¡Hola a todos! Se aproximan semanas ajetreadas con entregas de proyectos y exámenes, al menos, ese es mi caso actualmente, pero me pasé una noche entera escribiendo esto para ustedes, así que, como es costumbre, espero les guste.
Mio Takamiya, me agrada que te guste el padre de Kanade, al ser un personaje de mi autoría que casi no sale y que no es muy relevante, se ha ganado un poco de espacio en ti. No te preocupes, entiendo perfectamente con lo de los exámenes, pero siempre hay tiempo para hacer esto, créeme. Solo hay que esforzarnos y un poquito de organización, ¡ya verás!
Sobre el trasfondo del padre de Kanade, eso es parte de unos capítulos en los que se verá cómo empezó la relación entre él y Reine, por más raro que esto suene, pero eso será de próximos capítulos.
Sin más, ¡disfruten!
Este maravilloso mundo
Capítulo 17: Linda y elegante
—¡Nii-sama, tengo la plancha! —gritó Mana al entrar al cuarto de su hermano, él casi pegó un brinco, pero se giró rápidamente, aun con las ropas en sus brazos—. Lo siento, no quería asustarte.
—No estoy asustado, solo me sorprendí —dijo con un rostro un poco sonrojado, ella arqueó una ceja, un poco insegura de verlo así—. ¿Qué pasa? No me digas que tengo algo raro en la cara.
Se preocupó y como quien acaba de descubrir que tiene acné, se palpó la cara buscando algo extraño con solo el tacto, ella negó hasta con las manos, sonrió un poco al verlo tan nervioso.
—No, no es nada, es solo que… Dime, ¿esto se trata de alguna chica, Nii-sama?
Eso fue dicho con más duda que otra cosa, pero Shidou pudo sentir algo más en esa pregunta, tal y como cuando salió con Origami, tanto Mana como Kotori se comportaron muy extraño; esta misma sensación la sentía ahora.
Tragó saliva, se trataba de su hermana de sangre, con la que siempre había estado desde que tenía memoria, ambos compartían el mismo pasado, el mismo dolor, el mismo abandono, el mismo deseo de pertenecer a una familia, era imposible que le mintiera o que se le fuera una.
Ante su silencio, ella suspiró y se acercó a su hermano que estaba de rodillas al piso, para quitarle el conjunto de ropa de sus manos, la miró por unos momentos y luego al chico, quien estaba un poco avergonzado.
—Creo que con estas ropas te verás muy bien.
—¿En serio? —preguntó un poco animado, al compartir miradas, ella sonrió y él desvió la mirada—. Bueno, ya lo sabes…
—Sí, lo sé —dijo con una sonrisa más amplia y mostrando los dientes levemente—. Será mejor que Kotori no lo sepa, pero no entiendo, Nii-sama… Estás saliendo con muchas chicas últimamente, y me imagino que esta vez no se trata de Kanade-san, ni de Origami-san, estás demasiado nervioso, tanto que se te olvidó levantarte temprano, ¿no es así?
Fue a la cama de su hermano ante su estupefacción, parece que había acertado en todo, excepto en las razones por las cuales Shidou se olvidó de la cita de hoy, razón que le resultaba molesta en estos momentos, aún podía recordar lo feliz que se sintió cuando sus sentimientos eran correspondidos, pero por culpa de ellos se olvidó de Mukuro.
Siendo así, le resultaba un poco injusto el salir con Mukuro después de haber hecho todo eso la noche anterior, pero no podía evitarlo, había prometido una cita con esa chica de cabellos de oro y al hablar con ella, nuevamente, le recordó que seguía interesado en ella.
—Cielos, Nii-sama, ¿tanto quieres tener novia? —preguntó mientras planchaba la ropa de Shidou, él tembló ligeramente.
—No se trata de eso, es solo que prometí verme con alguien hoy, no puedo creer que se me haya olvidado. Además, Mana, no te hagas ideas equivocadas, lo de Origami fue de imprevisto, y la comida de Kanade no tiene nada que ver —respondió un poco nervioso, era obvio que estaba mintiendo, ella lo sabía, pero no quería perturbarlo más, así que callaría—. Mana, no quiero que Kotori haga un escándalo, por favor, no le digas nada. Es solo que… Estoy muy nervioso, Mukuro-san es una chica muy amable, bonita y me ha ayudado mucho, le debo mucho y… Ella me pidió salir con ella, es la primera chica que me invita a salir, Mana. Quiero corresponder a todo lo que ha hecho por mí y…
Si Kanade no hubiera hecho lo que hizo esa noche, si él no hubiera hablado con ella en el celular, si él no hubiera mandado esos mensajes, si no le hubieran respondido, tal vez la llama de sus sentimientos e ilusiones con Kanade se hubiera atenuado, y estaría encendida ahora por Mukuro Hoshimiya. Pero este no era el caso.
