Cha chan~ Después de otra ausencia de dos semanas, ¡he aquí otro capitulo!
ORZ...
De verdad lamento estos retrasos pero la vida real puede ser bastante impredecible... O al menos eso me gustaría decir, pero esta vez fue totalmente mi culpa.
Estoy trabajando en un proyecto personal y tomo mucho más tiempo del que esperaba, pero por fortuna ya esta en las fases finales, así que me di un tiempo lejos de eso y decidí continuar mis fanfics.
Es así que pueden esperar la continuación de Rising of the Shield Hero entre mañana sábado y pasado mañana domingo en la noche.
Al menos eso espero...
Además, pienso revelar el proyecto en el que estuve trabajando estos días, así que aunque no les interese el fic, les agradecería si se pasan por allí a ver que de que se trata el proyecto.
¡Es gratis, descuiden!
Bien, dejemos el auto spam de lado y volvamos a esta historia.
genjuki: Gracias por dejar tu review, y quizá sea un poco tarde para contestar si es que ya lo buscaste en internet, pero no, Mawari no es un personaje original. Ella es una personaje recurrente del anime Seto no Hanayome. Es la amiga de la infancia del protagonista, aunque en esta historia ella solo conoce a Shirou desde primero de secundaria, solo que debido al enorme sentido de la justicia de ambos, se hicieron amigos casi de inmediato.
diego salas: No realmente. Como mencione antes, la Guerra del Santo Grial queda muy lejos aún, y para entonces muchas cosas ya habrán cambiado del plot original de Fate Stay Night, así que difícilmente podría usar esa ruta, si es que alguna. Eso dicho, tengo un par de ideas preparadas para los próximos episodios que incluyen a Sakura. Solo un pequeño spoiler, por que siento que es necesario decirlo para evitar que alguien se decepcione: Incluso si no se me dan tan bien como esperaba, no se olviden de a que Géneros pertenece este fanfic.
Gracias por tu Review!
Dhaturas: Mawari was one of my favorites characters too, the 'Genki' girls in anime always have a special place in my heart. That said, Mawari has a special meaning in this fic because her actions acts as a mirror to Shirou own ideals. If this is a good or a bad thing for him, only time will tell.
And about Sakura, as I said in the above review, I have some plans for her; just remember what Genres this fic has to avoid any possible disappointment later.
Guest: Gracias por tu review! Espero te siga gustando la historia./ Thanks for your review! I hope you continue to like it.
Ahora si, que comience el fic!
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El mundo a su alrededor estaba envuelto en llamas. Un mar de fuego extendiéndose a todas direcciones, devorando todo lo que tocaba, convirtiéndolo en cenizas.
No había distinción alguna, no había discriminación alguna. Edificios, plantas, animales y, por supuesto, humanos por igual. Todo era consumido por esa insaciable bestia de ardientes colmillos.
"Estoy soñando de nuevo..."
Shirou solo pudo murmurar, consiente de que lo que miraban sus ojos no era real.
Esto solo era un producto de su mente, recordando le de nueva cuenta aquello que jamas debería ser olvidado.
El pelirrojo miro a su alrededor con cierta apatía, incapaz de apartar la mirada de esa grotesca escena pero de la misma forma ya acostumbrado a presenciar ese horror. Como una cinta que has visto incontables veces, memorizando cada detalle y cada dialogo en ella.
Si, esta era una escena que Emiya Shirou conocía a la perfección.
Justo ahora, su 'yo' más joven se daría finalmente por vencido. Su cuerpo infantil incapaz de seguir soportando los incesantes ataques de la bestia que estaba deseosa por devorarlo como a los demás. Pronto, el pequeño niño cayo al suelo, sus ojos mirando casi sin vida hacia el cielo nocturno y a aquella luna teñida de un color rojo sangre.
Era una escena trágica sin duda, la de ese pequeño niño aceptando finalmente que iba a morir. Sin embargo, Shirou no se sentía preocupado, pues sabia que pronto esa persona aparecería.
La persona que salvo su vida.
Unos pasos se escucharon en las cercanías, la silueta de un hombre adulto acercándose al pequeño y arrodillándose a su lado, su rostro formando una sonrisa que le darían una motivo para continuar viviendo.
Y entonces el adulto beso al niño fuertemente.
"Shirou-san. Me alegro ver que estas bien."
"¡¿Masa-san?!"
De pronto, la perspectiva del pelirrojo cambio. Cuando antes observaba todo el sueño desde lejos, siguiendo con su mirada a su joven 'yo', ahora Shirou estaba mirando el mundo a través de los ojos de su 'yo' del sueño; observando entonces el rostro de Masa, el cual estaba demasiado cerca de el suyo.
"Parece que no estas herido. Me alegro, por un segundo pensé que ya no volvería a ver tu sonrisa otra vez."
"Masa-san..."
El corazón del pelirrojo comenzó a palpitar mas rápidamente al darse cuenta de que el apuesto hombre se había preocupado por él de esa manera, por lo que su rostro se enrojeció un poco.
"Masa-san..."
"Shirou-san..."
Los rostros de ambos se acercaron poco a poco el uno al otro de nuevo para...
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"¡GYYAAAAA!"
Emiya Shirou despertó de su sueño mientras pegaba un enorme grito, levantándose de su cama de un salto mientras llevaba sus manos a su corazón, el cual latía desbocado.
¿Que demonios le estaba pasando? Teniendo esa clase de sueños acerca de otro hombre. Si bien tenía que admitir que Masa era bastante apuesto, Shirou nunca pensó que llegaría el día en que se interesaría por un hombre de esa manera.
¿Acaso él...?
¡NO, NO, NO!
Shirou no tenia nada contra las personas homosexuales, pero él estaba seguro de que no le gustaban los hombres. El hecho de que encontrara a Sun-chan tan absurdamente encantadora debería ser prueba suficiente de ello.
'Solo fue un sueño, no es real. Respira hondo y tranquilízate, Emiya Shirou.'
Se forzó a sí mismo a relajarse, respirando una y otra vez. Fue entonces que escucho una voz detrás de él.
"Tsk. No puedo creer que hayas esquivado mi ataque. ¿Fue coincidencia o tus reflejos se están volviendo cada vez mejores?"
La caracola Maki estaba parada sobre su cama, su pequeña pero afiliada katana clavada casi hasta la base en su almohada. Shirou solo pudo parpadear un par de veces, confundido por ver a la chica allí, pero entonces comprendió la situación por lo que miro con enfado a la caracola.
"¡Hey, Maki! ¡¿Que demonios intentas hacer?!"
Grito el chico en una mezcla de miedo y enfado. La peliazul solo retiro su espada de la almohada para después enfundar la de nuevo.
"Falle esta vez, pero la próxima sera tu fin."
