–Tse… ¿se oye? Más vale porque no tengo tiempo que perder en pruebas de sonido.

No debería molestarme en hacer algo tan cursi como una dedicatoria, pero si no fuese necesario no lo haría.

Para Dani, una plebeya a la que le gustan estas cosas. Entiendo que sigas la historia por mí y me da pena que intentes llamar mi atención con comentarios desagradables sobre mi persona, aunque comprendo que quieras ser notada.

Espero que disfrutes esto porque me han dicho que son tus fases favoritas.

Con ningún sentimiento en particular, Thomas:

P.D: tse...


Interludio: conozcamos un poco a los tributos que quedan.

Una vista panorámica del estadio deja ver la posición de cada tributo, Thomas la alcanza a observar, poco antes de recibir al entrevistador del Capitolio que viene a recoger su testimonio acerca de Sunny, tomando café y comiendo abundantemente. Allí está Milaryon Lestrange, en el sector templado, después de despedirse con afecto de su montura y amigo, el Gran Gusano. Está refrescándose las horrendas quemaduras en el lago, al parecer no tiene suficientes patrocinios como para agenciarse algún cicatrizante. Sin embargo, sonríe un poquito. Tiene el pantalón corto y la sudadera puestas, incluso lleva la espada; únicamente las zapatillas se han quedado a la orilla.

Connor Edgeworth, malherido después de una pelea con el gigante protector del bosque, se rodea el torso con vendas empapadas de hierbas y un ungüento perfumado. Thomas ignora por qué no le han enviado algún cicatrizante más efectivo, quizá los regalos están caros a esas alturas o tal vez es que el profesional del 2 no ha dado tanta entretención como auguró su pinta, de cualquier manera está herido del costado y sangra a chorros intermitentemente. Se lo tiene merecido, piensa él, fue voluntario después de todo. Lo ve mirar al cielo, con sus ojos marrones cansados y la piel lívida por la pérdida de sangre, parece triste pero también más feroz que nunca. Al menos, comida no le falta, aún posee pescado y fideos.

Alan Blake sigue en el desierto, tiene a sus dos amigas lagartijas que le han ayudado a sobrepasar la ventisca y le han protegido de otros mutos, inclusive le ayudaron a cazar ratones. Está escondido entre las rocas, la deshidratación se le nota menos pero sí se halla afectado por el calor y la soledad. Comenzó hablando con las lagartijas, con quienes mantiene una relación cercana, y ahora hasta las rocas son dignas de su interacción. Thomas chasquea la lengua con desprecio, aquel chico no ha visto nada y ya se rompió, una ameba débil y patética que debería haber dejado de jugar hace tiempo.

Marcus Armitage también está en el desierto, sin embargo no se ha encontrado ni con Alan ni con sus amigas. El sol hace daño a su piel clarísima, tiene los ojos semi cerrados constantemente pero al parecer le teme demasiado al sector templado y a Dahlia Fey como para volver al bosque. Su rostro permaneció inexpresivo al mirar a Collie Rush en el cielo y así sigue, como desde el inicio de los juegos, es una máscara de hielo que el sol podría llegar a quemar o derretir. Otro que está pasándola mal por la falta de comida, la carencia de entretención y sobre todo la falta de principios. Thomas no lo culpa, los juegos del hambre son para llevarlos a cabo en solitario así que si no se encariña, mejor que mejor.

Mikah Odair sigue sucia, con sangre seca decorando su ropa y cabello, más que nada por estética asume el joven, mirándola desde la televisión, mientras engulle su desayuno y toma café. La chica camina entre la nieve y los árboles grandes y amenazadores, sus ojos arden verdes y furibundos y no deja de repetir un número, intermitentemente, mientras busca. Ese número es el 10, con rabia, desprecio y otras veces con una sonrisita de las suyas, aquella que anuncia que es la hora de matar. Seguramente ignora el nombre de Sunny, pero es evidente que en ella piensa, se dice Thomas con cierta intranquilidad. Y es que su joven amiga se ganó la enemistad de la profesional al darle una pedrada en la rodilla, y especialmente al arruinarle la muerte fácil de Alabaster Faraday. Todavía, mientras anda, Mikah tiene problemas en su pierna derecha, que le responde más lento que la otra.

Dahlia Fey tiene dos espadas, una katana y una espada corta, y después de haberles sacado filo simplemente descansa abrazada a ellas, subida a un árbol, atenta sobre las ramas. Su rostro luce imperturbable, tiene los lentes limpios y reacciona ante cualquier movimiento con atentas miradas hacia abajo, en el bosque de árboles de clima templado. Ella sí está limpia, no como Mikah, que se ve oscura, peligrosa y totalmente enloquecida. Dalia, piensa Thomas, es una luchadora más profesional y menos sentimental. Mira al cielo intermitentemente, de seguro esperando la hora en que iría a cazar, no parece ansiosa pero lo está, piensa él con infinito desprecio hacia ella, que siempre le ha caído mal. No está tan lejos de la única alianza que aún persiste, aunque lo ignore.

En último lugar, Sunny Tyson y Alabaster Faraday, caminando durante horas, mientras ella practica con la boleadora primero y recoge piedritas al salir del páramo helado después, por fin han dejado de temblar y recibir nieve en la cabeza. Alabaster, un poco más comunicativo, le dice que mudará sus ropas, y vuelve a lucir el uniforme de tributo con el que entró, después de un par de minutos en donde ella vigila, honda en mano, sin siquiera dirigirle una mirada de curiosidad. Su amiga se quita la chaqueta y desabrocha el chaleco que lleva, dejando ver la corbata negra que le trae recuerdos de aquel último día en su grata compañía. Todavía luce más abrigada de lo que le gustaría, pero al menos ha cambiado todas sus posesiones de bolsillo, para poder acceder a la totalidad sin tener que sacarlas de una chaqueta más inaccesible. Ambos siguen caminando, por el linde del bosque, a menos de dos kilómetros de Dahlia Fey.

