Bueno, llegamos a la segunda parte de este extra, como dato curioso, estas dos partes en realidad eran solo un capítulo, pero decidí partirlo para que se pueda disfrutar más y que no fuera tan pesado para todos.

Gracias por la buena suerte, Mio Takamiya y por tu review, parece mentira, pero con cada review uno se siente impulsado a escribir más, a dar un poco más de sí. Por eso, gracias.

Espero que les guste mucho.


Capítulo Extra 5.5: Y nació el amor.

Como era usual, Katsuo vestía una camisa blanca de mangas largas para el concierto, debajo una playera negra sin mangas, un collar de plata con una media luna como símbolo de suerte y botas negras. Estaba un poco emocionado porque Reine había aceptado a pesar de que el concierto era a las diez y media de la noche, en un lugar algo cerrado que solo se dedicaba a eso.

—Entonces, ¿ella viene esta noche? —preguntó Hajime, mientras los demás se preparaban con sus instrumentos, a excepción del baterista que solo necesitaba sus baquetas.

—Sí, logré apartarle uno de los mejores boletos para que pueda vernos relativamente cerca —respondió mientras se acomodaba un poco su cabello—. Hoy la haré mía por completo, esto no puede salir mal. Recuerda que mi canción la dejaremos al final, me ayudarás momentáneamente con la guitarra mientras toco el piano.

—Sí, sí, ya sé cómo será eso.

—¿Tanto te gusta? —preguntó el bajista, Keita, mientras fumaba un cigarro—. Debe ser un gran partido para que la quieras tanto.

—Lo es, ¡mejor que lo que ustedes podrían soñar!

—Siempre se puede pagar por una experiencia —respondió Akito, el baterista, Katsuo tenía que asentir.

—Pero solo mientras pagues, Reine-chan es un caso aparte. Bueno, es hora.

La joven banda tomó sus puestos mientras eran iluminados por una luz azul y cierto humo para generar un buen ambiente. Empezaron con una canción rápida al principio, que se fue calmando y volvía a subir en ciertos momentos, hasta que el sonido se esfumaba.

Katsuo buscó con la mirada a Reine entre todos los espectadores, se tardó casi los cinco minutos de la primera canción en encontrarla, pero no pudo hacer nada más que verla por unos momentos, pues al dar las gracias el cantante del grupo, era momento de seguir con la siguiente.

«Que rápido». Reine no podía creer lo rápido que se movía la mano del joven y como sus dedos estaban perfectamente coordinados, de seguro que era muy difícil y solo era el principio de una canción rápida y agresiva. «Es bueno».

En medio de tantos fanáticos que estaban saltando y moviendo la cabeza, ella solo se impresionaba del trabajo de Katsuo; lo hacía ver muy sencillo, como si su mano tuviera vida propia y sus dedos estuvieran en llamas por moverse tan rápido, los solos de guitarra se lo demostraban.

Katsuo pudo ver algunas veces su rostro impresionado, así que se esforzó más de lo normal, cambiando la posición de su guitarra al tocar, así como hacer leves improvisaciones en los solos y se movió más por el escenario mientras tocaba, lo cual no era muy sencillo.

Después de hacer todo eso, Katsuo tomó un momento para quitarse la camisa blanca mientras las mujeres se entusiasmaron un poco por eso, él al verlo solo sonrió y se quitó la playera negra para dejarla en el suelo, Reine pudo observar que estaba sudando bastante, pues no tenía descanso, pero se le notaba que lo disfrutaba.

Después de varias canciones, Katsuo terminó poniéndose solo la camisa blanca encima de nuevo, pues era hora de terminar con el concierto y como solía suceder, tenían que dejar lo mejor para el final: "Replica", era su mejor canción, como tema principal tenía como un hombre deja de ser el que era después de regresar de una guerra y de cómo eso afecta todo en su vida, principalmente su vida amorosa.

Comenzó lenta, pero tuvo sus altos y bajos durante toda la ejecución, hasta volverse rápida, cambiaba progresivamente y eso generaba bastante emoción en las personas, sin embargo, Reine seguía en las mismas, solo sonreía por su buen trabajo y por el de todos en su mayoría.

—Bueno, esperamos que lo hayan disfrutado mucho… Je… ¡Nos la hemos pasado bien! ¿No es así? —preguntó el cantante y toda la gente le contestó con un sí, aunque casi no se pudo distinguir lo que decían, el hombre se giró a Katsuo y pasó a entregarle el micrófono—. Hazlo bien, solo la tendré por ahora.

—¡Ohh! —exclamó la gente cuando Katsuo le dio su guitarra a su compañero para que la tuviera ahora Hajime.