Dijo la chica, ignorando su reclamo para después dar un par de saltos, desapareciendo por la ventana de la habitación. Shirou solo pudo quedarse en su lugar, aun enfadado pero sabiendo que era inútil tratar de perseguir a la caracola, por lo que finalmente dejo escapar un suspiro de resignación.
"Realmente espero que esto no suceda todos los días..."
Murmuro el chico con total desgane. Sacudiendo la cabeza, el pelirrojo observo su reloj despertador, el cual marcaba las 4:20 de la mañana.
"Supongo que puedo comenzar antes el día..."
Se dijo finalmente, resignado a perder esa media hora de sueño.
Sexta Melodía: School Rumble.
En el mar de Seto, una doncella de espuma
salvó al joven justiciero de la infortuna
La deuda de gratitud pagada debe ser
así que prepárate para reír y llorar
por la historia de amor que acaba de comenzar...
*Opening: Seto no Hanayome: Romantic Summer*
"Hum, hum, hum~"
Una alegre melodía era la que se escuchaba, su origen siendo el joven pelirrojo que se hallaba frente a la estufa. Cuando Kiritsugu aún vivía, Shirou había comenzado a cocinar como una necesidad, debido a lo realmente mal que se le deba a su padre adoptivo. Sin embargo, con el tiempo el chico descubrió que cocinar realmente le ayudaba a relajarse, por lo que pronto se volvió uno de sus pasatiempos favoritos.
Shirou solo había tenido la oportunidad de cocinar para sus nuevos huéspedes dos veces, pero afortunadamente ambos habían reaccionado de manera bastante positiva, por lo que el pelirrojo se sentía de buen humor. Incluso Maki se mostró sorprendida y complacida con la comida que había preparado, aunque la chica nunca lo admitió.
Él había preparado comida antes para Kiritsugu, para Raiga y para Taiga, pero en su corazón siempre tuvo el pequeño temor sobre si lo que preparaba era realmente agradable de comer o si los adultos solo estaban siendo amables con él. Sin embargo, esa pequeña duda desapareció al ver la manera en la que Sun y Maki comían lo que Shirou preparo, la joven sirena halagando sus habilidades a la vez que lamentando el hecho de que, según sus palabras, Shirou era incluso mejor cocinero que ella.
Sintiéndose feliz por esto, el joven Emiya se propuso seguir practicando y volverse incluso mejor, para poder ver todos los días una sonrisa en el rostro de esa chica.
"Buenos días..."
La voz somnolienta de Taiga fue la que lo saco de sus pensamientos, por lo que el chico se giro, devolviendo el saludo.
"Buenos días, Fuji-nee. Despertaste bastante temprano. ¿Tienes algo que hacer en la universidad a estas horas?"
Pregunto el chico mientras acomodaba los platos donde colocaría el desayuno. Taiga solo soltó un leve bostezo mientras se sentaba cerca de la mesa.
"No realmente. Es solo que por alguna razón cuando duermo en esta casa me siento mas descansada."
Respondió ella mientras dejaba caer la parte superior de su cuerpo en la mesa. Shirou solo sonrió un poco ante esto.
"Es bueno ver que todo lo que ocurrió ayer no te hizo perder el sueño."
Taiga no pudo evitar reír nerviosamente ante el recordatorio.
"Ahaha... ayer fue bastante interesante sin duda."
Shirou solo negó con la cabeza con alegre resignación, girándose de nueva cuenta hacia la estufa.
"Y que lo digas."
Comento simplemente, recordando lo que ocurrió durante su visita a la residencia Fujimura.
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- Un dia antes -
Shirou, Sun, Maki y Taiga caminaban por los pasillos exteriores de la propiedad de los Fujimura. El área era bastante grande, incluso más grande que los propios terrenos Emiya; algo que tenia bastante sentido si se consideraba que Fujimura Raiga solía alojar no solo a algunos miembros de su grupo, si no también a otros huéspedes que lo visitaban por negocios o similares y se quedaban por un par de días allí.
Sun estaba bastante nerviosa, tenia que admitir. No solo era el hecho de que estaba adentrándose en el territorio de una banda con la que no tenían ninguna afiliación, si no que Fujimura Raiga era la persona encargada de mantener y administrar la propiedad Emiya. Si él decidía por alguna razón que Sun ya no era bienvenida en esa casa, entonces Sun tendría que buscar la manera de convencerlo o en el peor de los casos mudarse a algún lugar cercano posible; cosa que destruiría su objetivo de mudarse a vivir junto a su futuro prometido.
"Todo estará bien, Sun-chan, descuida."
Notando su estado de animo, Shirou trato de calmar a la chica, colocando una mano en su hombro y dando un suave apretón. Sun solo asintió agradecida, recuperando un poco su confianza.
Sonriendo ante lo que miraba, Taiga comento entonces.
"Descuida, Sun-chan. Mi abuelo puede parecer un tipo bastante severo, pero eso solo se debe a que todo este asunto del matrimonio sucedió de manera repentina. Él solo esta preocupado de que tu familia estuviera tratando de engañar a Shirou de alguna manera. Te aseguro de que una vez que te conozca y vea lo sincera que eres, mi abuelo te aceptara con facilidad."
"Espero que así sea."
Sun comento, aun sintiéndose nerviosa pero aliviada de que sus acompañantes parecían tener buenas expectativas de este encuentro. No paso mucho tiempo hasta que llegaron hasta la habitación donde Fujimura Raiga los esperaba.
"Aquí estamos. ¿Estas lista?"
Taiga pregunto, su tono de voz cambiando a uno de total seriedad. Sun asintió un poco, su mano moviéndose de manera inconsciente hasta la del pelirrojo, sujetándola firmemente. Shirou se sorprendió por un segundo por el contacto pero pronto devolvió el apretón con suavidad. Pareciendo complacida, Taiga encaro hacia las puerta corredizas. Por un segundo Sun visualizo en su mente a la universitaria colocándose de rodillas en el suelo, para después abrir la puerta poco a poco, como era tradición para encuentros así de formales...
*Swish* *¡Bam!*
"¡Abuelo! ¡Ya llegamos!"
En su lugar, Taiga abrió la puerta con fuerza, dejándola golpear con el soporte al final de la pared, para después entrar a grandes zancadas a la habitación.
"Fuji-nee..."
Shirou solo pudo suspirar resignado mientras frotaba su frente con dos dedos.
"¡Taiga! ¡¿Cuantas veces te he dicho que no entres de esa forma a la habitación?! ¡Es grosero! Ademas, ¿cuantas veces te he dicho que no azotes la puerta? ¡¿Sabes cuanto cuesta repararlas?!"
El grito de furia de Fujimura Raiga se escucho desde dentro de la habitación, pero Taiga simplemente le ignoro, su rostro aun sonriente.