Muestran aquella vista panorámica de la arena, para que se sepa en qué están, cómo y dónde, cuando el sonido de una fanfarria de trompetas hace que los ocho, en sus distintas actividades, peguen un tremendo respingo de sorpresa. Thomas no lo hace, al ver aquellas imágenes sucesivas se lo había esperado, así que solo chasquea la lengua, aguardando el anuncio.

–¡Estimadísimos tributos! –Rogelio Grez, por los altavoces, cual Dios del estadio, es oído por todos–: Quedan cordialmente invitados hoy a las 6.00 pm, a las orillas del lago central, cerca de la cornucopia, ¡al delicioso banquete anual!

A Thomas le gustan los banquetes, por supuesto, ¿a quién no? Le gusta cuando matan un cabrito o un cordero por los cumpleaños, y lo asan para comerlo con patatas o ensaladas. Le encanta el aroma de la carne, su sabor y la textura en la boca. Ama la sensación de quedar satisfecho, algo que él por ser un Rocheford tiene la suerte de sentir. Sin embargo, de estar en aquella situación, no iría a ese, no es ninguna ameba insensata y habría barajado los pro y los contra, hallando más lo segundo que lo primero. Lo tendría todo en contra, piensa. Aquellos tributos juntos no podrían reportarle ninguna ventaja, siendo él más lento que el promedio, ¿Y si le envenenaban la comida? No le parece viable, en absoluto.

–Sé que muchos estarán pensando en los riesgos –Rogelio sigue–: ¡Por lo cual tenemos un incentivo genial, genial! Es… escuchen con atención… ¡El arma definitiva! ¡Un arma para el primero en llegar y hacerse con ella!

En un vistazo rápido, muestran las reacciones de los ocho tributos. Mikah Odair, en la nieve, maldice su pierna dolorida y comienza a darse más prisa. Dahlia Fey ha alzado la mirada, palpando sus espadas. Connor Edgeworth, bajo su árbol, ha soltado un leve gemido pero se ve la determinación en su cara; Milaryon Lestrange, más cerca que cualquiera, ha soltado una feroz risotada. Marcus Armitage ha dicho una frase en voz baja, mirando al cielo. Alan Blake, en el desierto junto a sus amigas, vuelve a negar con la cabeza, sin querer enfrentarse a eso por muchas armas definitivas que ofrezcan.

–El arma definitiva –Musita Sunny Tyson, mirando al cielo, de una manera bastante similar a la ameba albina.

–… –Alabaster Faraday tiene la expresión cuidadosamente inexpresiva, aunque sus ojos brillan con una inexpresable maldad. Quiere esa arma, la quiere de verdad.

–¿Vale la pena arriesgarse por esa arma definitiva, Alabaster Faraday? –Pregunta su amiga, insegura, observando a su alrededor. Él ve cómo se muerde el labio.

No, piensa Thomas. No vale la pena, los profesionales irán a por ella y seguramente Milaryon sea quien se haga con su control, está prácticamente al lado. Por otra parte, se dice, enojado, quien tenga el arma más que seguro que podrá ser el rey de la colina. Maldición, piensa. Lo tiene difícil y no sabe cuál es la mejor opción, Sunny tiene ventajas y desventajas distintas a las suyas. Ella es pequeña y rápida, podría escapar, pero a la vez si la atrapa alguien más fuerte…

–Tsk… Si no la tenemos nosotros, la tendrán ellos –y por primera vez en lo que llevan de juegos, Alabaster Faraday dice algo con sentido.

Pues sí, piensa Thomas, así de sencillo es. tendrán que luchar o por su control, o porque no la posea nadie. Después de todo, Alabaster es un experto en arrojar cosas al río, se dice, sonriendo más aliviado.

Además, él le reporta otra ventaja y es que resulta ser un rival al que la gente desea quitarse de encima mucho más que a Sunny, ya sea por ser un profesional peligroso, o un traidor, o ambas cosas. mientras que ella, con su perfil discreto o todo lo posible, solo tiene una enemiga. Que siga con él, se dice, un tiempo más. Y cuando el resto se vaya a por aquel contrincante, que ella se escabulla bajo su sombra. La sabe perfectamente capaz de eso.

Falta tan poco… por ahora, a quien le toca cumplir con su parte del trabajo es a él, Thomas. Pondrá el cabrito en la parrilla, se dice.


A continuación, se adjuntan estractos de las entrevistas realizadas a parientes, amigos y conocidos de los concursantes que aún permanecen en pie.


Alabaster Faraday, distrito 1 (voluntario).

Sexo: Masculino.

Edad: dieciocho.

Color de pelo: rubio platino.

Color de ojos: azules.

Color de tez: blanca.

Altura. 1.82.

Peso: 68 kg.

Contextura: delgada.

Accesorios: dos mochilas, un reloj de oro y lentes de alta graduación (padece miopía de -20 dioptrías). (estos últimos están perdidos).

Arma: florete, espada larga que no ha tenido ocasión de usar.

Número de víctimas: 2. Clarissa Carmichael del distrito 1 y Miles Near del distrito 12.

Posición según el pronóstico de expertos: 4º.

Cosas que le gustan: los dulces, frutos rojos, el silencio.

Cosas que no le gustan: la cháchara insustancial, la estupidez, ser tocado (excepciones son su madre y su frienemy).

Dato curioso: toda su ropa interior es negra.

Entrevistados: compañeros del orfanato, compañeros de la academia, mentor.

Entrevistador: Jeremiah Chase.

Encargado de confeccionar las preguntas: Julio Jansen.

(en un orfanato que intenta pintarse como elegante y cool, pero que en el fondo es deprimente y oscuro, Jeremiah y el equipo de cámaras se hallan un poco agobiados, pues aún presentando la convocatoria de amigos, conocidos o simpatizantes de Alabaster no se encontró persona alguna. Poco acostumbrados a una situación así, el periodista se puso a hacer algo que no es común para él. Un muestreo al azar).

Jeremiah: Oye, tú… la chica de lentes… ¿conoces a Alabaster Faraday?