—Tal vez se pregunten porque tenemos un cambio por aquí, y porque alguien como yo agarra el micrófono. Bueno… —dijo al ver a todos lados, hasta que logró encontrar a Reine, solo por el tamaño de su pecho y su cabello pálido—. Voy a cantar una canción para alguien especial que está aquí esta noche, ¡y para todos ustedes!

Katsuo se dirigió ahora al teclado con todo y el micrófono, lo calibró para tener un sonido limpio y empezó a tocar, además de que ajustó el micrófono. Fue un gran cambio para todo lo violento que estaban tocando antes, la gente empezó a mecerse lentamente, disfrutando de la tonada, Reine se relajó un poco y suspiró, esta es la primera vez que alguien le dedicaba una canción.

Nos conocimos esa noche, cuando el mar estaba alto,

Y rogué por más de esas experiencias cercanas al amor,

A aquellos que la música, que hasta entonces había juntado, ahora los separa.

Recuérdame, cuando encendí el fuego,

Para mantenernos cálidos,

En una fría mañana de invierno, ahora paso a través del momento,

Aún puedo reconocer una hermosa melodía.

La guitarra entró de repente con un poco de fuerza, pero luego se detuvo para darle paso a los demás instrumentos que sonaron lentamente.

Toco una nota, pero no escucho el sonido,

¿He perdido el amor o las alas que encontré?

Cuando era joven y ansioso de complacer a quien sea que tuviese tiempo…

Katsuo volvió a tomar su guitarra y eso emocionó a la gente, su compañero cantante regresó el micrófono a su puesto, mientras el solo emocional, lleno de bendings, como si fuera un llanto, era escuchado y disfrutado. El cantante regresó a los teclados, puesto que su trabajo no había terminado, después del solo, la canción se puso un poco más rápida.

Necesité cantar todas las notas que he escuchado,

Tuve que permanecer en las sombras y buscar la soledad,

Sin embargo, el precio fue más alto del que esperaba,

Iba a vivir solo, listo para hacer el sacrificio,

¿Estaba enamorado de ti?

Mi viejo corazón, un poco endurecido nuevamente

Una vez que la luz se va, todo termina, es tiempo

Listo para hacer una escena, listo para hacer el sacrificio

Listo para tocar la nota, listo para el show final

¡La única cosa que sé!

El dolor está aquí, me temo que para quedarse,

En mis ojos, puedo cambiar una nota y hacerte llorar.

En este estado mental, ¡el silencio es un crimen!

El solo de teclado fue empezado por Hajime, pero Katsuo regresó para seguirlo él, puesto que no era nada sencillo de hacer, luego fue cambiado a tonos limpios y de piano, donde el cantante regresó al control y Katsuo regresó a su lugar, casi corriendo, tocando las partes correspondientes.

¿Cómo la vida puede ser tan engañosa y fría? Amablemente, respondí el llamado de cada melodía.

¿Encontré las respuestas a todas mis preguntas o una imagen tallada de mí?

Si encontré la fuente escondida,

Bebí, de su profundidad, la sabiduría,

¿Hubiese tenido el tiempo para salvarme?

¿Los hubiese tenido a ambos para… mantenerlos?

Fueron aplaudidos por todas las personas, todos estaban muy felices, sobre todo por el dinero que ganarían por esto, les serviría para el departamento que ahora pagaban juntos, pero en donde el joven de cabello castaño no dormiría hoy.

Cuando finalmente todo fue desalojado, Reine se quedó a la salida tal y como le habían dicho, ya era bastante tarde y no paraba de ver que las personas cada vez eran menos en la calle, ya estaba cansada de todo esto, pero había prometido quedarse.

—¡Reine-chan! —dijo Katsuo con una sonrisa, casi la asusta, pero ella lo disimuló bien, además de que recibió un abrazo fuerte y un beso en la mejilla, cosa a lo que no estaba acostumbrada aún—. ¡Gracias por esperarme! Lamento que sea tan tarde, pero bueno, tú de por sí no duermes, así que no es problema, ¿verdad?

—Bueno, eso es cierto, pero lo hago en casa, a una mejor temperatura y más cómoda —contestó con una mirada seria, pero luego sonrió un poco al verlo preocupar—. ¿Ni siquiera te cambiaste?

—No tengo otra ropa, más que esta camisa blanca, mi playera ya no la encontré —dijo un poco apenado, aunque ahora que estaba afuera, sintió el frío y dejó su estuche con la guitarra en el suelo para abotonarse la camisa—. No te preocupes, siempre salimos a esta hora y no pasa nada malo, además, estás conmigo.

