Hola a todos, ha sido una semana muy dura y complicada, llena de tareas y trabajos. De hecho, tengo una suspensión el lunes, pero ya saben, me han dejado mucha tarea, por eso, antes que nada, decidí hacer el nuevo capítulo.

Espero les guste mucho, aunque les advierto que es muy corto comparado con los anteriores, pero de verdad, no tengo mucho tiempo y considero que lo dejé en su punto.

Ya entenderán, por ahora, ¡disfruten y nos vemos en el siguiente!


Este maravilloso mundo

Capítulo 4: Solo un chico, más que un hermano.

Shidou corrió a casa con la cena de esta noche, aunque era comida que Kanade había hecho para un desayuno, pero eso no tenía importancia ahora. De hecho, la mente del joven solo podía imaginarse el rostro desaprobatorio de sus hermanitas, sobre todo el de Kotori.

Kotori Itsuka era una chica linda, de cabello largo siempre en dos coletas, este era de un color rojo, ella también tenía ojos de un color parecido al rojo, no muy bien definido, pero de un tono brillante, no era mala, excepto cuando se enojaba y lo peor de ello no eran sus golpes o patadas, sino que después se ponía a llorar.

Shidou, después de haber dejado el apellido Takamiya, como Mana, pasó a ser el hermano mayor y pronto se dio cuenta que su hermanita Kotori era una llorona. Mana, quien siempre había sido su única hermanita, estaba claramente harta de que Kotori le arrebatara a su hermano cada vez que podía y que su hermano estuviera de acuerdo.

En general, se llevaban bien, pero ahora que no había padres supervisando, Shidou no estaba seguro de si ellas podrían llevarse bien, sobre todo ahora que tendría que arreglar las cosas con Kanade y quien sabe, tal vez estaría más tiempo saliendo con chicas que en otras ocasiones, puesto que Mukuro le había invitado a salir una vez arreglara sus problemas.

—¡Ya llegué! —anunció el chico al abrir la puerta de su casa y verlas a ambas empujándose con las piernas mientras con las manos estaban con el control de la televisión; el aparato estaba como loco cambiando de canal y subiendo el volumen o bajándolo—. ¿¡Qué hacen!?

—¡Onii-chan! —Kotori sonrió ampliamente y soltó el control, la inesperada acción causó que Mana cayera del sillón

—¡Nii-sama! —dijo la recién caída una vez pudo levantarse, pero ya era tarde, Kotori ya estaba abrazando a Shidou—. Ahh…

—Lo siento, pasaron muchas cosas con Kanade, pero me preparó algo especial y lo comeremos todos juntos, no se preocupen.

—¡Ya era hora! —Kotori le arrebató el traste de comida y lo llevó a la cocina—. Sí que estuviste mucho tiempo con tu amiga… ¿Planeabas dejarme morir de hambre?

—Claro que no, sabes que no las dejaría así. Y más te vale servir para todos, Kotori, recuerda que somos tres. —La chica gruñó por lo bajo, en realidad no quería servirle comida a su hermana porque no había podido ver su programa favorito en la televisión.

Shidou se acercó un poco más relajado a Mana, quien no se movió del sillón y estaba enojada. Ella se parecía mucho a Shidou; su cabello era azul y lo traía suelto, sus ojos eran color marrón con un pequeño lunar debajo de su ojo izquierdo y era calmada la mayoría del tiempo, además de alegre y un poco bromista; esto último no tenía nada que ver con Shidou.

—¿Peleándose por el control? —Ella asintió con la cabeza con molestia, él le acarició la cabeza con una sonrisa—. Mana, ella también es tu hermana, traten de ser amigas, ¿de acuerdo?

—Sí, es mi hermana, pero YO soy tu hermana de sangre —dijo con mucho orgullo y haciendo énfasis en su posición, Kotori apretó los dientes y salió de la cocina, Shidou ya se veía venir la tercera guerra mundial.

—¿¡Y eso qué, Mana?!

—No sé, solo quería dejarlo claro, Kotori-san —dijo con una sonrisa de superioridad mientras Kotori apretaba los puños y los dientes.

—¡Shidou es mi Onii-chan, la sangre no importa!

—Claro que importa, ¡nací siendo su hermanita, no porque un papel lo dice!

—Oigan…

—¡Maldita! —dijo ella con fuerza y sumamente enojada, Mana solo le sacó la lengua y ahora estaba de pie, esperando la confrontación.

—¡Oigan! —Shidou se puso en medio de ambas y las miró con cierta fuerza, para demostrar que iba en serio—. ¡En serio! No podemos seguir así, solo ha pasado una semana y ya quieren matarse, ¿no podemos ser unos buenos hermanos todos?

Las abrazó a ambas para calmarles la ira, eso solo resultó en que ambas se vieran con odio y abrazaran a Shidou con fuerza.

«Este fin de semana va a estar muy intenso, ni siquiera sé qué haré con Kanade ni con estas dos, no entiendo cuál es el problema, siempre trató de estar con ambas el suficiente tiempo». Shidou suspiró con pesadez, algo harto de la situación.