OpalineGreengrass: Esto… yo… sí. Poco.

Jeremiah: ¿Qué nos puedes contar de él? Todos tenemos curiosidad.

OpalineGreengrass: Uhm… él está bien, supongo. Era medio callado sí.

Jeremiah: Medio callado…

OpalineGreengrass: Sí… ahí está Emerald que dormía en su mismo cuarto. Oyeee, Emeeeraldd, que es la tele. Sobre Faraday diles algo pueh (risa avergonzada).

(se enfoca al chico alto, de pelo rubio y ojos marrones, ligeramente atlético, que sonríe a la cámara).

Jeremiah: ¡Así que compartes cuarto con Alabaster Faraday!

EmeraldRoss: sí… pero les aviso que no sé mucho, llegó hace como tres años no más.

Jeremiah: ¡Tres años! Creíamos que había sido huérfano de siempre.

EmeraldRoss: No… llegó un día y eso, lo metieron en el cuarto 5 conmigo y los chicos. Pero no sé más.

Jeremiah: ¿Y cómo era tu relación con él?

EmeraldRoss: Buena... buena, supongo que buena, sí (se ríe un poquito) y… más o menos, la verdad es que ni hablábamos.

Jeremiah: O, vale… ¿conoces a alguien que tenga una relación más cercana con Alabaster?

EmeraldRoss: ams…no (risa incómoda)

Jeremiah: Ok, gracias por tu tiempo (risa incómoda).

(en la academia profesional, grande, luminosa, sin dudas el edificio más hermoso del distrito 1, el periodista y los cámaras se hallan sudorosos, pero entusiasmados, esperan tener más suerte en la convocatoria, pero no la hay. Lo único que les dicen es que Jaden James y un par de chicos más practicaban espadas con Alabaster. Esa pista es la que siguen).

Jeremiah: Y dime, Jaden… ¿qué nos puedes decir de Alabaster?

JadenJames: Eh… bueno, era un chico muy bueno con la espada, muy… cómo se dice, muy disciplinado, era…

PearlJames: un chico normal.

OpalJames: sí, un chico normal (ríen).

Jeremiah: Un chico normal… ¿Como ustedes?.

JadenJames: Nooo.

PearlJames: ¡Por dios, no!

OpalJames: …no creo…

Jeremiah: antes, en su entrevista, comentó que le gustaba una chica… o que había pensado en besar a una… ¿Qué saben de eso?

JadenJames: Uy, no sé… nunca lo vi con ninguna chica… no creo que le interesaran esas cosas.

PearlJames: Yo creo que se lo inventó, qué sé yo…

OpalJames: O tal vez está con ella en los Juegos del hambre (codazo a sus hermanos).

Jeremiah: ¡Ah! ¡Crees que a Alabaster le gusta Sunny Tyson!

OpalJames: …no… era una hipótesis. En realidad, yo creo que a Alabaster le gusta…

PearlyJadenJames: …Alabaster.

(ya en el Capitolio, en el primer piso del centro de entrenamiento, la habitación exquisitamente decorada de Christian Stark recibe a los buscadores de información, que, cansados y sin esperanzas, aguardan un milagro. Christian, hermoso y la sensación del momento, les recibe con cordialidad y sonrisas).

Jeremiah: ¿qué pensaste cuando viste que Alabaster traicionaba a la alianza profesional?

Christian: a ver… sé que Pyra anda diciendo que siempre lo supe, pero no es verdad. Ese chico era muy reservado, a mí nunca me dijo nada. Quizá sea algo que se le ocurrió en el momento, de hecho.

Jeremiah: ¿Y qué pensaste?

Christian: que me había caído una buena (risas). Los demás mentores están enojados conmigo por no haberlo sabido, pero yo les digo, ¿qué demonios iba a saber de alabaster? La verdad es que nunca…

Jeremiah: sí, sabemos que es reservado y eso. cuéntanos más.

Christian (frustrado): perdió a sus padres, eso sé. Tiene mucho dinero, también y no le gusta hablar pero con Sunny Tyson lo hace porque… ve tú a saber por qué.

Jeremiah: ¿crees que se topó con algo así como la horma de su zapato?

Christian: ¿Y yo cómo voy a saberlo? Tal vez. No debería decir esto pero… va a ser raro tenerlo como compañero mentor si gana. Muy, muy raro. Como tener a un oso de amigo. Algo así.


Dahlia Fey, distrito 2 (cosechada).

Sexo: femenino.

Edad: diecisiete.

Color de pelo: negro.

Color de ojos: verdes.

Color de tez: blanca.

Altura: 1.68.

Peso: 65 kilogramos.

Contextura: media.

Accesorios: lentes de mediana graduación (miopía de -10 dioptrías).

Arma: espada corta.

Número de víctimas: 4: James Ender del distrito 11, Nayerly Reyne del distrito 6 y Collie Rush y Alexander Rheon, ambos tributos del distrito 7.

Posición según el pronóstico de expertos. 1ª.

Cosas que le gustan: entrenar con la espada, la justicia, los animales peluditos.

Cosas que no le gustan: los acosadores, los sermones.

Dato curioso: su delantera mide 92 centímetros.

Entrevistados: sus padres, su hermanita y su mentor.

Entrevistadora: Briggitte Enoshima.

Encargado de confeccionar las preguntas. Julio Jansen.

(en una casa modesta pero acogedora del distrito 2, decorada con muchas flores y buen gusto, opinan Briggitte y los cámara, se hallan sentados en un sofá frente a una niña pequeña de unos diez años, ojos verdes y muy parecida a Dahlia Fey, excepto por la expresión. Pearly Fey no parece como si tuviera algo enterrado en lo más profundo del trasero).

Briggitte: Y cuéntanos, Pearly…

Pearly Fey: Dolly es genial, lo está haciendo superdúper genial y seguro les gana a todos.

Briggitte (con una risita enternecida): sí, claro, cariño… ahora queríamos saber, ¿cómo te llevas con Dahlia?