—No sigas —dijo Mana, un poco seria, él se quedó mirándola mientras planchaba su pantalón gris oscuro, no pudo ver su sonrisa—. Si es así para ti, Nii-sama, espero que cumplas con lo que tienes qué hacer, ¡no seas tímido y ve por ella!
—Mana… —dijo con ligera impresión, necesitaba este apoyo y ni siquiera lo pensó, pero se animó un poco—. ¡Gracias!
—Yo terminaré con esto muy pronto. —Levantó el pulgar y se giró un poco a él con una sonrisa, él asintió con la cabeza.
—¡Onii-chan! —gritó Kotori desde la cocina—. ¡El desayuno está listo!
—Ve, luego de esto te prepararé el baño y luego te cambiarás lo más rápido posible. —Shidou se acercó a ella para abrazarla de la nada, ella se sorprendió un poco, pero correspondió con un brazo, en la otra tenía la plancha.
—Gracias.
Se fue después de eso, ella le vio dejar el cuarto y suspiró un poco, se preguntaba de donde había salido esa Mukuro que mencionaba su hermano, nunca había dicho algo de una chica con ese nombre, sin duda, hay cosas que se les oculta hasta los hermanos, y esta chica era una de esas cosas.
«Kotori se pondrá furiosa en cuanto lo sepa, suena tentador, pero Nii-sama me pidió no decirle nada, y eso que quería ver su cara cuando supiera que Nii-sama ha salido con una chica muy linda que lo pone así de nervioso». Dio una leve risita, lamentablemente no podría hacer de las suyas para molestar a su hermana, pero al ver las ropas que su hermano estaba llevando, entre formal y casual, dejó de reírse. «Así que no es Kanade-san, sino una desconocida, pero si se interesó por Nii-sama…»
—¿No te preocupa que pueda salir con una chica que solo lo esté usando? ¿O que solo se esté aprovechando de él por ser cómo es? ¡O peor! —exclamó Kotori con seriedad y preocupación, Mana pensó que estaba montando una escena de celos.
—¿¡Peor?! —preguntó un poco alarmada de hasta dónde podía llegar la imaginación de su hermana.
—¡Eso! ¡Peor! —dijo Kotori, la señaló con el dedo con un ligero sonrojo en las mejillas—. ¿Qué tal si es una chica de esas que quiere esclavizarlo? ¡De esas que se creen Ojou-sama (Señorita de la realeza)!
—¿Ah? —preguntó sin saber qué esperar.
—Onii-chan es demasiado amable y tímido con las chicas, además, si se llega a enamorar de ese tipo de chica, lo tendrá siempre a sus pies, ¡y no lo sabremos! —exclamó seriamente, Mana siguió impresionada, pero esto empezó a tener sentido en su mente, Kotori le tomó de los hombros—. No podemos dejar que nuestro hermano sufra de esa manera, no ha tenido novia aún, pero no quisiera que se topara con una malvada chica que solo lo use y se divierta con él, ¡esas malditas lo pagaran si se da la ocasión!
—¿N-No crees que estás exagerando un poco? —preguntó insegura, pero fue agitada con cierta fuerza—. ¡Wahh!
—¿¡Cómo no puedes estar preocupada por el bienestar de mi hermano?!
—También es mi hermano, ¡no te creas la más importante!
—Si eso es cierto, deberías de saber en qué peligro se encuentra, mucho más si es solo para…
Se le fue el aliento y se sonrojó mucho, Mana arqueó una ceja, pero Kotori se acercó a su oído y le susurró la explicación, como si fuera un secreto íntimo y vergonzoso, el rostro de su hermana se preocupó, luego se avergonzó, hasta quedar con la boca abierta.
—¡Kotori-san! ¿¡De dónde diablos has sacado esas ideas?! —preguntó bastante alarmada, hasta su coleta tembló ligeramente.
—¡N-No soy una pervertida! ¡S-Son cosas que he oído! —dijo sonrojada—. Y cuando esa chica abandoné a mi hermano después de… De hacer eso… ¿¡Cómo crees que se va a sentir?!
—¡Nadie podría ser tan cruel con nuestro hermano! ¿O sí? —preguntó insegura, muy nerviosa—. Nii-sama… N-No haría eso… E-Es muy joven, no lo haría, ¿verdad? ¿¡Verdad?!
