genjuki: Gracias por dejar darte tiempo para leer este fic, ¡espero siga siendo de tu agrado!

Metastable: Thanks for reading, even when it's hard for you! I had been thinking if I should try and write it in English too, just so I can practice it, but I'm not sure if my English will be easier to read for people than them just using google translate, so I will think about it a little more.

Persival: Gracias por darle una oportunidad. Hace mucho que no escribo fics, así que cualquier critica constructiva u observación es bien recibida.

tl34lt12: Shirou will be a little pushover at the beginning, due to some reasons: This Shirou is a little more 'Carnival Phantasm' Shirou, because this fic take place in the Seto no Hanayome world instead of the Nasuverse, and because this will be more or less a Humor fic, so Shirou suffering a little is to be expected. That said, he will have his baddass moments too, but I need a little more of world building first. Even so, I hope you can still enjoy the fic anyway. Thanks for your review!

Pequeña nota del Autor:

Voy a tratar de subir un capitulo cada semana. Entre sábado o domingo en la noche.

Ahora si, ¡que comience la historia!

Segunda Melodía: La Primera Cita (Parte 2).

Emiya Shirou lanzo un suave suspiro de nerviosismo mientras avanzaba con paso apresurado a través de la multitud. El día anterior había sido todo un fracaso, su cita terminando de manera repentina por la interrupción del padre de Sun, quien lo dejo inconsciente por el resto de la noche. Aún así, no todo estaba perdido debido a que Sun le había invitado a acudir de nuevo al festival el día siguiente.

Seto Ren incluso le aseguro que ella se encargaría de que nadie los molestara esta vez.

Es así que, con ánimos renovados, el joven Emiya decidió probar suerte de nuevo y tratar de hacer de esta cita un momento agradable para Sun.

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Seto Sun no estaba del todo feliz ese día. La noche anterior su padre había arruinado su importante y única primera cita, por lo que se aseguro de hacerle saber con palabras claras cuan molesta estaba con él. Para cuando ella termino de decir todo lo que quería decir, Seto Gouzaburou se veía mas blanco que la espuma del mar y su cuerpo parecía que se desmoronaría en trocitos con cualquier brisa que le tocara, pero a Sun no le dio importancia a eso, decidiendo que además no le hablaría hasta que se disculpara con su prometido.

El líder del clan Seto permaneció encerrado en una de las habitaciones el resto de la noche mientras pequeños sollozos se escuchaban de vez en cuando.

Sun suspiro suavemente. No sería bueno seguir en ese estado de ánimo tan negativo. Lo mejor sería pensar que esta era otra nueva oportunidad de conocer al chico que ahora era su prometido, y de tratar de crear buenos recuerdos juntos.

"¡Sun-chan!"

La voz del chico en cuestión la saco de sus pensamientos, observándolo llegar casi en una repetición del día anterior, si no fuera por que ahora el joven vestía una remera blanca debajo de una sudadera azul oscuro en lugar de la remera negra del día anterior.

Ella por su parte llevaba de nuevo un Yukata, pero esta vez era azul con estampado de pequeños peces.

"Umm, quizá suene repetido pero... ¿Te hice esperar demasiado?"

Pregunto el joven con cierta timidez mientras rascaba su mejilla un poco. Sun solo sonrió para después negar con la cabeza.

"Acabo de llegar también. Aún así, Shirou-san, veo que eres bastante puntual."

Comento la chica mientras miraba hacía un reloj circular colocado en lo alto de una columna de acero. Ella había llegado 15 minutos antes de lo acordado, y Shirou apareció tan solo 5 minutos después.

"Creo que ser puntual es bastante importante, pero no me agrada la idea de dejar a Sun-chan esperando."

Comento casualmente mientras miraba a sus alrededores. Sun sintió su corazón dar un pequeño saltó antes sus palabras, pero el chico continuó, sin darse cuenta de esto.

"Aún así, veo que hay tantas personas como ayer. Este lugar debe ser bastante famoso..."

Dijo mirando a los alrededores, donde decenas de personas subían las escaleras que daban al festival.

"¡Los miembros de nuestro clan hacemos nuestro mejor esfuerzo para lograr que los visitantes pasen una tarde divertida!"

Respondió ella con total orgullo. Shirou se sintió tentado a hacer una broma acerca de la diferencia de trato que recibió el día anterior, pero decidió que eso arruinaría el ambiente, por lo que decidió solo sonreír en su lugar.

"Eso me parece bien. ¿Vamos, entonces?"

Le dijo, comenzando a subir las escaleras. Sun lo siguió de cerca.

"Hoy decidiste usar un yukata distinto. El estampado de peces sobre la tela azul es bastante ingenioso."

Shirou comento, mirando a Sun de arriba a abajo. La chica sonrió un poco ante esto.

