Hola a todos, aquí Kyubi1 con otro capítulo extra que, como siempre, espero les guste mucho. Esta vez regresamos a la familia Shimizu con otra anécdota más y por si no lo saben, ¡anuncian nueva temporada de Date A Live! Estoy feliz, muy cansado por la escuela, pero feliz por esta noticia, igual no es un gran boom por mi situación actual, pero es una buena noticia.

Mio Takamiya, hola nuevamente y un placer leer tu comentario. Ciertamente estos capítulos dan más información sobre personajes que no salen mucho y creo que debería de incluir más de estos para ver más interacción de personajes, por lo que me pensaré si hago más de estos en el futuro.


Capítulo Extra 3: Hay que dormir a mamá.

Dejándose llevar por el fuerte sonido de la música, aunque esta no fuera de un tono violento, se mantenía concentrado en su puesto de guitarrista de turno, puesto que en este pequeño concierto en un lugar que solo soportaba para unas trecientas personas, se turnaba entre guitarra líder y tecladista del grupo, en ciertas canciones.

Debido a lo cerrado del lugar y a que los ventiladores no eran suficientes para la cantidad de personas, el hombre de cabello castaño no aguantó más y se quitó la camisa roja con botones negros, cosa que escandalizó a los fanáticos, por lo que tuvo la brillante idea de pasearse por el lugar para invitar a la gente a que gritara, para tirarla a lo lejos, donde varias mujeres se pelearon por ella.

Pero al final de todo, el grupo estaba en un cuarto especial solo para ellos, donde estaban sus cosas y un refrigerador con no más que cervezas.

—Oye, Katsuo… Cof-cof… —Tosió un poco, un hombre con una gorra de color marrón en su cabeza, pero al revés, de cabello negro y ojos oscuros, estaba fumando—. Dime que esta vez si te quedarás a celebrar. Teníamos meses de no tocar estas cosas.

—Cierto, cierto… —dijo el bajista del grupo llamado Keita, un hombre con un sombrero elegante en su cabeza mientras bebía de una cerveza, estaba algo sudado, pero no sin camisa como Katsuo—. Bueno, al menos en lo que refiere a este tipo de cosas con Hajime, es cierto, solo habíamos estado componiendo canciones para series estúpidas de adolescentes.

—Y sería bueno que nos acompañaras, habrán muchas mujeres en ese bar, y en todo caso, podemos invitarlas, ¡jajaja! —Se carcajeó un hombre mucho más delgado que los demás que le dio un empujón a Katsuo, luego bebió de su cerveza—. Ya sabes, como siempre, Katsuo.

Katsuo estaba terminando con su cigarrillo, pero después de dejar salir el humo en aros, sonrió a Akito, baterista del grupo.

—Lamento decepcionarlos, amigos, pero no puedo. Mi hija está en su último año de secundaria y necesita a su padre.

—¿Ahora sales con tu hija? —dijo Hajime, pero tosió de nuevo—. Maldita sea, después de cantar tanto, la garganta sí se lastima.

—¿Por qué no dices que es por tu esposa controladora?

—Porque no es así. —Pero todos se rieron en ese momento mientras él fue a tomar una cerveza del refrigerador—. Está bien, es por ella, en parte.

—¿Qué pasó con el Katsuo de hace 16 años?

—Hace 16 años solo estaba casado, y no es tan malo, amigos, de verdad.

El padre de Kanade y esposo de Reine, hace 16 años se tomaba el tiempo para hacerla de turista en las ciudades que visitaba, además de hacer fiestas con sus amigos en los que no había nada más que comida y mucho alcohol, además de mujerzuelas contratadas por los que aún no estaban casados, para llegar a casa sin el auto; porque lo había quemado en una apuesta estúpida que no recordó, y caminando sin camisa alguna, además de los pantalones abiertos de las rodillas.

Sí, esa aventura le costó caro y aprendió que no debía de volver hacer enojar a su esposa, también aprendió que fue mala idea beber solamente vodka y no alejarse de las mujerzuelas lo suficiente, por lo que ya no hacía esas cosas y para no caer en la tentación, se iba directo a casa en el vuelo más próximo.

Eso es lo que hizo, a pesar de que todos le dijeran que Reine lo tenía bien amarrado y con collar para perro, de que ya no era ni la sombra del joven problemático que dejó la casa a los 15 años, edad que tenía su hija, quien disfrutaba de todos los privilegios gracias al dinero que recibía por cada capítulo en el que el tema de apertura fuera una canción compuesta y escrita por él.

Había sido una gran idea el de ofrecerse como compositor para canciones de series de televisión, así como de anime y realizar giras de vez en cuando, así como tocar en recitales locales.

Con su bolsa/maleta en un brazo, abrió la puerta de su casa y ahí vio a Reine, con el mismo nivel de ojeras con el que la había dejado, estaba acostada en el sillón, viendo al techo, con solo una blusa rosada, falda oscura y aun con las medias puestas.

—¡El padre acaba de volver! —anunció alegremente y con sus ojos cafés brillantes.

—¿¡Papá?! —preguntó Kanade desde la cocina, el hombre de cabello largo hasta los hombros sonrió.

—El único que tienes y tendrás, espero.

Kanade salió de la cocina para ver que su padre dejó su gran bolsa de viaje en el sillón, Reine lo vio desde su posición, con rostro cansado, pero estaba un poco feliz.