—Mana… —Kotori le puso una mano en su hombro y le quedó viendo con cierta seriedad, su sonrojo mermó también—. Nuestro hermano está en peligro, hasta no saber con qué chica está saliendo, no podré estar tranquila.
«Suena como una buena chica, no creo que le haga nada malo a Nii-sama, no creo que sea una aprovechada». Mana se sonrojó mucho por recordar toda esa conversación, pero agitó la cabeza para olvidarlo. «Mukuro-san debe ser una buena chica, incluso si Nii-sama me la ha ocultado todo este tiempo, debo confiar en él y en una… Desconocida».
Después de comer y tomar un baño rápido, no perdió más tiempo y se encerró en su cuarto para poder cambiarse. Se secó rápidamente, fue por una playera blanca, de esas delgadas de tirantes que tenía guardada en una gaveta, se la puso y frente al tocador, se puso desodorante y se echó algo de perfume por todo el torso.
«Mana tiene razón, debo hacer lo que tenía planeado, después de todo, Mukuro-san está muy emocionada, debo disfrutar esto también, debo hacerlo bien, por eso me atreví a salir con Origami, por eso estuve pensando en esto cada vez que tenía oportunidad, tengo que hacerlo bien, ¡se lo debo a Mukuro-san!» Shidou se puso una camisa carmesí encima, iba a abotonársela por completo, pero decidió no hacerlo, se veía demasiado formal, así que dejó dos botones sin abotonar, mostrando la piel de su pecho. «Bien, esta es mi mejor camisa, también es la más costosa, estaré bien».
Shidou le mandó un mensaje a Mukuro sobre el lugar en donde se verían y que estaría ahí muy pronto. Luego siguió cambiándose; se puso el pantalón, los calcetines y se peinó un poco pues su cabello estaba hecho una sopa después de salir del baño.
Tal y como planeó, así como había estudiado en revistas y en un juego de citas, abrió la gaveta de su ropa interior, para encontrar su segunda cartera con el dinero de sus ahorros, así como una papelito que marcaba cuánto dinero tenía la última vez que lo contó, tomó la mitad de todo eso, además de que fue al cuarto de sus padres donde estaba el dinero que se les dejó mientras ellos salían de viaje por trabajo y regresó a su cuarto después de tomar algo de la reserva.
—¡Nii-sama, se te hará tarde! —Shidou tomó el celular y las llaves en ese momento, además de que se puso los zapatos negros perfectamente lustrados.
—No te preocupes, ya estoy listo —dijo al bajar las escaleras, donde ambas le esperaban, comiendo paradas el desayuno, pero se quedaron sin habla.
¿No estaba soñando? Su hermano parecía otra persona al usar esas ropas tan especiales, solo las usó en la fiesta de navidad pasada, pero con pantalón de vestir, más formal. ¿Era su hermano este chico? Con ese cabello mejor peinado que cualquier otro día, con una sonrisa de seguridad y confianza, con un conjunto impecable, como si tuviera una reunión importante o una fiesta.
—Onii-chan…
—Ah… ¿Me veo mal, Kotori? —Ella negó con la cabeza, estaba sonrojada.
—¡Claro que no! ¡Te ves genial! ¿A dónde vas? ¿Tienes una fiesta?
—¡Cierto, ya debo irme, es tarde! —dijo al ver la hora en su celular, por lo que pasó cerca de ellas y les acarició la cabeza rápidamente para ir a la puerta—. ¡Nos vemos y gracias por todo!
Shidou no perdería más tiempo, también trataría de no pensar en Kanade, incluso si no tenían nada y tal vez exageraba, sentía esta cita incorrecta, sobre todo por lo diferente que se estaba portando, todo por una chica.
Pero esta chica lo valía, solo tenía que pensar en cómo le ayudó cuando estaba en problemas, le ayudó a salvar a su amiga, con sus acciones le inspiró confianza, le dio ese empujón, estaba emocionada por él, sí, por un chico como él, por un inseguro como él, por un tímido que prefería ver a las chicas a lo lejos y que soñaba despierto como él, por un chico como él que su amabilidad se ve aprovechada por personas más astutas, Mukuro se había interesado en él.
Sonrió con un leve sonrojo, era la primera vez que alguien se fijaba en él de esa manera, sonrió con cierto orgullo mientras esperaba en una banca del parque.