Pearly Fey (entusiasmada): ¡Muy bien! Ella me cuenta tooooodos sus secretos.

Briggitte: ¿Cómo cuáles?

Pearly Fey (negando con la cabeza): ¡No le puedo contar a nadie! Son cosas de hermanas entre Dolly y yo, pero… ella es lista y genial y valiente y todo. Seguro que cuando gana, ese tonto de Ray ya va a reconocer que la ama.

(en el Capitolio, Briggitte ha entrado en el centro de entrenamiento, concretamente a la segunda planta. En el comedor, donde habitualmente los tributos ven las cosechas, un hombre de unos veintitrés o veinticuatro años, moreno y atractivo, toma una taza de café mientras espera la pregunta).

Briggitte: En las entrevistas, Ray, Dahlia Fey comentó que tú no querías que voluntariase… ¿por qué?

Ray Bashet (tomando un sorbo de café): Mira, Bri… creí que los juegos serían una bebida demasiado fuerte para la pequeña Dahlia. Como sabes, a las niñas se les da café con leche o azúcar… pero no hay cómo endulzar los juegos. (…) entiendo que quieres que deje las metáforas sobre café. En un duelo que tuvimos Dahlia y yo, vi en sus ojos que no sería capaz de matar. Equivocado estuve.

Briggitte: ¡Todos queremos saber cómo te has tomado su deserción de la alianza profesional! Cuéntanos cómo reaccionaste…

Ray Bashet: me quedé de piedra, sorprendido sorprendido sorprendido. (sorbo de café). Dahlia no es de desobedecer órdenes directas, excepto cuando la mandé derechita a su lugar cuando salió cosechada, claro. Y que prefiriese beber el trago amargo de la soledad en lugar de obedecer a Connor Edgeworth… me alivió en cierta manera. Alexander Rheon era muy peligroso si seguía vivo. Así que sí, tiene todo mi apoyo, además es la favorita de los profesionales y los patrocinadores le llueven.

Briggitte: ¿Y eso no te pone celoso? (guiño).

Ray Bashet: un poquito… pero debo esperar a que Dahlia cumpla dieciocho, obvio. De esa taza no beberé hasta que esté en su punto (otro sorbo de café).


Connor Edgeworth, distrito 2 (voluntario).

Sexo: masculino.

Edad: dieciocho.

Color de pelo: rapado.

Color de ojos: Marrones.

Color de tez: bronceada.

Altura: 1.97.

Peso: 89 kg.

Contextura: musculoso.

Accesorios: un par de mochilas con provisiones.

Arma: la mayoría del tiempo su propio cuerpo. Una espada larga.

Número de víctimas: 2. Carole Hanlon del distrito 3 y Lisa Thunder del distrito 5.

Posición según el pronóstico de expertos: 2º.

Cosas que le gustan: leer, dibujar, resolver ejercicios lógicos.

Cosas que no le gustan: la gente que no sigue las reglas, perder, no tener razón.

Dato curioso: nunca ha besado a nadie.

Entrevistados: grupo de tres hermanos, su mentora y profesor de la academia.

Entrevistador: Caligul Preston.

Encargado de confeccionar las preguntas: Julio Jansen.

(en una enorme casa donde se nota que habitan solo hombres, Caligul y su equipo hacen acto de presencia. Les asombra el desorden, la cantidad de cosas tiradas por el suelo y el aroma a testosterona que se respira en el ambiente. Los tres hermanos, enormes, musculosos y fieros, aunque no tanto como el menor que se halla en los juegos, los miran con un poco de vergüenza, sentados en sillas de madera).

AndyEdgeworth: Perdonen, es que es Connor quien ordena siempre todo (risa). Nos tiene derechitos a los tres y hasta a mi papá.

Caligul: ¡Ah! A nuestro profesional favorito se le da bien la limpieza…

JohnEdgeworth: sí, todo. Estamos esperando a que gane para que lave los platos (risas de los tres). ya en serio, es que no nos despegamos de la tele cuando estamos aquí. Todo el día pegados viéndolo. Y más ahora que está herido…

Caligul: Esa apuesta de la que habla hasta en sueños ¿la hizo con ustedes?

Miles Edgeworth: conmigo, sí. Yo le dije que era joda, que se echara para atrás, que no era necesario, pero nunca se rindió, es así de cabezota, cuando se le mete algo en la sesera no hay quién se lo saque (risas de los tres). y por eso es que sabemos que va a volver.

Caligul: ¿están preocupados?

Andy Edgeworth: sí.

JohnEdgeworth: mucho.

Miles Edgeworth: Obvio.

(ya en el centro de entrenamiento, una respetable chica de veintitantos años, con el cabello recogido y un dije de ave fénix, seria y formal, mira a la cámara y a Caligul. Parece acostumbrada, y lo está, pues desde que es vencedora sus tributos no han dejado de estar entre los últimos ocho. En dos ocasiones, ganaron.).

Caligul: por dios, Claire… otra vez un tributo promesa. Tienes buen ojo para mentorear, ¿eh?

ClaireSanders: sí (ligera sonrisa). Desde que Connor fue el escogido para voluntariar, decidimos que sería yo su mentora. Iba a ser el líder, como lo fui yo, y además de la disciplina y las cosas que teníamos en común, tenemos buena relación.

Caligul: ¿cómo te han sentado todos sus reveses?

ClaireSanders: ha sido difícil… sé lo rígido que puede ser a veces. La traición de alabaster Faraday ya fue dura para él, luego la deserción de Dahlia Fey y que se quedara solo, es algo que no esperábamos ni conversamos sobre eso. ha ido improvisando sobre la marcha… improvisar no se le da bien, pero creo que esa herida le ha hecho pensar más en frío. Es lo que necesita, su lógica no le falla.

Caligul: ¿Lo ves ganando?

ClaireSanders: ¿qué más quisiera? Sí, a todos los veo ganando, honestamente. Solo… tiene que centrarse, eso no más. Que se centre y que piense, porque si no, puede hacer alguna tontería.


Mikah Odair, distrito 4 (cosechada).

