Hola a todos, espero que estén muy bien y que disfruten el capítulo. Este es un poco más largo y pasan varias cosas importantes, así que tómense su tiempo para deleitarse.
Antes de empezar, muchas gracias por comentar de nuevo, Hiroshii, ciertamente nuestro amigo Shidou no sabe en qué se está metiendo, además de que a mí también me encanta que reconozcan mis esfuerzos, así que muchas gracias por tus palabras.
Restia 32, muchas gracias por comentar, me alegra leer eso, esta historia está hecha con ese sentido de ser diferente a todo lo visto, pero al mismo tiempo, que ustedes puedan sentirse identificados y parte de la historia.
Sin más, agradecería mucho si me siguieran comentando qué les parece, eso me ayuda mucho a escribir más rápido y mejor.
Este maravilloso mundo
Capítulo 14: Ilusiones
Shidou estaba muy emocionado, tanto así que preparó la comida rápidamente, incluso sus hermanas se dieron cuenta de su dedicación para hacer la comida, por lo que no se estaban peleando al escuchar el sonido de utensilios en la cocina; como si se tratara de una pelea o de un concurso de cocina en la que el tiempo estuviera en contra de Shidou, hizo unos sándwiches perfectos con lo que tenía a la mano y los cortó en cuatro partes, además de tostar el pan un poco para que estuviera calientito.
Cuando la comida estaba servida, las chicas fueron llamadas a comer, pero rápidamente se dieron cuenta que solo había dos platos y el principal, en una mesa que era para tres.
—Eh, ¿Nii-sama?
—¿Sí? —dijo desde la cocina, sirviendo el jugo en unos vasos y se llevó lo que quedó en la botella.
—¿No vas a comer con nosotros?
—¡Tengo que salir! Lo siento, en la cena estaremos todos juntos, no se preocupen. Y les aseguro que está bueno —dijo con una sonrisa y se escuchó cuando bebió del jugo, luego pasó a servir los vasos que traía en una mano, en la otra, traía un sándwich a medio comer—. Aquí tienen.
—¿A dónde vas tan deprisa, Onii-chan? —preguntó Kotori, intuyendo que se trataba de algo muy importante para verlo así.
—¿Es tan importante que no comerás con nosotros?
—Sí, esto es muy importante. Lo lamento, de verdad, pero espero que se lleven bien mientras no estoy, será algo así como una prueba, y si no se portan bien, lo sabré y lo pagarán —dijo con cierto tono amenazador, ellas palidecieron—. Así que no causen problemas, yo me iré a bañar y después me voy.
—¡Espera!
—¡Luego, Mana! —dijo al salir corriendo rumbo a su habitación mientras su hermana quedó con la mano extendida y muy extrañada por todo esto.
—Cielos, Nii-sama debe tener algo muy importante qué hacer. —Tomó uno de los sándwiches y empezó a comerlo, un leve crujido pudo ser oído internamente, sonrió con deleite—. Pero no se olvida de nosotras, esto es delicioso.
—Claro que lo es —dijo la otra hermana con aires de grandeza y dando un bocado, sonrió con un sonrojo en las mejillas—. Onii-chan siempre hace comida deliciosa, incluso lo más simple es genial. Aunque me parece un poco raro verlo tan nervioso.
—Era de esperarse de la hermana postiza. —La chica de coletas gruñó por lo bajo y mordió más fuerte de lo normal su comida, Mana sonreía con cierta malicia—. Es obvio que mi Nii-sama no está nervioso, una persona en ese estado no podría preparar está comida, él está ansioso por algo que tiene qué hacer, lo que debería de sorprendernos es por qué está así.
—B-Bueno, es cierto, de estar nervioso no podría hacer estas cosas. Me pregunto si pasó algo malo o se le presentó alguna oportunidad de algo. —Mana vio la oportunidad de hacer una broma, por lo que sonrió un poco.
—Tal vez sea por una chica —dijo como si nada, pero vio que Kotori perdió el control de su movilidad, quedándose estática por unos momentos—. Tal vez tiene una cita con alguien… Tal vez sea especial, tal vez mi Nii-sama se ha confesado a alguien que le gusta y vivirá su primera experiencia amorosa.