Después de unos minutos, Shidou empezó a impacientarse, así que se paró de la banca para empezar a buscar a Mukuro, tal vez si estaba sentado, no lo vería. Así que empezó a caminar lentamente por el parque, viendo a los lados y al frente, pero fue atrapado por la espalda, en un agarre suave que le sorprendió un poco.
—¡Ah!
—Por poco no te alcanzo, Shidou-san —dijo una chica con linda voz, pero tranquila, justo en su oído, su corazón latió más rápido a partir de este momento—. Lamento este atentado a tu espacio, pero gritarte que me esperaras hubiera llamado mucho la atención.
Ella lo soltó un momento después, él seguía un poco sorprendido de ese saludo afectuoso de ella, como si fueran pareja, internamente se golpeó a sí mismo por dejar volar su imaginación de esa manera, se puso nervioso y se giró a ella.
Por un momento, por un escaso y breve momento, se sintió inducido por una droga visual, pero era algo diferente, una combinación de ropas elegantes con un rostro bello que le regalaba una sonrisa cálida, además de que se levantó levemente la falda café oscura, pero no en un acto de perversión, sino en uno de elegancia, como si fuera una princesa a punto de bailar con su príncipe.
—Buenos días, Shidou-san —dijo tranquilamente, pero no lo vio a los ojos—. Espero que este sea uno de esos buenos momentos que compartiremos juntos.
Mukuro tenía su largo cabello rubio arreglado como la última vez que la vio, pero también notó, levemente, que se veía mucho mejor que esa vez; había usado un poco de maquillaje, parece que no era el único que se había preparado para esto.
«¿Se habrá preocupado tanto como yo? ¿Se habrá tardado tanto como yo en escoger su ropa? No, incluso si las chicas siempre se tardan arreglándose, no creo que se haya tomado tantas molestias por esto». Shidou no quería engañarse, pero al bajar la mirada a su blusa blanca que combinaba perfectamente con su falda de volantes, tragó saliva al ver que se resaltaba su pecho, no podía evitar la mirada. «Mukuro-san es muy bonita».
—Te ves muy bien, Mukuro-san —dijo un poco sonrojado, ella sonrió un poco más al oír esas palabras—. Y también espero que nos la pasemos bien hoy.
—Gracias por el cumplido, Shidou-san, me alegro, pensé mucho en estas ropas, esperé que te gustaran, no me equivoqué —dijo con una sonrisa, él se sonrojó de inmediato, esa chica en verdad se lo había pensado mucho por él, no podía creérsela—. Que gusto.
—Y-Ya veo… Bueno, te ves realmente bien, yo también estuve pensando mucho en qué llevar porque tú eres… Bueno, es una cita —dijo nervioso y aun sonrojado, pensó que debía calmarse, pero eso solo reír un poco a la joven—. ¿Ah?
—Creí que sería la más emocionada, me halagas, Shidou-san. Que gusto, esta es mi primera cita, así que, estoy a tu cuidado, Shidou-san. —Hizo el mismo gesto elegante de antes y agachó un poco la cabeza como si fuera una reverencia, el corazón de Shidou se disparó.
«¡No puede ser! ¡Ella está tan emocionada, está siendo tan linda conmigo!» Por un momento perdió la cabeza, pero cuando Mukuro volvió a hablar, despertó de su trance.
—Tú también te ves muy bien, Shidou-san. Como todo un caballero.
—¿D-De verdad? —preguntó al rascarse un poco la mejilla, su sonrojo parecía que no iba a desparecer en toda esta cita, y ni siquiera se habían movido del bonito parque y de su ambiente de frescura.
—Así es. Entonces, ¿empezamos ya con la cita, Shidou-san? —preguntó al estirar la mano, como quien la pondrá encima de algo, él no entendió al principio, pero casi por instinto le acercó la suya, con la palma hacia arriba, fue ahí cuando ella se la puso encima y él pudo apretar su mano, comprobando lo suave de su piel, ella sonrió y no lo soltó.
—Mu-Mukuro-san… Esto… —Casi no podía hablar por los actos de la chica elegante.
—Es una cita, ¿verdad, Shidou-san? Lo indicado es estar así —explicó con tranquilidad, él no tuvo ganas de decirle nada y asintió con la cabeza.
Dio un paso, luego otros más, tomado de la mano con una chica hermosa, los chicos jóvenes que miraban a la "pareja" pensaban maldiciones para el chico de cabello azul, pero no parecía importarle, solo estaba sonrojado por tenerla tan cerca y por tomarla de la mano, tan distraído estaba que no recordaba a donde iba a llevarla.