"Lo sé abuelo, tendré mas cuidado~"
Aunque sus palabras eran de disculpa, su actitud demostraba que en verdad no lo sentía.
"Mas importante que eso, ¡Sun-chan esta aquí! ¡Mírala, abuelo! ¿no es linda?"
El cambio de ambiente tan brusco hizo que Sun se sintiera confundida por unos segundos, pero cuando todas las miradas se posaron en ella, la chica se forzó a si misma a relajarse.
En la habitación solo había tres personas además de Sun y su grupo, estos eran un hombre mayor sentado al centro de los tres, Fujimura Raiga, Sun dedujo por su posición; ademas del sujeto que el día anterior los había estado esperando afuera de la estación de trenes. Finalmente, otro sujeto el cual ella desconocía.
Respirando con profundidad, Sun soltó la mano de Shirou y avanzo con pasos cortos pero decididos hasta el centro de la habitación; una vez allí, se arrodillo, coloco sus manos en el suelo frente a ella e hizo una reverencia.
"Es un placer conocerlo finalmente, Fujimura Raiga-san. Mi nombre es Seto Sun y pertenezco al grupo del mar interior de Seto. Me enorgullece decir también, que soy la prometida de Shirou-san."
La chica se presento, su tono formal y perfectas maneras contrastando por completo con la actitud tan irresponsable de Taiga.
"Hum..."
El líder del clan Fujimura llevo una mano a su barbilla, frotándola suavemente y luciendo pensativo.
"Te doy la bienvenida a mi hogar, Seto Sun. Espero que puedas sentirte cómoda mientras dura tu estadía."
Recibiendo la bienvenida, Sun enderezo su cuerpo, su rostro relajándose un poco. Asintiendo, Raiga continuo.
"Soy Fujimura Raiga, actual líder del grupo Fujimura, uno de los clanes guardianes de la ciudad de Fuyuki."
Aunque se llamaban a si mismo 'guardianes', en realidad se referían a que eran quienes controlaban los bajos mundos de la ciudad, pero esto era algo que Sun entendía a la perfección, por lo que solo asintió. Raiga pareció complacido por esto, pero entonces frunció el ceño un poco.
"La razón por la que te he convocado aquí, Seto Sun, es bastante sencilla. Necesito que me expliques con totalidad este asunto de ser la prometida de Shirou. ¿A que te refieres con eso?"
Aunque Raiga no era una mala persona (en perspectiva, claro, ya que el era un Yakuza después de todo), su rostro era bastante severo y cuando te miraba con intensidad no podías evitar sentir como si un enorme carnívoro estuviera acechándote, esperando el momento adecuado para acabar contigo.
Sun sintió la presión sobre ella misma, pero aun así continuo con voz firme.
"Exactamente a lo que dije. Me he comprometido con Shirou-san, con el deseo de casarnos en algún momento del futuro cercano."
Sun se felicito a si misma en su mente al no tartamudear por la vergüenza. Aun así, no pudo evitar que su rostro se sonrojara levemente mientras hablaba. Fujimura Raiga solo gruño un poco, decidiendo cambiar su enfoque.
"¿Hay alguna razón por la que hayas decidido esto? Dejando de lado el hecho de que ambos son demasiado jóvenes aún, hasta hace unos días tu y Shirou eran completos desconocidos pero ahora estas tan decidida a casarte con él que incluso te mudaste desde tu pueblo natal para vivir juntos. Aún si fuera solo por que te enamoraste de él, suena a una decisión bastante precipitada, en mi opinión."
"Eso es..."
La voz de Sun fue perdiendo firmeza, la presión que el mayo ejercía sobre ella comenzando a hacer mella en la joven Sirena. La chica entendía que, al igual que su padre se sentía preocupado por la clase de persona que era el prometido de su hija, Fujimura Raiga solo estaba preocupado por Shirou, a quien consideraba un miembro de su familia incluso si no compartían lazos sanguíneos. La situación de ambos jóvenes sin duda sería extraña para cualquiera que no conociera todos los detalles. Mas aún, el hecho de que Fujimura Raiga fuera un líder yakuza solo ampliaba la cantidad de escenarios que podía imaginar.
Quizá estas personas estaban tratando de engañar al pelirrojo, obligando le a hacer algo por lo cual después podrían extorsionarlo.
Quizá estas personas querían ganarse su confianza, para después despojar lo de los bienes que Kiritsugu le dejo como herencia.
Quizá estas personas querían usar al chico como una forma para atacar al clan Fujimura.
Razones podrían ser muchas en la mente del líder yakuza, todas probables a menos que obtuviera pruebas de lo contrario.
Debido a que entendía la razón de su hostilidad, Sun quería ser totalmente sincera con el mayor. Eso dicho, la chica no tenia manera de explicar la situación sin revelar el secreto de las Sirenas, por lo que solo pudo permanecer callada, incapaz de encontrar las palabras adecuadas.
"Todo esta bien, Raiga-san."
Para su fortuna, Shirou acudió en su ayuda, el joven pelirrojo sentándose a su lado mientras acomodaba sus piernas debajo de él.
Shirou estaba preocupado de que Maki apareciera de pronto, enojada por la aparente hostilidad que Fujimura Raiga dirigía hacia Sun, pero mas que eso, esto no era un asunto que la joven sirena tuviera que enfrentar ella sola.
"Agradezco que este preocupado por mi, pero ni Sun-chan ni su familia tienen malas intenciones."
Los ojos de Raiga centraron toda su intensidad en el joven, el mayor luciendo molesto de haber sido interrumpido en su interrogatorio, pero Shirou le devolvió la mirada con firmeza.
"Por desgracia, no puedo revelar todos los detalles, pero al menos puedo contarte un poco de lo que sucedió."
"¿Oh? ¿Y que sucedió?"
Pregunto el líder Fujimura, haciendo notar su molestia.
Pero, para su sorpresa, Shirou solo sonrió.
"Sun-chan salvo mi vida."
Contesto sin dudar, causando que el mayor lo mirara con confusión.
"Durante el accidente del crucero, yo estuve a punto de morir ahogado. Pero Sun-chan salvo mi vida, llevándome hasta un lugar seguro. Aun así, fue debido a esto que descubrí por accidente uno de los mayores secretos de su clan, del clan Setouchi. Ah, por supuesto, no es algo que pueda revelar."
Shirou se apresuro a decir al ver el rostro preocupado de Sun y la chica solo suspiro levemente. Raiga hizo una mueca ante esto, pero Shirou solo continuo.
"Es un secreto muy grande, uno que puede poner en peligro a todo su clan y a muchas personas más. Debido a eso, al principio el clan Seto había decidido que era mejor acabar con mi vida."
Sun agacho la cabeza, luciendo apenada por la precipitada decisión que había tomado su padre en ese entonces. Shirou solo sonrió, mirándola con suavidad.
