo el rey Vegeta

-Sí señor, esos revoltosos de los Cumin se han retirado ya, la intervención de los príncipes sin duda fue determinante, sin ellos no se hubiera logrado en tan poco tiempo la retirada- respondió el comandante Kale

-Magnifico, ¿qué hay de la negociación para instalar una colonia en Vrepoi?-preguntó el rey

-Tenemos autorización, debo decir que también gracias a los príncipes, su presencia en esta misión fue muy productiva, sin mencionar que la soberana de Vrepoi, recibió muy bien la visita de la reina

-Si me permite decirlo alteza-comentó otro comandante llamado Zorn- no me parece que un conflicto menor como el de Vrepoi, justifique la salida de tantos miembros de la familia real, podría ser arriesgado

-Fui yo quien dispuso que mis hijos participaran, Zorn, a últimas fechas todo había estado muy tranquilo y esos mocosos tienen que salir del planeta de vez en cuando y comenzar a cumplir con las responsabilidades que tendrán, sobre todo Vegeta que ocupará mi lugar alguna día, además... – el rey se interrumpió con la repentina llegada del hombre que le hacía falta en la reunión, era de gran estatura y calvo- llegas tarde Nappa, espero que tengas una buena explicación

-Disculpe majestad- dijo Nappa reverenciando al rey- pero debe venir conmigo… es urgente…-dijo en tono apremiante

El rey miró de pies a cabeza a Nappa, el enorme sayajin parecía respirar agitadamente, tenía un aspecto desaliñado como si acabara de salir de un entrenamiento o un combate, sin embargo no había en él ningún rastro de sangre o heridas, solo se dejaba ver un poco de sudor perlando su frente

-Está bien- concedió el rey- Kale, ¿Cuándo están de vuelta mis hijos?

-Esta misma tarde alteza- contestó el aludido

-Bien, avísenme de inmediato cuando lleguen, vamos Nappa- dijo saliendo del salón, y siguiendo al corpulento hombre, que apresuradamente caminó delante de él por un largo pasillo, hasta descender un par de pisos más abajo, llegando al lugar donde se hallaba una amplia sala de recuperación que no había sido usada en mucho tiempo, sin embargo, todo estaba limpio y ordenado, se percibía el movimiento de personas al interior de esta como si de algo cotidiano se tratara, antes de entrar al área de los tanques de recuperación Nappa se detuvo

-Espero no le moleste que no haya ido a la reunión de hoy y que lo haya traído tan apresuradamente, pero no creí que fuera conveniente decirle frente a todos

-Déjate de rodeos Nappa, y dime de una buena vez que pasa- dijo el rey exaltado

-Entre majestad- dijo Nappa haciéndose a un lado para dejar entra al rey, cuando ingresó en la sala, el rey pudo darse cuenta del porque tanto movimiento al interior, ante sus ojos vislumbró dos hileras de tanques de recuperación, cada uno ocupado y en funcionamiento, obviamente el personal médico, conformado en su mayoría por seres de aspecto reptiloide de baja estatura, se hallaba también ahí para monitorizar a cada uno de los ocupantes, el que parecía el encargado de todos se acercó al rey

-¿Qué es todo esto?, es que acaso ¿hubo algún enfrentamiento y no fui informado?, ¿Cuántos son? ¿8? ¿10?- cuestionó el rey intentando contabilizar los tanques de recuperación

-Doce, majestad- respondió Nappa, no hubo enfrentamiento alguno

-Entonces ¿quieres explicarme como es que una docena de soldados se encuentra en estas condiciones?- dijo el rey mirando el monitor de uno de ellos

-No lo sé señor, estos hombres comenzaron ayer con… como explicárselo…malestares

-¿malestares has dicho?-preguntó el rey un tanto incrédulo de la afirmación

-Sí señor, cansancio, algunos de ellos debilidad, fiebre… y esas extrañas lesiones…- dijo Nappa con un poco de titubeo

-¿Fiebre? Hablas como si estos hombres estuvieran enfermos

-Lo están señor….