"Es uno de mis yukatas favoritos. ¿No es lindo?"

Sun dio una pequeña vuelta, modelándolo. Shirou solo asintió un poco.

"Te queda bastante bien."

Halago con sinceridad y Sun se mostró complacida.

"¿Que te gustaría hacer primero, entonces?"

Pregunto el pelirrojo cuando llegaron a la cima de la escalinata. Sun ladeo su cabeza un poco, pensativa.

"Umm... Creo que estaría bien continuar desde donde nos quedamos ayer..."

La castaña entonces agacho un poco la cabeza, luciendo apenada, pero aún así continuo mientras le mostraba su mano al chico.

"Shirou-san... ¿Te parece bien si vamos de la mano?"

El pelirrojo se mostró un poco confundido, pero después asintió.

"Oh. Es verdad que hoy parece haber más personas que ayer. Sería malo si nos separamos."

Dijo mientras tomaba la mano de la castaña. El rostro de Sun se volvió una mezcla de emociones contradictorias.

"No era eso a lo que me refería..."

Comento con voz extraña, pero no explico nada más. Shirou ladeo su cabeza, aún mas confundido, pero decidió no presionarla por una explicación. Sun negó con la cabeza un poco, y después sonrió.

"Vamos entonces."

"Umm."

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A diferencia del día anterior, Shirou pudo pasear tranquilamente por el festival. Muchas personas aún lo miraban con ira asesina, pero no intentaron interrumpirlos ni le hicieron comer cosas raras o jugar juegos extraños, cosa que el pelirrojo agradeció en el fondo de su corazón. El chico no sabía exactamente que era lo que Seto Ren había hecho para conseguir que los miembros de su clan se comportaran, pero debía admitir que fue bastante efectivo.

Pasearon con calma por los locales y Seto Sun saludo a la mayoría de las personas allí presentes, haciéndole saber al chico cuan querida era la princesa yakuza por los miembros de su grupo. Esto le causo sentimientos encontrados al chico. Por un lado le alegraba saber de cuanto cariño estaba rodeada la joven sirena. Por otro lado, toda esa cantidad de cariño parecía tornarse en desprecio cuando se trataba de él mismo.

Sin embargo, lo que más le sorprendió fue enterarse de que muchas de las personas a las que Sun saludo no eran sirenas, si no humanos comunes y corrientes.

"Ehh~ ¿A pesar de ser una Sirena, aún así puedes mezclarte sin problemas con los humanos? Increíble."

Comento el chico con cierta admiración. Sirenas y Magus aparte, el joven Emiya nunca se había encontrado con ninguna criatura que no fuera humana. Eso, sumado a algunas de las historias que Kiritsugu le contó en su momento, le hacía creer que los seres sobrenaturales tendían a mantenerse alejados de los humanos. Saber que había algunos que se mezclaban con humanos de manera tan casual le sorprendió un poco.

"Así es. No solo en los festivales, incluso voy a una secundaria en este pueblo. He asistido a la escuela escondiendo mi identidad."

Informo con cierto orgullo, pero en voz suave debido al tema que estaban tratando.

"¿Nunca te han descubierto?"

Pregunto el pelirrojo, pero al instante se dio cuenta de lo tonta que era su pregunta. Debido a las leyes de las Sirenas, Sun ya estaría muerta o comprometida con otra persona si la hubieran descubierto antes.

"La directora de la escuela es una sirena también, así que me ayuda a mantenerme alejada de situaciones que podrían exponerme. Cosas como darme permisos médicos para no asistir a las clases de natación, o permitiéndome permanecer en la biblioteca hasta que los demás estudiantes se hallan ido en días de lluvia. En verdad, mientras no entremos en contacto con el agua, podemos mantener fácilmente nuestra forma humana, así que no es tan difícil."

"Ya veo."

Asintió el pelirrojo ante tal explicación. Pensándolo con calma, situaciones del día a día en las que entrabas en contacto con grandes cantidades de agua eran raras. Beber agua seguramente no contaba, el sudar era otra que podría descartar, supuso también.

"Entonces supongo que no hay problemas. Hoy no parece que vaya a llover y estamos bastante lejos del mar."

Comento el chico mientras miraba el cielo despejado.

"¡Ah...!"

*Tomp* *Swish*

Un sonido como el de algo de plástico siendo derribado, seguido al del agua golpeando el suelo se escucho de pronto, al mismo tiempo que la mano de Sun se soltaba de la suya. Con un mal presentimiento, el chico se giro rápidamente hacia su acompañante, descubriendo que la chica había tropezado con un balde de agua, cayendo ambos al suelo y mojando sus piernas en el proceso.

"¿Wa...? ¡Waah!"

Con un grito tan silencioso que pareció ser mas un chirrido, el pelirrojo corrió a su lado para cubrir sus piernas, ahora convertidas en cola.