—Pero ya no hay transporte a esta hora, es muy tarde… —dijo un poco preocupada, Katsuo sonrió con cierta malicia.

—No te preocupes por eso, Reine-chan —dijo con total seguridad, tomó su guitarra y se acercó a ella para tomarla de la mano—. Ya sabía que iba a pasar esto, ¿creías que dejaría a su suerte a mi novia? ¡No! Cielos, jamás.

—¿Tienes alguna forma de llevarme a casa? —preguntó tranquilamente, pero al ver su reacción en la cara, le vio con cierta duda—. ¿Qué pasa?

—Bueno, no realmente. Tengo una habitación de hotel reservada, está cerca y es muy bonito, podemos quedarnos ahí, no te preocupes, yo invito.

Reine no tuvo más opción que aceptar y tomó su mano para que le guiara a ese hotel, aunque sospechaba que algo iba a pasar, además de que Katsuo estaba muy feliz.

—No te preocupes, estamos cerca.

—Está bien… No veo que tú sientas frío —dijo con un ligero rubor al rodear su brazo con los suyos y pegarse más a él en busca de calor, él sonrió con un ligero rubor en las mejillas.

—Estuve corriendo en todas partes, no tuve descanso, ni una vez. Fueron pocas canciones, no tenemos mucho que ofrecer, pero creo que todos lo disfrutaron mucho, ¿qué opinas, Reine-chan?

—Estuvo bien —dijo en su tono normal, eso decepcionó un poco al hombre, según él, se había lucido. Ella notó eso y le dio un beso en su mejilla—. Lo haces ver fácil, Katsuo-san. Tocas muy rápido, pero prefiero cuando lo haces lento, como al final.

—Oh, así que te gustó eso, sabes que era para ti, ¿verdad? —preguntó con ligera esperanza de que ella se emocionara, pero ella solo sonrió un poco más.

—Gracias, fue muy agradable, nadie había hecho eso por mí. De hecho, eres la primera persona que sale tanto conmigo.

—Y ten por seguro que lo seguiré haciendo, porque tú me gustas mucho. Tú también eres la primera en… Ser así como eres, pero te quiero de todas formas. —Se detuvo y se acercó a su oído—. Así que puedes abrazarme todo lo que quieras, cuando estemos adentro, estaremos calientes.

Eso fue una indirecta, pero ella solo se aferró un poco más a él, sin segundas intenciones, Katsuo creía que podría acostarse con Reine de una vez por todas, su ansiedad lo dominaba, ella era hermosa, la deseaba todos los días, no podía evitarlo. Pero hoy sería suya, todo estaba saliendo de acuerdo con el plan, así que tenía muchas esperanzas.

—¡Te dije que sería un buen cuarto! —dijo feliz, de hecho, después de vivir como un pobre diablo todos los días, esto era algo así como el paraíso—. Es mejor que donde duermo usualmente…

Aunque para Reine era normal, prefería su departamento que no era muy diferente de esto, solo que más grande y con una pequeña sala en la que hacía su trabajo hasta la noche.

—Bueno, se parece un poco a mi departamento, pero veo que aquí hay aire acondicionado.

Katsuo dejó su guitarra en el suelo sin hacer mucho ruido para ver que Reine estaba viendo la habitación que no tenía más que una ventana con cortinas carmesí, las paredes de un color naranja, suelo del mismo color, una cama matrimonial, cómodas a los lados, televisión de pantalla plana, un cuarto de baño y un armario.

El hombre miró bien a la mujer con su cabello en una cola de caballo del lado derecho, con una blusa rosa de cuello V, una falda arriba de las rodillas de color purpura y su par de medias negras que nunca parecía cambiar, además de zapatillas de tacón bajo de color azul.

—Gracias por traerme aquí —dijo al girarse a él, después de mirar la cama, tuvo la idea de por dónde iba esto, así que pudo alejar un poco a Katsuo con las manos, además de girar la cara antes de que lo besara, el hombre quedó en shock.

«¡Maldita sea! ¿Cómo lo pudo saber?»

—¿Qué estás haciendo? —preguntó súbitamente el hombre, avergonzado de su propio fallo, ella le miró de forma extraña, incluso con inseguridad.

—Eso debería decirlo yo —dijo en un tono más directo, Katsuo ya no tenía a donde ir y su plan se había arruinado.

—Bueno, llevamos saliendo semanas, Reine-chan, y por si no lo sabes, hay una continuidad para estas cosas, y el momento es ahora —explicó con una sonrisa y ella pudo notar su ansiedad en su mirada y en su voz, además de que la tenía atrapada en sus brazos, ella miró a otro lado—. Reine-chan…

—No puedo. —El hombre se quedó pasmado, esto nunca le había pasado, así que se puso un poco serio y triste, la tomó de los hombros esta vez, con un poco de fuerza, ella se sorprendió un poco por ese hecho—. Espera…

—¿No te gusto?