Sabía que Kotori le quitaba a su hermano, por eso siempre se peleaban y se decían cosas hirientes, pero le gustaba molestarla con eso también, viendo cada oportunidad que tenía para gastarle bromas sobre que Shidou estaba interesado en chicas, esto se traducía a: "me están robando a mi único hermano", para Kotori que era demasiado apegada a Shidou, no podía entenderlo de otra manera y no podía reaccionar de una manera que no fuera negativa.
Y Mana se divertía mucho con esto.
—¿¡Y eso no te preocupa?! —La chica de cabello azul se recargó en su silla al ver que ella se había puesto de pie.
—¿Ah?
—E-Es decir, es tu hermano, tú misma lo dices todo el tiempo, es tu querido hermano, ¿no te preocupa que pueda salir con una chica que solo lo esté usando? ¿O que solo se esté aprovechando de él por ser cómo es? ¡O peor!
—¿¡Peor?!
Shidou no tenía idea de esta conversación, ni lo que estaba generando abajo, él pensaba que le había salido bien y que estaban comiendo en paz. Escuchaba sus voces un poco alto, pero nada malo. Mientras estaba escogiendo que ropa usar, también pensaba a dónde diablos la iba a llevar.
«Ahora que lo pienso, tampoco sé nada de Origami, ¡maldición!» Shidou se preocupó de verdad, estaba feliz de que pudiera probar sus habilidades, pero la idea del fracaso estaba ahí, así como todas las cosas en contra. Abrió las puertas de su armario para ver su ropa colgada y suspiró. «Debo de calmarme, esto solo es una prueba con una compañera de clases. Una compañera que apenas conozco y que es una chica pretendida por varias personas, ¡de saberlo, me matarían!»
—Creo que estoy exagerando… —dijo decepcionado, a nadie en particular. Regresó a sentarse a la cama para terminar con su comida—. Bueno, Origami no es ni siquiera mi amiga… Y aceptó salir conmigo como si fuera un favor, ella solo estaba siendo amable y quiere conocerme y ayudarme, entonces… Cualquier lugar en el que podamos hablar, estará bien.
Eso lo hizo sonreír con más confianza, por lo que se metió a bañar tranquilamente, así como escogió una ropa casual como lo era una playera de mangas cortas de color azul, con un estampado en letras negras que decía una frase en japonés, pantalones de mezclilla y tenis.
Tomó bastante dinero ya que no tenía idea de cuánto gastaría y el celular para decirle a Origami en donde se verían, para esto decidió un lugar que él frecuentaba con sus amigos cuando salían juntos, para finalmente bajar, pero no se esperaba con que ambas hermanas, como soldados, le esperaban.
—¿A dónde vas, Onii-chan? —preguntó con seriedad.
—Si nos dejarás solas, necesito saber la razón, Nii-sama. —Mana también tenía mirada filosa, esto dejó estático al chico.
—¿Qué les pasó? —preguntó muy confundido.
—Esa debería ser mi pregunta, Nii-sama —dijo su hermana con los brazos cruzados—. Es más que claro que te has comportado demasiado extraño. ¿Qué es tan importante que ni siquiera has comido bien?
—Bueno, tengo algo importante que atender y el tiempo es importante —respondió con voz más baja.
—¡Eso no nos dice nada! —Shidou saltó un poco por el grito de Kotori, se sentía pequeño ante el aura amenazante de ambas chicas—. ¿¡Con quién vas a verte si es tan importante?!
—¡Y ni siquiera quieres decírnoslo!
—¡Tranquilícense! Solo tengo una reunión con la representante de la clase y estaba muy nervioso porque no sabía qué hacer, pero no es para tanto, ahora se me hace tarde, así que… —dijo con velocidad y se dirigió a la puerta para irse, pero ellas se lo impidieron—. Kotori, Mana, estoy hablando en serio.
—¿Es linda? —preguntaron ambas, en un tono serio, el joven empezó a sudar un poco.
—No lo sé, apenas la conozco.
—¿Te gusta?
—No…
—¿¡Entonces por qué tan preocupado?! —dijeron las dos con mirada fulminante.
—¡Es solo un favor! Pero quiero hacerlo bien, por eso mi preocupación, además, eso no importa, ¡yo no interrogo a nadie! ¿Qué les pasa? —dijo un poco molesto, ellas se miraron mutuamente y suspiraron, además de que le dejaron libre el paso—. Cielos…
—Está bien, Nii-sama, puedes irte y que te vaya bien, pero la próxima vez podrías decírnoslo antes de preocuparnos.