- Unos minutos después -

Una apenada Sun caminaba tomada de la mano de un nervoso Shirou. Las piernas de la chica de nueva cuenta en su forma humana.

"Hahaha~ Mi error~"

Se disculpo la chica con voz melodiosa. Shirou solo suspiro suavemente.

"Esta bien, solo ten más cui-"

*Plosh*

"¿Eh? ¿Eh?"

Una totalmente confundida Sun estaba acostada boca abajo mientras permanecía dentro de uno de los contenedores de agua, varios peces dorados nadando a su alrededor, como si estuvieran felices de que la chica hubiera caído allí.

"¡¿Es enserio?!"

Exclamo el pelirrojo, sin poder creer su mala suerte.

- Otros varios minutos mas tarde -

"De verdad lo siento mucho, Shirou-san."

Una ahora totalmente apenada Sun se disculpaba, mientras le hacia una reverencia al pelirrojo. Shirou solo rasco su mejilla, luciendo un poco incomodo.

'¿Podría ser que Sun-chan es bastante torpe en realidad?'

No pudo evitar pensar, comenzando a preocuparse. Ahora entendía que la principal razón por la que Sun no había sido descubierta hasta ahora no era tanto por sus habilidades para mezclarse con los humanos si no mas bien por la manera tan feroz en la que los miembros de su clan la protegían.

En cuanto Sun había caído al contenedor con los peces dorados, varios de los vendedores se apresuraron a formar una barrera, impidiendo a los demás visitantes ver a la joven convertida en Sirena. Dos ancianas más la habían ayudado a ponerse en pie y la llevaron a un lugar más discreto donde pudiera secarse.

"Descuida, Sun-chan. Solo fue un accidente."

Shirou le respondió, tratando de dejar el tema de lado.

"Estimados visitantes~ Antes de de empezar el baile, esparciremos agua para evitar que el aceite se esparza~ Repito~ Antes de..."

Una voz femenina se escucho desde uno de los alto parlantes del lugar, por lo que Shirou no pudo evitar tensarse un poco ante esto.

'¿De verdad? ¡¿Por que justo ahora?!'

"¡Sun-chan! ¡Debes tener cuidado, están por lanzar agua!"

Le aviso con cierta ansiedad en su voz, pero Sun solo le sonrió despreocupada.

"Descuida, me asegurare de no caerme esta vez."

Su sonrisa amable trataba de tranquilizarlo, Shirou estaba seguro; pero el hecho de que un balde de agua había sido lanzado justo hacia donde la chica estaba parada no hacía más que acelerar su ya de por si agitado corazón.

"¡Sun-chan, cuidado!"

Sin pensarlo dos veces, el chico se lanzo al frente, su mano tomando una escoba que estaba recargada en una pared cercana.

"¡JA!"

Con un movimiento rápido, el chico lanzo un golpe con su improvisada arma, haciendo explotar el agua hacia todas direcciones, volviéndola solo un montón de inofensivas gotas.

"Oh~"

Sun exclamo, ligeramente sorprendida por esto, pero Shirou no tuvo tiempo para pensar ello debido a que por la esquina de su visión noto otra señal de peligro inminente.

"¡Gyaa! ¡Baka Hiro! ¡Deja de mojarnos con tu pistola de agua!"

"¡Hahaha! ¡Nunca!"

"¿Ah, si? ¡Toma esto!"

*Shoosh*

Unos niños que jugaban con pistola de agua lanzaron una ráfaga del liquido hacia donde la castaña se hallaba. De nueva cuenta, las manos del pelirrojo se movieron a una velocidad que difícilmente verías en un chico de su edad.

"¡TEH!"

'Cortando' el peligroso liquido en dos, Shirou forzó a su cuerpo a no dejar de moverse cuando, por alguna razón, docenas de 'yo-yos' hechos de globos con agua salieron volando hacia ellos.

"¡Oh no! ¡Me tropecé mientras llevaba los yo-yos para mi negocio!"

"¡Denme un respiro!"

Grito el joven desesperado mientras en sus manos la escoba era usada como una espada, creando una barrera que corto cada uno de ellos. Esto era incluso más difícil que tratar de defenderse de las salvajes oleadas de golpes que Taiga le lanzaba cuando 'practicaban' kendo juntos.

"¡Asombroso, Shirou-san!"

Una ahora totalmente sorprendida Sun aplaudía mientras miraba con admiración al pelirrojo. Cortando el ultimo de los proyectiles, el chico se tomo unos segundos para asegurarse de que no había mas agua dirigiéndose hacía ellos. Finalmente, soltó un suspiro de alivio.

"¿Estas bien, Sun-chan?"

Pregunto el chico, girándose hacía ella.

Fue entonces que-

"¡Lo siento mucho! ¿Están bien, estimados clien- ¡Wah!"