-¿Y me traes hasta aquí porque pescaron un resfriado?, por eso tanto alboroto, esto le pasa a veces a los soldados de clase baja, sobre todo si han combatido hasta el límite de sus fuerzas por largo tiempo

-Son soldados de elite, todos pertenecen a mi escuadrón y créame no es un resfriado, estos hombres están realmente mal- dijo Nappa dejando salir su preocupación

-¿Y que es lo que les pasa?

-No lo sabemos señor,- respondió Nappa avergonzado- también para mí fue una sorpresa, lo peor del caso es que los tanques de recuperación parecen no ayudar en nada

-¿Como?

-Alteza,- respondió el sujeto a cargo después de reverenciar con la cabeza - los tanques están diseñados para tratar heridas del combate, curar lesiones internas a causa de los golpes, fracturas y otras más que pueden producirse en una batalla, pero esto es muy diferente… los tanques no curan enfermedades

-Los sayajin no nos enfermamos, somos una raza guerrera, nuestros cuerpos son resistentes a infecciones y nuestra juventud es incluso más larga que la de muchas razas similares en la galaxia, como ya le dije solo los soldados de clase más baja suelen presentar algunas molestias de vez en cuando, pero no porque estén enfermos, es solo que su energía se agota momentáneamente, pero nada que un poco de descanso y buena comida no resuelva

-Pero desgraciadamente es así, señor, estos hombres se encuentran en estado crítico, si observa sus gráficas en el monitor, se dará cuenta de que la fiebre no ha cedido en las últimas veinticuatro horas y esas extrañas lesiones…no recuerdo haber visto ninguna parecida antes, ni siquiera en las razas más débiles de la galaxia- explicó el médico

-¿Cuánto tiempo llevan así?

-Dos días, majestad, al principio yo tampoco le di importancia, pensé que las molestias serian algo pasajero pero empeoraron al paso de las horas, fue por eso que se reinstaló esta sala, ninguna de las que tenemos hubiera podido dar cabida a tantos casos, fue por eso que no acudí a la reunión de hoy, hasta hace apenas un par de horas pudimos traerlos a todos aquí

-Una docena- comentó el rey Vegeta en tono reflexivo- tu escuadrón es uno de los más numerosos Nappa, doce hombres no serían algo tan significativo, y por lo que dices son los únicos…

-Así parece majestad- respondió Nappa- ya me he encargado de interrogar al resto y parece que ningún otro presenta molestias parecidas

-De acuerdo, ya que tú eres el único que sabe de esto, revisa si hay más hombres en las mismas condiciones en los otros escuadrones

-Son más de un centenar…-respondió Nappa

-Tienes tiempo Nappa, no importa si mañana no acudes de nuevo a la reunión matutina….

Pasó una semana desde aquella conversación, el panorama no podía ser más desalentador, la raza sayajin estaba siendo literalmente invadida por aquel extraño padecimiento, los primeros casos habían sido solamente el principio, mas sayajin contagiados se presentaron apenas un día después de que se instalara a los primeros doce hombres en aquella sala de recuperación, mucho más rápido de lo que Nappa hubiera podido haberlos encontrado, la población estaba sumamente inquieta, a la fecha sumaban treinta y un casos de la rara enfermedad, eso hablando de los que hasta ahora sobrevivían…

-Esta es una situación de emergencia, jamás se había dado algo similar en nuestra historia, somos guerreros, nuestro cuerpo debería ser más resistente, pero esta cosa nos hace parecer moscas, y no me refiero solo a los guerreros de clase baja que han llegado a sucumbir en menos de setenta y dos horas- comentó Kale

-Creo que la clase es lo que menos importa, guerreros de la clase más alta también han sucumbido en el mismo tiempo- replicó Zorn

-Del primer grupo de contagiados hasta ahora solo sobreviven diez, quizás se deba a que estos fueron atendidos de manera más inmediata, los dos que murieron fueron los primeros que presentaron los síntomas- comentó Nappa