—Escuchen, ambas son mis hermanitas y las quiero, ¿entienden? Ninguna vale más que otra por la sangre o un papel, ¡o lo que quieran! —Les puso la mano encima de sus cabezas a cada una e hizo una sonrisa amarga—. B-Bien… ¿Por qué no comemos? Kanade hizo un buen trabajo, lo sé, además fue un regalo, no debemos desperdiciarlo solo porque no se llevan bien…

—Bueno… Solo porque tengo hambre —dijo Kotori sin dejar de mirar a Mana directamente a los ojos.

—Nii-sama tiene la razón, no debemos desperdiciar la comida.

Los platos fueron servidos por Shidou, así como una jarra de juego para beber, ellas seguían con sus miradas filosas llena de deseos negativos, pero una vez probaron la comida, cambiaron su humor rápidamente.

—Esto está muy bien, ya tenía hambre. Pensé que Kanade siempre fallaba con la sal, pero esto está delicioso. —Kotori sonrió y empezó a comer más rápido.

—Es verdad, sin duda se esforzó para esto. —Dedicó una sonrisa a su hermano y siguió comiendo, él entendió la indirecta y solo pudo sentirse mal por como las cosas habían terminado y como le había rechazado.

—Sí, tienen razón, Kanade es muy amable. —Shidou ya pensaría en eso después, por lo que se dedicó a comer la comida deliciosa que había hecho su amiga, lloró al estilo anime por todo el esfuerzo que, sin duda, le había puesto a cada platillo solo para que él lo comiera. «Soy un malagradecido, después de todo esto, ¿cómo haré que me perdone? Maldición, si tan solo la hubiera besado también, más bien, ¿cómo supo todo eso? Eso no importa, debí haber aceptado sus sentimientos, ¿¡por qué no lo hice?! Fui un… Idiota».

—Nii-sama…

—Onii-chan… ¡Onii-chan!

—¡Ah! —Shidou despertó de sus pensamientos con sorpresa, ellas dos le miraron confundidas—. ¿Qué?

—¿Estás bien? Ni siquiera has comido mucho, ¿pasó algo? —Kotori empezó a sonar preocupada y solo en estas situaciones, actuaban en conjunto.

—Nii-sama, pasó algo con Kanade-san, ¿verdad? —Shidou agachó la cabeza y asintió con un poco de vergüenza, no podía esconderlo de Mana, aunque Kotori, ciertamente, no supo la razón del mal sentir de su hermano—. Lo suponía… Bueno, ¿qué hiciste?

—Algo malo, la hice llorar por mis ideas tontas y no sé qué haré para remediarlo, ni siquiera sé si volverá a hablarme, creo que la lastimé…

—¿Crees? —preguntaron ambas, al mismo tiempo, él sintió una navaja en su corazón.

—Tienen razón… Ella hizo esta deliciosa comida para mí y yo solo la hice llorar… —Shidou dejó caer su en la mesa y sus hermanas le vieron con cierta pena—. Ojalá pudiera hacerla sonreír con mi comida, como siempre… Pero no creo que me funcione esta vez…

—¡Eso! —Mana sonrió y dio un leve golpe a la mesa, haciendo que Shidou se sobresaltara—. Kanade-san no se resiste a tu comida normal, prepárale algo especial como disculpas, ¡y asegúrate de decirle algo lindo!

—¡Te ayudaré con la comida, Onii-chan!

—¡Ah, igual yo! —Mana alzó la mano como si fuera una votación, pero le dio una mirada competitiva a Kotori, ella dio una risa sarcástica.

—¿De qué vas ayudar? No sabes cocinar.

—Cállate, tú solo vas a estorbarle a mi Nii-sama.

—¡Ya basta! —Las miró con el ceño fruncido, ellas callaron al instante, sobre todo porque Shidou hizo una mirada que daba miedo—. Dejen de pelearse o van a conocer… Mi lado oscuro…

—¡O-Onii-chan, no!

—¡Está bien, está bien! Cosquillas no, por favor…

—¡Bien! —Shidou volvió a sonreír como siempre—. Entonces, mañana iremos por la despensa y compraremos lo necesario para ese platillo, estoy seguro de que, con su ayuda, Kanade va a perdonarme.

—¡Nos esforzaremos! —Los tres chocaron sus vasos de jugo al mismo tiempo con una sonrisa, después pudieron cenar como una familia normal y feliz.

Esa noche, Shidou se dio un baño caliente y se fue directo a la cama, así como sus hermanas se fueron a sus respectivos cuartos. Estaba a punto de dormir, cuando recibió un mensaje en su celular, seguidamente de otro y cuando fue el tercero, tuvo que tomarlo y ver quien le estaba molestando.

«¡Mukuro-san! Cierto, intercambiamos números». Shidou sonrió al ver el nombre de Mukuro ahí y una foto también en la información del contacto. Pero en cuanto sus ojos fueron leyendo la información, su sonrisa fue despareciendo hasta que su boca quedó ligeramente abierta.

"Shidou-san, tengo que decirte cosas nuevas de tu amiga, Mikael ha podido determinar quién de sus hermanos está con ella".

"Raziel es un ángel muy inteligente y si ella lo posee, todo el conocimiento está a su disposición".

"Trata de no pensar, ella hasta puede leer tus pensamientos. Y el de todos".

—¿Qué?