El resultado de mi pelea con Hibari, lo tenía clara desde el momento que vi los dos tipos de llamas del Cielo que ahora formaban parte de mi... iba a perder.

-Al fin te comenzaste a parecer al tu que conozco.

Mocoso acaso no vez el dilema en el que estoy...

-El tú que me emociona de la misma manera en el que el bebé lo hace.

Vi el intercambio de palabras entre el Arcobaleno y la Nube, le prometió lo mismo que yo, con la condición de que el bebé no podía interferir la pelea.

-No hay reglas en esta pelea. La única alternativa que tienes es derrotarme o... morir.

Wao, usar mis palabras de hace años en mi contra sonaba doloroso, más en mi posición.

-Te voy a vencer.

Estoy completamente seguro de que voy a perder.

-Ven y hazlo.

Se enojó.

Por más que intentaba equilibrar las llamas no lo conseguía. Me pregunto si mi yo del futuro tuvo el mismo problema.

- ¿Qué intentas hacer?

-La nueva arma que los ancestros le dieron a Tsuna es un caballo impredecible.

En eso tenía razón el Arcobaleno, no era algo tan fácil de domar, sin duda eran fascinantes, de reojo vi como sonreía el bebé mientras ocultaba su mirada bajo su fedora, compartía su alegría.

-Oye, tú. ¿Recuerdas lo que te dije?

Estaba molesto, no era mi culpa que estas llamas se descontrolaran.

-Que debo vencerte, ¿no?

No tenía idea si se refería eso o no, aunque bajo esta situación era lo único que debía tener en la mente ahora, me preocuparía por lo demás después, tengo que apaciguar primero a Kyoya.

Lamentablemente la única forma de hacer que me dejara en paz sería robar su caja-arma y golpearlo con ella.

No me gusta mucho este método, pero es mi única forma de sobrevivir.

Y vaya que era un sobreviviente.

Es ahora o nunca. Me abalance contra Hibari para robarle su caja-arma, aunque eso me costara una costilla rota.

-Me decepcionas. No tengo interés en débiles herbívoros. Ni siquiera tengo ganas de encargarme de ti. Usare la caj...

-Por favor funciona...

Sin más su erizo lo atacó, usar el poder de tu enemigo en su contra era una de las cosas que le enseñe y ese mocoso no lo había aprendido.

Vi su sonrisa de satisfacción, como en los viejos tiempos, casi podía escuchar sus pensamientos y decir "eso es Sawada Tsunayoshi... después de todo eres una presa interesante"

Saco su caja de arma, la uso contra la mía.

Su erizo y el mío colisionaron, yo seguía mirando como mi trabajo en Estraneo era utilizado de esta forma hasta que su voz me interrumpió.

-He cambiado de parecer. Quiero que te vuelvas más fuerte para luchar contra ti. Hasta entonces seguiré aquí por un tiempo más.

Eso lo pude traducir como "quiero hablar contigo sin interrupciones así que me quedaré hasta que mi versión pasada llegue, busca una forma en que hablemos en privado"

Ser el jefe era una patada en el culo.

Hibari nos relató el cómo nacieron las cajas y los anillos que usaban en el futuro. Ninguno de los 3 científicos que trabajaban en ello fueron la mente maestra detrás de la grandiosa creación.

- Si te pones a pensar la verdadera razón de por qué fueron inventadas esas cajas. Nadie puede darte una respuesta sustancial.

Me tense de inmediato. Era un alivio que no supieran que son mi creación.

-El verdadero arquitecto que hizo las cajas que son ahora... no fue Gepetto, ni algún otro científico de renombre.

Su mirada se enfocó de inmediato en mí, su sonrisa me dio muy mala espina, sabía que no me delataría, pero si daba algún indicio de mi identidad secreta, el Arcobaleno del Sol investigaría tan pronto como volvamos al pasado, no era algo que olvidaría tan fácilmente.

-Fue solo simple coincidencia

Coincidencia, eh... supongo que es creíble, lo más grandes descubrimientos suceden así.

-Mientras más averiguamos, más son los misterios... Sawada Tsunayoshi.

Fui el único que entendió esa indirecta, mientras más investigara sobre mí, sobre lo que hice, más preguntas había, incluso en el futuro; lo que me llevó a diseñar el prototipo de las cajas armas, no era algo que me gustaría compartir.

-Vendré nuevamente mañana, para divertirme un poco más.