Esta reunión a la que había convocado el rey Vegeta, resultó en un total desastre, ninguno de los asistentes tenía idea de cómo hacer frente a la situación, el único resultado fue declarase en estado de emergencia y alentar a la población a acudir al centro de recuperación más cercano en caso de presentar cualquiera de los síntomas, el rey estaba más que abrumado, apenas terminó la reunión fue directo a su alcoba con la intención de cambiarse de indumentaria y después como todo buen sayajin, irse a entrenar para despejar un poco la mente, apenas ingresó a su habitación tuvo que cancelar sus planes, pues al entrar, pudo ver ahí sentada en uno de los cómodos sillones de la alcoba a la reina que parecía esperarle, esta apenas lo vió se puso de pie adoptando una postura erguida y seria, para después brindarle una reverencia

-Te saludo majestad- dijo la reina en actitud respetuosa

-Anien-dijo el rey por todo saludo e inclinando ligeramente la cabeza- por fin te decidiste a volver, los espero desde hace una semana, quisiera, si se puede saber, que hay en Vrepoi que le resulte tan interesante a mis hijos y a ti- dijo en tono de reproche

-Había que dejar todo solucionado, el conflicto con los Cumin se resolvió fácilmente, pero el asunto de fundar una colonia nuestra en Vrepoi resultó un poco más complicado, teníamos que dejarlos tranquilos a todos de que no los ayudamos para intentar invadirlos nosotros, además creo que te avisamos que no llegaríamos en el día planeado- respondió la reina con mesura-sin embargo me parece que yo también merezco una explicación del porque no fuimos recibidos como se debía

-Estaba ocupado- dijo el rey tomando asiento y haciendo un ademan para que su esposa hiciera lo mismo- si hubieran llegado el día que prometieron se darían cuenta de la situación

-¿Algún problema con nuestros aliados?- preguntó la reina

-Algo mucho más grave, creo que nunca nos habíamos enfrentado a algo así

La reina se puso de pie el ver el gesto abrumado de su esposo, sirvió un poco del vino que siempre se hallaba dispuesto en su habitación en un par de copas, entregó la que se encontraba casi llena al rey y ella tomó la que había llenado hasta la mitad para volver a tomar asiento

-De acuerdo, ponme al tanto- dijo la reina centrando toda su atención en el rey, quien de inmediato comenzó a relatarle todo lo ocurrido, fácilmente trascurrieron un par de horas mientras ambos conversaban, la reina escuchaba casi incrédula, para ella tampoco era fácil asimilar la existencia de una enfermedad que minaba en tan poco tiempo a un sayajin, su conversación fue interrumpida de pronto por un inesperado visitante…el príncipe Vegeta, quien irrumpió en la habitación bruscamente

-Padre, quieres decirme, ¿Por qué has dado la orden de que mi escuadrón se quede acuartelado?- preguntó con gran descontento en su voz- acabamos de volver de una misión y les había dado unos días de permiso, ¿Por qué contradices mis órdenes? ¿Acaso tienes pensado castigarme por haber llegado una semanas después de lo que dijiste?- ambos monarcas miraron a su primogénito, ya se esperaban una reacción así, vegeta continuó hablando- por si no te has enterado resolvimos el conflicto mucho mejor de lo que….

-Ya está bien Vegeta- intervino su madre- tu padre me estaba contando todo lo que ocurrió en nuestra ausencia, hay una buena razón para que los soldados se queden dónde están- explicó en tono conciliador- siéntate para que tú también te enteres de una vez- dijo indicándole un asiento libre al lado de su padre y después le pasó su copa que se encontraba intacta- continua majestad

-Antes que nada no estoy castigando a nadie Vegeta, pero no puedo arriesgarme a que más soldados se contagien

-Se contagien ¿de qué?