"Fue entonces que Sun-chan actuó de nuevo, decidiendo salvar mi vida por segunda vez. 'Ninguna persona fuera de su familia tiene permitido conocer este secreto. Si es así, ¿que pasaría si Shirou fuera miembro de nuestra familia entonces?' Fue la idea que se le ocurrió a Seto Ren, la madre de Sun, y Sun decidió que esto era aceptable si con ello se podía salvar una vida."
Shirou coloco su mano encima de la de Sun, tratando de transmitirle cuan agradecido estaba con su decisión. No era tanto que el chico estuviera contento por haber conservado su vida, si no que le hacia bastante feliz el ver que existían personas en este mundo dispuestas a llegar tan lejos por un desconocido si con ello podían salvar su vida.
Seguramente, eso era algo de lo que él podría aprender bastante.
"Shirou-san..."
Sintiendo su rostro enrojecer y su corazón palpitando fuertemente, Sun miro a Shirou fijamente, la joven sirena mirando su reflejo en los ojos color ámbar del pelirrojo.
Sun realmente no entendía la razón, pero observarse a si misma reflejada en esos ojos le causaban una enorme felicidad...
"Hehe~ ¿No son lindos?"
"Hmp."
Sun salio de sus pensamientos al escuchar la voz divertida de Taiga seguida del gruñido del líder Fujimura. Fue entonces que se dio cuenta de lo cerca que Shirou y ella estaban el uno del otro.
"Uawawa..."
Sun sintió rostro enrojecer tanto que por un segundo el mundo a su alrededor se torno borroso debido a toda la sangre que había subido a su cabeza. Shirou se dio cuenta de la situación por igual, por lo que se apresuro a reacomodarse, alejándose un poco de Sun y tratando de recuperar la compostura.
La sonrisa de Taiga no podía ser mas grande, por supuesto.
"Ejem."
Tosiendo para recuperar la atención de todos, Raiga dirigió su mirada hacia el pelirrojo.
"Creo entender mas o menos la situación, aun así, creo que es demasiado pronto para decidir algo tan importante como el matrimonio."
Shirou asintió, dándole la razón.
"Estoy de acuerdo con eso. Es por ello que Sun-chan y yo hemos decidido conocernos el uno al otro mejor. Si al final de todo decidimos que estamos de acuerdo con ello, pienso que eso seria algo bueno. Aun así, por ahora lo mejor sera no pensar demasiado en ello y continuar nuestras vidas normalmente."
Raiga asintió ante sus palabras, pensando que tenían sentido. Entonces dirigió su mirada hacia la chica de secundaria, la cual parecía haber recuperado la compostura. Había una pregunta importante que tenia que hacerle, después de todo.
"Dime, Seto Sun. ¿Por que estas tan dispuesta a llegar tan lejos por una persona que apenas conoces?"
Sun se sorprendió un poco al ser llamada a la conversación de nuevo, pero respondió con total firmeza.
"Ayudar a una persona en peligro es algo natural para nosotros, los miembros del clan Seto. Permitir que la vida de un joven se pierda solo por una absurda ley... ¡Eso iría en contra de nuestra caballerosidad!"
Anuncio la castaña con total determinación y Shirou solo pudo suspirar en alivio de que esta vez ningún fenómeno extraño ocurrió mientras Sun decía su lema. Si bien Shirou comenzaba a acostumbrarse a ello, él aun no tenia idea de como o por que tales cosas sucedían, así que tratar de explicarlo le resultaría imposible.
Fujimura Raiga, por su parte, sintió su corazón conmoverse ante estas palabras.
"Así que aun existen personas que entienden la importancia de la caballerosidad..."
Murmuro el anciano, su cuerpo temblando mientras por la comisura de sus ojos pequeñas lagrimas se formaban.
"Esto... ¿Abuelo?"
Una impactada y confundida Taiga pregunto, observando a su abuelo actuar de una forma que nunca había visto antes. Su confusión se volvió asombro e incredulidad cuando el viejo Fujimura comenzó a llorar.
"¡Pensar que viviría lo suficiente para encontrar a alguien asi! ¡Has encontrado a una excelente esposa, Shirou! ¡Tienes toda mi bendición!"
El líder Fujimura continuo llorando mientras le daba fuertes palmadas de apoyo al joven Emiya. Detrás de él, sus dos subordinados intentaban contener las lagrimas sin éxito alguno.
"Ahaha..."
Shirou solo pudo reír con nerviosismo ante esto.
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La tigre de Fuyuki solo pudo hacer una mueca amarga. Si bien las cosas habían resultado mejor de lo que deseaban, la universitaria solo esperaba que el su abuelo no decidiera entrometerse demasiado. El líder Fujimura parecía haberle tomado cariño a la joven pero honesta sirena, comenzando a tratarla de una forma peligrosamente similar a como la trato a ella misma cuando era mucho mas joven.
"Shirou-san, Taiga-san, ¡buenos días!"
"¡Buenos días, desu!"
Las voces de Sun y Maki se escucharon, ambas apareciendo por la entrada de la sala. Shirou les devolvió el saludo mientras que Taiga solo agito su mano, aun sintiéndose adormilada.
"Veo que Shirou-san se me adelanto de nuevo en la cocina."
Sun comento apenada, observando como ya la mayoría de la comida estaba preparada y servida en la mesa.
"Esta bien, Sun-chan. Realmente me gusta cocinar."
El pelirrojo trato de animarla, colocando el último plato sobre la mesa. Sun solo hizo un pequeño puchero, uno bastante lindo, según su opinión.
"Eso esta bastante bien, pero es mi deber como tu futura esposa el prepararte la comida, Shirou-san."
"Hoho~ Una esposa buscando defender su territorio. Aunque en este momento no puedo evitar preguntarme quien es la 'esposa' en realidad~"
Taiga no pudo evitar comentar, observando como Shirou tenia puesto un delantal color azul claro mientras se movía por la cocina con facilidad. Aprovechando la oportunidad de molestar al chico, Maki se apresuro a comentar.
"Le gusta cocinar, lavar ropa y encargarse de las tareas de la casa. ¿Me pregunto si no seras una chica en realidad, pulga de mar? Hehehe~"
Rió malvadamente la joven caracola y Shirou frunció el ceño.
"No tiene nada de malo que a un chico le guste cocinar. Y por lo demás, estoy bastante dispuesto a relegar las otras tareas. ¿O tu que opinas, Fuji-nee?"
Comento el pelirrojo, recordando le a la mayor la forma en la que le gustaba holgazanear por la casa. Fujimura Taiga solo fingió silbar, mirando hacia otro lado e ignorando el reclamo.
"Supongo que puedo encargarme de las otras tareas de la casa. Aunque en verdad me gustaría que Shirou-san probara mi comida alguna vez..."