Después de que Hibari decidió retirarse yo me dormir, tenía la habilidad de dormir donde fuera, los guantes me ayudaron aun mas a hacerlo, consumieron casi toda la energía.

Ni los golpes de Lal me despertaron por un buen rato.

Supongo que desperté su interés, ya que me quiso entrenar de nuevo.

Mis entrenamientos eran agotadores ninguno de los dos (Hibari y Lal) tiene compasión, sumando los reportes que tenía que leer-quemar en secreto, mi cuerpo pronto desfallecerá.

No había encontrado el momento adecuado para hablar con Kyoya, aunque mi mayor problema era Gokudera, si no avanzaba correctamente en su entrenamiento sería un estorbo.

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Inevitablemente un día el Arcobaleno nos terminó contando la historia de Gokudera, era trágica no importa cómo se contará.

Lo sabía ya que conocí a la madre de Gokudera, realmente era una mujer demasiado amable, con un final trágico, que amó a su hijo con todo el corazón.

La muerte de aquella dulce mujer estaba rodeada de muchos secretos.

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Me escabullí una noche a la habitación de Hibari, donde se encontraba tomando té. Fui el primero en hablar, directo al grano como siempre.

-Según las notas de Mukuro, Sasagawa llegará mañana igual que Chrome

-Has dejado de hacer el tonto, Sawada Tsunayoshi.

-Vamos Kyoya, estoy harto, este maldito papel de Dame, me crispa los nervios, creo que he perdido de vista mi objetivo en todo esto.

-Te estas ablandando.

Me recosté en su cama sin permiso, no pareció molestarle, así que no me moví.

-Estoy confundido, no sé qué hago aquí, ni el por qué.

Suspire, estaba cansado.

-Tú fuiste el que falsifico la carta del maletín de Gokudera Hayato, la que está escrita con esos símbolos extraños, ¿me equivoco?

Sonreí.

-Tenía que buscar una manera de que todo fuera convincente, Gokudera no dudaría de sí mismo, mi yo adulto hizo el resto.

-Estas diciendo que él tú de esta época, es menos listo.

-No, solo estoy diciendo que es muy blando, el no querría involucrar a los demás. Shoichi me justificara, quizás diga que es motivación, crecemos si tenemos algo que proteger.

-No recuerdo que fueras tan retorcido.

-Lo soy, tú lo dijiste y yo te lo confirme, me ablande, el Tsunayoshi que tienes enfrente, apenas comienza a volverse un tierno malvavisco.

Miré por un momento a Hibari, me sonrió burlonamente, al escucharme hablar tan sentimentalmente, nunca fui así. Solo lo ignoré y seguí hablando.

-He leído los informes que me diste Hibari, incluso los de Varia, vamos a morir, ¿qué rayos estaba pensando al intentar salvar el universo de Byakuran?

-No te aflijas tanto, recuerda que ahora eres solo Sawada Tsunayoshi, un estudiante normal de Secundaria, que, por azares del destino, tiene que ver con Vongola, no eres 27, no eres Stefano y no buscas al asesino de tu madre, tampoco a la Famiglia que te convirtió en asesino.

Lo olvide.

-Supongo que ya no sé cómo manejarlo, ellos son personas normales que se metieron a la mafia, no son como nosotros que estamos desde niños, me cuesta un poco saber cómo actuar en cada situación. No es fácil ser Sawada Tsunayoshi.

-No eres tan descuidado.

Por un momento quise golpearme contra la pared, estaba teniendo una crisis de identidad.

- Supongo que olvidé cómo ser normal. No tuvimos ese lujo.

-Antes no tenías que darle cuentas a nadie, tampoco cuidarnos, todos sabíamos en qué estábamos. Solo nos entrenabas, si teníamos la determinación. Puedes darte el lujo de fallar.

-Kyo-san tiene razón, Sawada-san - El exvicepresidente del comité disciplinario entro en algún momento a la habitación, no me moví de mi sitio. No tenía ganas - Ahora el problema es que tenemos que salvar todas las líneas dimensionales. Nos tiene para apoyarlo

-Concéntrate en el entrenamiento, solo lee los informes, si no sabemos cómo solucionar el problema, te buscamos.

-Nana-san quería normalidad, cambie el futuro, lo que usted quiere es no morir, por eso hacemos esto, solo sea Sawada-san.

-Bien.