-Aun no lo sabemos, pero desde hace una semana existe una enfermedad aparentemente contagiosa entre los soldados, no sabemos con exactitud que es, pero si sabemos que puede ser letal, no respeta rango ni clases, puede acabar con un sayajin en dos o tres días… no sabemos cómo enfrentarle, hasta ahora habíamos creído que nuestra raza era inmune a las enfermedades debido a nuestra fortaleza, por lo tanto no tenemos una cura

-¿Que dicen esos lagartos inútiles?-preguntó Vegeta refiriéndose al personal médico

-Hacen lo que pueden pero incluso ellos no han podido averiguar que ocurre

-¿Y ya hablaste con Bardock?

-¿Bardock?

-Él vive la tierra ¿no?, si se trata de investigación científica siempre recurrimos a ellos

-Para crear armas y naves- quiso aclarar el rey

-Pero son una raza débil, de seguro que ellos están más acostumbrados a las enfermedades que nosotros- aclaró Vegeta

Una segunda interrupción se dio en el lugar, esta vez por fuertes golpeteos en la puerta

-Adelante-ordenó el rey, el comandante Kale entró

-Majestad, disculpe la interrupción, acaban de informar de otra docena de enfermos

-¿Más soldados?- preguntó Vegeta

-No, príncipe Vegeta- respondió Kale- esta vez se han contagiado civiles, creemos que en las próximas horas el número podría aumentar, si este contagio sigue dudo que tengamos suficientes tanques de recuperación para todos

-Kale, comunícame de inmediato con Bardock…

-¿Nuestro embajador en la tierra?- quiso cerciorarse Kale

-El mismo, ten lista la transmisión lo antes posible

-Si señor- dijo Kale saliendo de la habitación para cumplir la orden del rey

-Espero que tengas razón, Vegeta, ojala los terrícolas puedan averiguar que rayos sucede…

En el planeta tierra, para ser más exacto en la capital del oeste, corría un caluroso verano, en los muchos años que Bardock llevaba ya viviendo en la tierra, se había acostumbrado a un cambiante clima, sin embargo el verano era la estación en la que se sentía más cómodo, pues le recordaba en gran medida el clima caluroso de su planeta natal, al cual no había hecho una visita desde hacía casi tres años debido al constante intercambio que la tierra y el planeta Veyita mantenían, siempre había que renovar tratados, reafirmar acuerdos, servir de enlace entre un planeta y otro para algún asunto de estado, o, como en este caso hacer las veces de mensajero en asuntos de máxima confidencialidad; Bardock había ido volando hasta la capital del oeste, solo, sin ninguna comitiva o escolta como correspondía a un diplomático interplanetario de su rango, pues lo que buscaba era la ocasión de pasar desapercibido y llegar sin que nadie se enterara o lo sospechara siquiera hasta la corporación de Dr. Briefs, cuando vislumbró el edificio a unos pocos metros de distancia, disminuyó la velocidad hasta aterrizar en la azotea del edificio, ingresó atraves de una puerta que daba al interior y fue escaleras abajo en busca del científico cuidando en todo momento no ser visto, por la hora no debían quedar muchos empleados en el lugar, pues eran más de las cinco de la tarde y las labores de la empresa terminaban a las cuatro, pero también era cierto que algunos de los miembros del personal solían quedarse después de su horario de trabajo, así que debió ser cuidadoso; sin problemas encontró el laboratorio donde seguramente hallaría al Dr. Briefs, decidió entrar sin tocar esperando que estuviera solo, y así fue, el hombre se encontraba como siempre con su inseparable gato Tama sobre su hombro y sumamente concentrado en su trabajo, sin embargo se dio cuenta dela presencia del visitante

-Bardock, que gusto verte de nuevo- saludó con una sonrisa- el que hayas venido sin anunciarte me dice que debe ser algo muy importante… o muy confidencial- dijo conservando la sonrisa y extendiendo su mano para saludar a su viejo amigo

-Así es doctor, me temo que así es- dijo Bardock correspondiendo al saludo

Entonces vamos a mi oficina para hablar más tranquilos y de paso te ofrezco una bebida fría, el calor resulta sofocante a esta hora, sobre todo si has venido volando con esa vestimenta- dijo Briefs reparando en el vestuario de Bardock, que consistía en unos pantalones de vestir color beige y una camisa blanca de mangas largas sobre la cual se dejaba ver un chaleco tejido