Sexo: femenino.

Edad: dieciséis.

Color de pelo: castaño oscuro.

Color de ojos: verdes.

Color de tez: trigueña.

Altura: 1.59.

Peso: 56 kg.

Contextura: delgada.

Accesorios: no tiene.

Arma: cuchillos arrojadizos.

Número de víctimas: 3. Karen Tuk del distrito 12, Lanna Peters del distrito 8 y Zachary Bayer del distrito 3.

Posición según el pronóstico de expertos: 3ª.

Cosas que le gustan: caminar por la playa, jugar con su hermanito.

Cosas que no le gustan: la deslealtad.

Dato curioso: le gustan los hombres mayores.

Entrevistados: sus padres, hermanito, dos amigas y su mentor.

Entrevistadora: Gisselle Skye.

Encargado de confeccionar las preguntas: Julio Jansen.

(en una hermosa plaza del distrito 4, tan cerca del mar que se puede oír su respiración, la joven periodista Gisselle Skye ha dispuesto encontrarse con Florence y Sally, las dos amigas de Mikah Odair, ambas de dieciséis años. Le quedó bien claro, al verlas, que Mikah era la bonita de las tres, una incluso tenía acné).

Gisselle: Me da mucha curiosidad, y a todo el Capitolio, cómo se han tomado la evolución de Mikah en los juegos, siendo cómo es…

SallyEmmy: a ver… pensábamos que se iba a asustar (mirando a Florence, quien asiente). Mikah siempre fue súper tímida, o sea era atroz, apenas podía mirar a la gente a los ojos. fue así como súper terrible cuando salió cosechada, o sea teníamos así como demasiado miedo, ¿entiendes?

FlorenceDiggory: ni te imaginas, pero cuando sacó valor de matar a la del 12 sentí así como demasiado alivio, menos mal que los entrenamientos le sirvieron y está pudiendo sobrevivir, ¿entiendes? Porque sería así como demasiado demasiado horrible si muere, es nuestra mejor amiga del mundo mundial.

Gisselle: O sea que las sorprendió para bien… (ambas chicas, del brazo, asienten).

Florence Diggory: no diré que no fue así como raro y así como creepy verla abrir el cadáver del chico del 3, pero o sea tenía demasiado frío la pobre, es una estrategia que nos enseñan en la academia… así que espero que no la miren como si fuese una súper loca de patio, o sea no, para nada es así.

SallyEmmy: eso, Mikah es re buena y re tierna, es así como demasiado dulce cuando se sonroja como un conejito (sonríen). Pero o sea, los juegos es como que sacan una parte secreta y oscura de ti mismo, una parte así como salvaje y loca, ¿entiendes?

(en el centro de entrenamiento, el mentor de Mikah Odair, un hombre de treinta años llamado Ulises Brown, está sonriéndoles a los cámara. Toma un poco de leche de coco, fría por suerte).

UlisesBrown: sé que me van a preguntar qué me pareció el cambio en la personalidad de Mikah (se ríe), y les diré que no es la primera anguila que nos sale en las mareas. Ha sido la más drástica sí, pero yo la calé al instante. Mags, bendita ella, quiso al chico, y yo le dije ok. Siempre que elige ella digo ok, pero en este caso sabía que se había equivocado y era Mikah el trío de ases.

Gisselle: Interesante cómo se expresa de ella, Ulises… (sonríe).

Ulises: me he hecho aficionado a jugar al póquer, es vicio (sonríe). En fin, yo apuesto a ganador por Mikah, ella sabe lo que hay que hacer, y no lo digo solo por matar.

Gisselle: ¿entonces por qué?

Ulises: ¿No es obvio? Mikah sabe dar espectáculo, levantar pasiones, tanto amores como odios… ninguna muerte que ha dado ha dejado indiferente a alguien. Ella mata y deja su sello. Es una genia… menor de lo que solemos mandar, asustada y algo loca, pero genia. Y más le vale que se cuide esa chiquitita del 10 porque (mira a la cámara) Mikah la va a rajar. Igual que a Alabaster Faraday si entre Connor Edgeworth y Dahlia Fey no se la dan primero.


Alan Blake, distrito 5 (cosechado).

Sexo: masculino.

Edad: diecisiete.

Color de pelo: castaño oscuro.

Color de ojos: pardo.

Color de tez: morena oscura.

Altura: 1,67.

Peso: 60 kg.

Contextura: delgada.

Accesorios: no tiene.

Arma: un pequeño cuchillo.

Número de víctimas: Alan no ha cobrado ninguna víctima.

Posición según expertos: 8º.

Cosas que le gustan: el helado, que llueva en su distrito.

Cosas que no le gustan: los conflictos, la gente prepotente.

Dato curioso: Nayerly Reyne le parecía muy linda y pensaba que Collie Rush estaba de diez.

Entrevistados: Su madre, algunos hermanos y su estilista.

Entrevistadora: Breiside Graham.

Encargado de crear las preguntas: Julio Jansen.

(la casa de Alan Blake era tan vieja, fea, acinada y pobre que prefirieron grabar las tomas de la entrevista en la casa más rica de ese barrio, no iban a transmitir al Capitolio en pleno tamaña pocilga. Breiside, agitando un abanico enorme frente a su rostro porque el calor de aquel distrito en cuestión era insoportable, tomó asiento en aquella casa que no era ni siquiera de Alan y comenzó a grabar).

Breiside: Bien, señora Blake…

AneliaSkeeter: perdone, doña, pero soy Skeeter. Blake era mi primer marío na mah.

Breiside: Oh, claro, entiendo… señora Skeeter. Cuéntenos ¿qué tal ve a su hijo Alan?

AneliaSkeeter: Yo… mi niño está vivo, gracia a lo sagrao no más. (se inclina para toser). No ha tenío que matar a nadien, y menos mal porque…

Breiside: ¿sí?