—Si no lo hiciera, no saldría contigo —respondió honestamente, él miró más seriamente y se acercó un poco más a su rostro, pero ella también se alejó un poco, aunque solo podía mover su cabeza.

—¿No te gustó la canción? La escribí con el corazón, ¿sabes? Y no… No es nada fácil tocar eso, ¿¡no te gustó?! —preguntó con ligera desesperación, ella abrió un poco más sus ojos desvelados y se sonrojó ligeramente.

—Fue… lindo y lo hiciste muy bien, ya te lo había dicho —dijo sin saber que más decir, aunque lo intentó—. Me gustó mucho, ya te dije que nadie había hecho eso por mí.

«Entonces, ¿qué más quieres de mí? No sé hacer otras cosas, incluso escribir eso no fue fácil, incluso si no fue para ti específicamente, ni para nadie». Katsuo se decepcionó, por primera vez, de todas sus tácticas para enamorar a las chicas, esa canción era su último recurso, la había escrito principalmente para representar sus dos amores; la música y el de esa persona especial que algún día tendría, pero en su misma canción como esa persona aún no llegaba, pensó que, por ahora, no podría mantener ambas partes, decidiéndose por la música hasta el fin.

—¿No me quieres? —preguntó finalmente, ya no sabía qué hacer, su mente no podía pensar en algo bueno. Ella supo que estaba más deprimido que nunca, pero así debía ser, no podía evitar ser así.

—Te quiero, Katsuo-san —dijo al abrazarlo con fuerza y descansando su cabeza en su hombro para susurrar—: pero no puedo hacerlo, no estoy lista.

«Diablos». Derrotado, pues sabía que, si la obligaba, tal vez no volvería a verla, no quería conocerla enojada, así que la abrazó con fuerza.

Tiempo después, ambos se acostaron en la cama y dejaron una de las luces que era más tenue que la otra, además de regular el aire acondicionado para que no estuviera muy frío, Reine ya estaba más tranquila, pero ninguno de los dos se había acostado para dormir.

—Dime… —dijo con voz tranquila y mirándolo fijamente con sus ojos cansados, con la cabeza recargada en una almohada, acostada de lado—. ¿A cuántas le has dedicado esa canción?

El hombre de cabello largo suspiró audiblemente y le vio con cierta molestia, ella pensó que estuvo mal preguntarlo, pero no podía dormir, como siempre, así que no tuvo otro tema, al verlo tan decepcionado, quería saber si era la primera.

—Lo siento, creo que fue una mala pregunta, pero solo quería saber si… Era la primera.

—Eres la primera que no acepta —contestó un poco molesto—. No se la dedico a cualquiera, pero tú eres una de esas privilegiadas que puede escuchar eso. Tampoco pienso comercializarla, no hasta que me case.

Ella se quedó callada, no supo qué más decir, hablar era complicado, pero lo veía mirando el techo sin alegría, solo como si estuviera pensando en algo seriamente, se preguntaba si iba a hartarse de ella porque sus esfuerzos no dieron fruto, se preocupó un poco de eso, pero a pesar de que abrió la boca, no le salió ningún tema de qué hablar.

«Perdón». Suspiró y cerró los ojos, él puso las manos detrás de su cabeza, mientras seguía acostado, sin saber qué hacer.

—Pero…

—¿Sí?

—Te gustó lo que hice, ¿no? —preguntó un poco inseguro, aunque intentó disimularlo, Reine se sintió un poco mal al verlo así, porque era su culpa.

—Por supuesto, ya te lo dije, me gustó mucho —dijo con un poco de más énfasis, intentando motivarlo, pero rápido notó que fue en vano—. Y… Me equivoqué.

—¿Qué? —Eso llamó su atención, por lo que giró su cabeza a ella.

—Sí, me equivoqué contigo.

—¿¡Tú te equivocas?! —preguntó alarmado, ella sonrió un poco por su reacción exagerada.

—Juzgué mal antes de conocerte —dijo sinceramente mientras recordaba cómo había estado moviéndose de un lado a otro, además de que todas las composiciones que había escuchado habían sido muy buenas—. Dije que no eras muy serio por no haber estudiado nada de lo que haces, pero al verte y escucharte, estaba equivocada, de seguro te has esforzado tanto que lo haces ver muy fácil. Saltando y cambiando de instrumento, eres realmente talentoso, estoy segura de que llegarás a cumplir tu sueño de ser rico y famoso, además de que serás mejor, solo hemos salido unas semanas, pero… No lo sé, siento que lo que haces es especial, aunque no sea de mi agrado.