—Y la comida estuvo deliciosa, Onii-chan —dijo con una sonrisa, Shidou les vio con un poco de amargura.
—Me alegro —respondió sin ganas y cerró la puerta tras de sí, para suspirar—. En serio, ¿qué les pasa?
Mientras Shidou leía la respuesta de su cita, hay alguien más que pensaba en ella, más bien, en las cosas que le había dicho. Cosas molestas que rondaban aún por su mente, sobre todo en la calma de su cuarto, acostada en la cama con ropas cómodas, mientras su madre tomaba una siesta después de un tiempo, se aseguraba de no hacer ruido para no molestarla.
«Origami-san dijo que era injusta con Shidou, como si fuera mala con él, no creo que lo haya sido». Recordó que su amigo siempre lo apoyaba, se había ganado su total confianza, haría lo que fuera por él, porque eso había hecho con ella, cuando se sentía tan insegura de sí misma. Sonrió y se sonrojó sin saberlo, aunque en su pecho sentía algo cálido que le daba paz, recordó esas hermosas palabras que Shidou le había dicho en el parque. «Shidou es muy lindo, quisiera pagárselo, hacer lo que en ese momento no hice bien».
Ella se sentó en su cama con los ojos bien abiertos y con una sonrisa, esta vez lo haría, con las palabras no era buena ni podía hablar tan bien como Shidou sobre sus sentimientos y transmitirlos fácilmente, se culpaba por ser tan torpe, pero teniendo en cuenta lo que su amigo le había dicho, ahora creería firmemente en eso, haría un esfuerzo más, caminaría otro kilómetro.
«Shidou, todas esas cosas que me dijiste, te las regresaré como te mereces, con esto te demostraré lo mucho que me importas y que te quiero, ¡daré todo mi esfuerzo!»
Y con esto en mente, salió de su cuarto con el cabello atado en una cola de caballo, para que no le molestara en lo que tenía pensado hacer.
Regresando con Shidou, por fin estaba en la cafetería que constaba de dos partes; la interna que tenía sillas acolchadas, y la externa que consistía en mesas redondas al aire libre, con una sombrilla elegante para cubrirlos del sol o de lluvia, por si se presentaba. El lugar estaba medianamente ocupado y en una de estas mesas, estaba Origami, Shidou pensó que le había hecho esperar todo por culpa de sus hermanitas, así que se acercó deprisa, pero ella lo sintió, por lo que se giró para ver donde estaba el joven.
Sonrió. Por él. Porque estaba ahí. Shidou solo alzó la mano para que le viera y se acercó, un poco nervioso.
—Lo siento, tuve un par de imprevistos, espero que no hayas esperado mucho. —Ella sonrió un poco y negó con la cabeza.
—Todo está bien, Shidou. Me alegra que hayas venido y este lugar es bonito.
—Suelo venir aquí con Kanade —dijo con una pequeña sonrisa, ella se molestó un poco al escuchar ese nombre—, además de Tonomachi, la comida tiene buen precio y los postres son muy buenos, solo venimos por eso casi siempre.
—Ya veo, ¿entonces me has invitado a tu lugar favorito? —preguntó mirándolo fijamente, la atención que le daba, asustaba un poco a Shidou.
—Supongo que lo es, aunque nunca había comido aquí antes, pero tengo hambre y lamento haber sido tan…
—No fuiste nada malo, eso me gustó, Shidou. Si este lugar es especial para ti, lo será para mí también. —Shidou sonrió por lo dicho, no podía creerlo, Origami era, ciertamente, diferente al conocerla.
—Eres muy amable, Origami. Aunque en la escuela no lo seas.
—Buenas tardes, bienvenidos a la Cafetería del Parque. —Interrumpió una joven mujer que estaba vestida con un uniforme rosa y les entregó la carta a cada uno con una sonrisa—. Mi nombre es Sayaka y seré la encargada de su mesa, están a tiempo para el horario de comida especial, el cual es un paquete que incluye la bebida y una sopa para acompañar la comida del día, pero pueden ordenar lo que quieran.
Origami aceptó la oferta, después de saber qué era la comida, Shidou se dio cuenta del precio más que nada, por lo que decidió pedir algo un poco más barato. Después de ordenar, la señorita se retiró para volver con una pequeña cesta de pan dulce.
—Adelante, espero que lo disfruten.
—Gracias —respondieron ambos con una pequeña sonrisa, Shidou estaba feliz de que todo fuera tan bien, sobre todo con su compañía siendo tan buena, no lo hubiera imaginado antes.
