Conocí a Xanxus cuando tenía 8 años, mi vida era un desastre.

Me sentía como una completa mierda.

Yo era un completo desgraciado e intentaba ocultarlo de Nana, intente una y otra vez, encontrar algún trozo de mi viejo yo en mi reflejo... no podía ver nada, puede que ya no tuviera alma.

La mafia me cambió drásticamente, ni siquiera Vindicare podía retenerme, aquella prisión se volvió mi juguete. Hasta el día que me contrataron para matar a una posible amenaza que resguardaban los Vongola... querían eliminar al próximo Decimo Vongola.

Realmente parecía una oferta tentadora.

Contradictoriamente a esto, el Noveno Vongola, me contrató para protegerlo.

No le hice caso a ninguno, mi mejor opción en ese momento era estafar a las dos personas que me contrataron, necesitaba dinero, es lo que mueve al mundo. Por ese motivo debía estar lo más cerca posible de Xanxus.

Nono Vongola me suplico dejarlo vivir, incluso me ofreció todo lo que cualquier persona desearía.
Nada me interesó.

-Hagamos esto Vongola, si Xanxus es capaz de hacerme la vida un poco más interesante lo dejara vivir... si no, ni el Arcobaleno del cual es amigo, podrá salvarlo ¿trato?

-Serias enemigo de Vongola si lo haces.

-No trate de intimidarme, ni siquiera sabe quién soy, ni mi edad. Podría acabar con Vongola en un instante, sólo necesito tomar los dedos.

Claro que esto no era del todo verdad, bueno, Timoteo no tenía por qué saberlo.

-Te lo preguntaré una vez más, ¿trato?

Vi como suspiraba pesadamente, Xanxus era su talón de Aquiles, no le permitía pensar con claridad.

-Trato. Sólo cuidado bien.

Asentí antes de retirarme de la oficina del líder de Vongola.

Después de hacer unas de las mías, me volví su amigo, tenía que pensar detenidamente que hacer con el niño, no era del tipo que actuaba impulsivamente.
Me gane su entera confianza al poco tiempo.

-Stefano, mocoso ¿a dónde vas?

-Waaa... Onii-chan, eres tan aterrador con tus preguntas.

Noten que a pesar de mi corta edad encontraba gratificante el burlarme de Xanxus.

-Stefano, eres insoportable.

Me reí de su inmadurez con sinceridad, pasar tiempo con Xanxus me hacía feliz, claro que tenía una personalidad algo explosiva, pero conmigo era amable y paciente. Mientras seguía riendo, el tic en el ojo de Xanxus iba aumentando.

-Calma hombre, iré a ver a la persona que me contrató para matarte.

No lo tomen a mal, desde mi primer encuentro con el hijo del Nono Vongola había sido claro y sincero.

He venido a matarte.

Claro que se asustó en un principio, sus expresiones fueron interesantes, asi es como termine ofreciéndole ser mi amigo 5 minutos después, aceptó sin dudarlo.
Instinto de supervivencia supongo.

No es que no valiera la cantidad que me pagaron para matarlo o que las súplicas del Noveno me hayan ablandado el corazón, simplemente descubrí su potencial, las llamas de la ira, me serian útiles, un espécimen realmente raro desde Secondo, no podía terminar pudriéndose en una fosa.

- ¿Vas... a matarlo?

Su voz reflejaba miedo.

¿Les sorprende? no tiene porque, en aquella época, él no entendía por completo que era la mafia, era más inocente, más temeroso, era... más como yo, era más como Sawada Tsunayoshi.

-No, claro que no lo matare Onii-chan, recuerda que el único que quería matarte era yo y ahora somos amigos, confías en mí ¿no?

- ¡Claro que sí!

Todo lo que salió de mi boca sobre el destino de ese sujeto era mentira, claro que el pequeño e inocente Xanxus no tenía que saberlo, aquel hombre me estaba empezando a colmar la paciencia, me presionaba para matar al supuesto próximo líder de Vongola.

La verdad era que yo solo quería su dinero, matar o no a Xanxus, no importaba. Pero tampoco podía permitir algún cabo suelto y ese enemigo de Vongola lo era, lo eliminaría sin que nadie se enterara, protegería a Xanxus un poco más, sería mi pequeño regalo secreto de despedida.