—¿Eso es que estás orgullosa de mí? —preguntó más animado por lo que le había dicho, ella asintió con la cabeza.

—Creo que más de una persona lo está, mi madre también lo estaba cuando conseguí trabajo y logré vivir sola, aunque no he dormido mucho desde entonces.

—Bueno, yo no lo creo —dijo con la mirada más agachada, ella se percató de ese cambio y bajón en su voz—. Pero eso no importa, solo espero una oportunidad, pero estoy feliz por lo que me dijiste. Bueno, estás cansada y yo también, así que deberíamos disfrutar esta cama, sin hacer… nada más, solo dormir.

—No puedo dormir —dijo al evitar que le diera la espalda con la mano, pero él solo le quedó viendo con ligera decepción.

—Inténtalo —dijo con una sonrisa fingida, ella negó con la cabeza.

—No funcionará, ya lo he intentado muchas veces. Es normal sentirse sola si lo estás, lo he estado últimamente, pero cada vez que me acuesto, creo que tengo miedo —contestó con la verdad, pero igual con voz baja, como él había estado hablando—. Y me molesta, pero no puedo hacer nada, no sé cómo lidiar con eso. Soy la primera en rechazarte después de todo lo que has hecho, pero eres al primero al que le digo esto.

—Eso es un poco estúpido —dijo con la verdad, pero eso solo hizo molestar a Reine, luego él sonrió y se sentó en la cama, para dirigir sus manos hacia ella, haciéndola dudar si en verdad había desistido de hacer algo más que dormir—. Pero lo entiendo, por eso hace cinco años que no regreso a casa. Sin importar cuanta hambre he pasado en días malos, y que todo lo que tengo cabe en una maleta y un estuche, no quería regresar como un perro fracasado después de decirle a mi madre que iba a ser una estrella, incluso si esa noche estaba llorando, dije que iba a estar bien, pero sigo aquí… Eso es un poco más estúpido, ¿no lo crees?

—Katsuo…

—No es fácil hacer una canción; a veces cuesta un día, otras veces cuesta semanas, y ni siquiera sabes si es buena o no, claro que… Yo he escrito casi cada canción que escuchaste hoy, sí, es cierto… He dedicado esa pieza especial a más de una chica, pero no creas que… Está hecho solo para… —dijo al verla con ligera diversión—. Ya sabes. Son mis sentimientos, nunca la hice pensando en ninguna mujer que conocía, sino en alguien que no existe.

—Lo siento, no quería lastimarte.

—Reine-chan, eres mala —dijo sin ganas, ella abrió la boca ligeramente con impresión.

—Lo siento. —Él negó con su mano y se volvió a acostar, dándole a entender que no importaba, pero ella sabía que sí, que esto era delicado para él, tanto que no podía sonreír—. No eres un fracasado, mucho menos un perro.

Reine lo abrazó y él pensó que su novia era linda a su manera, es por este tipo de cosas que quería atacarla y dejarse llevar, pero temía hacerla enojar, incluso si no entendía por qué no estaba lista, si ella era mayor que él y debería tener más experiencia, incluso dijo que todo le gustó, incluso él, ¿qué le faltaba entonces?

—Tú eres muy linda.

—Ah… —Ella se sonrojó ligeramente y negó con la cabeza una vez, volviéndose a recostar en su hombro—. Eso no es cierto, siempre me veo mal y hay veces que no arreglo bien mi cabello, no hay nada lindo en una persona que siempre se ve cansada y amargada.

—Aun así, lo eres. Tanto que me provocas demasiado —dijo con cierta ansiedad, ella se sonrojó un poco más, sobre todo cuando le tomó de las mejillas, sintió un ligero mal presentimiento, pero él solo le quitó la cinta de su cola de caballo, para dejar su cabello suelto—. No estoy enojado, te quiero, Reine-chan.

Ella solo pudo sonreír con un sonrojo y abrazarlo un poco más fuerte, el joven perdió las esperanzas de acostarse con ella después de unos momentos, incluso si esto era lindo y le estaba probando, sin saberlo, por el acercamiento de su cuerpo, supo que ella no podía dormir. Tenía los ojos cerrados, pero al preguntarle si tenía sueño, respondía con negativas.

«Ya es de madrugada y sigue despierta, así que era cierto lo de su insomnio. Me pregunto si es porque se siente incómoda, pero no es mi culpa, además no le estoy haciendo nada». Katsuo estaba cansado después de tantas cosas, además de que no cenó mucho, pero no podía dejarla así, no después de todo lo que le había dicho, estaba feliz.