El vendedor que había tropezado antes y les envió los proyectiles, se dirigió hacia ellos, luciendo preocupado. Sin embargo, a medio camino resbaló con la tierra mojada que ahora se había vuelto lodo, tropezando hacia adelante y empujando al pelirrojo por accidente.

"¿Uh?"

"¡Ah!"

Shirou fue arrojado a los brazos de Sun, la cual trato de recibirlo lo mejor que pudo, pero debido a la diferencia de tamaños y a la fuerza con la que fue arrojado, ambos terminaron cayendo al suelo.

"Ugg..."

Shirou había logrado, milagrosamente, controlar su caída y girar a medio vuelo, evitando así caer encima de la chica y brindándole algo mas o menos suave en lo cual aterrizar.

"¿Estas bien, Sun-chan?"

Le pregunto, mirando a la chica, pero Sun no respondió, permaneciendo quieta con sus ojos muy abiertos, y su rostro se notaba bastante sonrojado. Confundido, el pelirrojo ladeo su cabeza, preguntando de nuevo.

"¿Sucede alg...?

Fue entonces que se dio cuenta de la situación. No solo los rostros de ambos estaban tan cerca que podían sentir el aliento del otro rozar sus labios, si no que sus cuerpos estaban tan pegados que el chico podía notar la calidez y suavidad de la chica. No, lo peor era que, de alguna manera durante la caída, la mano del pelirrojo había quedado en el pecho de la castaña. Y no solo eso, si no que había encontrado su camino hasta la parte interior del yukata.

Seguro, su mano solo había quedado por encima del Juban, la tela que se viste por debajo del yukata y por encima de la ropa interior, pero aun así era un hecho de que había invadido un terreno que haría sentir bastante incomoda a cualquier adolescente.

La reacción de la chica fue la que se podría esperar, aunque en mayor medida de lo que el pelirrojo jamas se pudo imaginar.

"¡KYAAAAA!"

*BOOM*

Un fuerte grito se escucho, pero uno tan agudo y potente que se sintió a la vez tanto como un golpe contundente tanto como una puñalada directamente a su cerebro. Shirou no estaba seguro del como o porque, pero su cuerpo salio girando varios metros en el aire para después caer al suelo, sintiéndose totalmente aturdido y sus oídos zumbando sin cesar.

- Al rededor de media hora después -

Emiya Shirou estaba sentado en una banca debajo de un árbol, a las orillas del festival. Sus tímpanos aun zumbaban levemente, pero ya había recuperado la mayoría de su sentido del oído, por lo que podía escuchar a una totalmente apenada Sun disculparse por no sabía ya cuanta vez en lo que iba de la tarde.

"Esta bien, Sun-chan, en serio. Quizá no sea la misma fuerza, pero cualquier chica reaccionaria de esa manera ante lo que paso."

'Oh al menos cualquiera de las chicas que conozco.'

Pensó el pelirrojo, recordando a su guardián Fujimura Taiga, y a su compañera de clase Zenigata Mawari. Cierto, no era una gran cantidad de ejemplos para afirmar que cualquier chica reaccionaria así, pero considerando que Sun lo había hecho, eso le dejaba un gran total de 3 de 3, así que para él podía ser cierto.

"De verdad lo lamente. Incluso cuando Shirou-san no ha hecho más que protegerme esta noche..."

Sun en verdad lucia decaída por esto, por lo que el pelirrojo forzó su mente, buscando una manera para animarla. Fue entonces que vio uno de los locales que vendían accesorios y curiosidades varias, de esos pensados en ser usados como regalos o recuerdos para otras personas.

"¿Por que no dejamos esto de lado y seguimos mirando el festival? Aún hay algunas tiendas que me gustaría ver. Además de que escuche que el baile está por comenzar."

Le dijo, tratando de sonar despreocupado. Sun solo asintió, pero aun lucia desanimada.

"Oh, mira, Sun-chan. Aquí hay adornos bastante lindos."

Comento el chico, aparentando que había descubierto el lugar por accidente y no que este era su objetivo. Sun dirigió su vista hacia los adornos, y sus ojos recuperaron un poco de luz.

"Es verdad. Tienen muchos adornos en forma de peces."

Sun paseo su mirada por todos ellos, observando sus formas desde distintos ángulos y apreciando la manera en que los adornos brillaban contra la luz. Los adornos hechos completamente de cristal en especial le resultaban mas lindos de ver.

"¿Hay alguno que quieras? Descuida, lo comprare para ti."

Luciendo satisfecho por lograr que la chica se animase, Shirou paseo su mirada por igual, tratando de ver si encontraba alguno accesorio que se viera bien en la castaña. Sun se encogió un poco, sonando apenada.

"Umm, me sentiría mal por ello..."

"Esta bien. Esto no es como ayer con la comida. Esta vez solo quiero hacerte un regalo."