-No he tenido tiempo de cambiarme, la situación es urgente- dijo Bardock al tiempo que cruzaban la puerta de la oficina, una vez dentro, el Dr. Briefs se aseguró de cerrar bien con llave y de activar el sistema de seguridad interno que evitaba cualquier tipo de espionaje en aproximadamente cien metros a la redonda, podía parecer exagerado pero en los asuntos interplanetarios había que ser cuidadoso

-Y bien Bardock, ¿de qué se trata?-preguntó el científico tomando asiento tras su escritorio y activando a través de un control remoto que tenía sobre el mismo, al robot encargado de servir las bebidas prometidas

-Verá usted, como sabe mi raza es una de las más fuertes de la galaxia, se puede decir que gozamos de una salud y una condición física envidiables; el concepto de enfermedad es prácticamente aprendido de otras razas con las que hemos tenido contacto, se supone que no es propio de nuestra condición enfermarse, o eso creímos hasta hace unos días

-No comprendo-respondió Briefs

-Desde hace poco más de una semana, varios soldados de diferentes escuadrones comenzaron a presentar ciertas molestias que al principio parecían pasajeras, cansancio, debilidad, fiebre….solo por mencionar algunas, la única forma de curación que conocemos es por medio de los tanques de recuperación, pero estos resultan inútiles para revertir la enfermedad, se han registrado casi medio centenar de casos, solo treinta y uno sobreviven, el resto sucumbieron en dos o tres días y lo que es peor, ya no solo nuestros ejércitos están afectados, hace unas horas comenzaron a registrarse enfermos en la población civil, y los casos que ya teníamos detectados han comenzado a empeorar, mucho me temo que para esta hora el número de víctimas haya aumentado

-Ya veo, una situación bastante delicada,- reflexionó Briefs- imagino que lo que ustedes quieren es encontrar una cura, ¿cierto?

-Así es, Dr. Briefs, sé que su campo es la fabricación de naves y otros artefactos pero recuerdo que ustedes experimentaban hace un tiempo con bacterias y cosas parecidas, confío en que pueda ayudarme a encontrar a alguien capaz de averiguar cómo actúa esta enfermedad y curarla

-Sí, creo que has venido al lugar correcto, no soy experto en biología o algo que se le parezca, pero si recuerdo esos experimentos, eran de una de mis hijas, ella es experta en ciencias biomédicas, acaba de regresar de un viaje de investigación y si me permite decirlo, siempre ha sentido una enorme fascinación por los sayajin, creo que tendrá mucho gusto en ayudarles

-Veo que no me equivoqué al recurrir a usted, doctor- comentó Bardock

-Gracias por el cumplido, pero antes tengo que localizar a mi hija primero, porque no vas a tu casa y preparas la comunicación a Veyita, yo me encargaré de llevarla hasta allá…-el Dr. Briefs miró su reloj- más o menos en una hora

-De acuerdo doctor, lo espero allá, y por favor sea muy discreto,

-No necesitas decirlo, Bardock, nos vemos más tarde

Bardock salió de la corporación de la misma manera en que había entrado y voló lo más rápido que pudo hasta su residencia, ahí se había instalado una habitación especial que no dejaba salir ningún sonido transmitido en ella al exterior, y además proporcionaba un canal de comunicación seguro, se apresuró a hacer las conexiones necesarias el mismo para evitar para evitar que más personas pudieran enterarse de lo que ocurría; apenas y le dio tiempo de tener todo listo, pues sus tan esperados visitantes llegaron mucho antes de los previsto

-No creí que fueran a llegar tan pronto, ya casi está listo el canal de comunicación

-Te dije que mi hija sentía una gran fascinación hacia tu raza, apenas le mencioné el asunto, quiso venir de inmediato, ¿no es cierto Tights?