-Perdóname Stefano, es que últimamente muchas personas que trabajan para mi papá me dicen que debo ser capaz de todo.

-Ya veo...

-No entiendo qué quieren decir con eso, yo solo asiento, tú eres la única persona con la que he podido hablar.

-Xanxus...

Tome sus manos que eran más grandes que las mías, después de todo él era más grande que yo, le sonreí y lo abrace, sabía lo que era que te llevaran a un lugar desconocido, que te impusieran cosas.

-Mientras yo esté contigo, te voy a proteger, eres mi amigo, seguro que a mi mamá igual le agradas, eres un buen niño, como yo.

-Gracias...

-Muy bien ahora me iré, nos vemos mañana, recuerda que no importa lo que te digan, eso es basura, esas personas son basura.

Me sonrió y asintió, era todo lo que necesitaba para marcharme. Sabía que Xanxus estaba feliz en ese momento.

Seguí mi camino, sin mirar la mansión Vongola, al llegar con la persona que me volvió el verdugo de Xanxus, le corté la garganta sin más.

Me rogó por su vida, por la de todos en aquella mansión, lamentablemente no podía perdonar a esa famiglia, habían cometido atrocidades, sé que yo no soy inocente, aun así, lo único que tenía en claro es que podía evitar más atentados.

Evitar muertes de niños inocentes.

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Actualidad...

Mientras peleaba contra Xanxus, Reborn explicó de qué se trataba el punto cero.

Su entrenamiento especial era un método para llegar a él.

Lo supe desde el principio, pero ya no existe persona en mi época que pudiera enseñarme esa técnica. Aparte del Noveno que estaba postrado en la cama del hospital Vongola.

Entre mis viajes a mundos paralelos y a diferentes siglos, descubrí que, al ser tan joven, poco a poco mis recuerdos se hacían confusos, en algún punto tuve que parar, en ese punto olvide lo que me enseñó Primo Vongola sobre su técnica.

Xanxus se burló de mi técnica, como lo esperaba, no me rendiría, tendría que recordar, aunque sea por la fuerza.

-La próxima vez lo haré bien.

-Sangre de los Vongola... la súper intuición de Tsuna parece haber descubierto algo.

-Punto cero modificado.

Al principio todos se sorprendieron, sé que puedo mejorar la técnica de Primo, Xanxus entró en pánico en medio de nuestra pelea, me mandaba ataques constantes, uno tras otras, me empezaron a enfadar.

-Te dispersare en el polvo por toda la eternidad basura.

Tsu-kun puedes atacar a Xan-chan ahora, la bazuca esta lista y con Irie, Squalo está en posición. En cualquier momento llegaran.

Muy bien, es hora de que nos muestres a todos tus cicatrices, Onii-chan.

-¡Estás muerto!

Observé una última vez como mis guardianes daban todo de sí, eran bastante ingenuos, sabía que sus esfuerzos no valdrían de nada, incluso escuché las palabras de Squalo, la conversación de todos ellos, el grito de enojo y terror de Xanxus.

- ¡MUERE!

-Tsuna, ¿Qué estás haciendo?

Tuve que sujetar las manos de Xanxus mientras le daba tiempo a Shoichi, Spanner y Nana, cambiar el futuro no era fácil, menos si me mantenían constantemente vigilado.

Tsunayoshi-kun, estamos listos, puedes proceder.

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Días antes...

-Shoichi, ¿esta lista la bazuca?

No podía esperar más tiempo, tenemos que movernos rápido y sin que Reborn se dé cuenta.

-Claro futuro Decimo Vongola, hable con tu madre, al parecer está todo listo.

Era hora de que mi yo del futuro muriera.

-Recuerda, tienes que fingir por si nos vigilan o nos atrapan, nosotros nunca nos conocimos, conociste a un Sawada Tsunayoshi de una línea temporal diferente, no a mí.

-Spanner, usa la otra bazuca, hay que suplantar las balas, Shoichi te acompañara.

Pude observar como todos los que nos ayudaban se movían de acuerdo a mis instrucciones.

-Tsu-chan, Cervello esta con Varia, eso quiere decir que el jefe actuará de acuerdo a tus planes.

Sonreí.

Hacía tiempo que no veía a Lussuria, fue uno de los primeros amigos que Xanxus me presentó, su primer amigo se podría decir.