AneliaSkeeter: Alan nunca le haría daño a nadien, doña, a nadien… (sus ojos brillan con lágrimas). Yo lo conozco, yo lo parí. Él no mataría ni una mosca. Siempre jue de lo más güeno, y sigue igual. Mire na más como trata a las lagartijas feas esas.

Breiside: es cierto, a todos nos ha conmovido que sea tan bueno con los animales. Hasta enterró a la lagartija que mataron los profesionales.

AneliaSkeeter: sí… así es mi Alan. Él me ayudó mucho con sus hermanos, yo ahora no pueo trabajar porque… (señala su pierna mutilada). Ya me ve usté pue... Alan ha sio mi brazo derecho y mi juerza. Yo… yo no sé qué haría si…

(en el centro de entrenamiento, el mentor no estaba disponible para ser entrevistado porque se hallaba borracho, pero se ha dicho públicamente que es una indisposición. Breiside y su equipo se dirigen, pues, a Anne-Marie Andryushin, una estilista de unos veinticinco años, de ojos tan lila como los de su primo, escolta en otro distrito.).

Ane-MarieAndryushin: lo primero que me llamó la atención de Alan fueron esos ojazos. En contraste con su piel, era súper delicioso y perturbador de ver. Quería aclararlos un par de tonos, pero él me suplicó que no lo hiciera, que así se veían mejor, eso dijo. Pobre, pero cuando gane ya va a ver, le van a quedar divinos.

Breiside: ¿cómo era interactuar con él?

Anne-MarieAndryushin: a ver… habla raro, claro, como todo palurdo de distrito, ya me entiendes (risa cómplice entre las dos), pero en realidad es un amor. muy suave el chico, no le podías negar nada. No como la bocazas de su compañera, que menos mal murió. Esperemos que Alan…


Marcus Armitage, distrito 6 (cosechado).

Sexo: Masculino.

Edad: diecisiete.

Color de pelo: blanco.

Color de ojos: incoloros (se ven rojos por los vasos sanguíneos visibles a causa de su falta de melanina).

Color de tez: blanca.

Altura: 1,69.

Peso: 68 kg.

Contextura: media.

Accesorios: un pequeño librito.

Arma: su cuerpo.

Número de víctimas: Marcus no ha cobrado ninguna víctima.

Posición según expertos: 6º.

Cosas que le gustan: el silencio, la meditación, el olor de los productos químicos fuertes.

Cosas que no le gustan: nada en particular.

Dato curioso: en realidad puede ver casi perfectamente, solo que le gusta mantener el misterio.

Entrevistados: su madre, su mejor amiga y su mentor.

Entrevistador: Zacharias Marx.

Encargado de crear las preguntas: Julio Jansen.

(en una dulce y modesta casita, han encerrado a los hermanos de Leila Neleas en sus cuartos, a fin de que se pudiese disponer del comedor para ellos solos. Zacharias se queda impresionado ante la belleza de Leila, pequeña, pelirroja y de dulces ojos azules. Sonríe a la cámara).

Zacharias: Y cuéntanos… ¿Cómo conociste a Marcus?

LeilaNeleas: en el trabajo… ambos trabajábamos a medio tiempo y ahí nos pusimos a conversar un día… y otro… y muchos. Nos servía mucho hablar porque ambos tenemos vidas difíciles así que… nos desahogábamos y eso. imagino que ya vio a la mamá de Marcus, esa pe.. esa persona.

Zacharias (relamiéndose de gusto): sí, no es una persona tan amigable que digamos. Prácticamente da a su hijo por muerto, ¡Y ha llegado a un puesto importante! A los octavos de final ni más ni menos.

LeilaNeleas: sí… me dio un poco de pena que dejara tirada a su aliada, la chica del 7, pero la verdad… mejor ella que él.

Zacharias: Contundentes palabras…

LeilaNeleas: ¿qué quiere que le diga? Marcus es un gran amigo y también una gran persona.

(Nick Hallorann, con su semblante triste y modales refinados, los recibe en el sexto piso del centro de entrenamiento. Tiene un vaso de jugo con hielo, pero solo juega con él).

NickHallorann: Dudo que Marcus vaya a ganar.

Zacharias: ¿Por qué?

NickHallorann: porque los míos nunca lo consiguen. Además, el chico tiene demasiadas desventajas y se ve que no tiene las agallas suficientes. Obvio que me va a doler verlo morir, pero no gana, fijísimo.

Zacharias: …

NickHallorann: lo peor que pudo hacer fue involucrarse con esa alianza grande, porque ahora tiene tres enemigos que por pura asociación lo van a querer matar. En fin, si yo le dije no sé cuántas veces y él ahí, con su cara de pan…


Milaryon Lestrange, distrito 9 (cosechado).

Sexo: masculino.

Edad: diecisiete.

Color de pelo: castaño medio.

Color de ojos: negros.

Color de tez: pálida, enfermiza.

Altura: 1,74.

Peso: 64 kg.

Contextura: delgada.

Accesorios: riendas para el gusano.

Arma: una espada que no sabe usar.

Número de víctimas: 1: Emily Felton del distrito 9.

Posición según expertos: 7º.

Cosas que le gustan: el vino, las chicas bonitas y la tranquilidad.

Cosas que no le gustan: la gente idiota, los juegos del hambre.

Dato curioso: es, con diferencia, el más feo de sus hermanos.

Entrevistados: sus dos hermanos, sus padres y su mentora.

Entrevistadora: Sujey Rockwood.

Encargado de crear las preguntas: Julio Jansen.

(la casa Lestrange no es fea ni pobre. De hecho, luce bastante bien, está decorada con buen gusto. Lo que más fascina al cámara son las hermosas cortinas. Los hermanos mayores de Milaryon, de pelo negro, ojos grises y ostensiblemente más atractivos que él, están sentados juntos, preparados para hablar).

DaerysLestrange: el enano siempre estuvo gafado, o eso sentíamos todos.