-Si papá-contestó la aludida, Bardock apenas y recordaba a la chica rubia, su hijo menor era un gran amigo de la otra hija del Dr. Briefs, pero de esta chica apenas y sabía de su existencia pues no había tenido mucho contacto con ella en el pasado, pues al parecer la chica solía ausentarse muy a menudo a causa de sus viajes- ¿aún me recuerda señor Bardock?-preguntó la rubia

-Sí, - dijo Bardock- pero no sabía que usted también se dedicara a la ciencia

-Ah, lo dice porque viajo mucho, ¿no?, la verdad no viajo tanto, la mayor parte del tiempo la paso en una isla propiedad de mi familia donde se instaló un laboratorio de investigación, lo de los viajes es solo un fachada para alejar a los curiosos de mi- respondió la rubia con una sonrisa

-Comprendo, ¿su padre ya le informó de la situación?

-Sí, durante el camino, pero espero que puedan darme más información, son muy pocos datos los que ha podido darme mi padre

De acuerdo- coincidió Bardock y enseguida procedió a comunicarse con su planeta natal, el sofisticado equipo permitía el intercambio de audio y video entre ambos planetas; la imagen del comandante Kale apareció segundos después en la pantalla,

-Saludos Kale- dijo Bardock en tono cortés-su majestad se encuentra ya presente

-Ha surgido un inconveniente- explicó Kale,-pero el príncipe Vegeta está más que listo para hablar contigo – dijo Kale desapareciendo de la pantalla y dando lugar de inmediato a la imagen de Vegeta

-Príncipe Vegeta, que bueno verle otra vez- saludó Bardock a la vez que inclinaba la cabeza frente al monitor- aunque nunca hubiera esperado verlo en estas circunstancias

-Déjate de formalidades Bardock, ¿ya pudiste hablar con Briefs? ¿Te dijo quién puede solucionar esto?

-Está aquí mismo señor, la hija del Dr., la señorita Tights es una experta en este campo y está dispuesta a colaborar con nosotros, se la comunico enseguida

Buenas tardes, príncipe…?

-Vegeta- completó la frase el aludido en tono ríspido

-Príncipe Vegeta-rectificó Tights- me han puesto al tanto de la situación, pero la información realmente no es mucha, me peguntaba si sería posible que me enviaran algunas muestras de sangre, fluidos y …

-No- dijo Vegeta tajante

-¿Disculpe?- respondió Tights un tanto perturbada

-En este momento el número de casos rebasa a cien, incluyendo civiles y miembros del ejército, la enfermedad se extiende como pólvora- dijo Vegeta sin dejar su tono áspero

-Es por eso que necesito las muestras, si pudieran enviarlas…

-No, dijo Vegeta interrumpiendo nuevamente- vendrá usted misma por ellas

-No creo que sea lo más conveniente, mi laboratorio y todo mi equipo de trabajo están aquí, aunque fuera hasta allá no tendría manera de procesarlas- se defendió Tights

-Entonces traiga todo lo que necesite, es una brillante científica, ¿no?- Vegeta hizo una breve pausa, Tights no contestó- si eso es cierto lo más seguro es que pronto encuentre una cura, cuando eso suceda quiero que le sea administrada a mi gente de inmediato, no puedo perder tiempo mandando y trayendo cosas de la tierra… en este momento ya debe estar saliendo la nave que la recogerá en la tierra y la traerá hasta acá

-Su planeta está muy lejos…

-Son dos días de viaje en la nave más rápida que ustedes han podido inventar, tiene hasta entonces para reunir a todo su equipo y las cosas que requiera para trabajar, apenas aterrice la nave quiero que vengan de inmediato

Tights respiró profundo, el príncipe sí que era autoritario, pero por otro lado porque desaprovechar la oportunidad de visitar el planeta Veyita y aprender de aquella raza que le fascinaba tanto

-Está bien príncipe Vegeta, tendré mucho gusto en viajar a su planeta, pero necesito un informe detallado de todo lo que saben hasta ahora

-Se lo haré llegar con Bardock, y los detalles de su viaje también- dijo Vegeta desapareciendo de la pantalla, el comandante Kale volvió a tomar su lugar

-Me comunico en un más contigo Kale, ten listo el informe- dijo Bardock cortando rápidamente la comunicación- señorita Tights, ¿cree poder estar lista en dos días?