—Sobre lo que decías, Shidou… —dijo con voz un poco apagada y tomando uno de los panes, al igual que él lo hizo—. Siempre soy amable, pero estoy ocupada y realmente, no me gusta que me molesten, además tú siempre estás con Hiroto-san y Kanade-san, por eso no te fijas en… Nadie más.
—Bueno, lo siento, Origami.
—Solo lo aclaraba, no te señalaba, Shidou. Tú eres amable, no me gustaría hacerte sentir mal. —Eso le impresionó, tanto que no pudo ni probar el pan mientras ella sí, pero al notar su mirada, ella se sonrojó un poco y miró a otro lado.
—Perdón, es solo que… Siempre eres muy seria y pones orden durante los descansos, durante clases, pero eres muy amable y atenta, creo que eres una gran persona, Origami —dijo con una sonrisa y probó su pan al fin, estaba rico—. Estoy seguro que tendrías muchos amigos si fueras así con más personas, más bien, tú eres así, solo necesitas que más personas te conozcan.
—Shidou… —Se sonrojó y no pudo evitar sonreír con el corazón latiendo rápidamente, incluso tuvo que ponerse la mano ahí y respirar un poco, para calmarse—. Shidou, muchas gracias, pero tú eres el amable en esta situación, eres buena persona, siempre apoyas a quien te pide ayuda, incluso si esa persona es una tonta o se pueda aprovechar de ti, tú estás ahí, incluso si no eres recompensado con lo que mereces.
—N-No es para tanto, Origami —contestó con modestia, pero internamente era feliz—. No sabía que te dabas cuenta de esas cosas.
—Bueno… Eso es porque… Me agradas mucho, incluso si esta es la primera vez que salimos juntos, que hablamos solo los dos, me alegro de que me hayas invitado, Shidou —dijo con una voz linda, demostrando que estaba conmovida y agradecida, Shidou no sabía qué hacer, Origami le estaba agradando mucho, pensó que podrían ser amigos.
Y en lo que pensaba eso, no pudo responder porque la comida fue servida, así que ambos se dedicaron a comer. Mientras lo hacían, hablaron sobre lo que les gustaba, aparte de que la conversación sobre los hermanos fue retomada; Origami dejó escapar que tenía deseos de tener un hermano menor o una hermana, así como que sus padres evadían el tema en cada ocasión, eso hizo reír un poco a Shidou, este gesto hizo reír un poco a Origami, era la primera vez que la escuchaba reír.
Pero el tiempo pasó rápido, la comida se terminó, el postre también, Shidou pagó todo, con la excusa que él la había invitado, Origami estaba todavía más feliz, no había duda que el chico era todo un caballero y a pesar de su nerviosismo previo a la cita, ¡lo habían disfrutado! Algo en ella creció más dentro de sí.
—Shidou, gracias por todo esto. La próxima vez yo también te llevaré a un lugar especial para mí.
—Ah, no es necesario, no hay nada qué pagarme —dijo con rapidez, estaba un poco nervioso, ella solo sonrió con más amplitud.
—Eso no importa. No era una pregunta. —Eso lo tomó por sorpresa—. Salgamos juntos otro día y la pasemos bien como hoy.
—Entonces, ¿te pareció bien? —preguntó algo inseguro, se había olvidado que por simular una cita estaba con Origami.
—Me gustó mucho, ¿también te gustó?
—¿En serio? ¡Sí, me gustó! —Ella solo sonrió con un sonrojo en las mejillas que fue notado por Shidou, pensó que la chica solitaria por fin podría tener un amigo y por eso la veía tan feliz.
—Nos vemos, Shidou.
—Ten cuidado al regresar a casa, Origami. Nos veremos después. —Ella asintió y terminó dejando el lugar, así como Shidou tomó rumbo a su casa.
No se imaginó que este favor no había sido un favor para Origami, pero su mente estaba ocupada en sus logros sobre la cita de mañana, la que era importante, en la que se vería con la chica más elegante, bonita y que le ayudó a salvar a Kanade de un terrible destino, era la chica que nunca habría conocido si no fuera por las desgracias de la vida. Pero estaba muy feliz de conocerla y sobre todo, que se fijara en él.