—¿No tienes sueño?

—No… Pero tú puedes dormirte, debes estar cansado.

—¿Tú no?

—Sí, pero no puedo dormir.

Katsuo se levantó de la cama y ella lo vio con ligera duda sobre eso, pero él se giró a ella para quitarle los lentes y dejarlos en la mesita de al lado, para ir a su estuche. Sacó su guitarra y un amplificador pequeño que siempre cargaba por si acaso.

—¿Qué vas a hacer?

—Tocaré una canción de cuna para ti. —Ella sonrió con ligera diversión, pero se acostó de nuevo y cerró los ojos.

—No funcionará y estás cansado, debes dormir.

—Lo haré cuando tú lo hagas. Así que, duérmete, por favor.

El joven hombre empezó a tocar una melodía suave y tranquila, a un volumen bajo para tratar de no despertar a nadie, repitió esto varias veces, hasta que llegó a tocar por media hora, revisaba que Reine estuviera dormida, pero no fue hasta los 40 minutos que la escuchó respirar tranquilamente por la boca, él ya estaba seriamente cansado, tanto así que casi se equivoca.

Después de eso, dejó su guitarra en el suelo con cuidado, además de que le bajó todo el volumen para que no sonara el amplificador, también apagó este y se acostó con cuidado, pero ella ya estaba completamente dormida, sonrió por su buen trabajo, sin duda, tenía talento para esto.

A la mañana siguiente, Reine terminó abriendo los ojos con pesadez, intentó buscar sus lentes, pero luego recordó que estaban del otro lado, Katsuo seguía dormido, ella pensó que era temprano, pero al revisar la hora en su celular en la otra cómoda se dio cuenta que ya eran las once y media de la mañana.

Se frotó los ojos, no lo podía creer, se había quedado dormida hasta tarde, aun podía escuchar, dentro de su mente, una tonada tranquila, entonces se giró al hombre que dormía a su lado, se sonrojó un poco y lo abrazó con cierta fuerza.

—Gracias…

—De nada. —Ella abrió los ojos de repente, no pensó que lo despertaría tan fácil—. ¿Dormiste bien?

—Sí, no había dormido así desde hace un tiempo, aunque espero que no hayas tardado mucho, aunque aún lo escucho en mi mente.

—Bueno, eso solo lo hago porque te quiero —dijo con una sonrisa algo malvada, ella se sonrojó un poco, pero se sonrojó más después de que dijo—: Eres muy linda, Reine-chan, incluso cuando duermes.

Ese era su punto débil. Lo había pensado en la noche, pero esto se lo confirmaba, cada vez que le decía que era linda, ella se sonrojaba mucho, más de lo que podría esperar. Teniendo eso en cuenta, se puso encima de ella, él también estaba ligeramente sonrojado.

—Te quiero mucho, Reine-chan. Ya no sufrirás por noches sin dormir, no me importa ocuparme de eso, si tú quieres. Y no te preocupes. —Tocó su mejilla y habló en un tono más seductor, ahora sabía qué decir—. Eres la primera en muchas cosas, pero creo que yo soy el primero en muchísimas más.

—L-Lo eres… —dijo sonrojada y alejando su mirada de él, esto nunca lo había sentido.

Era la primera vez que se sentía así por otra persona, casi todas sus citas terminaban mal, los hombres se aburrían con ella, incluso si su cuerpo era voluptuoso, su actitud no era llamativa.

Se acercó a su cuello y le dio un beso, hasta dejarle marca, ella se sonrojó más, el castaño subió hasta su oreja mientras una de sus manos pasó por su estómago y subía lentamente, pero no tocó su pecho, alejó la mano, se controló mientras ella respiraba un poco agitada.

—¿De verdad?

—Sí… Y por eso no puedo… No sé cómo hacer estas cosas, nunca he sido buena, pero estás bien. Me escuchaste, fuiste honesto y me hiciste dormir, no estaba segura, bueno… No me tomo eso a la ligera.

Su corazón estaba latiendo más rápido, era muy difícil encontrar las palabras para decir lo que tenía que decir, pero eso solo hizo más feliz al joven músico, Reine era muy linda, a pesar de que su voz no lo era, pero sonaba tímida y estaba rojita, incluso si no lo miraba directamente, lo sabía.

—Yo… también siento lo mismo que tú. —Eso lo hizo sonreír con ligera malicia, se alejó de su oído para acercarse un poco a su rostro.

—¿En serio? —preguntó con duda—. ¿Y qué es eso? No puedo saberlo si no eres clara.