-Supongo que sí, pero debo prepararme de inmediato así que quisiera volver a casa, ¿le molestaría mandarme el informe más tarde?

-Por supuesto que no- dijo Bardock- solo le suplico ser muy discreta, si reuniera a un equipo que la acompañara, por favor que sean de confianza

-Descuide- dijo la chica saliendo de la habitación seguida por su padre, el señor Briefs se alarmó un poco al saber que su hija viajaría a un lugar que se volvía tan peligroso, pero sabía que Tights, se empeñaría en ir dijera lo que dijera él, así que no le quedó más que confiar en el espíritu aventurero y en la buena suerte de su hija. Apenas llegaron a la corporación, la chica fue directo al laboratorio para buscar en la base de datos de la empresa todo lo relacionado con la fisiología de los Sayajin, al menos lo que se sabía hasta ahora, llevaba cerca de media hora trabajando cuando el sonido de pasos entrando al laboratorio la interrumpió, era su hermana…

-Bulma- dijo Tights a manera de saludo- pensé que habías salido

-Al final decidí quedarme en casa, estuve buscándote toda la tarde, mamá dijo que habías salido con papá, ¿A dónde fueron?- preguntó Bulma con curiosidad, Tights dudó un poco en responderle pero al final decidió que podía decirle todo a su hermana, le contó con el mayor detalle pudo lo que ocurría en Veyita y su próximo viaje

-…Así que por ahora estoy investigando todo lo que se sabe del funcionamiento del cuerpo de los sayajin, se parecen en muchos aspectos a nosotros, pero también hay grandes diferencias, empezando por sus colas…

-¿Y no será peligroso que vayas?, ¿Qué tal si la dichosa enfermedad se contagia también a los terrícolas?- dijo Bulma un tanto preocupada

-Aún no se sabe si es contagiosa, y si lo fuera habría que averiguar cómo se contagia pero no te preocupes tendré cuidado

-Está bien, y como veo que tienes trabajo que hacer no te quito más el tiempo, nos vemos más tarde en la cena

Tights asintió con un movimiento de cabeza y volvió a concentrarse en el monitor de su computadora, Bulma por su parte fue hasta la sala de la casa con la intención de ver una película, sin embargo aún se sentía algo inquieta por su hermana, esto iba pensando mientras caminaba por los pasillos de su casa, en algún punto se desvió a la cocina con la intención de preparar rosetas de maíz o algún bocadillo que degustar durante su esperada película, grande fue sus sorpresa cuando al entrar en la cocina vio así sentando a su amigo de toda la vida, Goku, literalmente engullendo un rollo de carne mientras su mamá le ponía casi media docena de platillos más enfrente

-Goku, ¿tu aquí?- dijo Bulma sorprendida

-Ah Bulma- saludó el aludido apenas pudo tragar el enorme bocado- venía a ver a Tights pero tu mamá me invitó a tomar un bocadillo

-Si ya veo, y oye de casualidad no es algo muy importante lo que debes decirle a mi hermana- dijo Bulma con tono irónico

-Ahhhhhhh, es cierto mi padre dijo que se los diera de inmediato- exclamó Goku haciendo ademan de levantarse pero la madre de Bulma lo detuvo

-No te preocupes, yo se lo llevo- dijo la señora Briefs tomando un sobre color amarillo de las manos de Goku

-Tan despistado como siempre- pensó Bulma y fue sentarse con su amigo

-Oye Bulma ¿tú también vas a ir a Veyita?- preguntó Goku como si de saber la hora se tratara

-Ah conque tú también estás enterado del asunto- comentó Bulma- pensé que era un secreto

-Mi padre me lo dijo hace un rato, porque yo también voy a ir, me pidió que acompañe a tu hermana hasta allá