Cerré los ojos, si me dormía no importaba, Kyoya tenía muchas habitaciones, sorprendentemente, su voz interrumpió mi sueño

- ¿Qué hay de la niña Arcobaleno?

Me sorprendió un poco su pregunta, ella era un tema que tampoco quería tocar.

-Ella es el otro lado de la moneda, le prometí a Aria que la cuidaría, lo cumpliré, no afecta nuestros planes.

- ¿No me contaras?

Intente sonreír.

-El trato que hice con la Arcobaleno del Cielo, no es algo que me preocupe, sin embargo, implica un voto de silencio, no puedo hablar de eso, pasará lo que tenga que pasar.

-Mm.

-No te molestes, te digo que es un voto de silencio entre Arcobalenos del Cielo, incluso si eres candidato a Arcobaleno de la Nube, no puedo contártelo, esto solo incube al Cielo.

Hibari seguía mirándome, eso quería decir que nuestra conversación no terminaría, hasta que él lo dijera.

- ¿Qué otra cosa te preocupa Carnívoro?

Suspiré, el Hibari de mi tiempo no se habría dado cuenta, eso me hizo preguntarme, hasta qué punto nos conocemos en el futuro.

-Chrome...

- ¿Tu juguete?

-No es mi juguete...

Bueno, tal vez sí, pero nadie podía saberlo, ni siquiera Mukuro.

-Dime.

Me exigió saber a su estilo.

-Es mi ju... cof cof... guardiana más débil, ayúdala con lo de sus órganos o dejarme poseer tu cuerpo llegado el momento, lo solucionare yo mismo.

-En momentos como estos te sigo odiando, al igual que a las ilusiones.

-Lo tomare como un sí, Hibari-san - No me respondió, el disgusto se reflejaba en su cara – ir a buscarla sería una molestia, no quiero más inconvenientes en mi camino. Los planes de Mukuro son una situación complicada en este momento.

-Queríamos llegar a Byakuran lo antes posible, la piña se ofreció a luchar contra Byakuran, por lo visto, sabes que fracasara.

- ¿Por qué otra cosa te pediría ayuda con Chrome? el intento de informe de Mukuro, no me gusto para nada, tendré que actuar desesperado y gritarle a un par de personas por su culpa.

Quizás Lambo y Haru... luego me disculpare.

-Necesitamos los anillos Mare reales, así que apégate al plan... en 5 días atacaremos el lugar donde está Irie Shoichi. Los Varia sabrán manejar la situación en Italia, siguiendo las órdenes que le diste a Lussuria

Dejar que me rompa los huesos en batalla, solo por el maldito Trinisette, lo detestaba. Me levante molesto, esto era lo último que necesitaba.

-Solo siga su propio plan y lea los informes Sawada-san.

Eso fue lo último que escuche al abandonar la sala. Tenía que ir por Irie antes que nada.

Cheker Face, me debes una grande.

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Mientras supervisaba los entrenamientos de todos, encontré a Lal en el suelo, intenté hacer mi mejor actuación, tenía que verme asustado. Pero ella sí que colmó mi paciencia... fácilmente podrían matarla, debido a su desesperación.

Entre mi negativa de hacer esta operación, me empezó a gritar.

- ¡La diferencia entre la familia Millefiore y la fuerza guerrera de la familia Vongola es obvia! Si estamos de acuerdo con la operación o la posponemos para después ¡Muchos de nosotros moriremos!

En ese momento olvide que tenía que actuar con miedo, no me gustaba para nada que me reprocharan en la cara, lo que yo ya sabía.

-No fue solo una decisión de vida o muerte la que se te ha confiado ¡Si no la versión del infierno para elegir! Es tu deber elegir la mejor opción, aunque el porcentaje para sobrevivir sea del 0.0001%. Simplemente piensa en eso.

Deje que se fuera, era mejor no responder si quería seguir manteniendo mi fachada. Nunca me imaginé que para ella las dos opciones fueran un infierno; al final si pienso en su condición era la definición más acertada.

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Cuando la condición de Chrome empeoro, supe que tenía razón, Mukuro terminó haciendo una locura, lo que provocó que dejara de crear los órganos de Chrome, así que cuando Hibari me empujo para ayudar a Nagi, cambiamos de cuerpos.

La enfermedad de Lal no nos ayudará para nada.

-En cualquier caso, Chrome no se podrá unir a la batalla en 5 días.