(la chica se acomoda los lentes rosa). De hecho, cuando era niño arruinó una cosecha, a él siempre lo perseguían las abejas, por alguna razón siempre se las arreglaba para caerse en el estercolero que se usaba como fertilizante…

VerysLestrange: Y encima sale cosechado (menea la cabeza). Pobre enano, pero se las ha arreglado bien, igual. Creíamos que iba a tener tan mala pata de palmarla en el baño de sangre (su hermana le da la mano. Parecen tristes).

Sujey: Y díganme… ¿qué les ha parecido su progreso en los juegos del hambre?

DaerysYVerysLestrange: bien.

Sujey: Recordemos, que asesinó de manera brutal a su compañera de distrito…

Daerys Lestrange: ya, pero entre que Nate Felton siempre fue un imbécil con él…

VerysLestrange: más de una vez lo zurré por meterse con el enano, a ese ***.

DaerysLestrange: se vengó.

(el padre de Milaryon es un señor bastante atractivo, de unos cuarenta y pocos, con el pelo negro y los ojos grises de sus hijos mayores. Se halla acomodado en el sofá con semblante distinguido).

DanielLestrange: Milaryon es el que más se parece a mí, aunque ninguno lo crea (hay risitas de los cámara y de Sujey, que intenta disimularla). Se están fijando solo en la apariencia, pero hay más. Cuando era adolescente…

Sujey: sí, entiendo… nos interesa eso pero… háblenos ahora de Milaryon.

DanielLestrange: claro, claro (sonríe). Es verdad que tiene una especie de nube negra en la cabeza, pero, como yo, siempre lucha con uñas y dientes y se las arregla para salir airoso de todo lo que le metan. Y así seguirá haciendo, sé que él no se piensa rendir.


Sunny Tyson, distrito 10 (cosechada).

Sexo: femenino.

Edad: dieciocho.

Color de pelo: negro.

Color de ojos: marrones.

Color de tez: morena, canela.

Altura: 1.50.

Peso; 44 kg.

Contextura: delgada.

Accesorios: dos mochilas, una corbata negra.

Arma: una honda que fabricó al principio de los juegos, cuchillo de piedra, boleadora y Jaulas de noche.

Número de víctimas: Sunny no ha cobrado ninguna víctima.

Posición según expertos: 5ª.

Cosas que le gustan: las novelas románticas, la lectura, los paseos por el campo.

Cosas que no le gustan: el prejuicio, el café, los pastelillos con licor.

Dato curioso: besó a un chico tonto y con mal aliento.

Entrevistados: su familia, su enamorado y su mentor.

Entrevistador: Justin Dredd.

Encargado de crear las preguntas: Julio Jansen.

(En una chabola sumamente pobre pero limpia, los cámara y entrevistador trabajaron a toda velocidad para traer un par de tapices, una que otra silla y una mesita de centro con canapés, para que el sitio no se viese tan desangelado. Era un lugar que olía intensamente a humo, donde se respiraba toda la miseria, y del que Justin quería escapar lo más rápido posible).

Justin: ¡Vaya, hermanita de Sunny! todos queríamos conocerte (expresiones tiernas y suspiros, al enfocar a la niña pequeña y de pelo largo).

SammyDean: Eh… hola.

Justin: ¡Cuéntanos algo sobre ti! ¿Cómo te llamas?

SammyDean: …Sammy…

Justin: ¿Has podido ver a Sunny por la tele, querida? (la niña asiente, con la mirada en el suelo) ¿y qué piensas de ella?

SammyDean: tengo miedo… no quiero que se muera (en un hilo de voz).

Justin: ¿has pensado en algún momento que Sunny moriría?

Sammy (temblando): sí… cuando estaba con Alabaster… en la montaña. Creí que se… que se…

(una larga pausa porque la niña se había puesto a llorar inconsolablemente así que hubieron de cambiar de entrevistado.)

WendyDean: somo gente humilde, ya ve usté, pero no por eso no vamo a echar a morir. Mi Sunny es fuerte, sí señor Justin y Capitolio.

Justin: ¿Cómo es su relación con Sunny, señora Dean?

WendyDean: es rebelde la condena, no se imagina lo rebelde y contestona que es. aparte de burlesca y siempre anda mirándome en meno porque yo no terminé la escuela, ¿ve? Justo se terció todo esto con los primeros años de los día oscuro, así que me tuve que irme a trabajar no má. Y Sunny debería andarse dando to los días con un canto en los dientes porque pobre y to, pero al meno ella sí ha podío estudiar.

Justin: así que no es tan buena…

WendyDean: no, si buena eh, sí igual no llevamos bien. Ella me ayuda hartazo con la Sammy y el John. Solo que a vece se gana unas tundas por renegona.

Justin (estremeciéndose) uhm… ¿Y cree que Sunny tiene posibilidades de ganar?

WendyDean: sí de creer creo, le he pedío to el día y to los días a lo diose que me la ayuden, aunque ella no crea en na, ni en diose, ni en na de na, pero yo le digo que igual me la cuide.

(una mujer de unos veintidós años, con un niño en los brazos y expresión tan triste como la de Sunny y hasta derrotada, se ve ahora en la pantalla).

SarahTyson: fue… fue duro verla en el escenario, cuando salió cosechá. (el niño pequeño alza su manita y le intenta pellizcar la nariz a la madre) ya párala, John, shhh… sí, creí que Sunny no la contaba, ¿sabe? Porque ella no es tan fuerte como lo otro profesionale, ni nada, entonce como que fue difícil asumir que se iba a morirse…

Justin: ¿Y cómo la ves ahora?

SarahTyson: muy de amiguita con el pro del 1 (se ríe). Cuando era chica, Sunny no hablaba con nadien, de hecho en el colegio yo tenía que andarla cuidando porque le decían muda y le andaban haciendo cosas. si acá son medios hijos ****. Pero yo siempre la anduve cuidándola, y la acompañaba a la biblioteca hasta que aprendió a ir sola.

Justin: todos nos hemos asombrado al oírla hablar así… ¿se debe al hijo del alcalde, Sarah?