Le respondió el pelirrojo y Sun lo miro con ojos expectantes.

"¿De verdad? ¿Por que razón...?"

El joven Emiya levanto la cabeza para mirar al cielo, pensando en su respuesta, pero finalmente decidió que no tenia que pensarlo demasiado.

"Pienso que no necesitas ninguna razón en especial para darle un regalo a una persona que estimas."

Dijo con sinceridad, sonriendo le a la chica. Sun se sonrojo un poco ante este, pero sonrió con alegría.

"Ya veo."

Aceptó finalmente, para después pasear su mirada de nuevo por el local, ahora luciendo emocionada.

"Umm... ¿Puedo pedir el que sea...?"

Pregunto apenada la joven, pero Shirou solo asintió.

"Cualquiera que te guste estará bien."

Incluso si la castaña pedía algo caro, él joven Emiya tenia un poco de dinero además de lo que Taiga le había otorgado, así que se las arreglaría de alguna manera.

"Entonces, deseo este."

Traicionando sus expectativas, la princesa yakuza estiro su mano para tomar un anillo de aspecto sencillo. El anillo estaba hecho de cristal transparente, mientras uno de color carmesí adornaba la parte central. Aún así, este anillo era el más barato de entre todos los que se mostraban en una pequeña hilera del mostrador.

"¿Eh? ¿Solo eso?"

No pudo evitar preguntar, luciendo confundido. Si fuera Taiga la que estuviera allí, sin duda habría tomado lo mas caro primero para después ir tomando otras cosas de menor valor hasta llegar a lo que ella realmente quería que Shirou le comprase, algo que sin duda sería varias veces mas caro que un sencillo anillo.

Sonriendo con suavidad, Sun se coloco el anillo en el dedo anular de su mano izquierda. El adorno era un poco más grande que su dedo, por lo que se movía ligeramente, pero Shirou supuso que eso era mejor a que le quedara demasiado ajustado. Aún así...

"Es el más barato de todos. ¿Estas bien con ello?"

Decidió asegurarse antes de pagar por el accesorio. Sun le dirigió una sonrisa amable.

"Esta bien. No necesito nada demasiado elegante. Además..."

Luciendo ahora divertida por alguna razón, la chica continuo.

"Ademas, ¿no es el dedo izquierdo el que normalmente se reserva para un anillo de bodas? Me pregunto que pensaran los demás al ver que una chica de secundaria como yo utiliza uno."

Rió suavemente ante lo que seguramente era una imagen en su mente de las personas reaccionando a esto. Shirou sonrió divertido por igual.

"Sin duda pensarían que no sabes lo que significa, o que solo estas jugando una broma."

Respondió, tratando de imaginar a la reacción que le daría su 'amigo' Shinji al saber que el joven Emiya estaba comprometido con una chica tan agradable como lo era Sun.

"Heh..."

Soltó una suave risa, seguro que a Shinji le daría un ataque de ira, de celos, de desesperación, o una mezcla de todos ellos al mismo tiempo.

Shirou negó con la cabeza mientras pagaba por el accesorio. No había manera en la que permitiría que él se enterarse, de cualquier forma.

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Emiya Shirou miraba a Sun danzar alrededor de la enorme fogata que habían encendido para el festival. El baile en el festival Bon podía variar dependiendo de en que parte de Japón se realizara. En algunas regiones el baile podía representar la historia y especialización de la zona. Por ejemplo los movimientos de la danza de Tanko Bushi, la Canción de las Minas de Carbón de la vieja mina en Kyushu, mostraba los movimientos típicos de los mineros; cosas como cavar la tierra, empujar los carros, levantar las linternas, etc.

Es así que, sin conocer los movimientos que se usaban en este pueblo, Shirou decidió solo observar a las personas danzando. Sun especialmente se notaba bastante feliz al moverse alrededor de la fogata, sus movimientos siendo precisos pero elegantes. Muchas otras personas le miraban, luciendo igual de cautivados por la joven sirena.

"¿Escuche que no conoces la manera en que bailamos en esta zona, Shirou-san?"

El corazón del pelirrojo dio un pequeño salto para después comenzar a palpitar con mayor velocidad ante la voz tan masculina que se escucho detrás de él.

El reconocería esa voz en cualquier lugar.

'Esta voz es... de esa persona...'

Encogiéndose un poco en timidez, el joven Emiya llevo una mano a su boca, para después girarse lentamente.

Detrás de él, Masa lo miraba con una sonrisa educada mientras sus lentes brillaban levemente.

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Seto Sun se sentía feliz justo ahora. Bailar y cantar eran dos de las cosas que siempre le ayudaban a sentirse de bueno humor, así que danzar alrededor de la fogata, rodeada de cientos de rostros conocidos , le hacía recordar el por que se sentía tan bendecida de haber nacido en ese pueblo. Era una pena que su prometido no conociera los movimientos típicos del lugar, pero Sun supuso que no había prisa. Quizá para el próximo año ella sería capaz de enseñárselos y así ambos podrían bailar juntos.