—Mukuro-san, ¿de verdad esta es tu primera cita? Eres muy bonita y amable, estoy seguro que habrán muchos chicos que les interesas, no puedo creer que yo sea el primero —dijo inseguro, pero feliz de la cercanía, esta experiencia era nueva.
—No hay error, tú eres el primero, Shidou-san. Además, no creo que ese interés por Muku sea uno verdadero —dijo con calma, pero él pudo sentir algo de tristeza en sus palabras.
—¿Es por tu ángel?
—Sí. Con los poderes de Mikael, cualquiera que vea a los ojos puede ser encantado, incluso si no lo deseo, por eso, no puedo ver a nadie a los ojos, creo que por eso no me crees cuando digo la verdad, siempre es más real si ves a los ojos de alguien más.
—No es que no te crea, perdón, Mukuro-san, pero es que yo no creo en mí… No es mi primera cita, pero estaba muy inseguro. —Apretó su mano un poco más y la miró mientras caminaban—. No dudaré más de ti, Mukuro-san, además creo mucho en ti, desde que te conocí, me has ayudado mucho, realmente no te he agradecido lo suficiente, pero espero hacerlo a partir de ahora.
Ella sonrió con un leve sonrojo, él se sonrojó más. El mundo parecía diferente a su lado, tal vez es que era la adrenalina de su cuerpo por su acelerado corazón, tal vez es que Mukuro tenía un aura que lo abrazaba, tal vez era el compartir el calor al tener su mano entre la suya, sea lo que sea, ella lo hacía volar.
«Tú eres el primero que es tan honesto y fiel a sus palabras y sentimientos, fue eso que te permitió salvar a tu amiga, espero que ella no se moleste contigo por esto». Mukuro recordó cuando observaba a Shidou y Kanade, recordó cuando estaban juntos, cuando se sonreían, cuando él se sonrojaba, cuando pudo observar la confianza que se tenían. «Yo también quiero sentirme así, no quiero tener que usar mis poderes para que alguien me acepte, me necesite, me aprecie tanto como tú lo haces por ella, Shidou-san. Yo también quiero todo eso de ti, porque eres el primero que es tan lindo conmigo, a pesar de todo y de manera sincera».
Un escenario lejano atravesó su mente, uno que tenía que ver con el exterior de un lugar en el que se encontraba, al aire libre, pero cercado, donde veía a niños que estaban acompañados por personas mayores, que les tomaban de la mano, que les sonreían, que reían, como si fueran felices solo porque existían, y se preguntaba, desde las rejas, ¿por qué ella no?
Tener y no tener. Este tópico volvía a tomar fuerza.
¿Por qué ella no tenía eso? ¿Por qué pasan esas cosas en la vida? ¿Por qué era tan extraña? ¿Por qué eso le seguía aplastando el corazón justo en este momento?
—¿Mukuro-san?
—Ah… —Sus malas sensaciones y recuerdos fueron detenidos, Shidou le miró preocupado—. No es nada, estoy bien, Shidou-san. ¿A dónde vamos?
—¿Estás segura de que estás bien?
—Eres muy considerado, Shidou-san —Sonrió—. Estoy bien, vamos a disfrutar de este momento y lo guardaré siempre en mi memoria.
—Está bien, en ese caso, tenía pensado que antes de ir al cine, podríamos ver algunas cosas en el centro comercial, ¿qué te parece? Así si nos da un poco de hambre, no habrá problemas por eso.
—Has pensando en todo. —El chico se sonrojó un poco y dio una leve risa.
—Solo un poco… —La verdad se la pasó varios días pensando en esto, pero no podría decirlo.
Tomando su mano firmemente, ambas estaban cálidas, tanto como el corazón de Shidou. No podía fallar, no después de que su cita se mostrara así con él. Llevaría a cabo su plan, todo para hacer feliz a Mukuro, esa tristeza en su rostro no le agradó y se culpó por causar eso, incluso si no era su culpa, no permitiría a una chica tan linda el sentirse mal, mucho menos en esta cita.
¡La cita continuará pronto!
Me la he pasado muy bien con este capítulo, fue complicado, Mukuro no es un personaje que yo domine, casi no la conozco, pero estoy dando todo de mí para hacer esta versión, mi versión de ella, puesto que aunque su pasado es muy parecido a lo que he leído en wikis, es decir, de la novela de Date A Live, aquí sus poderes son diferentes y sus experiencias también, sin embargo, espero que les haya agradado esto y la cita, ¡por supuesto!
Bueno, espero verlos pronto y con un nuevo capítulo.