El Arcobaleno tenía un punto razonable. Así que volví a mi cuerpo sin que nadie se diera cuenta, tenía que parar esta discusión. No podía permitir que cambiaran los planes, después de leer todos los informes, el ataque debía ser en 5 días sí o sí.

Me quedé observando un rato como Lal se desahogaba, la muerte de los Arcobalenos, así como el Non-trinisette, la destrozó en cuerpo y alma.

Ryohei quería detener el ataque al igual que Reborn, lo veía en sus miradas. Teníamos la desventaja, podían morir a esta altura.

-Sawada... quedan solo 5 días, con nuestro poder de lucha bajo terribles condiciones, puedo imaginarme lo que vas a decir... les daré el mensaje de cese al fuego a las cabezas de las familias aliadas.

- ¡Es solo anemia!

-No te exijas más de la cuenta Lal.

Sin duda teníamos que seguir... quizás si les decía una parte de mis planes. No, no tenía caso, ahora mismo solo tenía que ir por Irie y no me importaba ir solo.

-No... Hagámoslo.

Me vieron con asombro, era una decisión suicida.

-Si vamos al escondite del enemigo, podremos encontrar una pista de como volver al pasado... de igual forma, podremos saber qué ocurrió con Mukuro y que es el Non-Trinisette... siento que, si nos tomamos más tiempo para atacar, será muy tarde... no quiero prolongar esta situación, para nadie... ya que sus vidas, no deberían ser así.

Termine avergonzándome al ver que todos me ponían atención, jamás me gusto ser el centro de atención, por eso odiaba ser un jefe... era incómodo.

Al ver las respuestas afirmativas, decidí abandonar la habitación.

-De todas formas... solo tenemos cinco días, no tenemos tiempo que perder.

Tenía muchos detalles que cambiar del plan y buscar un arma que sirva para defenderme. Serian días ocupados.

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Llego el día del ataque y nos infiltramos en la base de Irie, a pesar de lo que creía, nos fue bien.

Me ofrecí como señuelo de reemplazo, al ver que Lal no podría seguir.

Estaba emocionado, en ese lugar se encontraba la persona que me daría información del futuro, también por fin vería a uno de los mejores amigos de Irie, alguien que compartía su afición hacia los inventos.

Conocí a Spanner, una de las personas que siempre me quiso presentar Shoichi, debido a nuestras situaciones, no pude conocerlo; me agradó bastante era una buena persona, lo único que me incomodo fue su parecido con Verde, en cuanto al amor por sus inventos.

Tener al Arcobaleno pegado a mi fue otro inconveniente, Spanner tenía muchas cosas que contarme sobre la situación en la que estábamos.

Era imposible con esa presencia a nuestro alrededor.

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10 años en el pasado...

- ¡Es una locura! ¡Yamamoto, puede morir!

-Vamos Irie, sabes que eso no pasara.

Solo era un repaso del plan, no podíamos cambiar nada.

-Si, Tsuyoshi se entera, nos golpeara por poner en peligro a su hijo.

Lo cierto es que estábamos un paso adelante del albino, no podía darme el lujo de perder.

-Todos estamos en peligro, piensa, les asigno un papel que puedan manejar en esta guerra o los dejo volverse un estorbo, y que nos maten a todos, por estar ocupados salvándoles el culo.

-Tsunayoshi tiene razón, Irie - Viper evaluó en plan detenidamente mientras me daba el beneficio de la duda - sí Reborn lo entrenara como tiene previsto, no tenemos de que preocuparnos.

- ¡Viper! ¡Olvidas que Reborn es de atributo del Sol! No importa que buen sicario sea, no será suficiente, ¿Como pueden estar tranquilos?

Lo agarre de los hombros mientras lo miraba directo a los ojos.

-Porque confío en Kyoya, confío en cada uno de los involucrados en este maldito plan, nosotros, seremos los que destruyamos tu base en el futuro, solo cuida que lo detecten a último minuto.

- O acaso, estás diciendo que, ¿no puedes ser el villano que requiere el plan de Tsunayoshi?

Vi un deje de molestia en sus ojos, dirigido a Viper.

-Seré el villano de tu descabellado plan, si me prometes, que ninguna pieza de ajedrez morirá. Ni siquiera Spanner.

Le sonreí mostrando mi alivio.

-Con mi vida.

Estaba molesto, ser el vilano no le quedaba para nada.