Su prometido.

Solo de pensar en ello hacía que toda clase de emociones le invadiera el pecho. Había temor por supuesto, por lo que el futuro pudiera depararles; también ansiedad debido a que aún no conocía demasiado al pelirrojo; pero también había un sentimiento de calidez que cada vez se hacía más presente al pensar en el chico, en Emiya Shirou.

Aún así, ella había decidido casarse con él, así que lo mejor que podría hacer era tratar de que las cosas resultaran de la mejor manera posible para ambos.

Deseando reafirmar su voluntad, la castaña dirigió su mirada hacía donde recordaba que el pelirrojo se hallaba, seguramente observándola con esa sonrisa amable que cada vez se le hacia más familiar...

"Así, así. Mueve los brazos hacía acá, y luego hacia allá. Vas muy bien, Shirou-san."

"Ah, si..."

"¡¿EH?!"

Sun se congelo en su lugar al ver a Masa, el más varonil de las Sirenas del Clan Seto, abrazando por la espalda a su prometido mientras ambos realizaban el baile juntos. Shirou no parecía sentirse incomodo por el contacto con la otra persona, de hecho, su rostro se notaba sonrojado mientras sus ojos brillaban suavemente.

"¡Shirou-san! ¿Así que prefieres que Masa-san te enseñe a bailar en lugar de mí?"

"¿Eh? ¿Eh?"

Luciendo totalmente impactada, Sun pregunto a su prometido. El pelirrojo pareció salir entonces del trance en el que había estado todo ese tiempo. Dándose cuenta de la situación, Shirou dio un salto, alejándose del apuesto hombre de esta forma.

"¿Que... Que demonios estaba yo haciendo...?"

Se pregunto, sintiendo cierto terror dentro de su corazón. ¿Por que había tardado tanto en reaccionar?

"Al final es Masa-san quien esta en el corazón de Shirou-san, ¿no es así?"

"¡¿Eh?! ¡Te equivocas, Sun-chan! ¡No es así!... ¿Quizá?"

Respondió el chico, luciendo totalmente confundido. El no bateaba para ese lado, ¿cierto?

... ¿Cierto?

"¡Les deseo felicidad!"

Grito la chica con lagrimas en los ojos, para después alejarse corriendo de la escena.

"¿Eh? ¿Esa chica fue rechazada? ¿Por quien?"

La multitud presente comenzó a murmurar ante tal espectáculo.

"¡Realmente no puedo competir contra la persona que te dió tu primer beso!"

Grito Sun, antes de desaparecer entre los locales y la multitud.

"¿Eh? ¿Ese hombre apuesto fue su primer beso? ¿El chico la rechazo para poder estar con este hombre?"

Continuo murmurando la gente, malentendiendo la situación.

"¡Sun-chan! ¡Te equivocas!"

Un desesperado Shirou corrió tras ella.

"¡Espera por favor, Shirou-san!"

Masa le llamo desde su lugar, estirando su mano hacia el joven pero sin tratar de perseguirlo.

"¿Eh? ¿Un triangulo amoroso? ¿Que pasara ahora?"

Se pregunto la multitud, como si de una telenovela se tratase.

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Shirou alcanzo a la chica unos pocos minutos después Sun miraba hacia el suelo, luciendo un poco deprimida.

"¡Sun-chan! ¡Fue un malentendido! ¡Masa-san solo me estaba ayudando a aprender los pasos de baile, nada más!"

Trato de asegurar el pelirrojo, moviéndose hacia la chica pero quedando a unos pasos de ella para darle un poco de espacio. Sun solo negó con la cabeza, para después suspirar pesadamente.

"Lo volví a hacer... A pesar de que Shirou-san ha estado haciendo su mejor esfuerzo para que pasemos una tarde divertida en el festival, volví a causarte molestias. Incluso cuando estabas tan feliz con Masa-san..."

"Ahaha..."

Shirou dejo escapar una risa llena de incomodidad. De verdad el tema con Masa le estaba comenzando a preocupar. Sin embargo, ese no era motivo para hacer que Sun se deprimiera.

"Descuida, Sun-chan. No estoy molesto."

Le dijo, pero al parecer el repetir lo mismo tantas veces había comenzado a hacer a la castaña dudar de si realmente el pelirrojo estaba diciendo la verdad.

"Shirou-san... ¿Que opinas de nuestro matrimonio?"

Pregunto la chica de pronto, causando que el joven Emiya se sorprendiera; aun así, el pelirrojo pensó en esa pregunta detenidamente. El silencio se extendió por unos segundos, y Sun se mostró más decaída a medida que pasaban los segundos, pero pronto Shirou volvió a hablar.