SarahTyson: no sé… a lo mejor. Cuando empezó a leer hablaba un poco raro, pero no con nosotro. Fue después, cuando conoció a ese Thomas Rocheford, que se puso media… cómo que se dice… como que nos hablaba de esa manera rara y que nos miraba como por encima…

Justin: ¿Arrogante?

SarahTyson: eso (suspira, mientras el niño sigue haciendo intentos por agarrarle la nariz). Es como que se le pegaron las maneras de los más ricos. Yo le decía que era una muerta dihambre igual que yo, y que tos por acá, pero me contestaba cosas lo más raras como que eso no quiere decir que tenía que hablar como qué sé yo… eso. (una lágrima le brilla en el ojo, y se la limpia con rabia). Mire, Justin… me da lo mismo que se haya vuelto tan rara, si igual lleva como cinco años así… yo la amo y quiero que vuelva no má.

(en una casa bastante más grande, luminosa y hermosa que la recién vista, unas lindas cortinas caras y una mesa, que realmente pertenecían a la casa y que no fueron llevadas por Justin y el equipo, se enfocan. Un joven rubio, de ojos azules y bastante gordo les da la bienvenida, vestido en un traje monocromo. Se muestra educado, pero no cordial).

ThomasRocheford: estos son pastelillos horneados por la cocinera. Pueden comer si no quieren hacerle un desaire, aunque a mí tanto me da.

Justin: ah… vaya (por educación saca un pastelillo y lo muerde. Está delicioso). Cuéntanos, Thomas…

ThomasRocheford: Su desempeño en los juegos ha sido lo mejor, sencillo y bien.

Justin: no, no (sonríe) queríamos preguntarte… ¿¡No estás celoso de Alabaster!?

Thomas Rocheford (se transmite su rostro sorprendido por cadena nacional) Tse… a ver… ¿qué clase de pregunta incoherente es esa?...

Justin: Es que, a ver, ella y él están muy cercanos y…

ThomasRocheford (negando con la cabeza): tse… les diré algo. Cada domingo, Sunny viene a la finca a pasar un agradable rato en compañía, y otras veces en que puede robar un tiempo a sus obligaciones, viene también. Todas esas veces, mis mastines y mis galgos se vuelven locos, saltan, corren, le lamen la cara, mueven sus despreciables colas de animal y ella los acaricia a todos, incluso tiene ese tonito un poco aniñado especial para ellos…

Justin: …

ThomasRocheford: ¿en serio son tan obtusos que debo explicarlo? Tse… Alabaster es el chucho necesitado de afecto, nada más. No puedo creer estar explicando esta estupidez. ¿Pueden hacerme una pregunta que valga la pena contestar?

Justin (aturullado): Perdón… sí… lo siento… yo…

ThomasRocheford: tse…

Justin: ¿qué sentiste al oírla cantar para ti?

ThomasRocheford: Tse.. muchas cosas, la mayoría agradables y todas imposibles de compartir.

Justin: uhm… ¿y… crees que pueda ganar?

Thomas rocheford: no lo creo (se yergue en toda su estatura, apuntando con un grueso dedo a la cámara) lo sé.

Justin: ¿cómo lo sabes?

ThomasRocheford: esperanza… y, además, ¿acaso me fijaría yo en alguien que no fuese lo mejor? No me insulten…

Justin: ¿Y qué piensas de… de que al parecer vaya a matar por ti? Ese momento a todos nos pareció muy romántico.

ThomasRocheford: tiene que aferrarse a algo para seguir viviendo… ella no ha tenido una muy buena vida, atrapada en ese entorno hostil, lleno de plebeyos ignorantes… tse… si sirvo para darle el empuje que necesita para ser la reina de la colina, está bien para mí. Todos tenemos nuestros motores de lucha. Le aconsejé que me tomara como el suyo.

Justin (suspirando) el rey de la colina… eso ha sido tan Sunny…

ThomasRocheford (sonriendo con la boca y los ojos): sí.

(en el centro de entrenamiento, otra celebridad los espera, en el décimo piso. Lev Abercowney, vestido con una sudadera y con sus ojos bicolor fijos en Justin, está un poco nervioso).

Justin: vaya, Lev… es la primera vez que te hemos podido entrevistar así.

LevAberconey: sí… por desgracia, mis chicos nunca llegan tan lejos.

Justin: ¿qué crees que hizo distinta a Sunny?

LevAbercowney: lo he pensado mucho… ella es sensible, se hiere, es muy empática… pero también tiene una inventiva brutal y creo que es eso lo que la ha salvado. La honda con el arco…

Justin: ¡Ese fue uno de mis momentos de tributos solitarios favoritos! No me lo esperaba ni en mil quinientos años.

LevAbercowney: Yo tampoco (risas). Y después su alianza con alabaster… eso le ha hecho llorar mucho, la ha mantenido en contacto con la muerte y… no sé, creo que lo ha llevado mejor que otros. Mejor que yo, por empezar (sonrisa avergonzada).

Justin: ¿la ves llegando más lejos de lo que ha llegado?

LevAbercowney: yo… espero que sí… me la he pasado temiendo por ella. ha sido raro que Christian y yo nos hayamos podido sentar juntos y temer en sintonía por nuestros chicos… pero eso. ahora con el banquete… tengo miedo. Me muero de miedo, de verdad. Quiero que gane. Quiero que pueda, pero hay tantos peligros que… sabes, hace poco he visto la entrevista que le hicieron a Thomas Rocheford y te juro, Justin... me saco el sombrero con ese tipo. Quiero... quiero tener un poco de su esperanza para no caer en la desesperación.


Nota:

¡Entrevistas! Con mi política de darles voz y algo a todos para que se puedan conocer, vi necesario hacer esto. Espero lo hayan disfrutado, porque yo sí. :)

Quedan máximo cuatro capítulos para salir de la arena. No prometo actualizar mañana ni cada día como he estado haciendo últimamente, ya que hay poco escrito. sin embargo, al menos los juegos sunnybaster se acabarán antes de marzo. ya después pretendo hacer un par de capítulos de cierre y toda la cosa.

Saludos, Reyes y Reinas. :3