-Ahora, déjame entregarte el veneno que puede matar a los Arcobalenos, el Non-Trinisette.

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Actualidad...

Nos habían encontrado, no me quedaba otra opción que luchar, para este momento estoy seguro que Kyoya ha detenido el mecanismo de Irie.

Aunque me hubiera encantado presenciar que tan fuerte se han vuelto los dos Hibari...

Tendré que detener primero a estos experimentos.

-Spanner, ¿Que estás haciendo?, apresúrate.

El Arcobaleno le contó sobre mis intenciones a Spanner, necesitaba esos lentes para mejorar mi ataque. Solo tenía que concentrarme en aplastarlos.

En medio de mi pelea lo atacaron, admito que es bueno huyendo, tiene una voluntad inquebrantable, un orgullo del cual yo carecía.

-Lo termine.

Ese chico me agrada, es totalmente digno de estar a mi lado, un loco apasionado por lo que le gusta.

-Es muy temprano para irse a dormir, Spanner.

Me dirigí al inventor al ver que casi se desmaya por la explosión, no podía perder el conocimiento ahora, se volvería una carga, parecía que lo entendió cuando lo vi usar su fuerza de voluntad para moverse.

Realmente lo quería a mi lado, en todo momento.

-Este es el X-Burner perfeccionado que querías ver. Déjame mostrártelo.

Irie donde quiera que estés, debes estar impresionado, destruí gran parte de tu juguete. Ahora, pongámonos interesantes en este juego.

- ¿Irie Shoichi? Se que fuiste tu quien nos trajo del pasado ¿Dónde estás?

Antes de que me pudiera responder, el comunicador se rompió,

-Tsuna, hemos recibido una llamada de emergencia de Kusakabe.

- ¿Kusakabe?

-Al parecer Hibari del pasado termino en vuelto en una pelea y el resto, están heridos.

¡Mierda!

Puto Irie, me quieres hacer luchar contra Genkishi...

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Intente llegar lo más rápido posible, Spanner fue de gran ayuda para eso.

Lo único que me impedía llegar a Irie, era ese espadachín horrendo.

Aria siempre me describía lo horrendas que eran sus cejas y tenía razón.

Luché lo mejor que pude, pero por alguna razón mi cuerpo no se había recuperado por completo, enojarme por la supuesta muerte de mis amigos era inservible.

-Byakuran - sama, me ha ordenado usar todo mi poder para destruirte. Sus palabras son una revelación divina, no pueden ser desobedecidas.

No me agrada para nada esta situación.

-Rindete y ten una muerte rápida. Ya te debes de haber dado cuenta de la desventaja que tienes por luchar contra mí. Estas mismas palabras se las dije a tus guardianes, pero trataron de atacarme, por eso tuvieron una muerte trágica, no creo que seas tan idiota como ellos. Vongola Decimo.

Ah... pagaras por haberme llamado así, Genkishi.

-Se muy bien lo fuerte que eres... aun así... ¡luchare!

Era inútil luchar bajo estas condiciones, las llamas del Cielo son un arma de doble filo y no pueden ser usadas constantemente sin poner en peligro al poseedor de ellas. Incluso si logro lanzar el X-Burner, moriría poco después.

No puedo morir, al menos no ahora. Tampoco puedo usar mis llamas de la Niebla, bueno, si no puedo crear ilusiones con mis llamas, puedo hacer otra cosa parecida.

Necesito la ayuda del Arcobaleno.

-Reborn, necesito que me ayudes con algo.

- ¿Qué quieres Tsuna? Te escucho.

Le narre casi todo mi plan, solo necesitaba que me ayudara a lanzar el X-Burner, lo demás, no tenía por qué saberlo.

-Ya veo, ojo por ojo, eh. No es justo que solo él pueda usar armas poderosas.

Tenía que hacer que el espadachín se me acercara para poder robar sus llamas con mi técnica, Zero. Actuó tal y como Byakuran le ordeno, una marioneta no iba a ser capaz de vencerme.

-Has actuado según tu información, pusiste toda tu atención en el X-burner... así que, en vez de atacarme directamente con tu espada, decidiste lanzármela con su máximo poder para detenerme. Por lo tanto, todo ese poder será mío.

No pude fijarme bien, pero el Arcobaleno parecía sorprendido por mi plan.

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Mientras más peleaba con Genkishi, entendí por qué Aria me pidió el favor de rescatar a su hija.