-Lamento tanto pedirte ese favor Lussuria, ir en contra de tu mejor amigo, es muy despiadado de mi parte.

-No hay problema, tienes que apoyarte en los pocos que saben tu secreto. Me retirare, yo me encargo de los Varia.

-Gracias...

Lussuria se había ido con elegancia, sin duda estaba loco, esa locura también representaba lo cuerdo que estaba, lo comprensible que había sido conmigo.

Lo siguiente que hice fue lanzar mi orden al aire, para que el que se creyera capaz de llevarla a cabo, tomará esa responsabilidad.

-Necesito que en la reunión con Byakuran, Gokudera y Yamamoto me acompañen.

-Sí, Boss. Me encargare de eso, hablaré con su versión del futuro.

-Gracias Nagi.

Este era mi destino, yo sería el jefe.

No quería esta vida... sería más fácil acabar con todos.

-Una última cosa Shoichi... Spanner.

-Claro Décimo, que nos falta.

Oculté mi mirada detrás de mí flequillo, como odiaba ese título, odiaba ser el jefe.

-Cuando nos encontremos en el futuro y lo digo también por el ahora, no me digan Décimo, odio ser llamado de esa forma.

Vi la sonrisa macabra de Spanner mientras comía una de sus paletas.

-Muy bien, pero recuerda algo, siempre serás un Vongola... señor Vongola.

Antes de que pudiera debatir desaparecieron por el portal, Spanner a veces tenía una mente muy retorcida.

Ahora el único problema por el que me debe preocupar se llama Hibari Kyoya.

.

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Actualidad...

- ¡¿Cómo te atreves?!

Perdón Xanxus... ante pondré a mi familia, es una lástima que no pueda decirte esto como Stefano.

-Esas cicatrices... son la prueba de que una vez fuiste consumido por el punto Zero por todo tu cuerpo.

- ¡ME ESTAS JODIENDO!

La ira de Xanxus era abrumadora, lo entendía, la frustración de sentirse traicionado, de no ser más que un bastardo.

Un bastardo con el poder suficiente para romper a base de golpes el frágil hielo que fui capaz de crear.

Odio mi llama del Cielo en este momento.

-Es inútil Xanxus, si continúas haciendo eso, los resultados serán peores que las cicatrices que el Noveno te dejo.

-CALLATE... soy el único que ganará, YO SOY EL MALDITO DÉCIMO JEFE DE LOS VONGOLA...

Realmente no quería congelarlo, estaba cansado, harto de esta estúpida batalla sin sentido, cuando tropezó con su propio ego mientras se retorcía de dolor por un pequeño truco que usé, lo supe, era el momento de sepultarlo bajo el frágil hielo.

-Punto Zero: primera edición... Por qué... por qué tú...

-No repitas las mismas palabras de ese viejo.

Escuchaba los gritos de Squalo, así como de los demás, el anillo en algún momento salió volando y cayó en mi mano, supongo que a partir de ahora este pedazo de metal no me soltara.

Había ganado, si, no se confundan, me alegraba ganar, pero sentía que perdí más de lo que gane.

Me detuve a observar detenidamente una última vez a Xanxus, sabía que la estatua no duraría mucho tiempo.

Tsu-kun, cuando liberen a Xan- chan ¿también se romperá el hielo que alberga al verdadero Stefano?

-Eso ya no puede ser derretido.

Lo respondí en voz alta sin querer, puede que me hayan malentendido y la conversación que mantenían todos a mí alrededor lo confirmaba.

Mi energía se agotaba, incluso el anillo consumía mis llamas sin que nadie se diera cuenta.

-Xanxus...

El ataque de Varia, el plan de liberación de Viper. Todo salió tal y como debía.

Lo que no sabía es que, al momento de liberar a mi estúpido amigo, el anillo del Cielo consumirá mis llamas para hacer su función.

Dolía como el infierno.

Vi al hielo se derretirse, el anillo había consumido casi toda la energía de mi cuerpo, no podía seguir usando la llama del Cielo en la condición que me encontraba.

-Den... me los anillos...

-Por supuesto... ese impostor no se merece esto, es totalmente tuyo, el verdadero hijo del Noveno.

Verdadero hijo HA.… mi anillo lo intentara matar.