-Ya veo, pero no, no iré, la experta en ingeniería biomédica es Tights, y por la tanto es la más indicada para ir, ¿qué voy a hacer yo allá?, que los sayajin me llamen cuando de robótica se trate, pero si tú la acompañas me sentiré más tranquila, mi hermana nunca ha estado allá y me temo que se lleve un susto con los de tu raza

Los dos amigos hablaron un poco más, solo el tiempo que Goku tardó en acabarse la comida y la madre de Bulma en confirmarle que le había entregado el informe a Tights; cuando la hora de dormir llegó, Bulma pensó que su hermana se quedaría en el laboratorio para seguir con su investigación, pero en vez de eso, Tights la llamó a su habitación para tener una especie de pijamada como solían hacerlo cuando eran niñas; una de las cosas que solían hacer era cepillarse mutuamente el cabello, Bulma había tejido una blonda trenza con el pelo de Tights y ahora su hermana intentaba hacer lo mismo con el suyo

-Aunque el cabellos a los hombros te queda muy bien creo que no debiste recortarlo tanto, así es más difícil trenzarlo. Comentó Tights

-Solo cepíllalo y ya- dijo Bulma sonriendo- de todos modos la trenza iba a desaparecer por la mañana, además de que ya es muy tarde, mejor deberías descansar, todavía tienes muchas cosas que hacer antes de tu viaje

-A propósito de eso…-dijo la rubia con cierto titubeo- me preguntaba…si querrías acompañarme

-¿Qué?, ay no, yo no sé lidiar con bichos microscópicos….- dijo Bulma en tono divertido- y créeme el planeta Veyita no es un lugar que me guste para vacacionar

-Eso ya lo sé Bulma, pero también sé que no hay nadie que pueda crear artefactos tan precisos y en tan poco tiempo como tú, cuando llegue allá necesitaré instalar un laboratorio, trajes de asilamiento especiales y algunas otras cosas,

-Bueno pero, llevaras un equipo que te ayude….

-Puedo reunir a los mejores en mi campo y en el tuyo para este viaje, pero tú eres mi hermana y te necesito allá Bulma, no se lo he dicho nadie pero estoy un poco asustada, ¿Qué tal si no logro descubrir que es lo que está matando a los sayajin?

-Lo harás, no es que me emocione mucho ir, pero estaré ahí por ti…, para ayudarte

-Gracias Bulma, siempre he podido contar contigo

-Para que son las hermanas- dijo Bulma girándose para dar un abrazo a Tights- y que te parece si ahora vamos a dormir, si voy a acompañarte tenemos que ir muy bien preparadas

-Está bien

Ambas hermanas durmieron esa noche juntas como solían hacerlo de niñas, sin embargo no solo compartieron el dormitorio si no también una ligera opresión en el pecho acompañada de un sabor metálico en la boca antes de quedarse dormidas, ambas lo atribuyeron a la emoción del viaje, pero la verdad es que el destino les tenía preparado un gran reto, no solo como científicas, sino también como mujeres y hermanas.

Hola aquí estoy de nuevo con otra de mis locas ideas, la verdad es que no pude resistir la tentación de escribirla aun cuando me había propuesto hacerlo hasta que diera fin por lo menos a una de las historias que tengo en proceso, aun así espero que les haya gustado el inicio de este nuevo trabajo, como se dieron cuenta conservé el nombre que había usado para la madre de Vegeta en otros fics de mi autoría, porque aunque después del último capítulo de Dragon Ball Super se ha especulado que el nombre que Vegeta quería ponerle a su hija podría ser el nombre de su madre, yo prefiero esperar a que Toriyama lo confirme o lo desmienta para así llamarla en futuros trabajos. Por ahora espero sus opiniones sobre qué les parece la historia, creo que no hay muchos fics que aborden este tipo de temática y fue por eso que me decidí a escribirlo, nos vemos ponto por aquí y como siempre mil gracias por su tiempo, buenas noches y que sueñen bonito, Bye bye.