Sun comento luciendo decaída, aparentemente pensando que la puya la incluía a ella. Shirou se apresuro a corregirla.
"Esta bien, Sun-chan. Acabas de mudarte por lo que no tenias manera de ayudar antes. Realmente no me estaba refiriendo a ti cuando dije eso. Y sobre lo de cocinar..."
Shirou rasco un poco la parte trasera de su espalda. El chico no quería ceder su puesto como cocinero, no ahora que había descubierto cuan feliz le hacia el que Sun probara su comida. Aun así, el pelirrojo supuso que Sun quería experimentar esa misma clase de felicidad, así que negar el acceso a la cocina era imposible.
"¿Por que no repartimos los días? Yo haré hoy la comida y la cena mientras que Sun-chan puede preparar las de mañana. ¿Que te parece?"
El rostro de Sun se ilumino antes esto, por lo que asintió con alegría.
"¡Me parece excelente, Shirou-san!"
Exclamo con sinceridad. Eso le daría tiempo de pensar en una buena comida y de conseguir los ingredientes. Sun comenzó a perderse en sus pensamientos, en su mente preparando todo lo que necesitaría comprar. Ese problema resuelto, el chico se sentó a la mesa para desayunar, seguido de Sun y Maki.
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"Dime, Shirou-san. ¿Como es tu escuela?"
"Umm... Diría que es mas bien normal..."
Shirou y Sun caminaban relajadamente por las calles de Miyama, ambos dirigiéndose a la escuela donde a partir de ese día Sun asistiría. La chica se notaba emocionada, cosa que le causaba alivio al pelirrojo. Shirou aun se sentía culpable de que Sun tuviera que dejar a su antigua escuela y sus amigos atrás por él, después de todo, pero ver a Sun sonriendo de esa manera le ayudaba a disminuir esos negativos sentimientos.
"Aún así, que no pueda presentarme como tu prometida ante los demás. Es un poco una pena."
La chica confeso, sonriendo avergonzada. Shirou solo le sonrió con calma.
"No hay remedio. Causaría un gran alboroto si las personas se enteran de que estamos comprometidos y viviendo juntos. Aun somos demasiado jóvenes, después de todo."
"Eso lo entiendo, pero..."
"Ademas, pienso que sería mucho mejor que las personas conocieran a Sun-chan por ser Sun-chan en lugar de que piensen en ti como 'la prometida de Shirou'."
Admitió el pelirrojo con sinceridad y Sun no pudo evitar sorprenderse por su respuesta, pero después asintió, sonriendo mientras su mejillas se coloreaban un poco.
"¡Tienes toda la razón!"
Feliz de que el tema había sido decidido, Shirou concentro su mirada al frente, donde pronto tendrían que cruzar una calle.
Fue entonces que lo vio.
"¡Geh!"
Shirou no pudo evitar exclamar en una mezcla de sorpresa y preocupación. Al otro lado de la calle que ambos jóvenes tenían que cruzar, un chico de cabello rizado color azul opaco se encontraba. El chico estaba mirando algo en su teléfono móvil, su rostro luciendo una sonrisa que algunos llamarían triunfadora mientras otros la llamarían tonta.
"De todas las personas, encontrarme justo con Shinji..."
El pelirrojo no pudo evitar murmurar con preocupación. Matou Shinji, la persona al otro lado de la calle, era 'amigo' de Shirou desde hacía un año, cuando ambos se conocieron debido a que eran parte del mismo salón de clases.
Shinji no era una mala persona, en su opinión, pero Shirou tenia que admitir que el peliazul tenia un carácter bastante marcado que podía caer algunas veces en la arrogancia.
Por otro lado, y la razón que mas le preocupaba al joven Emiya, era que Shinji gustaba de cortejar (aunque algunas chicas lo llamarían acosar) a las mujeres que el encontraba agradables a sus ojos.
Sun-chan sin duda alguna caería en esta categoría, Shirou estaba seguro.
"¿Sucede algo, Shirou-san?"
La joven sirena pregunto, notando la manera en la que el pelirrojo se había detenido de golpe incluso cuando la señal de alto había detenido el transito de los vehículos. Shirou estaba a punto de sugerirle a Sun que tomaran otro camino, cuando Shinji levanto la mirada de su teléfono, notando al pelirrojo.
"¡Hey! ¡Emiya!"
El peliazul levanto su mano a modo de saludo, su rostro mostrando una leve sonrisa, pero entonces Shinji noto a la chica que estaba junto al pelirrojo, por lo que su cuerpo se congelo por un segundo para después aumentar su sonrisa, esta vez luciendo emocionado.
"Esto es malo."
Notando que Shinji empezaba a caminar hacia ellos, Shirou decidió actuar.
"¡Ah! ¡Shinji! ¡cuidado con ese auto!"
Grito el pelirrojo, su mano apuntando hacia una parte de la calle. El joven Matou sintió su corazón dar un vuelco por lo que el chico se apresuro a retroceder de nuevo a la acera. Asustando y confundido, Shinji miro hacia donde Shirou había señalado, observando que, efectivamente, un auto venia avanzando por la calle, pero se movía tan, pero tan lento que era imposible que lastimara a alguien aun si lo golpeaba.
"Hey, Emiya, ¿Que fue...?"
Confundido y un poco molesto por haber hecho el ridículo en publico, Shinji miro en dirección a su amigo, pero Shirou ya no estaba allí. En su lugar el pelirrojo había comenzado a correr mientras halaba a una confundida castaña de la mano, alejándose del lugar.
"¡Hey! ¡Emiya! ¡¿Que demonios?!"
Grito ofendido el joven Matou, pero simplemente fue ignorado.
Sun se dejo llevar en silencio por un par de calles mas hasta que finalmente el pelirrojo se detuvo. Fue entonces que finalmente hablo.
"Shirou-san, ¿Que sucedió? Ese chico parecía conocerte. ¿Era una mala persona acaso?"
Pregunto con seriedad, pensando que habían encontrado a un enemigo lo suficientemente peligroso para obligar al pelirrojo, quien un día antes había enfrentado solo a tres adultos, a huir de esa manera.
Para su sorpresa, Shirou solo neo con la cabeza, su rostro luciendo apenado.
"No es eso. Su nombre es Matou Shinji, un amigo que asiste a la misma escuela que yo. Shinji no es una mala persona... la mayoría tiempo..."
Tuvo que agregar al final el chico. Había un limite de cuanto se podía defender la actitud de Shinji, después de todo. Negando con la cabeza, Shirou continuo.
"Es solo que Shinji puede ser algo arrogante algunas veces y definitivamente le encanta coquetear con las chicas lindas, por lo que sin duda alguna tratara de coquetearle a Sun-chan."
Confeso y Sun no pudo evitar sonrojarse.
"¿Shirou-san piensa que soy linda?"