-Esp.… ah... esperen...

Mi voz ya no salía, ya no podía detenerlo. Viper ya le había colocado el anillo.

Mierda.

-Esto...

El maldito anillo Vongola seguía robando mis llamas para el juicio.

-Este es el poder... este poder sin límites se desborda dentro de mí, esta es la prueba del sucesor de los Vongola.

No. Son mis llamas, las llamas de última voluntad, que me quitó el anillo.

-CON ESTO ME CONVERTIRÉ EN EL DÉCIMO JEFE DE LOS VONGOLA.

Cuando Xanxus escupió sangre, entendí que el anillo lo hirió por dentro, los cicatrices por todo su cuerpo no desaparecerían con nada. Tenía que aparentar estar sorprendido.

Tsu-kun, ¿Qué ha pasado? la cámara no me deja ver nada, me tendré que acercar.

-El anillo... ha rechazado... la sangre de Xanxus...

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10 años en el futuro...

-Pudiste descongelar a Xanxus hace 10 años y terminar con todo esto Tsunayoshi.

-Si lo hacía Vongola se enteraría, no quería correr ese riesgo. No podían ser, así las cosas, no quería entregar mi identidad, el que te intento matar nos hubiera encontrado.

-Yo solo sigo escuchando excusas ¡No quieres encontrar al culpable!

-Tomé mis decisiones, como tu tomaste las tuyas, algún día enteras porque estoy haciendo esto, no es tan fácil.

- ¡¿No es fácil?! ¡Debes estar bromeando!

Todo lo que se podía oír en la habitación eran los gritos de mi madre, estaba harto de dar explicaciones, de rendirle cuentas.

-No lo entiendes...

-No... ¡no lo entiendo para nada! ¡Maldición Tsunayoshi!

-Esto no está en discusión, Nana. No cambiare nada, las cosas se quedan así.

- ¡¿Qué pasará si ellos se enteran?!

- ¡Estaré muerto!

Quizás no era la mejor forma de decirle las cosas a mi madre, lo sabía mejor que nadie, aun así, ya estaba cansado, esto era más de lo que podía cargar.

-Estaré muerto...lo sabes mejor que nadie, en el momento en que se enteren ya será tarde. Habrán terminado todas estas batallas, seré el Décimo Vongola como ahora tal y como quieres, Dios quiera que cuando lo sepan me perdonen, sé que no estoy equivocado.

Dios, Buda, el Diablo, no importaba quien me perdonará, ni muerto me perdonaría a mí mismo por lo ciego que estuve...

No tenía tiempo para estas discusiones absurdas, el tiempo se acababa, era lo mejor para todos.

-No quiero pasar por ese sufrimiento.

-No lo aras, tu no tendrás que pasar por esto, te relevare de tu puesto, las cosas ya no serán como debían, sabes que tenemos que derrotarlo en esta línea del tiempo.

- ¿Qué quieres decir?

Me acerqué lentamente a ella, solo pude sonreírle forzadamente.

-Lo siento Mamma es por el bien de los dos.

-Tsu...

Antes de que pudiera reaccionar la noquee sin dudarlo, quizás mi madre considere esto como traición, pero mi prioridad era sacarla de la línea de fuego de Byakuran.

-Kyoya, llévate a mi madre, estará a salvo con Iemitsu en su viaje.

-Bien, el otro omnívoro me prometió que me dejaría molerlo a golpes... pensé que deberías saber.

Asentí algo extrañado, en qué estará pensando mi yo joven al hacer ese tipo de promesa.

-No lo mates.

Kyoya se retiró después de darme una sonrisa espeluznante como respuesta, no importaba el tiempo, ese mocoso me seguía ocasionan dolores de cabeza.

Ahora solo me faltaba entregarle las cajas armas a Irie.

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Actualidad...

La confesión de Xanxus sobre no ser el verdadero hijo de Timoteo Vongola, impresionó a muchos, incluido a los Arcobalenos, de alguna forma entiendo su rencor. No podía juzgarlo, era el menos indicado para eso.

-Xanxus...

-NO ME TENGAS LASTIMA, BASURA.

Squalo contó la historia de la cuna tal y como era, exceptuando claro, que yo estaba ahí.