—Te quiero… mucho…

—Eso sonó un poco flojo —dijo con ligera maldad, ella se molestó un poco, pero lo tomó de las mejillas para besarlo en los labios.

Primero fue suavemente, era su primer beso y ella era torpe, no había tenido pareja nunca, él era el primero y todo un experto, además de que estaba ansioso, le había encantado hacer todo esto, aunque sea solo para besarla. Él intentó tocarla un poco más, porque no tenía mucho autocontrol, pero ella entrelazó sus manos con las de él, mientras seguía encima de ella, besándola suavemente sus finos labios que nunca se habían juntado con otros antes de este momento.

Luego, hubo un cambio que él no se esperó, pero que deseó al verla actuar tan linda, ella rodeó con sus brazos su cuello, impidiéndole escapar y profundizando el beso, era la primera vez que ella se mostraba cariñosa, pero era solo por el calor del momento. Eso no impidió que después de tomar algo de aire, volviera a besarla apasionadamente, pero sin dejar estar encima de ella, sintiendo la presión de sus pechos en el suyo. Estuvieron así hasta que se cansaron, ella estaba muy sonrojada, la habitación vencería pronto y tenían que dejar el lugar, ella tomó sus cosas y se volvió a poner los lentes.

—D-Debo volver a mi departamento, tengo trabajo que hacer. Deberías dormir un poco más, así que… Me voy —dijo aun sonrojada, él solo sonreía con confianza, le dejó ir hasta la puerta, pero la abrazó de la cintura—. Ah…

—No huyas —dijo a su oído y le besó el cuello haciéndola poner nerviosa de nuevo—. Quiero besarte…

Ella no tardó mucho en darse vuelta y besarlo de nuevo, pero ahora ambos se abrazaron con cariño, él quería más, así que le metió la lengua en su boca, Reine abrió sus ojos azules con sorpresa, pero correspondió como pudo, sintió que su mente se ponía en blanco y que él estaba muy cerca de ella.

—E-Espera, ya te dije que… Ah… —dijo sin aire después de todo eso, pero él la pegó a hasta la puerta, entrelazando sus manos con las suyas, le miró con mucha ansiedad, ella estaba fuera de su zona de confort; el amor era malo, ahora lo sabía—. Katsuo-kun… No…

—Está bien, no haré nada, solo quiero despedirme de ti. —La besó de nuevo tal y como había hecho antes, ella no opuso resistencia, incluso fue soltada en el proceso y volvió a rodearlo como antes, para soltarla de repente—. Que linda, Reine-chan. Nos veremos pronto.

—Tonto, yo no… me he despedido de ti aún. —Volvió a besarlo nuevamente mientras lo estaba abrazando, pero ella no usó más que sus labios, seguía agitada del corazón y estaba muy feliz, conmovida, no sabía cómo sentirse en realidad, solo sabía que no podía dejarlo, hasta que alejó su rostro, pero ahora su cuello fue marcado de nuevo y fue rodeada de la cintura, para impedirle que se fuera.

—¿Ves cómo me provocas? —preguntó a su oído y besó su mejilla para bajar y dejarle marcas en el cuello, dolían un poco, pero también le daban otra sensación más extraña.

—Y-Yo no… estaba haciendo e-eso…

—Eso es porque no sabes lo mucho que te quiero, eres linda, hermosa y me entiendes, me haces muy feliz, definitivamente te quiero mucho, todo de ti.

—Pero ya hay que irnos… —Pero no puedo continuar porque la besó de nuevo y le puso seguro a la puerta, ella lo escuchó, pero no le importó.

La llevó hasta la cama sin saber cómo, para recostarla de nuevo y seguir besándola, hasta meter la mano debajo de su blusa rosa, ella se arqueó un poco, pero no detuvo el beso suave y tranquilo que se estaban dando, su mente quedó en blanco y sus mejillas sonrojadas, Katsuo siguió avanzando por su suave piel blanca, hasta estar cerca de uno de sus grandes pechos que se moría por tocar, pero ella le puso la mano encima para detenerlo.

—No… Te dije que aún no…

—Sé buenita… —susurró a su oído, pera ella tenía un rostro extraño, avergonzado, pero apretó más fuerte su mano para que ya no la moviera.

—No.

—¿Por qué no? —preguntó él con tristeza mientras le besaba la mejilla y bajaba a su cuello, incluso más abajo, donde estaba la apertura de su blusa, un camino libre a sus pechos, Reine usó su otra mano para acariciar su cabello—. ¿No me quieres mucho?

—Eso y esto… no es lo mismo.

—Entonces, ¿no me quieres lo suficiente? —preguntó fingiendo tristeza, ella se sintió mal y negó levemente con la cabeza.