—¡Papá, bienvenido! —dijo Kanade con su uniforme escolar de marinera, de color blanco, saltó para abrazarlo con fuerza, siendo correspondida con cariño, todos estaban felices, excepto la madre que estaba severamente cansada—. Hueles a cigarrillo, papá…

—Maldición, las mentas no funcionaron —dijo con un poco de molestia, la chica de cabello blanco rio audiblemente, pero Reine solo negó con la cabeza mientras se cubría los ojos con el brazo—. ¿Qué le pasa? Ni siquiera me ha dicho nada.

—No ha dormido en dos días y no quiere escucharme sobre lo malo que es eso.

—Sé que es malo, Kanade… Pero no tengo tiempo… Solo estoy aquí para… Comer tu comida… —Se defendió con voz apagada y sin ganas.

—¡Cierto, el sartén! —Dejó a su padre para regresar a la cocina y ocuparse de todo, el hombre de cabello castaño miró más cerca a Reine para inspeccionarla—. No se preocupen, ¡todo está bien! ¡La comida estará lista pronto!

—No te preocupes, Kanade-chan, algo me dice que tu madre se irá a dormir.

—No… —susurró con ligera molestia.

—Esperen, no es algo, soy yo quien te manda a la cama —dijo con una pequeña sonrisa al arrodillarse para verla a la cara, con el cabello suelto y viéndole los ojos un poco rojos—. Dime, ¿te volverás un mapache?

—Tonto… —dijo con una pequeña sonrisa, él solo rio un poco—. Lo siento. Bienvenido a casa, después de un mes.

—Un beso hubiera sido lindo o que fuera de noche y Kanade fuera a dormir a casa de una amiga o algo así. —Ella cerró los ojos y apuntó su cabeza al techo.

—Hueles a cigarrillo.

—Jajaja, maldita sea, Kanade-chan… —Había sido evidenciado fácilmente por su hija, como en muchas ocasiones, pero estaba divirtiéndose.

—No maldigas a nuestra hija.

—¡No la maldigo! —dijo con sarcasmo y cierta diversión. Luego tuvo una idea y como Reine estaba indefensa, la abrazó y recargó su cabeza en sus grandes pechos, por lo que ella abrió los ojos con sorpresa—. Y ya extrañaba esto, Reine-chan.

Ella se sonrojó un poco y lo abrazó también, con una sonrisa de paz. Pudo sentir claramente cuando él se puso encima de ella, por lo que no podía huir, así como ahora lo veía frente a frente.

—¿En qué estás pensando? Kanade está al lado.

—Vamos, ya tiene 15 años, hasta podría ser educativo. —Ella se sonrojó un poco más y le frunció el ceño, pero no pudo seguir así porque fue besada en la boca de imprevisto, pero no tenía fuerzas por el desvelo y el cansancio, así que dejó que hiciera lo que quisiera hasta que regresó su cabeza hacia sus pechos, sonriendo con orgullo—. ¿No me extrañaste, Reine-chan? Porque yo sí, igual a Kanade-chan, cada vez que regreso, pienso que es más grande y siento dejarlas, aunque no lo parezca.

—Lo sé y también te extrañé —dijo con tranquilidad y con los ojos cerrados, mientras lo abrazaba—, pero estaría bien que dejarás de acariciar mi pierna.

El hombre rio ligeramente, pero solo movió su mano hacia su trasero, ella solo suspiró con ligera decepción. No estaba enojada ni molesta, siguió abrazándolo con fuerza y presionó su cabeza contra sus pechos.

—¿Sabes qué es lo bueno que siempre estés con rostro demacrado?

—¿Qué? —Él se movió hacia su oído y aprovechó para tocar su pecho.

—Así nadie te desea… —susurró y besó su cuello—. Excepto yo.

Después de eso, él se levantó para mirar que había quedado con las mejillas levemente sonrojadas, así como su ropa desarreglada. Miró a la cocina.

—¿Kanade-chan?

—¡Sí!

—Tu madre necesita dormir urgentemente, así que me la voy a llevar de aquí.

—¿Qué? —Y sin su consentimiento, la cargó en brazos y se la llevó de ahí—. Espera, no te aproveches…

—No te preocupes, hija, ¡volveré!

—Está bien, ¡ya no tardaré mucho!

Lo que siguió después de eso fue que Reine fue desvestida por Katsuo, solo para que la dejara en la cama, ella dijo que tenía que seguir trabajando, pero él no le dejó levantarse y la obligó a dormirse a su lado. Hasta que ella fue vencida por el cansancio y se quedó dormida.

Solía hacer eso cuando regresaba a la hora de comer, para luego pasar a la fase dos de su plan para que Reine no despertara, se ponía a tocar el piano melodías suaves y clásicos que duermen el cuerpo después de unas horas, cuando se decidía a hacer eso, incluso su hija caía dormida pasada una media hora, puesto que la música se escuchaba por toda la casa.

Tal vez no era muy responsable, ni era un gran esposo, pero agradecía el talento por la música para poder tocar y componer, pero sobre todo agradecía que pudiera usarlo para poder darle descanso a Reine y a su hija, no importa que tan cansados estuvieran sus dedos después de volver de una gira, siempre podía hacer un esfuerzo más por ellas dos.


Esto es todo por hoy, espero que les haya gustado y que lean otro capítulo más, también les pido su paciencia con respecto a la cita de Mukuro, haré todo lo posible para escribirlo pronto.

Nos vemos.