"'Esta es la chica con la que voy a casarme'... Incluso cuando lo digo en voz alta, aún suena bastante irreal para mí..."

Comenzó a decir el chico, mirando hacía el cielo estrellado.

"Todo esto ocurrió de manera tan repentina que no estoy seguro de que estemos haciendo lo correcto. 'Quizá existe otra manera de solucionar las cosas, solo que nos dimos por vencidos antes de descubrirla'. 'Quizá el casarnos no sea lo correcto'. Son cosas que no puedo evitar decirme de vez en cuando..."

"¡Ah..!"

Estas palabras le causaron un agudo dolor en el corazón a Sun. La chica abrió la boca, tratando de decir algo, de negar algo, pero fue incapaz de entender que era lo que ella quería decir en realidad. Después de todo, esas palabras también se habían repetido en su mente cuando su propia inseguridad la atacaba.

"¿Pero sabes?"

El pelirrojo bajo su mirada, observándola con calidez.

"Sin importar lo que ocurra en el futuro, justo ahora, estoy feliz de haber conocido a Sun-chan. Puede que este siendo irresponsable de mi parte, pero si se me otorga la posibilidad, me gustaría asegurarme de verte sonreír todos los días."

Finalizo con una sonrisa serena mientras cerraba sus ojos.

Esa era toda la verdad para Emiya Shirou. Las cosas habían ocurrido de manera tan caótica, que él apenas tuvo la oportunidad de interferir de alguna manera. Todo se había acomodado de manera que solo podía aceptar las circunstancias o tratar de rebelarse y que alguien terminara sufriendo al final.

Si él no podía decidir, entonces solo tenia que asegurarse de que sus acciones les llevarían por el camino que haría felices a todos.

Si tenía que casarse con Sun, la haría feliz entonces. Era tan sencillo como eso.

Sun le miro sorprendida y sonrojada, su corazón latiendo ligeramente mas aprisa, pero sin ser doloroso; mas bien, era un palpitar agradable.

Sonriendo con felicidad, ella uso sus dedos para secar algunas lagrimas que sentía se habían acumulado en la esquina de sus ojos.

"Tienes toda la razón, Shirou-san."

Dijo la chica, su voz un poco quebradiza pero sonando por completo feliz. Fue entonces que notó la falta de cierto anillo en su mano.

"¡Oh, no! ¡Shirou-san! El anillo que me regalaste, ¡Lo he perdido!"

Exclamo con su rostro lleno de preocupación. Shirou se sorprendió un poco por el cambio de conversación, pero entonces se dio cuenta de que, efectivamente, dicho anillo no estaba en su dedo tal como recordaba poco antes.

Por instinto, el chico miro a su alrededor, tratando de localizarlo, pero a pesar de las luces en las farolas cercanas, el suelo se notaba oscuro así que el anillo de cristal translucido sería bastante difícil de hallar.

"Recuerdo que Sun-chan tenía el anillo mientras danzaba, así que seguramente se cayo en el camino..."

Murmuro el joven, mirando hacia el festival. Había decenas de personas moviéndose hacía todos lados. Quizá incluso ya había sido pisado y hecho pedazos.

"No puedo creerlo, ¿como pude ser tan descuidada...?"

Se recrimino la chica mientras se inclinaba para buscar en el suelo oscuro, su rostro totalmente afligido.

"Umm... Esta bien si solo compramos otro, ¿sabes? El anillo no era tan caro, así que quizá tengan otro parecido..."

Ofreció el pelirrojo, pensando en que era un caso perdido. Pero Sun negó con la cabeza, reincorporándose para mirarlo con determinación.

"Shirou-san..."

"¿Eh?"

De nueva cuenta, desde aparentemente ningún lugar, docenas de pétalos de cerezo comenzaron a caer desde el cielo. Nuevamente el pelirrojo alzo su mirada, pero no encontró el origen de esta lluvia color rosa.

"Shirou-san, yo debo encontrar ese anillo. Perder el regalo tan importante que tu esposo te ha dado... Eso solo mancharía la reputación de las Sirenas de Seto..."

La luz de la farola encima de Sun brillo con mayor intensidad, el halo de luz envolviendo a la castaña y sus alrededores, oscureciendo por completo el resto del mundo.

"Escrito como caballerosidad... ¡Pero leído como Sirena!"

Finalizo la chica con absoluta intensidad y decisión, dejando al pelirrojo sin palabras.

"Sun-chan..."

"Es mi muy importante anillo, después de todo..."

Con alegre resignación, la chica le sonrió. Shirou solo pudo suspirar, para después sonreír de la misma manera.

"Busquemos juntos, entonces."

Ofreció finalmente.

