Tsuna tenia 10 años cuando por una extraña casualidad ninguno de los Arcobalenos fue a su casa a molestarla (acosarla) por lo que decidio ir al parque cerca de su casa y finalmente hacer unos amigos (Nadie en la escuela la miraba dado que todos en ella tenian vinculos con la mafia y sabian mejor que meterse con el cielo Arcobaleno) todo prometía que seria un buen dia para ella, Tsuna debio saber mejor, que no tenía tanta suerte.

Decir que estaba enojada era un eufemismo, estaba furiosa. No solo le habian quitado su dia libre de lacras, sino que fue secuestrada antes de poder llegar al parque por unos no muy amables señores que la tiraron a una celda con otros niños alrededor de su edad quienes realmente parecían haber pasado un infierno. Oh alguien iba a pagar por esto.

— Asi que... — Murmuro Tsuna viendo alrededor dejando salir algunas de las llamas que Viper le dio para evitar que las camaras de seguridad notaran lo que pasara en la pequeña prision. — ¿Quien quiere participar en una pequeña insurrección? — Pregunto mostrando llamas de sol en una de sus manos y con las llamas de niebla restante creando armas a partir sus recuerdos de un documental de tres horas sobre "El avance armentista del siglo" que se vio obligada a ver luego de que su sugerencia de ver Fairy Tail fuera rechazada, ("Es la opinion de la mayoria Tsu-chan" "La mayoria son adultos con casas propias Mamma, que se vayan a ver su programa a otra parte" "Hay que ser amable con los invitados" )— Kufufu ¿que mas tienes? — Pregunto un chico al fondo con un extraño peinado frutal, le estaba dando hambre la verdad...

— ¿Que mas necesitas? — Elevo una ceja dejando fluir las llamas de los demas arcobalenos.

— Kufufufu, pero que interesante Conejito. — Mal dia para usar su capucha de conejito, pero Skull se la regalo y no podia decirle que no a ese hombre ¿Era normal que fuera ella quien mimara al adulto?

En cuanto las camaras de Verde captaron el secuestro del pequeño cielo, mandaron una alerta a los arcobalenos quienes no dudaron en dejar lo que estaban haciendo para rastrear a la conejita pérdida. Al parecer la familia Estraneo tuvo un pequeño interes por conocer al cielo de los arcobalenos, pensando obviamente que si era tan compatible con estos, haría un buen sujeto de prueba, un pensamiento realmente suicida si le preguntan a cualquiera.

Iban preparados para destrozar craneos y despedazar a cualquiera que hubiera tocado un cabello de su Tsuna, para lo que no estaban preparados era para encontrarse con todos los adultos en el piso inconscientes (o muertos, realmente no les interesaba) o Atadados a tetricas camas de hospitales donde los niños parecian eh... "jugar al doctor" con ellos... Si, eso.

— ¿Deberiamos... hacer algo? — Pregunto Skull viendo a uno de los niños correr junto al resto trayendo un ¿taladro quirúrgico? haciendo que los niños chillaran de emocion y el hombre en la camilla le viera con horror.

— No es nuestro problema. — Cerraron la puerta tan solo escuchando algunos chillidos que definitivamente no eran de alegria y el sonido de algo caer sobre las paredes como ¡splash!.

— Cierto...

— Solo busquemos a Tsuna y y larguemonos de aquí. — Dijo Lal suspirando, algo le decia que ya no tenian de que preocuparse, de hecho no estaba segura si hubo algun momento en el cual debio estar preocupada.

— Oya, oya, ustedes dos deben ser los amigos del conejito. — Saludo el pequeño de ojos heterocromaticos, con la pequeña usando sus piernas como almohada mientras este cepillaba su cabello con sus manos.

— ¡Tsun— Fue callado Collonello cuando el pequeño hizo un gesto con la mano indicando que el cielito estaba durmiendo. — Entregala Kora.

— Le estas dando tus llamas. — Señalo Viper algo molesta chasqueando la lengua.

— Luego de curar nuestras heridas, darnos armas, y protegernos con lo que asumo son sus llamas, se quedo exhausta y sin llamas. — Tomo al conejito en sus brazos con cuidado cual princesa y se acerco a los mayores. — Yo solo le ayudo a recuperarse, aunque... — Murmuro en cuanto Fon tomo a la niña. — Parecio muy reticente a tomarlas... No creo que a propósito eso si.

— Por supuesto que no quizo tomar tus llamas, ella es nuestro cielo Kora. — Hablo Collonello viendo al niño de forma asesina, algo le decía que ese chico les traeria mas de un dolor de cabeza en el futuro, pero ya que Tsuna se molestó en salvarle, no lo mataria, aun.

— Eso explica lo fuerte de sus llamas, pero deberían tener mas cuidado en el futuro o podría ser arrebatada de nuevo sin que se den cuenta. — Su sonrisa se volvio algo maliciosa mientras miraba a la niña durmiendo y abrazando al asiatico.

— ¿Estas amenazandonos Mocoso? — Interrogo Lal de mala gana con un sabor amargo en la boca.

— ¿yo? kufufufu dificilmente represento una amenaza — Contesto moviendo sus manos en señal de paz. — Al menos por ahora.. — Susurro pero los adultos le escucharon. — Asegúrense de decirle que le debo una, no me gustaría estar en deuda.

— Se lo diremos. — Fue todo lo que dijo Reborn dandose la vuelta para irse con el resto de los arcobalenos, con excepcion de Verde que se quedo para revisar los archivos de la familia caida y ver si habian hecho un actual progreso.

...…...…..…………...,...

— Y asi fue como conoci a Mukuro y consegui que me debiera un favor, por lo que Tada ahora tienes guardian de la Niebla, las gracias no son necesarios, pero si acepto efectivo. — Termino de contar Tsuna señalando a Mukuro como si fuera algun truco de magia. — Aunque tiene algunas mañas, como ser fanático de la limpieza y amenazar con poseer tu cuerpo de vez en cuando.

— ¿Que? — Pregunto Haru aun procesando todo pestañeando varias veces como si intentara despertar de algun mal sueño.

— ¿que? — Contraatacó Tsuna viendole igual de confundida. — Bueno, los dejaré para que se conozcan mejor, Mukuro se bueno. — Le advirtio a lo que este solo respondió riendo de forma inocente.

— ¿Porque tenias que elegir al mocoso arrogante para ser su niebla? — Pregunto Viper mientras le acompañaba a hacer la compras para la cena. Viper era la mejor opcion posible para comprar, siempre se comportaba, sabia elegir las mejores ofertas y nunca pedía nada.

— Era la única niebla que conocia que me debia un favor, ademas. — Dijo tomando una bolsa de azucar. — Creo que sera muy divertido ver que sucede. — Respondio con sus ojos brillando en diversion y maravilla.

— Te has estado juntando mucho con Reborn. — La acuso devolviendo el azucar que tomo para cambiarla por otra mas barata y mejor.

— Me estoy juntando mucho con ustedes. — Le corrigio — Ahora ¿que quieres para cenar?

— Los productos del mar y el arroz estan oferta.

— Paella sera. — Sonrio suavemente notando tambien la pequeña sonrisa en los labios ajenos mientras seguian haciendo sus compras por los pasillos del supermercado.