Contento y aunque ya era un poco tarde y estaba oscuro, regresó a casa, pero antes de entrar, encontró ahí a una chica. Una que estaba junto a la puerta, de pie, con una mirada tranquila y con ropas casuales; blusa con mangas cortas de color blanco, justo como su cabello y unos pantaloncillos que le llegaban a la rodilla de color caqui.
—¿Kanade? ¿Qué haces aquí afuera? —preguntó un poco sorprendido, luego se molestó un poco al fruncir el ceño—. No me digas que esas dos no te dejaron entrar, desde la tarde están un poco fuera de sí, ahora verán.
—No, nada de eso, no te molestes. Estaba esperándote. —Hizo una pequeña sonrisa y le mostró lo que traía detrás de su espalda, estaba un poco sonrojada, pero feliz—. ¡Lo hice! Incluso mi mamá lo probó y le gustó, lo que hice esa noche para ti, Shidou. Pude volver hacerlo por la misma razón; para ti.
—¿Esa noche? —Una serie de recuerdos llegaron a su mente; el ambiente, la casa de Kanade, la cena, el beso, todo pasó muy rápido y lo puso nervioso—. ¡Esa noche!
—Sí, me aseguré de hacerlo bien porque… Esa noche, yo… —Agachó la cabeza—. Lo arruiné todo y quería arreglarlo, recompensarte, recuperar ese tiempo que perdimos, por mi culpa.
—Kanade… —Ella negó rápidamente y le miró decidida, además de que le acercó más el traste de comida, la misma de esa vez. Shidou la tomó entre sus manos con una sonrisa.
—Quería que lo comiéramos juntos, pero cuando te llamé a casa, me dijeron que habías salido… Así que pensé en traerlo a tu casa.
—K-Kanade… Yo… Pensé que te habías olvidado de… Eso… —dijo sonrojado, ella también lo estaba, pero no se esperó que ella lo rodeara con sus brazos en un abrazo cálido.
—No lo he olvidado y no te tienes que preocupar más por eso. Tampoco me he olvidado de todo lo que me dijiste en el parque, te quiero mucho, Shidou. —Apretó más el abrazo, reduciendo la distancia entre ellos, él no pudo reaccionar más que su corazón bombeando más sangre mucho más rápido—. Quiero recompensarte todo lo bueno que has hecho por mí, incluso si eso me cuesta mucho. Quiero hacerte feliz, tanto como me has hecho feliz, porque eres especial para mí.
Ella se alejó un poco de él para verlo al rostro con una sonrisa cálida, el joven estaba estupefacto, ¿no había negado antes que no era más que solo su amigo? ¿No sabía lo que estaba diciendo? ¿Qué tanto recordaba y por qué justo ahora? Justo ahora que tenía un compromiso con otra chica, chica de la que no se acordaba, él solo pudo bajar el traste al suelo y abrazar a Kanade con fuerza, dejándose llevar por esos sentimientos que había tratado de ocultar, de negarlos por completo.
—Kanade… Yo también… No necesitas hacer nada, yo solo hice… Lo que pude. —Kanade estaba sonrojada y feliz, podía abrazarlo con fuerza y sin que nadie dijera nada, él era demasiado especial y no estaba de acuerdo, Shidou merecía más—. También te quiero…
Ella le dio un beso en la mejilla que lo dejó sin habla y sin nada en qué pensar, ahí es donde el abrazo fue cortado, aunque él no quería hacerlo.
—Buenas noches, Shidou. Nos veremos el lunes.
—Ah, sí… —respondió débilmente y se despidió con la mano, ella solo sonrió y se fue.
Al entrar a casa, se dejó caer en el suelo de rodillas, pensando en Mukuro, o intentándolo más bien, pues el abrazo y cariño de Kanade, sumado a esas dulces palabras que lo ilusionaban, estaban haciendo que su corazón iniciara una carrera interna para ver si se provocaba un paro cardíaco, o así lo sentía Shidou. Sus mejillas estaban rojas y negó con la cabeza, ¿había dejado de pensar en Kanade de esa forma?
—Maldición… Tengo una cita con Mukuro-san, pero… No puedo pensar en nada… —El joven se tocó la mejilla, donde los labios suaves y gentiles de la chica de cabello blanco se habían posado, una sonrisa fue inevitable—. Eso se sintió bien…
Bueno, eso es todo por hoy, las cosas se han puesto más interesantes, supongo. Espero que les haya gustado y volver pronto con un capítulo nuevo.
Hasta luego.