A unos metros de ellos, recargado en el tronco de un árbol, Seto Gouzaburo bufo molesto mientras cruzaba sus brazos.

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Fue alrededor de 20 minutos después, cuando Sun y Shirou comenzaban a preguntarse si realmente sería capaces de encontrar el anillo, que Seto Ren apareció. Sonriendo divertida, la elegante mujer se acerco a ellos, mostrando un objeto en su mano.

"Ustedes dos. ¿Podría ser que están buscando esto?"

Dijo, ya sabiendo la respuesta. Ambos jóvenes la miraron asombrados y poco después Sun sonrió, luciendo totalmente alivia.

"¡El anillo...!"

Exclamo feliz, corriendo hacia su madre. Shirou, por su parte, ladeo la cabeza, luciendo un poco confundido.

"¿Eh? ¿Donde lo encontró? Mejor dicho, ¿Como se entero de que lo estábamos buscando...?"

No pudo evitar preguntar. Ellos habían estado tan preocupados por encontrar el anillo que no habían pensado en pedir ayuda a nadie. ¿Quizá ellos estaban siendo vigilados como el día anterior? Eso era lo que mas tenía sentido, supuso el joven Emiya.

"Tu padre lo encontró, Sun."

"¿Eh? ¿Papá?"

La respuesta de Ren causo que Sun se sorprendiera, mirando hacia su padre el cual estaba unos metros detrás de su esposa.

"Tsk."

Chisto molesto el lider yakuza, pero su hija se lanzo hacia él, abrazándolo agradecida.

"¡Papá! ¡Gracias!"

El rostro de Seto Gouzaburou se suavizo al instante. Era la primera vez que Sun le hablaba desde el día anterior, por lo que no pudo evitar llorar de felicidad por dentro debido a que su hija le había perdonado.

"Pero esto parece ser el destino, ¿saben?"

Seto Ren continuo, atrayendo la atención de los presentes.

"Fue durante el Bon Odori también, mientras yo vestía un yukata, que tu padre me propuso matrimonio con un anillo."

Exclamo la mujer, su voz sonando feliz y nostálgica ante el recuerdo.

"¡¿Eh?! ¡¿De verdad?!"

Shirou no pudo evitar gritar, totalmente sorprendido ante esto. La idea de que Seto Gouzaburo, ese líder yakuza de aspecto rudo y actitud agresiva, podría tener esa clase de gestos románticos era algo que le costaba trabajo imaginar.

Con el rostro totalmente rojo por la vergüenza y la ira, el padre de Sun le tomo por el cuello de su remera, sacudiéndolo fuertemente de adelante hacia atrás.

"¡¿Tienes algún problema con eso, mocoso?!"

"¡NO, NINGUNOOOOO!"

Alcanzó a responder el pelirrojo a través de las sacudidas. Aún así, esto no fue suficiente para calmar su agitado corazón, por lo que Seto Gouzaburou arrebato el anillo de la mano de su esposa, mirando el pequeño accesorio con ira asesina.

"¡Todo es culpa de este anillo...! Una cosa como esta... ¡DEBE SER TIRADO A LA BASURA!"

Con todas las fuerzas de su adolorida alma, el líder sirena arrojo el anillo al cielo, causando reacciones de pánico en los presentes.

"¡Papa! ¡No!"

"¡Querido! ¡¿Que demonios estas haciendo?!"

Sun y Ren exclamaron, totalmente desconcertadas. Shirou, por su parte, ya había comenzado a moverse, corriendo mientras seguía la trayectoria del anillo con intensidad.

"¿Eh?"

Con total asombro y confusión, Shirou observo el objetivo de su persecución dar un par de vueltas en el aire para después caer limpiamente, insertándose en el dedo anular de la mano izquierda de Masa.

"¡Masa-san!"

Exclamo el pelirrojo, sintiendo su corazón palpitando mientras mariposas revoloteaban en su corazón. Debido a esta distracción, el chico tropezó en su carrera, estando a punto de caer al suelo, pero Masa lo sujeto por los costados, girando junto con él para anular la fuerza que había generado al correr, y finalmente lo sostuvo de los hombros, apegando lo un poco a su cuerpo para asegurarse de que no caería al suelo.

"¿Estas bien, Shirou-san?"

Le pregunto en voz suave, sonando ligeramente preocupado.

La castaña observo toda la escena y pronto sintió que su corazón se endurecía como la piedra para después desmoronarse a pedazos. Masa pareció darse cuenta de lo que estaba por ocurrir, su instinto de supervivencia haciéndolo saltar, alejándose del chico. Sun, incapaz de contenerse más, finalmente grito con todas sus fuerzas.

"¡NOOOOOOOOOOO!"

Emiya Shirou salio volando por los cielos de nueva cuenta.

Fin del capitulo 02 - Parte 2.

*Ending: Brave Shine – F/SN: UBW Opening*