Pregunto apenada, sus manos jugueteando con los mechones de su cabello. Shirou solo pudo mirarla confundido unos segundos, para después contestar.
"Por supuesto que lo pienso. Es por eso que me preocupa tanto la reacción que Shinji vaya a tener una vez pueda hablar contigo directamente."
El rostro de Sun enrojeció aun mas ante las sinceras palabras del chico, pero Shirou no pudo entender la razón.
El solo estaba diciendo lo que era obvio, después de todo.
"Sun-chan, debes tener cuidado cuando hables con Shinji. Como dije, no es una mala persona, pero puede ser bastante insistente algunas veces. Mawari una vez dijo que las palabras de Shinji podían ser bastante peligrosas, así que es mejor que no te dejes llevar por todo lo que dice."
Aconsejo el pelirrojo, pero Sun solo se dio media vuelta, llevando sus manos a sus mejillas.
"Las palabras de Shirou-san son bastante peligrosas también..."
Murmuro Sun, pero Shirou fue capaz de comprender a que se refería.
"¡Hmp! ¡Si ese bastardo trata de propasarse con Sun-sama, le cortare en trocitos y lo usare como carnada para los tiburones!"
"¡Maki-chan!"
"¡¿Pero que...?!"
Sun y Shirou no pudieron evitar sorprenderse cuando, desde la mochila de mano del pelirrojo, la parte superior del cuerpo de Maki apareció; la joven caracola luciendo molesta mientras en su mano su katana estaba desenfundada.
"¿En que momento...?"
Shirou parpadeo confuso y asombrado. El chico había revisado su mochila antes de salir y de nuevo una vez mas a mitad de la calle cuando creyó haber olvidado uno de sus libros, aun así, en ningún momento fue capaz de descubrir a la pequeña chica.
Maki en verdad vivia a la altura de su oficio como asesina.
"Maki-chan. ¿Pensé que habíamos acordado que no me acompañarías a la escuela?"
Regaño Sun, moviéndose de manera que pudiera ocultar a Maki de la vista. La caracola solo llevo sus manos a sus mejillas, luciendo apenada.
"Maki estaba preocupada de que malas personas pudieran tratar de atacar a Sun-sama, es por eso que Maki decidió ocultarse para acompañarla."
El rostro de Maki cambio entonces, donde antes estaba una aparentemente dulce chica, ahora el rostro de una temida asesina se mostraba.
"Al parecer hice lo correcto. Ya sabia yo que las ciudades estaban llenas de basura."
Dijo con enfado, su katana brillando al ser movida en un gesto que simulaba cortar algo... o alguien.
"¡Solo necesito un golpe con mi katana 'Pez Globo', la cual contiene altas concentraciones de veneno, para acabar con cualquier escoria que intente aprovecharse de Sun-sama!"
Anuncio mientras reía con malevolencia. Sun solo frunció el ceño, luciendo molesta.
"¡Maki-chan! ¡No podemos atacar a nuestros compañeros de clase! Eso estaría mal."
Shirou por su parte solo miro con ojo critico a la pequeña caracola para después comentar de manera casi distraída.
"Una katana envenenada esta fuera de consideración, pero si solo lo golpeas un par de veces y lo dejas inconsciente, quizá..."
"¡Shirou-san! ¡No tú también!"
"¿Eh? ¡Ah! ¡Solo bromeo, solo bromeo! Por supuesto que esta mal atacar a tus compañeros de clase, Ahahaha..."
El pelirrojo fingió reír apenado ante el reproche, pero en el fondo de verdad no le importaba mucho si Maki atacaba a Shinji. Por supuesto, acabar con su vida o lesionarlo de gravedad seria imperdonable, pero mientras solo fuera un pequeño escarmiento, Shirou estaba convencido de que eso ayudaría a su amigo para corregir esos malos hábitos suyos.
Claro, también estaba el hecho de que la idea de Shinji coqueteandole a Sun le hacia sentirse irritado, pero no había necesidad de que las otras dos chicas se enteraran de eso.
"En fin, debemos apresurarnos o no llegaremos a tiempo para la primera clase."
Cambio el tema el pelirrojo, comenzando a caminar de nueva cuenta.
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"¡Hey, Emiya! ¿Que demonios fue lo de hace un momento?"
"Oh, Shinji-kun. ¿Me pregunto de que estas hablando?"
"Keh, cuando me llamas de esa manera me dan escalofríos."
"Ahaha~ Eres tan bromista, Shinji-kun."
"¡Para ya, demonios!"
Shirou solo había tenido tiempo para sentarse en su pupitre asignado, el cual estaba al fondo del salón, al lado de la ventana que daba vista hacia las canchas de la escuela, antes de que Shinji le exigiera respuestas. Por supuesto, Shirou no tenia intención de explicarle nada, por lo que simplemente soltó lo primero que se le pasaba por la mente.
Shinji lo miro con enojo por unos instantes pero entonces lanzo un suspiro, llevando su mano a su cabello para acomodar un par de mechones.
"¿Sabes, Emiya? Todos aquí estábamos un poco preocupados cuando nos enteramos de que el crucero en el que estabas sufrió un accidente, así que tienes que entender mi confusión cuando al verte de nuevo te descubro caminando muy de cerca con una chica desconocida."
La voz de Shinji sonaba razonable y con un dejo de decepción, por lo que Shirou sintió una punzada de culpa en el pecho por haber tratado a su amigo de esa manera tan fria. El peliazul parecio darse cuenta de esto, por lo que continuo, sonriendo levemente.
"Ah, ah~ Estaba preocupado, tan preocupado, que incluso no pude dormir esa noche. No tienes idea de lo aliviado que estaba cuando te vi aparecer esta mañana sin ningún rasguño esta mañana y en tan buena compañía. Estaba tan feliz que solo tenia deseos de saludarte y preguntarte si estabas bien."
Las palabras de Shinji parecieron transformarse en flechas que comenzaron a clavarse por todo su pecho y espalda, la sensación de culpa ahora volviéndose una de enorme remordimiento.
"Tengo que admitir que en verdad me comporte mal contigo esta mañana. De verdad lo siento, Shinji."
Se disculpo finalmente el pelirrojo y Shinji solo sonrió ante su victoria.
"Esta bien, Emiya. Tu y yo somos amigos después de todo, por lo que mi corazón es lo suficientemente grande para perdonarte por eso."
Shirou estuvo a punto de decir que lo único grande en él era su ego, pero decidió quedarse callado. Sabia que Shinji estaba usando la culpa para sacarle información, pero también sabia que pudo haber manejado la situación de otra manera que no fuera huir de su amigo.
"Así que, Emiya, ¿Quien era la linda chica de esta mañana?"
Pregunto finalmente el peliazul y Shirou solo hizo una mueca, aun dudando si debería hablar contarle a Shinji o no.