No saber quién eres, es devastador, siempre lo sería, algunas veces me sentía culpable sobre todo cuando escuchaba a Vongola hablar del conflicto. Quizás hubiera sido mejor llevarme a Xanxus una vez que el Noveno me lo pidió y más si me entere de sus planes.

Muy en el fondo eso sentía, obviamente no podía darme ese lujo, tenía mis propios problemas. También mi pequeño y estimado Onii-chan tenía la culpa, traicionó a la persona que lo aceptó por completo. Eso es algo que jamás entendió.

-Al Noveno no le importaban, ni los lazos sanguíneos, ni las leyes. Creía en ti más que nadie. El Noveno, siempre te ha tratado como a su verdadero hijo.

Después de todo contrato al mejor asesino para cuidarte, idiota.

- No me enfermes con toda esa cursilería del amor incondicional... ¡LO ÚNICO QUE QUERÍA ERA EL ASIENTO DEL JEFE!

Tú...

- ¡SOLO QUERÍA QUE ESAS BASURA ME VENERARAN! ¡SOLO QUERÍA QUE ME ELOGIARAN!

Tsu-kun, creo que lo que Xan-chan quería realmente era verte una vez más, quería que lo elogiaras.

La batalla empezó realmente con la declaración de nuestro enemigo, nos matarían a todos y yo no tenía la suficiente fuerza para moverme.

La verdad es que tampoco quería moverme, en parte esta situación era mi culpa, por una vez quisiera rendirme, me sentía decepcionado y enojado conmigo mismo, si tenía que morir aquí, lo haría.

-Tsu-kun ¡contéstame! no morirás, el Arcobaleno tenía un plan, has el mejor papel de Dame que puedas, deja que te protejan por una vez

Bien... al menos puedo morir como un cobarde si fallan, mamma.

-Esto lo planeaste tú Tsuna, no dejes que todo se vaya al caño, no quiero perder a nadie más, por favor, te lo suplico hijo.

-Déjale el paso libre a Lanchia, encárgate del resto, borra mi memoria después de esto...

Fue lo último que alcance a susurrarle a Nana sin que nadie se diera cuenta, con las fuerzas que me quedaban, pero como toda madre ella quiere tener la última palabra.

-Haré todo menos borrarte la memoria, carga con nuestros pecados una vez más Tsunayoshi.

-Cervello, se... ha hecho de acuerdo... a sus planes... tenían razón... ¿ahora... están contentas...?

-Dice cosas como esas, pero... no tenemos deseos ni predecimos nada. Todo ya ha sido decidido, su papel en esto ha terminado.

-Zorras... astutas...

-Gracias por hacer su parte Xanxus - sama.

- ¡Los ganadores de la batalla del Cielo son Sawada Tsunayoshi y sus guardianes!

Es increíble, sigues siendo amable Tsu-kun, dejaste a Xanxus al cuidado de Cervelló.

Esa voz... Karen...

La única capaz de interferir mi señal, en un último esfuerzo saque el amuleto que me habían regalado, esa mujer le había implantado algo para interferir la señal y poder hablar conmigo...

-Todos...

Esa fue la única palabra que alcance a decir antes de desmayarme... Karen, mi esposa sí que era astuta... una zorra muy astuta... cómo le había dicho Xanxus a Cervelló.

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Semanas antes...

Es un plan que incluso Reborn no sabía.

-Lo que me alegra de todo esto es que primero moriré yo, no quisiera ver a los Arcobalenos desaparecer.

-No quiere ver la tumba de Reborn, Décimo.

-No quiero ver la tumba de nadie, Mukuro.

-Les romperás el corazón, Tsunayoshi.

-Es mejor que verlos con el cráneo roto, protegeré a mi famiglia, no quiero perder otra.

-Busquemos opciones Tsunayoshi, simpr...

-No tengo opción Viper, ya no depende de mí yo del futuro, es de mi que depende todo, no quiero volver a equivocarme.

-Entonces larga vida al Decimo Vongola.

Ese fue el brindis en conjunto con aquellos que conocen mi secreto y me ayudaban con este plan.

-Borraremos la memoria de todos, tengo una persona externa a esta situación, sé que nos ayudará.

- ¿Confías en esa persona?

- ¿Por qué no confiaría en mi esposa, Mukuro?