—No es lo que quería decir —respondió tímida, ni ella se podía creer su voz, pero sabía que estaba perdiendo el control, debió de haberse ido, pero quería besarlo de nuevo; mala elección—. Claro que te quiero, es en serio, no había hecho esto… con nadie más, por eso… Y porque sé cómo eres… Y sé cómo soy…

En medio de su ansiedad y sus deseos sexuales, pudo disfrutar de verla actuar tan linda, había conocido a muchas otras chicas con las que fue fácil acostarse con ellas, que al principio decían no y terminaban diciendo sí, y pedían más. Chicas lindas, tímidas, intensas, pero esto no tenía comparación, sobre todo por cómo había empezado todo, además de por lo que había dicho.

—Ah… —suspiró y le besó en la frente, ella dejó de hablar y Katsuo se alejó de ella—. Creo que me voy a arrepentir de esto, pero te esperaré, hasta que estés segura de que me amas, así que vete antes de que no pueda controlarme más…

Reine suspiró también, pero sonrió y le dio un beso en la mejilla, y se fue.

Katsuo tuvo que controlarse muchas otras veces, sobre todo porque, aunque Reine volvió a ser la misma de siempre, se acercaba más a él, también ya podía besarla, aunque no descontroladamente. Lleno de felicidad y energía, además de hacer caso a Reine sobre usar más el piano, compuso una canción nueva en la que usaba eso para la introducción, una canción que marcaría un antes y después en su vida. La que le dio la oportunidad de firmar un contrato con una disquera, siendo el número uno en ventas y el dinero empezó a caerles.

Sus amigos no le dijeron nada de su relación, se notaba que él solo quería estar con ella, pero después de esa canción y el impulso que les dio, no le dijeron nada sobre su novia, aunque ya no celebraba con ellos como antes y se estaba alejando, lo veían feliz al verse con su novia después de cada concierto.

Reine lo dejaba dormir en su apartamento, sobre todo porque podía dormir gracias a él. Hasta que llegó una noche en la que él no tuvo que tocar ninguna canción, así como ella no tuvo que decirle nada, solo se durmieron juntos. Esa noche ella se dio cuenta que lo amaba, y tampoco supo exactamente la razón, pero no importaba.

—Katsuo-kun… —susurró a su oído, mientras lo abrazaba.

—Hn… Creí que estabas durmiendo… Creo que necesitas escucharlo, después de todo.

—No, no es eso —dijo con una pequeña sonrisa para besarlo en la boca y se alejó un poco para tomar su mano y ponerla en uno de sus pechos—. Sé gentil, por favor.

Esa fue la primera noche de muchas noches en las que se acostaron, obviamente usando preservativos, no se podía evitar cada vez que dormían juntos, y esto pasaba muchas veces a la semana, tanto así que Reine se sentía más cansada en el trabajo, pero tampoco lo podía evitar, una vez que empezaban, ya no podían parar, ella era diferente en la cama; más cariñosa y aferrada.

Y con esto también nació un problema cuando Katsuo tuvo que dejar la ciudad Tenguu para irse de gira para promocionar el disco, dejando también a Reine y eso no solo significaba dejar a su amor, sino esas noches en las que se acostaba con ella. La ausencia de Reine le traería problemas, pero eso era algo que no quería recordar ni decirle a su hija, aunque obviamente había omitido muchas cosas en su historia, de todas formas, ella sonreía al saber que su madre también era muy linda, más de lo que alguna vez había visto.

Luego de eso, Katsuo la llevó a comprar ropa, Kanade no preguntó más sobre el pasado, ni él tampoco.


Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Como dije antes, no tengo más capítulos extra que poner, este era el último dividido en dos partes, ha sido todo un reto el darle una pareja a Reine, al mismo tiempo que contar cómo se llegó a ese punto, pero igual estoy mintiendo con esto último, porque como podrán notar al leer el extra 4 y el 5, queda más que no se incluyó aquí y que algún día escribiré de seguro, pero eso es otra historia y deberá ser contada en otra ocasión.

Me gustaría mucho saber qué les pareció, si lo sintieron como si eso pudiera darse de acuerdo con lo que saben del personaje y de este universo alternativo sin espíritus ni nada de ciencia ficción.

Finalmente, les recuerdo que el 20 de diciembre salgo de vacaciones, si todo va bien, yo espero que sí. Después de ese día, Navidad está cerca, entonces lo más probable es que nos vemos después del 25, pero eso ya lo veremos luego.

Como nota final, la canción es de Sonata Arctica una vez más, es muy sentimental, con altos y bajos, y se llama: Gravenimage.