El Trinisette.

El estúpido de Byakuran quería el control absoluto sobre este. Cumpliría el favor que me pidió Cheker Face o lo que me obligo a hacer, a cambio de no convertirme en un Arcobaleno.

Cuando liberara a Yuni del control de Byakuran, seria libre de 1 de las 2 promesas que existían entre los portadores del Cielo.

Me alejaría del drama de la familia Giglio Nelo y la traición de Genkishi hacia su Jefa.

-Genkishi, eres el único que no perdonare... aunque muera.

Sobre todo, por haber usado un truco tan bajo, como usar a mi familia para atacarme.

Por querer que yo cometiera el crimen que tú nunca pudiste, por elegir el camino de un cobarde.

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Genkishi termino escapando.

Mi ataque termino dejando hueco que nos guiaba directamente a Irie, donde tenía a mis amigos atrapados en lo parecía un capsula gigante.

-Sawada Tsunayoshi, debemos hablar.

El hijo de perra se había convertido en un digno villano.

-La persona que nos trajo del pasado fuiste tú, ¿no?

-Así es, hace 10 años tuve acceso a cierta tecnología y la utilicé la bazuca de los 10 años en ustedes.

-Eso explica por qué me sentía paralizado en ese momento.

-Pero... ¿por qué? ¿por qué fuiste tan lejos para traernos a este tiempo?

Irie explico nos explicó sobre el Trinisette, lo mismo que yo les había explicado hace tiempo, los planes de Byakuran. Mientras yo jugaba al desentendido.

-Espera Irie. No hemos terminado. Hay algo en tu historia que no cuadra.

Escuche la risa burlona de Shoichi, pensaba lo mismo que yo al parecer.

Evadir al Arcobaleno Reborn.

No podíamos permitir que se inmiscuyera, ni hablarle de nosotros. Lo mejor para despistarlo sería dejar de lado su papel de villano y pasarse de nuestro lado.

Un cambio radical en nuestros planes, uno necesario, a mitad de la conmoción, le disparo a las Cervello.

Intento convencer a los chicos sobre ser nuestro aliado, incluso le contó el plan que me costó trazar.

Yo tenía un papel que interpretar, no podía mantenerme al margen de la situación por más que quisiera.

Cuando llego a la parte de traer a las chicas, a Lambo e I-pin, al futuro, lo agarre de la camiseta con fuerza, mientras le gritaba a la cara el peligro al que expuso a todos.

- ¡¿Qué hubiera pasado si les sucedía algo a los demás por esa estúpida razón?! ¿pudieron haber muerto en esta batalla antes de mejorar!

-Decimo...

-Era un riesgo que nosotros simplemente teníamos que tomar.

-Imposible...

Si, aunque sonara crudo, era necesario.

- ¡He dado lo mejor de mí! ¡Ha sido muy duro con todos estos obstáculos inesperados! ¡Además todo este plan ha sido elaborado por tu futuro yo, Tsunayoshi-kun!

El desgraciado de Irie me culpo de todo...

- ¿Que? ¿Mi idea?

Por un momento quise responderle, la responsabilidad no era solo mía, él tenía la culpa tanto como yo.

-Era necesario que este plan no fuera descubierto por Millefiore.

Sin que nadie se diera cuenta Irie me conto lo que les hicimos creer a todos. No menciono a los Arcobalenos involucrados, seguramente porque estaban muertos. No necesitamos las sospechas de Reborn encima de nosotros.

-A sí que este fue un secreto entre el futuro Hibari Kyoya, el futuro tú, y yo.

-Cuando dijiste "nosotros"

-Así es, al final tu aceptaste que esto era necesario, para que tu yo del pasado mejorara.

-Yo... yo...

Tenía razón, yo los traje a esta época, al principio mi yo del futuro se negó, incluso me grito que debería haber otra solución, lo cierto era que no existía, y yo no los conocía lo suficiente para preocuparme por los que ahora eran mis amigos.

Solo trace un plan colocando las piezas donde deberían estar, al final mi yo adulto lo acepto, su amabilidad lo volvió ciego, el entendía que Sawada Tsunayoshi, que nosotros no nos podemos equivocar, cuando se trata de proteger a quienes amamos. No de nuevo.

Solo quedaba esperar que Varia ganara en Italia.

Que Byakuran nos retara a una batalla.

Y volver a casa.

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