Todos se sorprendieron por mi comentario, fue uno de los detalles que se me pasó contarles, cuando decidí contarles quién era y que necesitaba su ayuda.

Aunque en realidad ella no me ayudaría en nada, desapareció hace años... al menos la parte de ella que conocí.

-Dejemos el tema de tu esposa por un momento, en el futuro nos explicaras - el tono de voz de Viper sonó como una advertencia - quisiera saber, ¿por qué borrar la memoria de todos?

Me levanté de mi asiento y les enseñé un mural que contenía todo mi plan.

-Quiero que vean esto y se lo graben en su memoria lo más rápido posible.

Pude ver el desconcierto en general, aun así, siguieron mis órdenes.

-Byakuran tiene la capacidad de viajar entre dimensiones como yo - cuando me di cuenta que todos absorbieron la información del mural encendí una de mis llamas de última voluntad para quemar la única evidencia de que aquel plan existía.

La sorpresa no se hizo esperar.

-Yo hacía esto cuando era joven, sé que muchos se preguntan por qué volví cenizas mi plan... es simple, se mejor que nadie que no hay mejor forma que esta para que nadie se entere de nuestros planes.

-Entonces dices que nos quieres hacer lo mismo que al mural.

Sonríe con diversión por las conclusiones del Arcobaleno de la Tormenta.

-Véanlo como suplantar la memoria de todos los involucrados.

-No he visto ninguna máquina que le permita a Byakuran hacer tal cosa, como viajar entre dimensiones o leer los recuerdos.

Suspiré.

Necesitaba salir de aquí antes de que Reborn volviera a Namimori.

-La diferencia entre Byakuran y yo es que, yo necesito ayuda de cierta máquina que Irie - lo señalé - tiene para viajar, mientras nuestro malvavisco favorito lo hace a voluntad.

- ¿pero...?

-No puedo explicarlo ahora, debemos actuar ya, cuando sea el momento aclaramos todo. Confíen en mí mientras tanto, necesitaré la ayuda de los Arcobalenos en algún momento, Viper, Fon, les dejo esa tarea.

Al terminar de hablar ellos fueron los primeros en irse, al señalar mis órdenes se fueron de uno en uno. Al final solo quedamos Hibari y yo.

-Kyoya, te confió a los chicos.

-Cuidare a los herbívoros por ti, también te intimidare, no me contendré al momento de golpearte.

-Hecho, solo no me mates.

-Ni perdiendo la memoria Tsunayoshi.

-No borrare tu memoria Kyoya, ten cuidado, tienes que cuidar que los que saben no le cuenten a nadie.

-Confía en mí, mentiroso.

Ah... supongo que eso me lo merezco.

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Actualidad...

Al final celebramos el haber ganado la batalla, me sentía tranquilo, quería más días como estos donde parecía un estudiante normal.

Era una verdadera lástima que esto no durará nada...

-Le deseo suerte Décimo. Todo va de acuerdo a sus planes. Recuerde su fingida pelea con lambo.

Odiaba estas cosas, quería estar tranquilo.

En mi viaje al futuro después de que Lambo me disparará con la bazuca me sentía incómodo, no quería verlo con mis ojos, pero tenía que.

¿Flores? Está completamente oscuro...

Oh, ya veo... así que estoy en mi tumba.

¿Mi ataúd?

- ¡¿Por qué estoy en un ataúd?!

¡Este no era el trato Kyoya!

Vi a una sombra acercase, lo mejor era esperar que se acercará, no podía atacarlo en un entorno que no conocía.

- ¿Tú eres...?

- ¡DÉCIMO!

Al principio me sorprendí... ver a Gokudera así, de ¿maduro? fue alucinante, admito que me hizo sentir un poco culpable, su cara mostraba preocupación real... por mí.

Se disculpó todo lo que pudo, lo que no hacía sentir menos culpable.

Perdóname Hayato, en verdad perdóname, pero te prometo... te prometo, que está será mi mejor actuación.

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Notas:
Sigue el arco del futuro así que, si no lo han leído, les invito a que lo lean para que entiendan un poco más.

Recuerden que su opinión es importante.

Si creen que alguna parte no es entendible o me he equivocado en algo, me lo pueden decir.
Soy principiante y me gusta mejorar la historia para un mejor entendimiento y disfrute.