"¿Una chica linda que acompañaba a Shirou esta mañana? ¿No será la misma chica de ayer?"
La voz de Mawari se escucho desde las cercanías por lo que ambos jóvenes se giraron a verla. La chica camino hacia ellos, cruzando sus brazos frente a ella.
"Zenigata, ¿conoces a la chica de la que hablamos?"
Shinji no pudo evitar preguntar en confusión y Mawari solo asintió.
"Es 'Prefecta Zenigata' para ti, Matou-kun. Y no se si sea la misma persona que viste, pero hace rato me encontré con Sun-chan a las afueras de la oficina del director. Me sorprendí bastante al verla con nuestro uniforme escolar."
"Ehh~ así que su nombre es Sun."
Shinji murmuro con emoción pero después dio un pequeño salto cuando Shirou y Mawari le miraron con ojos llenos de hostilidad. Sin embargo, pronto la atención de Mawari volvio a centrarse en el pelirrojo.
"Así que, Shirou, ¿quien es esta misteriosa chica? Ayer fui incapaz de preguntar nada ya que dijiste que tenían prisa y hace rato Sun estaba por entrar a la oficina del director, así que no pude hablar demasiado con ella. ¿Que relación tienen tu y Sun?"
La chica pregunto, colocando sus manos en el pupitre del pelirrojo y acortando la distancia entre ellos. Shirou miro hacia un lado, sintiéndose nervioso, pero Mawari continuo presionando por respuestas.
"¿Por que estaban juntos ayer? ¿Por que vinieron juntos a la escuela?"
"Umm... ¿Como decirlo...?"
"¿Que pasa? ¿Estas intentando ocultarme la verdad? ¿Acaso quieres que Mawari te enseñe las reglas de la sociedad?"
"Vamos, Emiya. ¡Suelta la verdad! ¿Que relación tienes con esa linda chica?"
Presionado por sus dos amigos(?), Shirou soltó un largo suspiro de derrota, por lo que decidió explicarles la situación lo mejor que pudiera sin tener que revelar las partes mas conflictivas.
"Su nombre es Seto Sun, la conocí durante el fin de semana cuando fui a visitar el crucero. Por ciertos motivos familiares ella se mudo desde el mar interior de Seto a nuestra ciudad. Vinimos juntos a la escuela por que hoy era su primer día y necesitaba a alguien que la acompañara para no perderse en el camino."
Así. Sin mentir pero sin revelar toda la verdad. El pelirrojo se sentía un poco mal por hacerlo eso a sus amigos(?), pero esto también era por el bien de ellos.
"¿Es así? ¿Pero por que tú, precisamente? ¿Como es que te tiene tanta confianza si apenas se acaban de conocer?"
Mawari parecía estar dispuesta a creer lo que le contaban, pero a la vez mostraba cierta sospecha en algunos puntos. Shirou decidió continuar con cautela.
"¿Recuerdas a mi guardián? A Fujimura Taiga. Te la presente aquella vez que nos encontramos en el centro comercial por casualidad."
"Oh~ ¿Esa chica universitaria tan genial? ¡Por supuesto que la recuerdo! ¿Que pasa con ella?"
Mawari sonrio ante la mención de Taiga, teniendo una agradable imagen de la mujer mayor; por otra parte, Shinji solo hizo una mueca de molestia, asintiendo para dar a entender que también la recordaba, aunque no de manera agradable.
"Sun es conocida de Fuji-nee, por lo que cuando se entero de que Sun planeaba mudarse a Fuyuki se ofreció a prepararle un lugar para quedarse."
De nuevo, técnicamente correcto, pero no del todo la verdad.
"¿Oh, entonces Sun-chan esta viviendo con tu guardián?"
Mawari dijo, luciendo aliviada por alguna razón, Shirou solo pudo tragar un poco de saliva, mirando hacia un lado mientras rascaba su barbilla.
"Ah... Algo así..."
Esta actitud causo que la chica entrecerrara los ojos, pero fue incapaz de continuar debido a que una nueva voz la interrumpió.
"Esto... Mawari..."
Dirigiendo la vista a esta nueva voz, Mawari observo a una chica de aspecto simple y lentes redondos. Ella era la presidente de la clase, su nombre era-
"¿Ya escuchaste las noticias? Parece que tendremos un nuevo profesor para esta clase..."
Hablo la presidenta en voz suave, causando la sorpresa de los tres jóvenes.
"¿Un nuevo profesor? ¿No es una nueva estudiante?"
Shinji pregunto, sintiéndose confundido. Mawari solo negó con la cabeza un poco.
"La información debió haberse distorsionado en alguna parte. Se supone que debería ser una nueva estudiante."
La presidente los miro, pareciendo confundida.
"¿Quizá escuchaste mal?"
Shirou ofreció como alternativa.
"Um, ¿puede ser?"
La presidenta lucia confundida, pero aun así acepto que pudo haber cometido un error. Ella no era bastante buena en eso de ser presidente, de hecho, no era bastante buena en muchas cosas, por lo que escuchar mal alguna información era totalmente posible.
"Vamos, presidenta, espabila un poco. Nosotros vimos a esta nueva estudiante con nuestros propios ojos."
Declaro Shinji, totalmente convencido de sus palabras. El sonido de la puerta del salón abriéndose se escucho entonces, por lo que el peliazul comenzó a moverse de inmediato. Desde que escucho a Mawari decir que Sun se transferiría a su salón, Shinji había comenzado a observar a todos los que iban entrando al salón, esperando ver a esta nueva chica. Justo ahora todos sus compañeros de clase habituales estaban presentes, por lo que quien sea que acabara de entrar solo podía ser la nueva estudiante.
"¡Oh, Seto-san! ¡Permite que te de la bienvenida a nuestra escuela!"
Dijo el joven casanova, extendiendo su mano hacia la puerta en una pose que trataba de parecer encantadora.
"Este Seto-san se alegra de que le den la bienvenida de esa forma..."
"¿...Eh?"
Una exclamación de sorpresa escapo de la boca de Shinji cuando, en lugar ver a una frágil y linda chica parada en la entrada del salón, un matón de casi dos metros de alto estaba allí. Su cuerpo era bastante musculoso y su rostro algo que solo verías en una exagerada película de yakuzas.
"No puede ser..."
Shirou murmuro con incredulidad y un dejo de terror ante lo que miraba.
"Seto-san esta contento por la bienvenida, pero si no te haces a un lado Seto-san no podrá entrar..."
*¡Pum!*
Con un fuerte golpe, Shinji salio volando a través del salón de clase, chocando contra la pared y quedando estampado en ella como un insecto en un parabrisas. Por un segundo Shirou creyó ver en su mente una pantalla como de videojuego con una frase que preguntaba '¿Golpear a Shinji?' pero extrañamente las únicas opciones que daba la pantalla eran 'Si' y '¡Por supuesto!'.
Sacudiendo su cabeza, el pelirrojo corrió hacia su amigo.
"¡Shinji! ¿Estas bien? ¡Shinji!"
"Abuela... ¿eres tú quien me habla del mas allá? Si es así, por favor llévate al abuelo contigo..."
"¡Shinji!"
"¡Bleh!"
El peliazul soltó una exclamación estúpida antes de caer inconsciente, pero milagrosamente aun con vida.
"¡Pensar que haría algo así...!"
Shirou dirigió su mirada hacia el causante de esa tragedia(?), el cual había entrado al salón de clase, colocándose detrás de la mesa del profesor.
"Escuchen bien, todos. Soy el nuevo profesor de esta clase a partir de hoy. Recuerden bien mi nombre. ¡Soy Seto Gouzaburou!"
"¡¿EEEHHH?! ¡¿El nuevo profesor?!"
Los estudiantes gritaron en una mezcla de terror y confusión. Un gran barullo se formo entonces, los estudiantes allí presentes comenzando a preguntar cosas de manera nerviosa; sin embargo, solo hizo falta que Seto Gouzaburou tosiera una vez de manera brusca para hacerlos callar.
"Escuchen bien. A partir de hoy yo soy el líder de este grupo y regañare al todo aquel que haga ruido. Es un placer conocerlos."
"Emm, esto... ¿Que paso con el anterior profesor?"
La presidenta del salón pregunto de manera tímida, pero el líder yakuza solo negó con la cabeza.
"El tuvo que retirarse por asuntos familiares. No se preocupen por él, les aseguro que ya esta en un mejor lugar."
Dijo simplemente, causando la incertidumbre entre los estudiantes. Ya sea por que no se dio cuenta de esto o por que decidió ignorarlo, la actitud de su nuevo profesor cambio, su aura tornándose mas suave y su voz mas amable.
"Eso dicho, es momento de que les presente a todos ustedes a una nueva amiga. Por favor entra~"
Dijo mientras miraba hacia la puerta del salón, la cual se abrió un instante después, revelando a una chica tras ella.
"¡Oh~!... ¿Oh...?"
Por un segundo la mayoría de los estudiantes se sorprendieron al ver a una chica tan linda entrar al salón de clases, pero pronto su asombro se torno confusión al ver que su rostro lucia resignado y decaído por algún motivo.
Sun avanzo hasta quedar enfrente de la pizarra, para después respirar lentamente, tratando de recuperar su animo.
"Esto... Mi nombre es Seto Sun y provengo del mar interior de Seto. Me alegra poder conocerlos a todos."
Se presento la chica, sonando animada, pero su rostro decayó un poco de nueva cuenta cuando el profesor comenzó a aplaudir de inmediato, luciendo demasiado feliz.
"¿Eh? ¿Seto?"
Mawari no pudo evitar exclamar cuando su mente finalmente ato los cabos sueltos, el resto de sus compañeros comenzado a entender la situación un segundo después.
"¿Se llama Seto Sun? ¿No significa eso...?"
"¿No es el mismo apellido que el del profesor...?"
"¡¿No me digas que...?!"
Ignorando los comentarios de los estudiantes, el padre de Sun continuo.
"Veamos, el asiento de Seto Sun sera... ¡Aquí! ¡Justo a mi lado!"
Declaro el profesor, tomando el pupitre vació que estaba cerca (el de Shinji) y colocandolo al lado de la mesa del profesor.
"Eehh..."
Los estudiantes murmuraron con incredulidad, pero Sun pareció cansarse finalmente de las bromas de su padre en ese momento.
"Profesor, creo que la broma termino, así que me sentare en la ultima fila."
Dijo simplemente, caminado hacia otro de los asientos vacíos el cual estaba justo al lado de Shirou.
"¡No te vayas, Sun!"
Exclamo Seto Gouzaburou con tristeza.
'¡Huye, Sun!"
Exclamaron con fervor los estudiantes en sus mentes.
"Shirou-san, parece que seremos vecinos."
Comento Sun con alegría, llegando a su pupitre y colocando su mochila en su lugar. Shirou solo le sonrió con amabilidad.
"Así parecer, Sun-chan."
Por supuesto, esta escena solo causo irritación en el padre de Sun.
"¡¿Por que vas a sentarte al lado de este tipo?!"
Reclamo el líder yakuza, su rostro mostrando varias venas a punto de estallar. Shirou soltó un suspiro de resignación, empezando a sentir un cierto dolor en la parte trasera de su cabeza.
"Profesor, las clases debieran comenzar pronto. La campana ya sonó."
Dijo el pelirrojo, tratando de sonar calmado y racional, pero lo absurdo de la situación comenzaba a irritarle por igual.
"Veo que aun no sabes como mantener tu boca cerrada, mocoso."
"Profesor, la clase ya comenzó."
Ahora fue Sun la que insistió, por lo que Seto Gouzaburou solo pudo tragarse su enojo y dirigirse hacia su lugar frente a la clase.
"En serio, ¿que le sucede...?"
Shirou no pudo evitar murmurar, frotando sus dedos en su frente al sentir el dolor de cabeza ir en aumento. Sun solo le miro apenada, ofreciéndole una disculpa.
"De verdad lo siento, Shirou-san. Creo que papá vino a la ciudad y se convirtió en nuestro profesor solo para observarnos."
Explico la castaña, pero Shirou solo hizo un gesto con la mano, indicándole que no tenia por que disculparse.
"Descuida, Sun-chan. Ya me imaginaba que ocurriría algo así."
Dijo, tratando de sonar calmado. El pelirrojo de verdad ya se esperaba que el padre de Sun no se daría por vencido tan fácilmente, la presencia de Maki siendo la prueba mas grande de todo ello. Aun así, el chico nunca imagino que el líder yakuza llegaría tan lejos solo para vigilar a su hija. En ese sentido no pudo mas que maravillarse y a la vez aterrarse por la forma tan directa que Seto Gouzaburou tenia a la hora de proteger a su familia.
'¿Que sucederá de ahora en adelante?'
Esa frase parecía haber cruzado por su mente ya en demasiadas ocasiones desde que Shirou conoció a Sun, y el pelirrojo tenia el desagradable presentimiento de que continuaría apareciendo todavía muchas veces mas en el futuro.
Sacudiendo su cabeza para alejar esos malos sentimientos, el chico miro al frente para tratar de prestar atención a la clase, por muy difícil que esto resultara.
Sobre Matou Shinji, al parecer ya todos se habían olvidado de él.
Fin del capitulo 06.
*Ending: Brave Shine – F/SN: UBW Opening*
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Y eso es todo por ahora. Como dije, esperen para mañana o pasado mañana la continuación de mi otro fic y la revelación de mi proyecto, si les interesa.
¡Que tengan buen día!
